El test de adicción a las drogas (DAST-10) sirve para detectar problemas relacionados con drogas distintas del alcohol y el tabaco. El AUDIT cumple una función parecida para el alcohol. Son cuestionarios de cribado de 10 preguntas, se corrigen por separado y un puntaje alto indica que conviene evaluar con más detalle. Ninguno confirma por sí solo un diagnóstico.
Si estás buscando formularios y test psicológicos para evaluar adicciones, más abajo encontrarás el PDF oficial del AUDIT en español y el DAST-10 publicado con permiso por SAMHSA. También hay una tabla breve para decidir qué instrumento corresponde en adultos, adolescentes y situaciones de policonsumo.
Respuesta corta: usa AUDIT cuando la pregunta clínica es sobre alcohol y DAST-10 para cannabis, cocaína, opioides, sedantes u otras drogas, incluido el uso no médico de fármacos. Si hay consumo de ambos grupos, aplica ambos y conserva dos resultados. No los sumes ni conviertas el total en un diagnóstico.
¿AUDIT o DAST-10? La diferencia en una tabla
AUDIT y DAST-10 se parecen por su brevedad, pero no son intercambiables. La elección depende de la sustancia, la edad, el objetivo de la evaluación y la licencia de uso.
| Aspecto | AUDIT | DAST-10 |
|---|---|---|
| Qué explora | Consumo de alcohol, consecuencias y posibles señales de dependencia | Problemas vinculados con drogas distintas del alcohol y el tabaco |
| Formato | 10 preguntas con opciones de frecuencia y consecuencias | 10 preguntas de respuesta sí/no |
| Periodo habitual | Últimos 12 meses | Últimos 12 meses |
| Puntaje | 0 a 40 | 0 a 10 |
| Uso principal | Cribado de consumo de riesgo y perjudicial de alcohol | Cribado de problemas relacionados con otras drogas |
| Población | Principalmente adultos | Adultos y jóvenes mayores, según protocolo y validación |
| Licencia | Instrumento de la OMS disponible para uso clínico | Copyright de Harvey A. Skinner y CAMH; la reproducción digital requiere revisar la licencia |
| Diagnostica | No | No |
El manual oficial de la OMS describe el AUDIT como una herramienta para identificar consumo excesivo, consumo perjudicial y posibles señales de dependencia. CAMH explica que el DAST-10 entrega un índice de problemas vinculados con drogas, pero no informa qué sustancias se usan, con qué frecuencia ni durante cuánto tiempo.
Hay una consecuencia práctica: una persona puede obtener un AUDIT bajo y un DAST-10 elevado, o al revés. También puede puntuar alto en ambos. El dato útil está en cada patrón, no en fabricar una cifra combinada.
¿Qué evalúa el test DAST 10?
El DAST-10 explora consecuencias y dificultades asociadas con drogas durante el último año. Incluye cannabis, cocaína, estimulantes, opioides, alucinógenos, sedantes y medicamentos usados fuera de la indicación o en dosis mayores a las prescritas. Excluye alcohol y tabaco.
El estudio original del DAST90005-3) se diseñó para ofrecer un cribado breve en contextos clínicos (Skinner, 1982). La versión de 10 preguntas puede administrarse como autoinforme o entrevista. La ficha técnica de CAMH aclara algo que suele perderse en los test online: el cuestionario no pregunta la droga específica, la dosis, la frecuencia ni la duración del consumo.
La validación española encontró buena utilidad clínica y propuso 3 puntos o más como señal para una evaluación más completa en jóvenes y adultos (Pérez-Gálvez et al., 2010). Ese corte orienta una investigación posterior. No demuestra que exista una adicción ni indica por sí mismo el tratamiento necesario.
Un estudio que comparó AUDIT y DAST-10 en personas con trastorno mental grave también encontró utilidad clínica para ambos instrumentos, con puntos de corte que funcionaron en esa muestra (Maisto et al., 2000). La palabra importante es “muestra”: los cortes pueden comportarse distinto según edad, contexto, prevalencia y población clínica.
¿Qué evalúa el Test AUDIT?
El AUDIT detecta patrones de consumo de alcohol que merecen atención clínica. Como test de alcohol, sus preguntas cubren cantidad y frecuencia, pérdida de control, consecuencias, daño y preocupación expresada por otras personas.
La corrección clásica del AUDIT va de 0 a 40. El manual de Babor et al. (2001) propone cuatro zonas orientativas para adultos:
- 0 a 7: consumo de bajo riesgo según el instrumento.
- 8 a 15: consumo de riesgo, donde suele corresponder retroalimentación e intervención breve.
- 16 a 19: consumo perjudicial, con evaluación más profunda y seguimiento.
- 20 o más: posible dependencia, que requiere evaluación diagnóstica y consideración de tratamiento especializado.
