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  • Test CRAFFT para Adolescentes: Detección del consumo de drogas. Descarga el PDF y guía de aplicación

    Test CRAFFT para Adolescentes: Detección del consumo de drogas. Descarga el PDF y guía de aplicación

    Por Terapia Online Chile

    El Test de CRAFFT PDF permite hacer un cribado breve del consumo de alcohol, cannabis y otras drogas en adolescentes. Aquí puedes descargar la versión 2.1 oficial en español latinoamericano, revisar cómo se puntúa y entender qué hacer después. El cuestionario orienta una conversación clínica; por sí solo no confirma una adicción.

    Si necesitas el formulario ahora, puedes [ir directo a las descargas oficiales](#descargar-test-crafft-pdf). El resto de esta guía explica qué versión elegir y cómo evitar los dos errores más comunes: aplicarlo sin privacidad e interpretar el puntaje como si fuera un diagnóstico.

    Respuesta corta: CRAFFT 2.1 es una herramienta de cribado para jóvenes de 12 a 21 años. Tiene preguntas iniciales sobre días de consumo y seis áreas de riesgo. Cada respuesta afirmativa de la segunda parte suma un punto. Un resultado de 2 o más, junto con consumo en el último año, indica que hace falta ampliar la evaluación (Knight, 2021).

    Si buscabas un test psicológico para detectar consumo de drogas PDF, CRAFFT es la opción específica para población adolescente. El enlace debe llevar al formulario oficial y no a una copia sin fuente, porque el orden de las preguntas, la atribución y el salto lógico forman parte del instrumento.

    ¿Qué es el test CRAFFT y qué detecta?

    CRAFFT es un cuestionario breve creado para identificar consumo de sustancias, situaciones de conducción o traslado inseguro y posible trastorno por consumo en adolescentes y jóvenes. El manual oficial CRAFFT 2.1 lo recomienda para edades de 12 a 21 años y lo ubica dentro del cribado universal en salud (Knight, 2021).

    El acrónimo viene de seis palabras en inglés: Car, Relax, Alone, Forget, Family/Friends y Trouble. En español, esas áreas corresponden a vehículo, relajarse, consumir a solas, olvidar, recibir observaciones de familiares o amigos y tener problemas relacionados con el consumo.

    Conviene separar dos ideas desde el principio:

    • Cribado: detecta señales que justifican una conversación o evaluación más profunda.
    • Diagnóstico: requiere entrevista clínica, criterios vigentes, funcionamiento cotidiano, patrón de consumo, salud mental y riesgos.

    Por eso un puntaje alto no equivale a “tener una adicción”. Tampoco un puntaje bajo descarta por completo un problema si hubo miedo a responder, poca privacidad o subregistro. La validez predictiva estudiada durante tres años muestra que CRAFFT ayuda a anticipar qué jóvenes pueden necesitar seguimiento, pero su función sigue siendo orientar el siguiente paso (Shenoi et al., 2019).

    ¿Para qué edad sirve el test de consumo de drogas en adolescentes?

    La versión internacional fue diseñada para jóvenes de 12 a 21 años. En Chile, las orientaciones técnicas de MINSAL y SENDA incorporan CRAFFT dentro de la atención de adolescentes y la detección temprana del consumo de alcohol y otras drogas (Ministerio de Salud, 2015).

    La edad importa porque el mismo puntaje no se comporta igual en todas las etapas. El manual señala que en menores de 18 años el corte habitual es 2, mientras que algunos estudios con adultos jóvenes han encontrado puntos óptimos más altos. Aplicar el instrumento fuera de su población sin revisar la evidencia puede aumentar falsos positivos o dejar riesgos fuera de vista.

    La escala de consumo de drogas también debe corresponder al foco. CRAFFT incluye alcohol, cannabis y otras sustancias, además de la seguridad al viajar o conducir. Para una evaluación adulta de drogas distintas del alcohol existen alternativas como DAST-10; la guía de DAST-10 y CRAFFT por edad explica esa diferencia.

    ¿Qué versión del CRAFFT 2.1 conviene descargar?

    CRAFFT 2.1 tiene una versión autoadministrada y una entrevista para el profesional. Ambas conservan el mismo propósito, pero cambian la forma de responder. La elección depende del contexto, no de cuál parezca más rápida.

    Versión Quién responde o aplica Cuándo resulta útil Cuidado principal
    Autoadministrada El adolescente responde en papel o dispositivo Sala de espera, control preventivo o evaluación inicial Debe completarse fuera de la vista de padres o acompañantes
    Entrevista clínica Un profesional formula las preguntas Cuando se necesita aclarar respuestas y asegurar comprensión Explicar confidencialidad y sus límites antes de comenzar
    CRAFFT 2.1+N Añade cribado de nicotina Cuando también se evaluarán tabaco, vapeo o nicotina Usar el manual y la versión oficial correspondiente

    El manual informa que los adolescentes suelen sentirse más cómodos y responder con mayor honestidad en el formato autoadministrado. Eso no vuelve innecesaria la conversación posterior. Un formulario privado puede mejorar la detección; la devolución clínica permite entender lo que hay detrás de cada respuesta.

    ¿Cómo se aplica el Test de CRAFFT paso a paso?

    La aplicación comienza con tres preguntas de frecuencia sobre los últimos 12 meses. Si las tres respuestas indican cero días de consumo, se formula solo la pregunta de seguridad vinculada a viajar en un vehículo. Si hubo uno o más días de consumo en cualquiera de esas categorías, se aplican las seis preguntas CRAFFT de la segunda parte (Knight, 2021).

    Una secuencia práctica es esta:

    1. Explica que el cuestionario se aplica de forma rutinaria y no como castigo.
    2. Aclara qué información será confidencial y en qué situaciones de seguridad habría que compartir algo.
    3. Permite que el adolescente responda sin que otras personas vean sus respuestas.
    4. Sigue el salto lógico de la Parte A sin omitir ni alterar preguntas.
    5. Suma solo las respuestas afirmativas de la Parte B.
    6. Revisa el resultado junto con la frecuencia de consumo y la pregunta de vehículo.
    7. Acuerda una intervención, seguimiento o derivación según el riesgo.

    La guía chilena describe un uso parecido: evaluación inicial, intervención motivacional y referencia asistida cuando corresponda. Su foco es mantener una relación colaborativa con el adolescente, no obtener una confesión (Ministerio de Salud, 2015).

    En una evaluación, la calidad de las respuestas suele mejorar cuando el encuadre de privacidad se explica antes y con palabras concretas. El adolescente necesita saber qué ocurrirá con la información, no recibir una promesa vaga.

    ¿Cómo se puntúa e interpreta el CRAFFT?

    El puntaje se calcula con las seis preguntas de la Parte B. Cada respuesta “sí” suma un punto, por lo que el total va de 0 a 6. La frecuencia declarada en la Parte A no se suma al total, pero sí cambia la ruta de aplicación y la clasificación del riesgo (Knight, 2021).

    Resultado combinado Lectura orientativa Acción clínica habitual
    Sin consumo en 12 meses y puntaje 0 Riesgo bajo Reforzar la decisión de no consumir y conversar sobre seguridad vial
    Sin consumo propio, pero respuesta positiva en vehículo Riesgo medio por seguridad Dar consejo breve y acordar un plan de transporte seguro
    Consumo en 12 meses y puntaje 0 o 1 Riesgo medio Consejo breve, revisar el contexto y considerar seguimiento
    Consumo en 12 meses y puntaje 2 o más Riesgo alto Ampliar evaluación, intervenir y valorar derivación a tratamiento

    En la validación original, el corte de 2 mostró un equilibrio útil entre sensibilidad y especificidad. Un estudio posterior frente a criterios DSM-5 volvió a encontrar que 2 era el punto más útil en adolescentes para decidir quién necesitaba evaluación adicional (Mitchell et al., 2014).

    También existe evidencia en población hispanohablante. Una validación española con 312 adolescentes informó sensibilidad de 74,4% y especificidad de 96,4% (Rial et al., 2019). En una muestra adolescente de bajos recursos de Argentina, la sensibilidad fue 93,4% y la especificidad 72,5% (Colica et al., 2019). Las diferencias recuerdan que el rendimiento cambia con la población y el contexto.

    Guarda esta idea para la devolución: el corte organiza decisiones, no define una identidad. Dos jóvenes con el mismo total pueden tener riesgos muy distintos según la sustancia, la frecuencia, la conducción, el funcionamiento escolar, la salud mental o el apoyo familiar.

    ¿Qué significa un resultado positivo en CRAFFT?

    Un resultado positivo señala que la evaluación debe continuar. En las orientaciones MINSAL, un puntaje de 2 o más se considera alto riesgo y justifica confirmación diagnóstica, intervención motivacional y una eventual derivación asistida (Ministerio de Salud, 2015).

    La urgencia no depende solo del número. Conviene preguntar por:

    • sustancia, cantidad, frecuencia y vía de consumo;
    • edad de inicio y cambios recientes;
    • conducción o traslados con alguien bajo efectos;
    • accidentes, peleas, problemas escolares o legales;
    • pérdida de control, abstinencia o consumo a solas;
    • depresión, ansiedad, trauma, TDAH, ideas suicidas y otros riesgos;
    • disposición del adolescente y apoyos disponibles.

    Actuar temprano tiene sentido. Un estudio sobre transición hacia trastornos por uso de drogas encontró que más de la mitad de quienes desarrollaron abuso lo hicieron dentro de los tres años posteriores al primer consumo (Degenhardt et al., 2019). Un ensayo de cribado e intervención breve computarizada observó retraso en el inicio del consumo, con un efecto más claro para cannabis (Knight et al., 2019).

    La evidencia tampoco permite exagerar. La USPSTF concluyó que los datos eran insuficientes para estimar el beneficio neto del cribado de drogas en adolescentes de 12 a 17 años, mientras que la Academia Americana de Pediatría y programas SBIRT recomiendan su uso. Esa tensión se resuelve con una práctica prudente: cribar solo cuando existe capacidad de conversar, evaluar y ofrecer ayuda si aparece riesgo.

    ¿Cómo proteger la privacidad al aplicar CRAFFT?

    La privacidad forma parte de la calidad del instrumento. El manual recomienda que las respuestas no queden a la vista de padres o acompañantes y que la entrevista clínica se realice en un espacio privado. También sugiere explicar que la confidencialidad puede tener límites ante un peligro inmediato (Knight, 2021).

    Con adolescentes, una frase vaga como “esto es confidencial” puede generar desconfianza si luego aparece una excepción. Resulta más claro explicar antes qué se mantiene privado, qué situaciones obligan a actuar por seguridad y cómo se conversará cualquier información que deba compartirse.

    En Chile, la aplicación debe ajustarse a la normativa local, al contexto asistencial y a los deberes de protección de niños, niñas y adolescentes. El puntaje aislado no decide por sí solo qué se comunica. La evaluación completa y el juicio clínico determinan el plan.

    Test de CRAFFT PDF: descarga oficial en español

    Boston Children’s Hospital publica el cuestionario CRAFFT 2.1 en español latinoamericano. La vía correcta es enlazar esos archivos oficiales, que ya conservan el texto, el orden y la atribución autorizada.

    Encuentra el recurso CRAFFT adecuado

    Elige qué necesitas. Este selector no guarda respuestas ni calcula riesgo; solo abre la fuente oficial correcta.



    CRAFFT es un cribado, no un diagnóstico. Ante riesgo inmediato o una urgencia médica, busca atención de urgencia.