Estos rangos no son etiquetas para pegar sobre una persona. Sexo, edad, embarazo, enfermedad hepática, medicamentos y condiciones médicas pueden cambiar el nivel de riesgo. Una guía clínica sobre enfermedad hepática asociada al alcohol recomienda abstinencia ante ese daño, aunque el puntaje no esté en la zona más alta (Crabb et al., 2020).
Descargar AUDIT y DAST-10 en PDF de forma legal
Los dos documentos se pueden consultar desde fuentes institucionales, pero sus condiciones de uso son distintas. Conviene mantener esa diferencia visible, sobre todo si el material se usará en una consulta, capacitación o sitio web.
PDF del AUDIT en español
La búsqueda Test AUDIT PDF suele devolver copias sueltas sin contexto. La OMS publica el manual del AUDIT en español con cuestionario, corrección e intervención. Es la mejor versión para descargar porque conserva las instrucciones y el contexto clínico del instrumento.
Si solo quieres responderlo en línea, puedes usar el test AUDIT del sitio. La página explica la puntuación, muestra las zonas de riesgo y mantiene el aviso de que el resultado es orientativo.
PDF del DAST-10 y licencia digital
SAMHSA incluyó el DAST-10 en PDF, con puntuación y atribución dentro de su manual TIP 35. Ese archivo está en inglés y declara que fue adaptado con permiso del autor. Para copias impresas o uso digital profesional, CAMH ofrece el DAST-10 con puntuación y canal de licenciamiento.
El DAST-10 conserva copyright de Harvey A. Skinner y CAMH. Por eso esta página no publica una traducción propia ni un PDF rehecho. Enlazar el material institucional evita que una versión no autorizada cambie ítems, instrucciones o atribución.
Para revisar la versión española, la ficha de COPOLAD sobre DAST-10 resume la validación, la corrección y la población estudiada. También puedes consultar nuestra guía específica sobre qué evalúa el DAST-10.
¿Qué test psicológico para evaluar adicciones corresponde en este caso?
La sustancia no es el único criterio. Un profesional también considera edad, objetivo, contexto de uso, capacidad de lectura, riesgo médico y disponibilidad de una entrevista posterior.
| Situación | Instrumento inicial | Qué hacer después |
|---|---|---|
| Adulto, consumo de alcohol | AUDIT | Revisar cada respuesta, riesgos médicos y necesidad de intervención breve o evaluación diagnóstica |
| Adulto, drogas distintas del alcohol y tabaco | DAST-10 | Preguntar por sustancia, dosis, frecuencia, vía, consecuencias y licencia de la versión utilizada |
| Adulto, alcohol y otras drogas | AUDIT + DAST-10 | Conservar dos puntajes, evaluar policonsumo y no sumar las escalas |
| Adolescente | CRAFFT suele ser la primera opción | Usar una versión validada, explicar confidencialidad e incluir familia y escuela según el caso |
| Objetivo diagnóstico | Ninguno basta por sí solo | Completar entrevista, criterios DSM-5-TR, funcionamiento, comorbilidad y seguridad |
| Seguimiento de tratamiento | Instrumento coherente con la sustancia y el protocolo | Repetir en condiciones comparables y contrastar con metas y datos clínicos |
Esta guía solo organiza la elección inicial. Si el objetivo es diagnosticar, estimar riesgo de abstinencia o decidir un nivel de atención, hace falta una evaluación clínica. Para adolescentes suele preferirse un instrumento específico, como CRAFFT, antes que trasladar sin más los cortes de adultos.
¿Cómo se corrige e interpreta el DAST-10?
Cada respuesta indicativa de problema suma un punto. En el ítem 3 la dirección se invierte: una respuesta negativa suma el punto. El total va de 0 a 10.
La tabla publicada por SAMHSA organiza el resultado así:
- 0: no se reportan problemas en el cuestionario.
- 1 a 2: nivel bajo, con seguimiento según el contexto.
- 3 a 5: nivel moderado, que justifica una investigación más completa.
- 6 a 8: nivel sustancial, con evaluación intensiva.
- 9 a 10: nivel severo, también con evaluación intensiva.
La interpretación correcta empieza después de sumar. Hay que preguntar qué sustancia se consume, cuánto, por qué vía, en qué situaciones, qué consecuencias ha tenido y si existe abstinencia, tolerancia o pérdida de control. La puntuación tampoco distingue entre cannabis, cocaína y opioides, sustancias con perfiles de riesgo muy diferentes.
Una revisión sistemática para la USPSTF encontró que los instrumentos breves para drogas pueden detectar consumo no saludable con precisión útil, pero un positivo necesita evaluación diagnóstica adicional (Patnode et al., 2020). Con una prevalencia cercana al 11%, el valor predictivo positivo estimado fue alrededor de 40%. Dicho de forma simple: varios positivos no cumplirán un diagnóstico formal.
¿Cómo se corrige e interpreta el AUDIT?
Los primeros ocho ítems se puntúan de 0 a 4. Los dos últimos usan 0, 2 o 4. El total se interpreta junto con las respuestas individuales, porque una lesión relacionada con alcohol o la preocupación reciente de alguien cercano merece conversación aunque la suma sea baja.
El valor del AUDIT no termina en detectar. Una revisión Cochrane de 69 ensayos encontró que las intervenciones breves en atención primaria reducen el consumo en adultos con consumo de riesgo (Kaner et al., 2018). La revisión de la USPSTF estimó una reducción media de 1,6 bebidas por semana y menos episodios de consumo excesivo a los 6 a 12 meses (O’Connor et al., 2018).
Ese beneficio depende de que el cribado abra una conversación y no se convierta en un formulario archivado. Una devolución útil describe el resultado, pregunta qué sentido tiene para la persona y acuerda el siguiente paso.
¿Se pueden aplicar AUDIT y DAST-10 juntos?
Sí. Cuando hay sospecha de alcohol y otras drogas, aplicar ambos ofrece una cobertura más completa. El DAST-10 excluye alcohol; el AUDIT no evalúa las consecuencias de cannabis, cocaína, opioides u otras drogas.
No se suman los puntajes. Cada instrumento tiene su escala, puntos de corte y acciones sugeridas. Una lectura conjunta debería responder al menos cuatro preguntas:
- ¿Qué sustancias se usan y cuál causa más daño ahora?
- ¿Hay policonsumo o mezcla con medicamentos?
- ¿Existen riesgos inmediatos, como sobredosis, abstinencia, conducción o violencia?
- ¿Qué función cumple el consumo y qué tan preparada está la persona para cambiar?
Tolin (2024) y Castro Camacho y Ángel de Greiff (1998) proponen una formulación conductual que conecte antecedentes, pensamientos, emociones, conducta y consecuencias. Graña Gómez y Muñoz-Rivas (1998) añaden el análisis de gatillantes, intentos previos de cambio y habilidades de afrontamiento. Esa información explica lo que el puntaje no puede explicar.
¿Qué no detectan estos cuestionarios?
Un cribado breve deja fuera datos que pueden cambiar por completo la decisión clínica. AUDIT y DAST-10 no sustituyen:
- una entrevista sobre sustancia, cantidad, frecuencia, vía de administración y última dosis;
- la evaluación de intoxicación, abstinencia, sobredosis y riesgo suicida;
- los criterios diagnósticos DSM-5-TR y el deterioro funcional;
- la revisión de salud física, embarazo, dolor y medicamentos;
- la exploración de depresión, ansiedad, psicosis, trauma u otras comorbilidades;
- fuentes adicionales, como familiares con consentimiento, ficha clínica o pruebas biológicas cuando están indicadas.
La subdetección también importa. Un estudio que comparó registros clínicos con encuestas encontró que los diagnósticos documentados quedaban por debajo de la prevalencia estimada, con brechas amplias en adultos jóvenes y población hispana (Williams et al., 2022). Preguntar con respeto y explicar la confidencialidad mejora la calidad del autoinforme.
¿Qué hacer después de un resultado elevado?
Un resultado elevado pide una decisión proporcional al riesgo. Para consumo de riesgo sin un trastorno confirmado puede bastar una intervención breve, una meta acordada y reevaluación. Cuando hay deterioro marcado, consumo persistente, comorbilidad compleja o intentos fallidos de reducir, corresponde una evaluación especializada.
Busca atención urgente si hay pérdida de conciencia, convulsiones, dificultad respiratoria, dolor torácico, confusión intensa, alucinaciones, ideas suicidas actuales o sospecha de sobredosis. La abstinencia de alcohol o sedantes puede requerir supervisión médica. Cortar el consumo de golpe sin evaluación no siempre es seguro (Tolin, 2024).
En Chile, SENDA ofrece orientación gratuita y confidencial en el Fono Drogas y Alcohol 1412, disponible las 24 horas. Su página de orientación también explica cómo acceder a tratamiento. Los programas pueden comenzar en el CESFAM o centro de salud cercano, con evaluación y derivación según necesidad.
Si necesitas ordenar entrevista, cribado, diagnóstico y pruebas complementarias, revisa la guía completa para evaluar adicciones en un paciente. Para entender qué aporta una prueba biológica, consulta la guía de test de drogas en orina.
Preguntas frecuentes sobre AUDIT y DAST-10
¿El DAST-10 sirve para alcohol?
No. El DAST-10 excluye expresamente las bebidas alcohólicas y el tabaco. Explora problemas relacionados con otras drogas y con medicamentos usados fuera de indicación. Para alcohol se utiliza AUDIT. Si una persona consume alcohol y otras drogas, conviene aplicar ambos y mantener los resultados separados.