    Pintura impresionista de una bicicleta con casco junto a un garage al atardecer, test CRAFFT para adolescentes

    Puedes abrir directamente estos recursos:

    Las preguntas CRAFFT tienen copyright de Boston Children’s Hospital. Su uso en la práctica clínica no requiere permiso si se presentan exactamente como en la versión oficial, pero republicarlas dentro de otro PDF, sitio o programa exige enviar el diseño a CABHRe y recibir aprobación. Por eso esta página entrega el PDF institucional y no fabrica una copia ni transcribe los reactivos.

    ¿Cuándo buscar ayuda profesional o atención urgente?

    Conviene solicitar una evaluación profesional cuando existe un resultado elevado, consumo repetido, problemas familiares o escolares, pérdida de control, uso a solas, conducción insegura, preocupación persistente de la familia o un cambio brusco en el funcionamiento. La guía completa para evaluar adicciones muestra cómo integrar cribado, entrevista, diagnóstico y plan de apoyo.

    El puntaje pasa a segundo plano ante una sobredosis, dificultad respiratoria, pérdida de conciencia, convulsiones, dolor torácico, agitación intensa, síntomas graves de abstinencia, ideas suicidas o riesgo inmediato de accidente. En cualquiera de esas situaciones corresponde buscar atención de urgencia.

    Para entender la diferencia entre un cribado positivo y un diagnóstico formal, revisa la guía sobre criterios DSM-5 para trastorno por consumo de sustancias. Si la duda se relaciona con acceso y cobertura local, la evaluación del consumo de drogas en Chile resume las rutas de SENDA y MINSAL.

    Preguntas frecuentes sobre el Test de CRAFFT PDF

    ¿El CRAFFT diagnostica adicción en adolescentes?

    No. CRAFFT es un instrumento de cribado. Un resultado de 2 o más indica mayor probabilidad de un problema relacionado con sustancias y la necesidad de ampliar la evaluación. El diagnóstico exige entrevista clínica, criterios vigentes, revisión del funcionamiento y análisis de riesgos. El puntaje decide el siguiente paso, no una etiqueta.

    ¿Cuántas preguntas tiene el CRAFFT 2.1?

    CRAFFT 2.1 comienza con tres preguntas de frecuencia sobre el último año y luego usa seis áreas de riesgo. Si todas las respuestas iniciales son cero, se formula solo la pregunta de vehículo. Si hubo consumo, se aplican las seis preguntas de la Parte B. El salto lógico forma parte del instrumento oficial.

    ¿Qué puntaje se considera positivo en CRAFFT?

    En adolescentes menores de 18 años, un total de 2 o más junto con consumo en el último año se clasifica habitualmente como alto riesgo y requiere evaluación adicional. Un puntaje de 0 o 1 no significa ausencia automática de riesgo: también importan la frecuencia, la conducción y el contexto clínico.

    ¿El test CRAFFT se puede aplicar a adultos?

    CRAFFT fue diseñado para jóvenes de 12 a 21 años, pero los puntos de corte pueden cambiar desde los 18. Para adultos conviene elegir un instrumento validado para la edad y la sustancia, como AUDIT para alcohol o DAST-10 para otras drogas, y revisar siempre sus condiciones de uso.

    ¿Puedo imprimir el PDF de CRAFFT en español?

    Sí, puedes descargar e imprimir la versión oficial para usarla sin alterar su texto ni atribución. El sitio CRAFFT permite el uso clínico de sus formularios oficiales. Crear una reproducción propia en otra publicación, una web, un formulario electrónico o un PDF rediseñado requiere aprobación previa de CABHRe.

    ¿Quién debe responder el cuestionario?

    La versión autoadministrada la responde el adolescente en privado. La entrevista clínica la aplica un profesional, también sin padres o acompañantes presentes durante las respuestas. Después conviene revisar el resultado con el joven, aclarar los límites de confidencialidad y acordar el siguiente paso según el nivel de riesgo.

    Del puntaje a una conversación que sí ayude

    CRAFFT funciona mejor cuando abre una conversación respetuosa y concreta. El PDF ordena preguntas difíciles; el trabajo clínico comienza al comprender qué sustancia aparece, qué función cumple, cuánto riesgo existe y qué apoyo puede aceptar el adolescente.

    Si el resultado genera preocupación o ya hay consecuencias, puedes agendar una evaluación psicológica. La consulta permite revisar el contexto con privacidad, diferenciar experimentación de un problema más persistente y definir un plan acorde a la edad, la familia y los recursos disponibles.

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    Referencias

    Colica, D., Campana, V., Vázquez Peña, F. R., Barán Cegla, P., & Vietto, V. (2019). Psychometric properties and operating characteristics of the Spanish-adapted version of the CRAFFT questionnaire in adolescents from Greater Buenos Aires. Archivos Argentinos de Pediatría, 117(5), 301-305. https://doi.org/10.5546/aap.2019.eng.301

    Degenhardt, L., Bharat, C., Glantz, M. D., et al. (2019). Association of cohort and individual substance use with risk of transitioning to drug use, drug use disorder, and remission from disorder. JAMA Psychiatry, 76(7), 708-720. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.0163

    Knight, J. R. (2021). The CRAFFT 2.1 manual. Center for Adolescent Behavioral Health Research, Boston Children’s Hospital. https://crafft.org/wp-content/uploads/2021/10/CRAFFT_2.1_Provider-Manual_2021.10.28.pdf

    Knight, J. R., Sherritt, L., Gibson, E. B., et al. (2019). Effect of computer-based substance use screening and brief behavioral counseling vs usual care for youths in pediatric primary care. JAMA Network Open, 2(6), e196258. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2019.6258

    Ministerio de Salud. (2015). Orientaciones técnicas para la detección, intervención motivacional y referencia a tratamiento para el consumo de alcohol y otras drogas en adolescentes. Gobierno de Chile. https://www.minsal.cl/wp-content/uploads/2018/06/OT-Deteccion-IM-y-referencia-drogas-adolescentes.pdf

    Mitchell, S. G., Kelly, S. M., Gryczynski, J., Myers, C. P., O’Grady, K. E., Kirk, A. S., & Schwartz, R. P. (2014). The CRAFFT cut-points and DSM-5 criteria for alcohol and other drugs: A reevaluation and reexamination. Substance Abuse, 35(4), 376-380. https://doi.org/10.1080/08897077.2014.936992

    Rial, A., Kim-Harris, S., Knight, J. R., et al. (2019). Validación empírica del CRAFFT Abuse Screening Test en una muestra de adolescentes españoles. Adicciones, 31(2), 160-169. https://doi.org/10.20882/adicciones.1105

    Shenoi, R. P., Linakis, J. G., Bromberg, J. R., et al. (2019). Predictive validity of the CRAFFT for substance use disorder. Pediatrics, 144(2), e20183415. https://doi.org/10.1542/peds.2018-3415

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Tests para Evaluar Dependencia a Sustancias: DAST-10 (adultos) y CRAFFT (adolescentes). Guías y descargas PDF

    Tests para Evaluar Dependencia a Sustancias: DAST-10 (adultos) y CRAFFT (adolescentes). Guías y descargas PDF

    Por Terapia Online Chile

    ¿Qué evalúa el test DAST 10? Evalúa las consecuencias y problemas asociados al uso de drogas durante los últimos 12 meses en personas adultas. No mide alcohol, no detecta sustancias en el cuerpo y no confirma por sí solo una dependencia. Para adolescentes, el instrumento apropiado suele ser CRAFFT, que también considera alcohol y riesgos de conducción.

    Si llegaste buscando un test psicológico para detectar consumo de drogas PDF, conviene detenerse en una diferencia: elegir bien el cuestionario importa tanto como responderlo. Más abajo encontrarás un selector de instrumento, enlaces oficiales y una guía clara para interpretar los resultados sin convertir un cribado en diagnóstico.

    Respuesta corta: DAST-10 es una escala breve para adultos que cuantifica problemas relacionados con drogas, excluido el alcohol. CRAFFT fue creado para adolescentes y explora consumo, consecuencias y seguridad vial. Ambos son instrumentos de cribado. Un resultado elevado indica que hace falta conversar y evaluar con mayor profundidad; no demuestra una adicción.

    ¿Qué evalúa el test DAST 10?

    El DAST-10 evalúa el grado de problemas vinculados al uso de drogas en los últimos 12 meses. Sus preguntas abarcan pérdida de control, malestar, conflictos, consecuencias médicas y sociales, y uso no médico de fármacos. La escala original fue desarrollada por Skinner (1982) como una versión breve del Drug Abuse Screening Test.

    El punto que más confusión genera es este: DAST-10 no incluye alcohol. Si la preocupación central es la bebida, corresponde usar AUDIT. Cuando hay varias sustancias y se necesita distinguir el riesgo de cada una, ASSIST puede resultar más informativo.

    También es distinto de un examen de orina. El DAST-10 pregunta por experiencias y consecuencias; una prueba biológica busca exposición reciente dentro de una ventana limitada. Puedes revisar esta diferencia en la guía sobre pruebas de detección de drogas en orina.

    La ficha institucional del DAST-10 en el repositorio de NIH lo describe como un autoinforme breve para cribado, detección de casos y evaluación de tratamiento. El artículo original encontró buena consistencia interna en una muestra clínica, pero el propio autor advirtió que se necesitaba validación en otros contextos (Skinner, 1982). Una revisión sistemática para la USPSTF encontró que los instrumentos breves, incluido DAST-10, pueden identificar consumo de riesgo con precisión útil, aunque el rendimiento cambia según población y referencia diagnóstica (Patnode et al., 2020).

    ¿Cómo se puntúa el DAST-10?

    El resultado va de 0 a 10. Cada respuesta indicativa de problema suma un punto; uno de los reactivos se corrige en sentido inverso. Esta página no reproduce las diez preguntas porque el instrumento mantiene copyright y la reproducción digital para un sitio profesional requiere gestionar la licencia con el titular.

    Puntaje Lectura orientativa Paso habitual
    0 No se reportan problemas Mantener observación clínica si existe otra señal de riesgo
    1 a 2 Nivel bajo Monitorear y reevaluar
    3 a 5 Nivel moderado Ampliar la entrevista clínica
    6 a 8 Nivel sustancial Realizar evaluación intensiva
    9 a 10 Nivel severo Realizar evaluación intensiva y definir nivel de atención

    Estas bandas orientan la siguiente conversación. No equivalen a la gravedad diagnóstica del DSM-5-TR ni de la CIE. Un puntaje bajo tampoco descarta un problema si hubo subregistro, miedo a responder o consumo de una sustancia que el cuestionario no cubre.

    ¿Qué es el test de CRAFFT?

    CRAFFT es un instrumento de cribado para jóvenes de 12 a 21 años. Evalúa consumo de alcohol, cannabis y otras drogas, además de consecuencias y situaciones de riesgo. Su nombre reúne las iniciales en inglés de seis áreas: vehículo, relajarse, consumir a solas, olvidar, comentarios de familiares o amigos y problemas.

    La versión 2.1 comienza preguntando cuántos días hubo consumo durante el último año. Después aplica la sección CRAFFT según esas respuestas. Cada respuesta afirmativa de la segunda parte suma un punto y el total va de 0 a 6 (Knight, 2021).

    El manual oficial CRAFFT 2.1 define tres niveles prácticos:

    • Riesgo bajo: no hubo consumo en 12 meses y la pregunta de seguridad vial es negativa.
    • Riesgo medio: hubo consumo con puntaje menor que 2, o no hubo consumo propio pero sí riesgo al viajar en un vehículo.
    • Riesgo alto: hubo consumo y el puntaje es 2 o más. Corresponde ampliar la evaluación, hacer intervención breve y valorar derivación.

    El corte de 2 se ha asociado con trastorno por consumo de sustancias en adolescentes. El estudio original de validación informó sensibilidad de 80% y especificidad de 86% con ese corte (Knight et al., 2002). Un estudio frente a criterios DSM-5 volvió a encontrar 2 como el punto más útil para decidir quién necesita evaluación adicional (Mitchell et al., 2014). La validez predictiva observada hasta tres años refuerza su utilidad como señal de seguimiento, no como diagnóstico automático (Shenoi et al., 2019).

    La privacidad cambia la calidad de la respuesta. El manual recomienda que el adolescente complete el cuestionario a solas y que se expliquen antes los límites de confidencialidad. En consulta suele aparecer una diferencia clara entre responder frente a un adulto significativo y hacerlo en un espacio privado. [EXPERIENCIA: ajustar esta observación a la práctica clínica real del autor].

    DAST-10 o CRAFFT: diferencias en una tabla

    La edad no es el único criterio. También importan la sustancia, el objetivo de la evaluación y el lugar donde se aplicará el cuestionario.

    Instrumento Población principal Qué cubre Qué deja fuera Resultado
    DAST-10 Adultos Problemas asociados a drogas y uso no médico de fármacos Alcohol Índice de 0 a 10 para decidir cuánto ampliar la evaluación
    CRAFFT 2.1 Adolescentes de 12 a 21 años Alcohol, cannabis, otras drogas, consecuencias y seguridad vial No reemplaza entrevista diagnóstica Riesgo bajo, medio o alto según consumo y puntaje
    AUDIT Adultos y algunos contextos juveniles Consumo de alcohol, consecuencias y posible dependencia Otras drogas Zonas de riesgo relacionadas con alcohol
    ASSIST Adultos Alcohol, tabaco y varias drogas por separado No fue diseñado como primera opción pediátrica Nivel de riesgo por sustancia

    Para alcohol en adultos, consulta el Test AUDIT y su PDF oficial. Si necesitas ordenar un proceso completo, la guía para evaluar adicciones explica cómo integrar entrevista, cribado, riesgos y diagnóstico.

    ¿Qué escala de consumo de drogas conviene usar?

    La escala de consumo de drogas se elige según edad y sustancia. El selector siguiente no calcula riesgo ni sustituye una evaluación. Su única función es llevarte al instrumento adecuado sin copiar preguntas protegidas.

    ¿Qué instrumento corresponde?

    Selecciona la edad y el foco principal. Recibirás una recomendación de instrumento, no un puntaje clínico.

    Esta herramienta solo orienta la elección del cuestionario. No evalúa consumo, no guarda respuestas y no entrega un diagnóstico.

    Pintura impresionista de dos llaves distintas colgando del mismo gancho, tests DAST-10 para adultos y CRAFFT para adolescentes

    El resultado del selector es una orientación de acceso. La aplicación clínica requiere revisar el manual, proteger la privacidad y tener disponible una ruta de ayuda si el cribado sale positivo.

    DAST-10 y CRAFFT en PDF: descargas legales y fuentes oficiales

    Los dos instrumentos tienen condiciones distintas. Enlazar una fuente oficial no equivale a copiar sus preguntas dentro de otro sitio.

    Acceso al DAST-10

    El DAST-10 conserva copyright de Harvey A. Skinner y del Centre for Addiction and Mental Health. La ficha de NIH indica que puede reproducirse para usos no comerciales con atribución. Un sitio profesional no debería asumir que esa autorización cubre una republicación digital comercial.

    Por eso aquí no alojamos una copia propia ni un test interactivo del DAST-10. Puedes consultar la ficha oficial del DAST-10 en NIH, que incluye la referencia al documento institucional y al artículo original. Para integrarlo en software o publicarlo en otro formato, corresponde solicitar licencia al titular.

    PDF oficial de CRAFFT en español

    Boston Children’s Hospital ofrece versiones traducidas. Puedes descargar el CRAFFT 2.1 autoadministrado en español latinoamericano o la entrevista clínica CRAFFT 2.1 en español latinoamericano.

    Esos PDF ya contienen la atribución exigida. CRAFFT permite su uso clínico, pero cualquier reproducción en una web, aplicación o formulario propio debe enviarse a CABHRe para aprobación previa. Por esa razón este artículo enlaza el material oficial y no transcribe los reactivos.

    En Chile también está disponible la autoevaluación CRAFFT de SENDA. El resultado es orientativo y no es un diagnóstico. Para profesionales, la Guía Clínica AUGE de MINSAL sobre consumo en menores de 20 años aporta el marco local.

    ¿Qué significa un resultado positivo?

    Un cribado positivo significa que conviene evaluar más. La recomendación de la USPSTF para drogas en adultos indica que la detección tiene sentido cuando existe capacidad para confirmar el problema y ofrecer o derivar a tratamiento (Krist et al., 2020).

    En adultos, un resultado elevado en DAST-10 debería abrir una entrevista sobre sustancia, cantidad, frecuencia, vía, pérdida de control, consecuencias, intentos de cambio y salud mental. La subdetección es frecuente: un estudio que comparó encuestas con registros clínicos encontró brechas especialmente amplias en adultos jóvenes y población hispana (Williams et al., 2022).

    En adolescentes, el puntaje se interpreta junto con los días de consumo y la respuesta sobre vehículo. MINSAL recomienda detección, intervención breve para niveles iniciales de riesgo y derivación asistida cuando existe sospecha de consumo perjudicial o dependencia. La derivación asistida implica comprobar que el joven llega al siguiente nivel de atención, no entregar un número telefónico y cerrar el caso.

    Hay una razón para actuar temprano. Un estudio longitudinal internacional encontró que más de la mitad de quienes desarrollaron abuso lo hicieron dentro de los tres años posteriores al primer consumo (Degenhardt et al., 2019). En adolescentes, un ensayo de cribado e intervención breve computarizada mostró retraso del inicio de consumo, con un efecto más claro para cannabis (Knight et al., 2019).

    ¿Cuándo hace falta atención urgente?

    El puntaje deja de ser la prioridad si existe sobredosis, dificultad respiratoria, pérdida de conciencia, convulsiones, dolor torácico, agitación intensa, síntomas graves de abstinencia, ideas suicidas o riesgo inmediato de accidente. En esas situaciones corresponde buscar atención de urgencia.

    Para un adolescente, viajar con una persona que ha consumido alcohol o drogas es una señal de seguridad aunque no exista consumo propio. Conviene acordar de antemano una forma de volver a casa sin conducir ni subir al vehículo. La conversación debe proteger al joven, no transformarse en interrogatorio o castigo.

    Preguntas frecuentes sobre DAST-10 y CRAFFT

    ¿El DAST-10 detecta drogas en la orina?

    No. DAST-10 es un cuestionario de autoinforme sobre problemas ocurridos durante los últimos 12 meses. Una prueba de orina busca sustancias o metabolitos durante una ventana de detección y tampoco diagnostica dependencia. Ambas herramientas responden preguntas distintas y pueden complementarse cuando existe una indicación clínica concreta.

    ¿El DAST-10 sirve para evaluar alcohol?

    No. El DAST-10 excluye las bebidas alcohólicas. Para alcohol suele utilizarse AUDIT o AUDIT-C, según el objetivo y el contexto. Si hay alcohol y otras drogas, el profesional puede combinar instrumentos o utilizar ASSIST para revisar varias sustancias, evitando sumar respuestas de alcohol dentro del DAST-10.

    ¿Qué edad se usa para el CRAFFT?

    CRAFFT fue diseñado para jóvenes de 12 a 21 años, con evidencia especialmente sólida en adolescentes. La guía chilena lo incorpora para menores de 20 años. En adultos jóvenes los cortes pueden comportarse de otra manera, por lo que la edad y el contexto deben considerarse al interpretar el resultado.

    ¿Un puntaje de 2 en CRAFFT confirma una adicción?

    No. Un puntaje de 2 o más señala riesgo alto y necesidad de evaluación adicional en adolescentes que reportan consumo. El diagnóstico requiere una entrevista clínica, criterios vigentes, análisis del funcionamiento y revisión de seguridad. El puntaje sirve para decidir el siguiente paso, no para colocar una etiqueta.

    ¿Puedo descargar los test y aplicarlos por mi cuenta?

    Puedes acceder a los PDF oficiales enlazados, pero su aplicación clínica requiere respetar instrucciones, edad, confidencialidad y condiciones de uso. CRAFFT ofrece una versión autoadministrada oficial. DAST-10 mantiene restricciones de reproducción digital. Ningún formulario descargado reemplaza una evaluación si existen consecuencias, pérdida de control o riesgo.

    ¿Cuál es la diferencia entre DAST-10 y CRAFFT?

    DAST-10 se usa principalmente en adultos y evalúa problemas relacionados con drogas, excluido el alcohol. CRAFFT se diseñó para adolescentes, incluye alcohol y otras sustancias, y añade una pregunta de seguridad vial. Los dos son cribados breves, pero su población, contenido y forma de interpretar el resultado no son intercambiables.

    Elegir el instrumento adecuado orienta lo que sigue

    DAST-10 y CRAFFT sirven para abrir una conversación que muchas veces no aparece de forma espontánea. El valor real comienza después del puntaje: entender qué ocurrió, cuánto riesgo existe y qué apoyo necesita la persona.

    Si el consumo ya está causando conflictos, problemas de salud, pérdida de control o preocupación familiar, puedes agendar una evaluación psicológica. La consulta permite ordenar la situación con privacidad y definir un plan acorde a la edad, la sustancia y el nivel de riesgo.

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    Referencias

    Knight, J. R. (2021). The CRAFFT 2.1 manual. Center for Adolescent Behavioral Health Research, Boston Children’s Hospital. https://crafft.org/wp-content/uploads/2021/10/CRAFFT_2.1_Provider-Manual_2021.10.28.pdf

    Degenhardt, L., Bharat, C., Glantz, M. D., et al. (2019). Association of cohort and individual substance use with risk of transitioning to drug use, drug use disorder, and remission from disorder. JAMA Psychiatry, 76(7), 708-720. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.0163

    Knight, J. R., Sherritt, L., Shrier, L. A., Harris, S. K., & Chang, G. (2002). Validity of the CRAFFT substance abuse screening test among adolescent clinic patients. Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, 156(6), 607-614. https://doi.org/10.1001/archpedi.156.6.607

    Knight, J. R., Sherritt, L., Gibson, E. B., et al. (2019). Effect of computer-based substance use screening and brief behavioral counseling vs usual care for youths in pediatric primary care. JAMA Network Open, 2(6), e196258. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2019.6258

    Krist, A. H., Davidson, K. W., Mangione, C. M., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Ministerio de Salud. (2013). Guía clínica AUGE: Consumo perjudicial y dependencia de alcohol y otras drogas en personas menores de 20 años. Gobierno de Chile. https://diprece.minsal.cl/wrdprss_minsal/wp-content/uploads/2016/03/GUIA-CLINICA-CONSUMO-ALCOHOL-MENORES-20-IMPRESA.pdf

    Mitchell, S. G., Kelly, S. M., Gryczynski, J., Myers, C. P., O’Grady, K. E., Kirk, A. S., & Schwartz, R. P. (2014). The CRAFFT cut-points and DSM-5 criteria for alcohol and other drugs: A reevaluation and reexamination. Substance Abuse, 35(4), 376-380. https://doi.org/10.1080/08897077.2014.936992

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Shenoi, R. P., Linakis, J. G., Bromberg, J. R., et al. (2019). Predictive validity of the CRAFFT for substance use disorder. Pediatrics, 144(2), e20183415. https://doi.org/10.1542/peds.2018-3415

    Skinner, H. A. (1982). The drug abuse screening test. Addictive Behaviors, 7(4), 363-371. https://doi.org/10.1016/0306-4603(82)90005-3

    Williams, E. C., Fletcher, O. V., Frost, M. C., et al. (2022). Comparison of substance use disorder diagnosis rates from electronic health record data with substance use disorder prevalence rates reported in surveys across sociodemographic groups. JAMA Network Open, 5(6), e2219651. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2022.19651

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Criterios DSM-5 para el Trastorno por Consumo de Sustancias: Guía completa y diferencias clave

    Criterios DSM-5 para el Trastorno por Consumo de Sustancias: Guía completa y diferencias clave

    Por Terapia Online Chile

    ¿Cuáles son los criterios del DSM-5 para diagnosticar la dependencia de sustancias? La formulación actual habla de trastorno por consumo de sustancias. Se diagnostica cuando, dentro de 12 meses, aparece un patrón problemático que causa deterioro o malestar clínicamente significativo y se cumplen al menos 2 de 11 criterios. La gravedad depende de cuántos criterios están presentes.