¿Un DAST-10 de 3 significa adicción?
No. Tres puntos se usan como señal para ampliar la evaluación en varias validaciones, incluida la española. El puntaje indica problemas reportados y necesidad de más evaluación. El diagnóstico requiere entrevista, criterios clínicos, deterioro funcional, patrón de consumo, riesgos médicos y contexto. Un número aislado no confirma un trastorno.
¿El Test AUDIT diagnostica dependencia del alcohol?
No. Un puntaje de 20 o más aumenta la sospecha de dependencia y orienta a una evaluación diagnóstica, pero no la confirma. El profesional debe revisar las respuestas, los criterios DSM-5-TR, la historia del consumo, el funcionamiento, la salud física y el riesgo de abstinencia antes de concluir.
¿Dónde puedo descargar el DAST-10 en español?
No conviene descargar traducciones sin fuente ni licencia. El PDF de SAMHSA está en inglés y fue publicado con permiso; CAMH gestiona copias y licencias digitales. La ficha de COPOLAD resume la validación española. Para uso profesional o reproducción pública, confirma las condiciones vigentes con CAMH.
¿Qué test se usa para adolescentes?
CRAFFT fue diseñado para cribado de alcohol y drogas en adolescentes. AUDIT y DAST-10 tienen estudios en jóvenes, pero sus cortes no deben trasladarse automáticamente a cualquier edad o contexto. La elección depende del protocolo local, la versión validada y la capacidad de ofrecer una entrevista posterior.
El puntaje abre una conversación
AUDIT y DAST-10 sirven cuando ordenan la primera pregunta clínica: ¿hay suficiente riesgo o daño para ampliar la evaluación? Después vienen la historia, la seguridad, el contexto y las preferencias de la persona.
Si tu resultado te preocupa, puedes agendar una evaluación confidencial para revisar el consumo sin juicios y decidir un siguiente paso realista. Si existe una urgencia médica o riesgo inmediato, usa servicios de emergencia; en Chile también puedes llamar al 1412 de SENDA para orientación.
Referencias
Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., & Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test. Guidelines for use in primary care (2.ª ed.). World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-MSD-MSB-01.6a
Castro Camacho, L., & Ángel de Greiff, E. (1998). Formulación clínica conductual. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2, pp. 3-79). Siglo Veintiuno de España Editores.
Crabb, D. W., Im, G. Y., Szabo, G., Mellinger, J. L., & Lucey, M. R. (2020). Diagnosis and treatment of alcohol-associated liver diseases: 2019 practice guidance from the American Association for the Study of Liver Diseases. Hepatology, 71(1), 306-333. https://doi.org/10.1002/hep.30866
Graña Gómez, J. L., & Muñoz-Rivas, M. J. (1998). Tratamiento cognitivo-conductual de la adicción a la heroína y a la cocaína. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2, pp. 161-194). Siglo Veintiuno de España Editores.
Kaner, E. F. S., Beyer, F. R., Muirhead, C., Campbell, F., Pienaar, E. D., Bertholet, N., Daeppen, J. B., Saunders, J. B., & Burnand, B. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4
Maisto, S. A., Carey, M. P., Carey, K. B., Gordon, C. M., & Gleason, J. R. (2000). Use of the AUDIT and the DAST-10 to identify alcohol and drug use disorders among adults with a severe and persistent mental illness. Psychological Assessment, 12(2), 186-192. https://doi.org/10.1037/1040-3590.12.2.186
O’Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., Rushkin, M., Patnode, C. D., Bean, S. I., & Jonas, D. E. (2018). Screening and behavioral counseling interventions to reduce unhealthy alcohol use in adolescents and adults: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086
Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., O’Connor, E. A., & Fu, R. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381
Pérez-Gálvez, B., García-Fernández, L., de Vicente-Manzanaro, M. P., Oliveras-Valenzuela, M. A., & Lahoz-Lafuente, M. (2010). Validación española del Drug Abuse Screening Test (DAST-20 y DAST-10). Health and Addictions, 10(1), 35-50. https://fase2.copolad.eu/es/banco-de-instrumentos/ficha/118
Skinner, H. A. (1982). The Drug Abuse Screening Test. Addictive Behaviors, 7(4), 363-371. https://doi.org/10.1016/0306-4603(82)90005-3
Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2nd ed.). The Guilford Press.
Williams, E. C., Fletcher, O. V., Frost, M. C., Harris, A. H. S., Washington, D. L., Hoggatt, K. J., & Glass, J. E. (2022). Comparison of substance use disorder diagnosis rates from electronic health record data with prevalence rates reported in surveys across sociodemographic groups in the Veterans Health Administration. JAMA Network Open, 5(6), e2219651. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2022.19651
Nicolás Alcayaga
Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →
Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.