    La lista parece sencilla hasta que se intenta aplicarla. Tolerancia no equivale automáticamente a adicción, una prueba de orina no demuestra un trastorno y un episodio aislado de intoxicación tampoco basta. El diagnóstico requiere precisar la sustancia, reconstruir la cronología y entender el efecto del consumo en la vida de la persona.

    Respuesta corta: el DSM-5-TR reúne 11 criterios en cuatro áreas: control deteriorado, deterioro social, consumo riesgoso y adaptación farmacológica. Se requieren 2 o más dentro del mismo periodo de 12 meses. Con 2 o 3 el trastorno es leve, con 4 o 5 es moderado y con 6 o más es grave (American Psychiatric Association, 2022).

    ¿Cuáles son los criterios del DSM-5 para diagnosticar la dependencia de sustancias?

    El DSM-5-TR exige un patrón problemático de consumo asociado con deterioro o malestar clínicamente significativo. Los 11 criterios se valoran para una sustancia concreta y dentro de una ventana de 12 meses. Una tabla clínica del NCBI basada en DSM-5-TR los organiza en cuatro grupos que facilitan su comprensión (McNeely et al., 2024).

    1. Control deteriorado sobre el consumo

    Estos cuatro criterios describen que el consumo empieza a ocupar más espacio del que la persona quería:

    1. Consume una cantidad mayor o durante más tiempo del previsto.
    2. Quiere reducir o dejar la sustancia, pero sus intentos no resultan.
    3. Dedica mucho tiempo a obtenerla, consumirla o recuperarse de sus efectos.
    4. Experimenta craving, es decir, un deseo intenso o urgencia por consumir.

    El craving puede aparecer ante lugares, personas, emociones o rutinas asociadas con el consumo. Tolin (2024) explica que esas señales aprendidas pueden activar respuestas fuertes incluso cuando la persona desea mantenerse abstinente. El criterio se valora por su intensidad y contexto, no por la mera aparición de un pensamiento pasajero.

    2. Deterioro social

    Los criterios 5 a 7 muestran cómo el patrón interfiere con responsabilidades y vínculos:

    1. El consumo recurrente dificulta cumplir obligaciones relevantes en el trabajo, los estudios o el hogar.
    2. La persona continúa consumiendo pese a problemas sociales o interpersonales causados o agravados por la sustancia.
    3. Reduce o abandona actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo.

    Aquí importa el cambio respecto del funcionamiento habitual. Una discusión aislada o faltar una vez a clases no establece el criterio sin contexto. La entrevista busca repetición, relación con la sustancia y consecuencias reales.

    3. Consumo riesgoso

    Los criterios 8 y 9 se centran en peligro y daño conocido:

    1. Consume repetidamente en situaciones con riesgo físico, por ejemplo, al conducir o manejar maquinaria bajo los efectos.
    2. Mantiene el consumo aun sabiendo que probablemente causa o empeora un problema físico o psicológico persistente.

    El conocimiento del daño debe estar presente. Si alguien desconoce una interacción médica o todavía no relaciona sus síntomas con la sustancia, el clínico necesita aclararlo antes de marcar el criterio.

    4. Tolerancia y abstinencia

    Los dos criterios farmacológicos describen adaptación del organismo:

    1. Tolerancia: necesita una cantidad claramente mayor para conseguir un efecto parecido, o la misma cantidad produce un efecto menor.
    2. Abstinencia: aparece el síndrome característico al reducir o suspender, o se usa la sustancia, o una parecida, para aliviarlo.

    Hay una excepción decisiva: tolerancia y abstinencia no se cuentan cuando aparecen únicamente durante un tratamiento médico indicado y seguido de forma adecuada. Una persona puede desarrollar dependencia física a un opioide recetado sin mostrar pérdida de control, deterioro social o consumo compulsivo. Eso no autoriza a etiquetarla como adicta.

    Los criterios también varían según la sustancia. No todos los síndromes de abstinencia tienen la misma forma ni el mismo riesgo. Por eso el diagnóstico completo se formula por sustancia, por ejemplo, trastorno por consumo de alcohol, cannabis, opioides o estimulantes.

    ¿Cómo se determina la gravedad del trastorno por consumo de sustancias?

    La gravedad se calcula con el número de criterios presentes dentro del mismo periodo de 12 meses. El umbral es uniforme, pero el significado clínico necesita una lectura individual.

    Criterios cumplidos Clasificación DSM-5-TR Qué significa en la práctica
    0 o 1 No alcanza el umbral de trastorno Puede existir consumo de riesgo o daño que igualmente amerite orientación
    2 o 3 Leve Hay un patrón clínicamente significativo, aunque el deterioro pueda ser acotado
    4 o 5 Moderado El patrón ocupa más áreas y suele requerir una evaluación de tratamiento más amplia
    6 o más Grave Existe una concentración alta de síntomas; el nivel de atención depende también del riesgo médico y social

    Dos criterios no significan necesariamente “adicción grave”. Sí pueden establecer un trastorno leve si el criterio general y la evaluación clínica se cumplen. A la inversa, el conteo no reemplaza la seguridad: una intoxicación peligrosa o una abstinencia con riesgo médico puede exigir atención urgente aunque todavía no se haya completado toda la entrevista.

    ¿Qué cambió entre abuso, dependencia y el DSM-5?

    El DSM-IV separaba “abuso” y “dependencia”. El DSM-5, publicado en 2013, los reunió en un solo diagnóstico dimensional. La comparación oficial del NIAAA en español muestra además que se eliminó el criterio de problemas legales y se añadió el craving.

    La decisión no fue solo terminológica. Un trabajo sobre las recomendaciones y su fundamento revisó evidencia acumulada en más de 200.000 participantes y concluyó que los síntomas de abuso y dependencia representaban mejor un continuo que dos categorías separadas (Hasin et al., 2013).

    Término Uso actual Aclaración
    Consumo Descriptivo Indica uso de una sustancia; por sí solo no implica trastorno
    Consumo perjudicial Categoría usada por la CIE y término clínico Señala un patrón que ya causa daño a la salud
    Dependencia física Concepto fisiológico Se refiere a tolerancia o abstinencia; puede aparecer con tratamiento prescrito
    Dependencia psicológica Término clínico, no diagnóstico DSM-5 independiente Suele aludir al deseo intenso, uso para regular emociones y dificultad de control
    Adicción Término clínico y coloquial Suele reservarse para patrones compulsivos o graves, pero no es el nombre formal del diagnóstico DSM-5
    Trastorno por consumo de sustancias Diagnóstico DSM-5-TR Integra síntomas conductuales, sociales, riesgosos y farmacológicos, con gravedad leve, moderada o grave

    La CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud mantiene una arquitectura distinta, con patrón perjudicial y dependencia entre sus categorías. Por eso dos informes pueden usar palabras diferentes sin describir necesariamente cuadros incompatibles.

    ¿Cómo se aplican los criterios DSM-5 en una evaluación clínica?

    El diagnóstico no consiste en leer once frases y sumar respuestas. Caballo (2013), Soto Martínez (2025) y Tolin (2024) sitúan los criterios dentro de una formulación que considera qué se consume, para qué, en qué situaciones y con qué consecuencias.

    Una evaluación suele incluir:

    • sustancia, cantidad, frecuencia, vía y fecha del último consumo;
    • intentos de reducir, periodos de abstinencia y episodios de recaída;
    • efectos en salud, ánimo, relaciones, estudio, trabajo y finanzas;
    • consumo combinado, sobredosis y riesgos durante la abstinencia;
    • síntomas de depresión, ansiedad, trauma, psicosis, TDAH u otros problemas concurrentes;
    • medicamentos prescritos y condiciones médicas;
    • cuestionarios, exámenes y fuentes colaterales cuando aportan a una pregunta clínica concreta.

    La guía completa para evaluar adicciones desarrolla este proceso paso a paso. También puedes revisar los indicadores y pruebas usados en una evaluación profesional si buscas una entrada más breve.

    Cribado, prueba biológica y diagnóstico responden preguntas distintas

    AUDIT, DAST-10, ASSIST o CRAFFT sirven para detectar riesgo y decidir si hace falta continuar la evaluación. Una revisión sistemática para la USPSTF encontró que varios cuestionarios breves tienen un rendimiento útil, pero un resultado positivo requiere evaluación diagnóstica posterior (Patnode et al., 2020).

    Una prueba de orina aporta otra clase de dato: exposición reciente a los analitos incluidos. No mide pérdida de control, deterioro ni craving. La revisión sobre interpretación clínica de pruebas urinarias advierte además sobre ventanas de detección y resultados presuntivos que pueden necesitar confirmación (Moeller et al., 2017).

    Para elegir entre instrumentos, revisa la comparación de AUDIT y DAST-10 para evaluar adicciones. Si la duda es biológica, la guía sobre test de drogas en orina explica qué detectan y qué dejan fuera.

    ¿Qué debe descartarse antes de confirmar el diagnóstico?

    El clínico diferencia un patrón persistente de estados agudos y de otros trastornos. La temporalidad suele ordenar el problema.

    • Intoxicación: cambios agudos que aparecen durante o poco después del consumo.
    • Abstinencia: síntomas tras reducir o suspender una sustancia luego de un uso sostenido.
    • Trastorno inducido por sustancias: depresión, ansiedad, psicosis u otro síndrome relacionado temporalmente con intoxicación o abstinencia.
    • Trastorno mental primario: síntomas que preceden al consumo, persisten más allá del periodo esperable o siguen un curso independiente.
    • Uso sin trastorno: existe consumo, pero no se alcanza el patrón, deterioro y umbral requeridos.

    La evaluación debe considerar cada sustancia por separado. En policonsumo, un problema puede estar ligado al alcohol, otro a estimulantes y un síntoma agudo a la interacción de ambos. Una sola etiqueta borra diferencias que cambian el manejo.

    ¿Qué significan remisión temprana, remisión sostenida y entorno controlado?

    Los especificadores describen la evolución después de que existió un trastorno. Remisión temprana significa que, durante al menos 3 meses y menos de 12, ya no se cumplen los criterios, salvo que pueda persistir craving. Remisión sostenida exige 12 meses o más en las mismas condiciones (American Psychiatric Association, 2022).

    “En un entorno controlado” se añade cuando el acceso a la sustancia está restringido, como en una unidad cerrada o una comunidad residencial. El dato modifica la interpretación: estar sin consumo en un ambiente sin acceso no ofrece la misma información que sostener el cambio en el contexto cotidiano.

    El curso tampoco es lineal. Un estudio internacional sobre transición a trastornos por drogas encontró que el riesgo y la velocidad de transición varían según la sustancia y las características de la persona (Degenhardt et al., 2019). Eso impide deducir un diagnóstico solo por los años de uso.

    ¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional o atención urgente?

    Conviene pedir una evaluación cuando el consumo empieza a escapar del plan, hay intentos fallidos de reducir, aparece deseo intenso, se abandonan actividades o el patrón continúa pese a conflictos y daño. También vale consultar con 0 o 1 criterio si existe consumo de riesgo, embarazo, mezcla de sustancias o preocupación familiar.

    Busca atención urgente ante dificultad respiratoria, pérdida de conciencia, convulsiones, dolor torácico, agitación intensa, psicosis con riesgo, ideas suicidas actuales o sospecha de sobredosis. La suspensión brusca de alcohol o benzodiazepinas después de un consumo sostenido puede ser peligrosa y requiere valoración médica.

    En Chile, SENDA ofrece orientación sobre tratamiento. Si necesitas ordenar el patrón de consumo y sus consecuencias, una consulta psicológica puede ayudar a definir el nivel de riesgo, los próximos pasos y las derivaciones necesarias.

    Preguntas frecuentes sobre los criterios DSM-5 de sustancias

    ¿Puedo diagnosticarme sumando los 11 criterios?

    La lista puede ayudarte a reconocer señales, pero no confirma por sí sola un diagnóstico. Cada criterio necesita contexto, relación con una sustancia específica y ubicación dentro de 12 meses. También hay que distinguir uso prescrito, intoxicación, abstinencia y otros problemas de salud mental. Una entrevista profesional reduce errores de interpretación.

    ¿Cumplir dos criterios significa tener una adicción?

    Dos criterios pueden alcanzar el umbral de un trastorno por consumo de sustancias leve si existe deterioro o malestar clínicamente significativo. “Adicción” suele usarse para patrones compulsivos más intensos y no es la etiqueta formal del DSM-5. La gravedad diagnóstica comienza en leve y aumenta con el número de criterios.

    ¿Tener tolerancia significa ser dependiente de una sustancia?

    La tolerancia muestra adaptación fisiológica, pero no demuestra por sí sola un trastorno. Puede aparecer durante un tratamiento médico correcto. El DSM-5-TR indica que tolerancia y abstinencia no se cuentan si ocurren únicamente bajo supervisión médica adecuada. El diagnóstico necesita revisar el patrón completo y sus consecuencias.

    ¿Una prueba de orina puede diagnosticar dependencia?

    No. Una prueba de orina puede detectar una sustancia o metabolito dentro de una ventana limitada. No muestra cuánto control tiene la persona, si abandonó actividades o si persiste pese al daño. Los resultados inesperados de inmunoensayo pueden requerir una prueba confirmatoria antes de tomar decisiones clínicas o legales.

    ¿Los criterios deben estar presentes todos al mismo tiempo?

    No tienen que aparecer el mismo día ni mantenerse de forma continua. El diagnóstico cuenta los criterios que estuvieron presentes dentro de un mismo periodo de 12 meses. La entrevista reconstruye cuándo ocurrió cada uno, si se relacionó con la misma sustancia y qué deterioro produjo.

    ¿Cuál es la diferencia entre DSM-5 y CIE-11 en sustancias?

    El DSM-5-TR usa un trastorno por consumo de sustancias graduado como leve, moderado o grave. La CIE-11 conserva categorías como patrón perjudicial y dependencia. Ambos sistemas exigen una evaluación clínica, pero organizan el problema de manera distinta. Conviene indicar qué clasificación se está usando en cada informe.

    Entender los criterios sirve para pedir la ayuda adecuada

    Los criterios DSM-5 ordenan un patrón, pero no convierten una lista en diagnóstico automático. La pregunta útil es cómo se relacionan el control, el funcionamiento, el riesgo y la adaptación física en una historia concreta.

    Si tú o alguien cercano reconoce varias de estas señales, puedes agendar una evaluación psicológica. La consulta permite revisar el consumo sin moralizar, detectar riesgos que requieren atención médica y acordar un plan realista.

    Referencias

    American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.). American Psychiatric Association Publishing.

    Caballo, V. E. (Dir.). (2013). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2). Siglo XXI Editores.

    Degenhardt, L., Bharat, C., Glantz, M. D., et al. (2019). Association of cohort and individual substance use with risk of transitioning to drug use, drug use disorder, and remission from disorder. JAMA Psychiatry, 76(7), 708-720. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.0163

    Hasin, D. S., O’Brien, C. P., Auriacombe, M., et al. (2013). DSM-5 criteria for substance use disorders: Recommendations and rationale. American Journal of Psychiatry, 170(8), 834-851. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2013.12060782

    McNeely, J., Hamilton, L. K., Whitley, S. D., et al. (2024). Substance use screening, risk assessment, and use disorder diagnosis in adults. Johns Hopkins University Clinical Guidelines Program. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK565474/

    Moeller, K. E., Kissack, J. C., Atayee, R. S., & Lee, K. C. (2017). Clinical interpretation of urine drug tests: What clinicians need to know about urine drug screens. Mayo Clinic Proceedings, 92(5), 774-796. https://doi.org/10.1016/j.mayocp.2016.12.007

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Soto Martínez, M. I. (2025). Uso de sustancias y tratamiento para adicciones [Presentaciones de psicología clínica].

    Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2nd ed.). The Guilford Press.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Policonsumo de Drogas: Definición, señales de alerta y pruebas de detección

    Policonsumo de Drogas: Definición, señales de alerta y pruebas de detección

    Por Terapia Online Chile

    Si te preguntas ¿qué es el policonsumo de drogas?, la respuesta corta es esta: es el uso de dos o más sustancias psicoactivas por una misma persona, al mismo tiempo o durante un mismo periodo. Puede incluir alcohol, cannabis, cocaína, medicamentos recetados, nicotina u otras drogas. La combinación puede ser intencional o ocurrir sin que la persona sepa todo lo que contiene una sustancia.

    Detectarlo requiere mirar el patrón completo. Un cambio de ánimo o una prueba de orina aislada no bastan. Lo útil es reunir la historia de consumo, sus consecuencias, un cuestionario validado cuando corresponda y, solo si responde una pregunta clínica concreta, un examen toxicológico.

    Respuesta corta: el policonsumo es el uso de dos o más clases de sustancias, juntas o en momentos distintos. Las señales más orientadoras son la escalada del patrón, el deterioro cotidiano, el uso para regular malestar y las conductas de riesgo u ocultamiento. Los cuestionarios detectan riesgo; la entrevista confirma el diagnóstico; el laboratorio identifica exposición reciente.

    ¿Qué es el policonsumo de drogas?

    El policonsumo de drogas describe un patrón de uso de varias sustancias, no un diagnóstico único. La definición amplia incluye el consumo simultáneo y el secuencial. La Agencia de Drogas de la Unión Europea recoge el uso de más de una droga por una persona, ya sea al mismo tiempo o una después de otra, como la base del concepto (European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, 2002).

    Hay tres distinciones que ayudan a entenderlo:

    • Uso simultáneo: dos o más sustancias se consumen juntas o con efectos que se superponen. Un ejemplo es combinar alcohol con benzodiacepinas.
    • Uso secuencial o concurrente: las sustancias se usan dentro de un mismo periodo, aunque no coincidan en el organismo. Puede ocurrir cuando alguien usa un estimulante para mantenerse despierto y después cannabis o alcohol para dormir.
    • Trastorno por uso de sustancias: exige consecuencias y síntomas clínicos, como pérdida de control, deseo intenso, deterioro o persistencia pese al daño. Se evalúa por cada sustancia involucrada. Tener policonsumo no demuestra automáticamente que exista un trastorno por todas ellas.

    Esta diferencia evita dos errores frecuentes. El primero es excluir alcohol, nicotina o medicamentos porque son legales. El segundo es llamar “adicción” a cualquier exposición. La evaluación clínica ordena las sustancias por frecuencia, función, vía, consecuencias y grado de control, tal como propone el abordaje cognitivo conductual de los problemas de alcohol y otras drogas (Caballo, 2013).

    Los datos muestran por qué conviene preguntar por más de una sustancia. Un análisis de la encuesta estadounidense NSDUH encontró que el patrón de una sola sustancia representaba apenas el 26% entre personas con dos o más síntomas de trastorno por uso y el 22% entre quienes habían recibido tratamiento (Bailey & McHugh, 2023). En población clínica, mirar una droga de forma aislada suele dejar una parte importante fuera.

    ¿Por qué una persona combina varias sustancias?

    Las combinaciones suelen cumplir una función para la persona, aunque sus riesgos sean altos. Algunas buscan aumentar un efecto, otras intentan frenar una sensación desagradable y muchas aparecen dentro de rutinas sociales o ciclos de abstinencia. Entender esa función ayuda más que asumir falta de voluntad.

    En el modelo de refuerzo, el consumo se mantiene porque produce una consecuencia inmediata. Puede entregar euforia o facilitar una interacción social. También puede reducir ansiedad, dolor, insomnio, craving o síntomas de abstinencia durante unas horas. Tolin (2024) explica que la conducta problemática se comprende mejor al revisar qué ocurre antes y qué alivio o recompensa aparece después.

    Un estudio cualitativo con personas que se inyectaban drogas encontró motivos concretos: potenciar efectos, manejar dolor o malestar emocional, controlar abstinencia y compensar los efectos de otra sustancia (Valente et al., 2020). Esa lógica puede crear un circuito. La persona consume una droga para activarse y otra para bajar, pero el ciclo termina aumentando la exposición total.

    También influyen el acceso, el grupo de pares, el inicio temprano y una condición de salud mental sin tratamiento suficiente. Ningún factor permite predecir por sí solo quién desarrollará un problema. Sirven para orientar preguntas, no para etiquetar.

    ¿Cuáles son las 4 señales para detectar el consumo de sustancias psicoactivas?

    No existen cuatro signos físicos que confirmen policonsumo. Una forma más segura de responder a ¿cuáles son las 4 señales para detectar el consumo de sustancias psicoactivas? es agrupar lo observable en cuatro áreas. La sospecha aumenta cuando varios cambios aparecen juntos, persisten y se relacionan con el consumo.

    1. El patrón se intensifica o se vuelve difícil de controlar

    Preocupa que aumenten la frecuencia o las cantidades, que aparezcan nuevas sustancias o que la persona necesite consumir para empezar el día, dormir, socializar o evitar abstinencia. También orientan los intentos repetidos de reducir sin lograrlo y dedicar mucho tiempo a conseguir, usar o recuperarse.

    2. Cambia el funcionamiento cotidiano

    Faltas al trabajo o clases, rendimiento irregular, abandono de actividades, problemas de dinero y descuido de responsabilidades aportan más información que un gesto aislado. La señal gana peso cuando el cambio coincide con episodios de consumo o recuperación y antes no era habitual.

    3. Aparecen cambios emocionales o físicos vinculados al patrón

    Irritabilidad, ansiedad, somnolencia, agitación, insomnio, fallas de memoria o cambios bruscos de ánimo pueden acompañar al consumo, la intoxicación o la abstinencia. Son señales inespecíficas: también aparecen en depresión, estrés, dolor, trastornos del sueño y otras condiciones médicas. Por eso justifican conversar y evaluar, no acusar.

    4. Hay ocultamiento, consecuencias o conductas de riesgo

    Mentir sobre cantidades, usar a solas para evitar que otros lo noten, conducir bajo efectos, mezclar medicamentos sin indicación, sufrir caídas o exponerse a sexo sin protección son señales relevantes. También lo es continuar pese a conflictos familiares, problemas de salud o advertencias profesionales.

    MedlinePlus incluye la urgencia por consumir, el ocultamiento, las excusas y la persistencia pese a problemas entre los motivos para solicitar una evaluación del uso de drogas (National Library of Medicine, 2025). La conversación funciona mejor con observaciones concretas: “te quedaste dormido dos veces después de mezclar medicamentos y alcohol” abre más espacio que “eres adicto”.

    ¿Por qué mezclar drogas puede ser más peligroso?

    Las sustancias no se cancelan como números con signos opuestos. Un estimulante puede ocultar la somnolencia de un depresor sin eliminar la depresión respiratoria. Esa percepción engañosa facilita seguir consumiendo mientras el corazón, el sistema nervioso y la respiración reciben efectos distintos y difíciles de anticipar.

    Los CDC explican que el policonsumo puede ser intencional o involuntario y que una droga puede estar adulterada con otra sin conocimiento de quien la usa (Centers for Disease Control and Prevention, 2024). En 2022, casi la mitad de las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos involucró múltiples sustancias. El dato no describe el riesgo individual en Chile, pero muestra la gravedad de las mezclas en un sistema de vigilancia amplio.

    Algunas combinaciones merecen especial cautela:

    • Alcohol, opioides, benzodiacepinas u otros sedantes pueden sumar somnolencia y enlentecimiento respiratorio.
    • Cocaína, metanfetamina y otros estimulantes pueden elevar la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el riesgo de convulsiones.
    • Un estimulante junto a un depresor puede enmascarar señales subjetivas sin proteger al organismo.
    • Medicamentos recetados también cuentan. Una receta no vuelve segura una mezcla que el profesional no conoce.

    Si una persona no despierta, respira lento o de forma irregular, tiene labios azulados, convulsiones, dolor de pecho, confusión extrema, agitación grave o pérdida de conciencia, necesita atención médica inmediata. En Chile, llama al SAMU 131. No esperes una prueba casera para decidir.

    ¿Qué prueba se utiliza para detectar el consumo de drogas?

    La respuesta depende de qué se quiere saber. No existe una sola prueba que detecte y diagnostique todo el policonsumo. Los cuestionarios buscan riesgo y consecuencias. Los análisis toxicológicos buscan sustancias o metabolitos dentro de una ventana. La entrevista integra esos datos y permite confirmar o descartar un trastorno.

    Cuestionarios de tamizaje

    La recomendación del USPSTF distingue expresamente el tamizaje mediante preguntas de las pruebas biológicas (US Preventive Services Task Force, 2020). En adultos recomienda preguntar por uso no saludable cuando existen servicios para diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

    HerramientaPoblación y alcanceUtilidadLímite principal
    NIDA Quick ScreenAdultos; alcohol, tabaco, fármacos sin indicación y drogas ilegalesPrimera detección breveUn positivo necesita profundización
    ASSISTAdultos; riesgo por cada clase de sustanciaOrdena áreas de riesgo y orienta intervención o derivaciónNo reemplaza una entrevista diagnóstica
    TAPSAdultos; tabaco, alcohol, medicamentos y otras sustanciasCribado breve con riesgo por sustanciaDepende del autoinforme y del contexto clínico
    DAST-10Principalmente adultos; problemas asociados a drogasExplora consecuencias del consumoExcluye alcohol, por lo que no cubre todo el policonsumo
    AUDITAdolescentes mayores y adultos; solo alcoholDetecta consumo riesgoso o perjudicial de alcoholNo pregunta por otras drogas
    CRAFFT 2.1Adolescentes y jóvenesIntegra alcohol, cannabis y otras drogas en un formato breveUn puntaje positivo orienta a evaluar, no diagnostica

    Una revisión sistemática para el USPSTF encontró sensibilidades entre 0,71 y 0,94 y especificidades entre 0,87 y 0,97 para herramientas directas de detección de uso no saludable de cualquier droga en adultos (Patnode et al., 2020). Son cifras útiles, pero también recuerdan que ningún instrumento acierta siempre.

    En menores de 20 años, la guía clínica chilena del MINSAL contempla tamizaje, confirmación diagnóstica y evaluación integral como etapas distintas (Ministerio de Salud, 2013). Para una revisión práctica por edad, puedes consultar nuestra guía de evaluación de adicciones y la comparativa de DAST-10, CRAFFT y otros tests.

    Pruebas toxicológicas

    Un examen toxicológico puede apoyar la evaluación cuando importa confirmar exposición reciente, aclarar una intoxicación o monitorear un tratamiento. La explicación de MedlinePlus sobre el examen toxicológico señala que puede usar sangre, orina u otros fluidos y que debe interpretarse según el momento del consumo y el método (National Library of Medicine, 2024).

    MuestraQué aportaLimitaciones frecuentes
    OrinaDetecta metabolitos de varias sustancias y suele ofrecer una ventana mayor que la sangreUn negativo puede deberse al panel, punto de corte o momento de la muestra
    SangreAyuda en intoxicación aguda y relaciona mejor el hallazgo con un momento recienteVentana corta y procedimiento más invasivo
    SalivaInforma exposición relativamente reciente y facilita la toma observadaLa ventana y sensibilidad cambian según sustancia y ensayo
    CabelloPuede mostrar exposición acumulada durante un periodo más largoNo precisa bien el momento, puede contaminarse y no mide deterioro actual

    Un positivo indica que el método encontró algo sobre su umbral. No dice por sí solo cuánto se consumió, por qué, si hubo pérdida de control o si existe dependencia. Un negativo tampoco descarta consumo. El panel puede no incluir la sustancia, la ventana pudo cerrarse o la concentración estar bajo el punto de corte. Nuestra guía sobre tests de drogas en orina profundiza en inmunoensayos, confirmación y errores de interpretación.

    ¿Cómo se confirma un posible policonsumo?

    La confirmación reúne datos que responden preguntas distintas. El recorrido suele empezar con una conversación privada y sin castigo, seguir con un instrumento apropiado para la edad y terminar, si hay riesgo, en una evaluación clínica completa. El laboratorio se añade cuando cambia una decisión concreta.

    Una evaluación completa revisa:

    • cada sustancia, incluidos alcohol, nicotina, cannabis y medicamentos;
    • frecuencia, cantidad aproximada, vía, combinaciones y momento del último uso;
    • función que cumple cada consumo y qué ocurre al intentar reducir;
    • sobredosis previas, caídas, conducción, conductas sexuales de riesgo y uso inyectable;
    • salud mental, dolor, sueño, enfermedades físicas y tratamientos actuales;
    • contexto familiar y social, acceso a sustancias y apoyos disponibles.

    El resultado puede ser uso sin trastorno, consumo de riesgo, uno o varios trastornos por uso, intoxicación, abstinencia u otra condición que explique parte de las señales. Esa precisión importa porque el plan no es igual para todas las sustancias ni para todas las personas.

    ¿Cómo hablar con alguien que podría estar consumiendo varias sustancias?

    El objetivo de la primera conversación es aumentar la seguridad y abrir una puerta a la evaluación. Elige un momento en que la persona esté sobria, habla en privado y describe hechos observables. Evita revisar pertenencias, amenazar o discutir durante una intoxicación, salvo que debas actuar ante una urgencia.

    Puedes empezar así: “Me preocupa que en el último mes hayas mezclado alcohol con pastillas y hayas faltado dos veces al trabajo. Quiero saber cómo estás y buscar ayuda contigo”. Pregunta qué consume, qué obtiene de ello, qué le preocupa y qué cambio estaría dispuesto a considerar. Escuchar la función del consumo no significa aprobarlo.

    Si se trata de un adolescente, protege la confidencialidad dentro de los límites legales y clínicos, e involucra a adultos responsables cuando exista riesgo. Nuestra guía para detectar si un hijo consume drogas ofrece ejemplos de conversación y señales por contexto.

    Preguntas frecuentes sobre policonsumo y detección

    ¿Policonsumo significa consumir todas las drogas al mismo tiempo?

    No. Puede ser simultáneo, cuando los efectos se superponen, o secuencial, cuando una persona usa distintas sustancias dentro de una semana, mes u otro periodo relevante. La definición debe indicar el marco temporal. El riesgo y la evaluación cambian según las sustancias, dosis, vías y cercanía entre consumos.

    ¿Tomar alcohol y un medicamento recetado cuenta como policonsumo?

    Sí, si ambas sustancias psicoactivas forman parte del patrón. Que un medicamento sea legal o esté recetado no elimina una posible interacción. Informa al profesional sobre alcohol, cannabis, suplementos y otros fármacos. No suspendas una medicación por tu cuenta; pregunta si la combinación requiere ajuste o vigilancia.

    ¿Cuáles son las 4 señales para detectar el consumo de sustancias psicoactivas?

    Conviene observar cuatro áreas: escalada o pérdida de control, deterioro en responsabilidades, cambios emocionales o físicos ligados al patrón, y ocultamiento o conductas de riesgo. Ninguna confirma consumo por sí sola. La persistencia, la coincidencia temporal y la presencia de varias áreas justifican una conversación y evaluación profesional.

    ¿Qué prueba se utiliza para detectar el consumo de drogas?

    Para riesgo se usan cuestionarios como ASSIST, TAPS, DAST-10, AUDIT o CRAFFT según edad y sustancia. Para exposición reciente pueden usarse orina, sangre o saliva; el cabello cubre periodos más largos. Ninguna prueba aislada diagnostica un trastorno. La entrevista clínica integra el resultado y las consecuencias.

    ¿Un test de orina negativo descarta policonsumo?

    No. Un resultado negativo solo indica que el panel no encontró los analitos incluidos sobre su punto de corte en esa muestra. Puede influir la ventana de detección, la dilución o una sustancia no incluida. Si el resultado contradice la situación clínica, el profesional revisa el panel y decide si confirma.

    ¿Cuándo el policonsumo es una urgencia?

    Es una urgencia si la persona no despierta, respira lento o irregular, presenta labios azulados, convulsiones, dolor de pecho, confusión extrema, agitación peligrosa o pérdida de conciencia. En Chile llama al SAMU 131. No provoques el vómito ni esperes un test doméstico antes de pedir ayuda.

    Una evaluación temprana permite decidir con más información

    Reconocer policonsumo no consiste en encontrar una señal secreta. Consiste en reconstruir qué sustancias aparecen, para qué se usan, cómo se combinan y qué consecuencias están dejando. Un tamizaje puede iniciar esa conversación; una evaluación profesional determina qué necesita la persona.

    Si el consumo está afectando el sueño, el ánimo, el trabajo, los estudios o las relaciones, puedes agendar una consulta. Lleva una lista de sustancias y medicamentos, frecuencia aproximada, último consumo y cualquier resultado de laboratorio. Esa información permite empezar por la seguridad y construir un plan realista.

    Sobre Terapia Online Chile

    Contenido educativo sobre salud mental, consumo de sustancias y evaluación clínica, elaborado con evidencia científica y documentos institucionales. Antes de publicar en vivo, completa la autoría profesional, las credenciales y el registro sanitario en la configuración editorial del sitio.

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    Referencias

    Bailey, A. J., & McHugh, R. K. (2023). Why do we focus on the exception and not the rule? Examining the prevalence of mono- versus polysubstance use in the general population. Addiction, 118(10), 2026-2029. https://doi.org/10.1111/add.16290

    Caballo, V. E. (Dir.). (2013). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2). Siglo XXI.

    Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Polysubstance use facts. https://www.cdc.gov/stop-overdose/caring/polysubstance-use.html

    European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction. (2002). Polydrug use. https://www.euda.europa.eu/html.cfm/index34913EN.html_en

    Ministerio de Salud. (2013). Guía clínica AUGE: Consumo perjudicial y dependencia de alcohol y otras drogas en personas menores de 20 años. Gobierno de Chile. https://diprece.minsal.cl/wrdprss_minsal/wp-content/uploads/2016/03/GUIA-CLINICA-CONSUMO-ALCOHOL-MENORES-20-IMPRESA.pdf

    National Library of Medicine. (2024). Examen toxicológico. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003578.htm

    National Library of Medicine. (2025). Pruebas de detección del uso de drogas. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/pruebas-de-deteccion-del-uso-de-drogas/

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., Dana, T., Blazina, I., Bougatsos, C., Grusing, S., O’Connor, E. A., Fu, R., & Chou, R. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors (2nd ed.). The Guilford Press.

    US Preventive Services Task Force. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Valente, P. K., Bazzi, A. R., Childs, E., Salhaney, P., Earlywine, J., Olson, J., Biancarelli, D. L., Marshall, B. D. L., & Biello, K. B. (2020). Patterns, contexts, and motivations for polysubstance use among people who inject drugs in non-urban settings in the U.S. Northeast. International Journal of Drug Policy, 85, 102934. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2020.102934

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Test de Adicciones Gratis: Autoevaluación online y descargable en PDF

    Test de Adicciones Gratis: Autoevaluación online y descargable en PDF

    Un test de adicciones gratis puede ayudarte a ordenar una duda que cuesta poner en palabras: ¿mi consumo sigue bajo control o ya está trayendo riesgos? En esta página puedes responder el AUDIT online para alcohol, descargar su PDF oficial y encontrar la herramienta correcta para otras drogas, adolescentes o policonsumo.

    El cuestionario online tarda unos tres minutos y calcula el resultado dentro de tu navegador. No pide nombre, correo ni registro. Antes de empezar, conviene elegir bien el instrumento, porque un test de alcohol no responde la misma pregunta que un test para cannabis, cocaína, opioides o medicamentos usados fuera de indicación.

    Respuesta corta: para alcohol, usa AUDIT. Para drogas distintas del alcohol y el tabaco, DAST-10 puede orientar en adultos, pero sus ítems tienen licencia y aquí se enlazan desde fuentes autorizadas. Para adolescentes se prefiere CRAFFT. Un resultado positivo es un cribado, no un diagnóstico de adicción.

    [Ir directo al test AUDIT online](#test-audit-gratis)

    ¿Qué test de adicciones gratis te conviene usar?

    La elección depende de la sustancia y de la edad. Si hay alcohol y otras drogas, hace falta más de un cuestionario o una herramienta que cubra varias sustancias. No se deben sumar puntajes de escalas diferentes.

    Tu situación Herramienta inicial Acceso recomendado
    Te preocupa el alcohol AUDIT, 10 preguntas Test online en esta página y PDF oficial de la OMS
    Te preocupan cannabis, cocaína, opioides, sedantes u otras drogas DAST-10, 10 preguntas Ficha de NIDA y material publicado con permiso
    Hay alcohol y otras drogas ASSIST o combinación de escalas Paquete oficial de la OMS y autoevaluación de SENDA
    La persona es adolescente CRAFFT Versión autorizada y entrevista adaptada a la edad
    Buscas saber si una muestra contiene drogas Prueba de orina o laboratorio No es una autoevaluación psicológica y requiere otra interpretación

    La OMS describe el AUDIT como un método breve para detectar consumo excesivo, perjudicial y posibles señales de dependencia (Babor et al., 2001). El DAST-10 registrado por NIDA examina problemas asociados con drogas distintas del alcohol. Ninguno reemplaza una entrevista clínica.

    Si todavía no sabes cuál corresponde, la autoevaluación oficial de SENDA formula seis preguntas sobre alcohol y otras drogas y orienta sobre la necesidad de revisar el consumo con más detalle. Es una buena puerta de entrada en Chile.

    Haz ahora el test de adicciones gratis para alcohol

    El siguiente AUDIT explora consumo de alcohol durante los últimos 12 meses. Suma frecuencia y cantidad, pérdida de control, consecuencias, lesiones y preocupación de otras personas. Sus 10 preguntas y su puntuación proceden del manual oficial de la OMS.

    Test AUDIT online para alcohol

    Responde pensando en los últimos 12 meses. El cálculo ocurre en este navegador y no envía tus respuestas.

    1. ¿Con qué frecuencia consumes alguna bebida alcohólica?






    2. ¿Cuántas consumiciones de alcohol sueles tomar en un día de consumo normal?






    3. ¿Con qué frecuencia tomas 6 o más consumiciones alcohólicas en una sola ocasión?






    4. Durante el último año, ¿con qué frecuencia no pudiste parar de beber una vez que habías empezado?






    5. Durante el último año, ¿con qué frecuencia no pudiste hacer lo que se esperaba de ti por haber bebido?






    6. Durante el último año, ¿con qué frecuencia necesitaste beber en ayunas para recuperarte después de haber bebido mucho el día anterior?






    7. Durante el último año, ¿con qué frecuencia sentiste culpa o remordimiento después de haber bebido?






    8. Durante el último año, ¿con qué frecuencia no pudiste recordar lo que pasó la noche anterior porque habías estado bebiendo?






    9. ¿Tú u otra persona han resultado heridos porque habías bebido?




    10. ¿Algún familiar, amigo o profesional de salud mostró preocupación por tu consumo o sugirió que dejaras de beber?




    Basado en AUDIT, Babor et al. (2001), Organización Mundial de la Salud. Es un cribado orientativo para adultos, no un diagnóstico. Embarazo, enfermedad hepática, medicamentos y otros riesgos requieren una lectura clínica individual.

    Pintura impresionista de una persona reflexiva en el sofa junto a la ventana, test de adicciones gratis online

    El puntaje ayuda a decidir el paso siguiente. El manual de Babor et al. (2001) organiza la interpretación general en cuatro zonas: 0 a 7, 8 a 15, 16 a 19 y 20 a 40. Edad, sexo, embarazo, enfermedad hepática, medicamentos y contexto clínico pueden cambiar la lectura. Por eso el resultado del widget evita afirmar que una persona "es adicta".

    Un cribado útil abre una conversación. Una revisión de 69 ensayos encontró que las intervenciones breves en atención primaria reducen el consumo de alcohol en adultos con consumo de riesgo (Kaner et al., 2018). La revisión para la USPSTF estimó una reducción media de 1,6 bebidas por semana y menos episodios de consumo excesivo a los 6 a 12 meses (O'Connor et al., 2018).

    ¿Dónde descargar un test de adicciones en PDF?

    La descarga más segura conserva las instrucciones, la atribución y el contexto clínico. Una copia suelta puede cambiar palabras, opciones o cortes sin explicarlo.

    Test AUDIT en PDF, gratis y en español

    La OMS publica el manual del AUDIT en español con cuestionario, corrección e indicaciones. Puedes descargarlo, imprimirlo y responderlo en privado. El archivo incluye mucho más que la hoja de preguntas, por lo que sirve también para entender la devolución.

    Este es el Test de adicciones PDF que podemos ofrecer de forma directa y legal en esta página. AUDIT evalúa alcohol. No debe usarse para sacar conclusiones sobre cannabis, cocaína, opioides u otras drogas.

    DAST-10 para otras drogas: acceso y licencia

    DAST-10 examina consecuencias asociadas con drogas distintas del alcohol y el tabaco, incluido el uso no médico de fármacos. El instrumento conserva copyright de Harvey A. Skinner y CAMH. Por esa razón no copiamos sus 10 ítems en un widget ni generamos un PDF propio.

    Puedes consultar la ficha técnica de NIDA, el PDF en inglés publicado con permiso dentro del manual TIP 35 de SAMHSA y la validación española resumida por COPOLAD. Para reproducción digital profesional, CAMH gestiona las condiciones de uso.

    Esto no vuelve inútil al DAST-10. Evita publicar una versión sin autorización o una traducción alterada. Si necesitas comparar AUDIT y DAST-10 con más detalle, revisa nuestra guía sobre instrumentos profesionales para evaluar adicciones.

    ¿Y si hay varias sustancias?

    El paquete ASSIST de la OMS cubre alcohol, tabaco y varias drogas en una sola entrevista de cribado. Es más amplio que un test breve de 10 preguntas y suele tener más sentido cuando hay policonsumo o cuando la persona no sabe qué sustancia está causando más daño.

    En adolescentes, la evidencia archivada para este artículo señala CRAFFT como herramienta breve específica. Un puntaje de cribado debe revisarse con confidencialidad, edad de inicio, funcionamiento familiar y escolar, seguridad y posibilidad real de derivación. Trasladar los cortes de adultos sin adaptación puede producir una lectura equivocada.

    ¿Qué mide realmente un test de adicciones a las drogas?

    Un cuestionario de cribado busca señales suficientes para ampliar la evaluación. Puede preguntar por pérdida de control, consecuencias, culpa, preocupación de otras personas, lesiones o interferencia con las obligaciones. No determina por sí solo la sustancia principal, la dosis, la vía de consumo ni el riesgo de abstinencia.

    La revisión sistemática sobre cribado de drogas encontró que instrumentos breves como DAST-10 pueden detectar consumo no saludable con precisión útil, pero todo positivo necesita evaluación diagnóstica adicional (Patnode et al., 2020). Con una prevalencia cercana al 11% en los estudios revisados, el valor predictivo positivo estimado fue alrededor de 40%. Varias personas con resultado positivo no cumplirán un trastorno formal.

    También hay falsos negativos. Vergüenza, temor a consecuencias, memoria imprecisa o una definición distinta de "droga" pueden cambiar las respuestas. NotebookLM recuperó de Tolin (2024) y del manual dirigido por Caballo (1998) una recomendación coherente: contrastar el puntaje con entrevista, análisis funcional, deterioro y otras fuentes cuando estén indicadas.

    En la práctica, una evaluación completa pregunta:

    • qué sustancia se usa, en qué cantidad, por qué vía y cuándo fue la última dosis;
    • qué ocurre antes del consumo y qué alivio o recompensa aparece después;
    • si hay tolerancia, abstinencia, craving o intentos fallidos de reducir;
    • qué pasó con el trabajo, estudios, relaciones, salud, dinero y seguridad;
    • si existen depresión, ansiedad, trauma, psicosis, dolor, embarazo o uso de medicamentos;
    • si hay riesgo de sobredosis, conducción, violencia o ideas suicidas actuales.

    Un estudio que comparó registros clínicos con encuestas encontró que los diagnósticos documentados quedaban por debajo de la prevalencia estimada, con brechas amplias en adultos jóvenes y población hispana (Williams et al., 2022). Preguntar de forma clara, privada y sin castigo mejora la posibilidad de obtener una respuesta honesta.

    ¿Un resultado alto significa que tengo una adicción?

    No. Un puntaje alto indica que hay suficientes señales para evaluar con más detalle. El diagnóstico de un trastorno por consumo de sustancias requiere revisar criterios clínicos, patrón temporal, deterioro, riesgos y contexto. Dos personas con el mismo total pueden necesitar respuestas muy distintas.

    Tolin (2024) propone formular la conducta conectando situaciones, pensamientos, emociones y consecuencias. Castro Camacho y Ángel de Greiff (1998) describen una formulación clínica conductual que busca entender qué mantiene el problema. El número orienta; la historia explica.

    Hay situaciones donde el puntaje pierde prioridad. Busca atención urgente ante pérdida de conciencia, convulsiones, dificultad respiratoria, dolor torácico, confusión intensa, alucinaciones, ideas suicidas actuales o sospecha de sobredosis. La abstinencia de alcohol o sedantes puede requerir supervisión médica. No siempre es seguro cortar de golpe sin evaluación.

    ¿Qué hacer después del resultado?

    Si el puntaje es bajo pero algo concreto te preocupa, revisa esa respuesta en vez de ignorarla por la suma. Una lesión, un episodio de conducción, una mezcla peligrosa o la inquietud de alguien cercano merecen conversación aunque el total no sea alto.

    Con riesgo elevado, anota durante una o dos semanas cuándo consumes, cuánto, con quién, qué sentías antes y qué ocurrió después. Ese registro vuelve más precisa la primera consulta. No hace falta llegar con una etiqueta ni prometer abstinencia para pedir orientación.

    En Chile, el Fono Drogas y Alcohol 1412 de SENDA entrega orientación gratuita y confidencial las 24 horas. El Chat 1412 funciona de lunes a domingo entre 8:00 y 20:00. SENDA también informa cómo acceder a programas de tratamiento y al centro de salud correspondiente.

    Si quieres revisar tu resultado en un espacio clínico, puedes agendar una consulta online. La primera meta es entender el patrón y decidir un paso proporcional al riesgo, sin juicios y sin convertir un test en una sentencia.

    Preguntas frecuentes sobre los tests de adicciones

    ¿Existe un test para saber si soy adicto?

    Existen cuestionarios de cribado que estiman riesgo y consecuencias, pero ninguno confirma por sí solo que una persona tenga una adicción. AUDIT sirve para alcohol, DAST-10 para otras drogas y CRAFFT para adolescentes. Un diagnóstico requiere entrevista clínica, funcionamiento, criterios formales, seguridad y contexto.

    ¿Un test de adicciones online es privado?

    Depende del sitio. El AUDIT de esta página calcula el puntaje dentro del navegador y no pide nombre, correo ni registro. Aun así, usa un dispositivo propio si la privacidad te preocupa. Antes de responder en otra web, revisa si envía resultados por correo o guarda datos personales.

    ¿Cuál es el mejor test de adicciones a las drogas?

    No hay uno mejor para todas las situaciones. DAST-10 es breve para drogas distintas del alcohol y el tabaco; ASSIST cubre varias sustancias; CRAFFT se diseñó para adolescentes. La elección también depende del idioma, la licencia, la validación local y la posibilidad de conversar después del resultado.

    ¿Puedo hacer el test pensando en un familiar?

    Los autoinformes están diseñados para que responda la persona sobre su propio consumo. Contestar por otra persona reduce la validez. Si te preocupa un familiar, registra conductas observables, evita confrontarlo durante una intoxicación y pide orientación en SENDA 1412 o con un profesional de adicciones.

    ¿El test detecta drogas en el cuerpo?

    No. AUDIT, DAST-10, ASSIST y CRAFFT son cuestionarios. Una prueba de orina, saliva, sangre o cabello busca sustancias o metabolitos y tiene ventanas de detección específicas. Un resultado biológico tampoco establece por sí solo una adicción. Consulta la guía sobre test de drogas en orina.

    ¿Puedo descargar e imprimir el AUDIT gratis?

    Sí. La OMS ofrece el manual del AUDIT en español con el cuestionario y su corrección. Conviene descargar esa versión institucional porque conserva instrucciones, atribución y contexto. Para DAST-10, usa materiales publicados con permiso y consulta la licencia antes de reproducir sus ítems en una web o documento propio.

    Referencias

    Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., & Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test. Guidelines for use in primary care (2nd ed.). World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-MSD-MSB-01.6a

    Castro Camacho, L., & Ángel de Greiff, E. (1998). Formulación clínica conductual. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2, pp. 3-79). Siglo Veintiuno de España Editores.

    Kaner, E. F. S., Beyer, F. R., Muirhead, C., Campbell, F., Pienaar, E. D., Bertholet, N., Daeppen, J. B., Saunders, J. B., & Burnand, B. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4

    O'Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., Rushkin, M., Patnode, C. D., Bean, S. I., & Jonas, D. E. (2018). Screening and behavioral counseling interventions to reduce unhealthy alcohol use in adolescents and adults: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., O'Connor, E. A., & Fu, R. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Skinner, H. A. (1982). The Drug Abuse Screening Test. Addictive Behaviors, 7(4), 363-371. https://doi.org/10.1016/0306-4603(82)90005-3

    Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2nd ed.). The Guilford Press.

    Williams, E. C., Fletcher, O. V., Frost, M. C., Harris, A. H. S., Washington, D. L., Hoggatt, K. J., & Glass, J. E. (2022). Comparison of substance use disorder diagnosis rates from electronic health record data with prevalence rates reported in surveys across sociodemographic groups in the Veterans Health Administration. JAMA Network Open, 5(6), e2219651. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2022.19651

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Tests para evaluar adicciones: AUDIT y DAST-10, PDF y guía de uso

    Tests para evaluar adicciones: AUDIT y DAST-10, PDF y guía de uso

    El test de adicción a las drogas (DAST-10) sirve para detectar problemas relacionados con drogas distintas del alcohol y el tabaco. El AUDIT cumple una función parecida para el alcohol. Son cuestionarios de cribado de 10 preguntas, se corrigen por separado y un puntaje alto indica que conviene evaluar con más detalle. Ninguno confirma por sí solo un diagnóstico.

    Si estás buscando formularios y test psicológicos para evaluar adicciones, más abajo encontrarás el PDF oficial del AUDIT en español y el DAST-10 publicado con permiso por SAMHSA. También hay una tabla breve para decidir qué instrumento corresponde en adultos, adolescentes y situaciones de policonsumo.

    Respuesta corta: usa AUDIT cuando la pregunta clínica es sobre alcohol y DAST-10 para cannabis, cocaína, opioides, sedantes u otras drogas, incluido el uso no médico de fármacos. Si hay consumo de ambos grupos, aplica ambos y conserva dos resultados. No los sumes ni conviertas el total en un diagnóstico.

    ¿AUDIT o DAST-10? La diferencia en una tabla

    AUDIT y DAST-10 se parecen por su brevedad, pero no son intercambiables. La elección depende de la sustancia, la edad, el objetivo de la evaluación y la licencia de uso.

    AspectoAUDITDAST-10
    Qué exploraConsumo de alcohol, consecuencias y posibles señales de dependenciaProblemas vinculados con drogas distintas del alcohol y el tabaco
    Formato10 preguntas con opciones de frecuencia y consecuencias10 preguntas de respuesta sí/no
    Periodo habitualÚltimos 12 mesesÚltimos 12 meses
    Puntaje0 a 400 a 10
    Uso principalCribado de consumo de riesgo y perjudicial de alcoholCribado de problemas relacionados con otras drogas
    PoblaciónPrincipalmente adultosAdultos y jóvenes mayores, según protocolo y validación
    LicenciaInstrumento de la OMS disponible para uso clínicoCopyright de Harvey A. Skinner y CAMH; la reproducción digital requiere revisar la licencia
    DiagnosticaNoNo

    El manual oficial de la OMS describe el AUDIT como una herramienta para identificar consumo excesivo, consumo perjudicial y posibles señales de dependencia. CAMH explica que el DAST-10 entrega un índice de problemas vinculados con drogas, pero no informa qué sustancias se usan, con qué frecuencia ni durante cuánto tiempo.

    Hay una consecuencia práctica: una persona puede obtener un AUDIT bajo y un DAST-10 elevado, o al revés. También puede puntuar alto en ambos. El dato útil está en cada patrón, no en fabricar una cifra combinada.

    ¿Qué evalúa el test DAST 10?

    El DAST-10 explora consecuencias y dificultades asociadas con drogas durante el último año. Incluye cannabis, cocaína, estimulantes, opioides, alucinógenos, sedantes y medicamentos usados fuera de la indicación o en dosis mayores a las prescritas. Excluye alcohol y tabaco.

    El estudio original del DAST90005-3) se diseñó para ofrecer un cribado breve en contextos clínicos (Skinner, 1982). La versión de 10 preguntas puede administrarse como autoinforme o entrevista. La ficha técnica de CAMH aclara algo que suele perderse en los test online: el cuestionario no pregunta la droga específica, la dosis, la frecuencia ni la duración del consumo.

    La validación española encontró buena utilidad clínica y propuso 3 puntos o más como señal para una evaluación más completa en jóvenes y adultos (Pérez-Gálvez et al., 2010). Ese corte orienta una investigación posterior. No demuestra que exista una adicción ni indica por sí mismo el tratamiento necesario.

    Un estudio que comparó AUDIT y DAST-10 en personas con trastorno mental grave también encontró utilidad clínica para ambos instrumentos, con puntos de corte que funcionaron en esa muestra (Maisto et al., 2000). La palabra importante es “muestra”: los cortes pueden comportarse distinto según edad, contexto, prevalencia y población clínica.

    ¿Qué evalúa el Test AUDIT?

    El AUDIT detecta patrones de consumo de alcohol que merecen atención clínica. Como test de alcohol, sus preguntas cubren cantidad y frecuencia, pérdida de control, consecuencias, daño y preocupación expresada por otras personas.

    La corrección clásica del AUDIT va de 0 a 40. El manual de Babor et al. (2001) propone cuatro zonas orientativas para adultos:

    • 0 a 7: consumo de bajo riesgo según el instrumento.
    • 8 a 15: consumo de riesgo, donde suele corresponder retroalimentación e intervención breve.
    • 16 a 19: consumo perjudicial, con evaluación más profunda y seguimiento.
    • 20 o más: posible dependencia, que requiere evaluación diagnóstica y consideración de tratamiento especializado.

    Estos rangos no son etiquetas para pegar sobre una persona. Sexo, edad, embarazo, enfermedad hepática, medicamentos y condiciones médicas pueden cambiar el nivel de riesgo. Una guía clínica sobre enfermedad hepática asociada al alcohol recomienda abstinencia ante ese daño, aunque el puntaje no esté en la zona más alta (Crabb et al., 2020).

    Descargar AUDIT y DAST-10 en PDF de forma legal

    Los dos documentos se pueden consultar desde fuentes institucionales, pero sus condiciones de uso son distintas. Conviene mantener esa diferencia visible, sobre todo si el material se usará en una consulta, capacitación o sitio web.

    PDF del AUDIT en español

    La búsqueda Test AUDIT PDF suele devolver copias sueltas sin contexto. La OMS publica el manual del AUDIT en español con cuestionario, corrección e intervención. Es la mejor versión para descargar porque conserva las instrucciones y el contexto clínico del instrumento.

    Si solo quieres responderlo en línea, puedes usar el test AUDIT del sitio. La página explica la puntuación, muestra las zonas de riesgo y mantiene el aviso de que el resultado es orientativo.

    PDF del DAST-10 y licencia digital

    SAMHSA incluyó el DAST-10 en PDF, con puntuación y atribución dentro de su manual TIP 35. Ese archivo está en inglés y declara que fue adaptado con permiso del autor. Para copias impresas o uso digital profesional, CAMH ofrece el DAST-10 con puntuación y canal de licenciamiento.

    El DAST-10 conserva copyright de Harvey A. Skinner y CAMH. Por eso esta página no publica una traducción propia ni un PDF rehecho. Enlazar el material institucional evita que una versión no autorizada cambie ítems, instrucciones o atribución.

    Para revisar la versión española, la ficha de COPOLAD sobre DAST-10 resume la validación, la corrección y la población estudiada. También puedes consultar nuestra guía específica sobre qué evalúa el DAST-10.

    ¿Qué test psicológico para evaluar adicciones corresponde en este caso?

    La sustancia no es el único criterio. Un profesional también considera edad, objetivo, contexto de uso, capacidad de lectura, riesgo médico y disponibilidad de una entrevista posterior.

    SituaciónInstrumento inicialQué hacer después
    Adulto, consumo de alcoholAUDITRevisar cada respuesta, riesgos médicos y necesidad de intervención breve o evaluación diagnóstica
    Adulto, drogas distintas del alcohol y tabacoDAST-10Preguntar por sustancia, dosis, frecuencia, vía, consecuencias y licencia de la versión utilizada
    Adulto, alcohol y otras drogasAUDIT + DAST-10Conservar dos puntajes, evaluar policonsumo y no sumar las escalas
    AdolescenteCRAFFT suele ser la primera opciónUsar una versión validada, explicar confidencialidad e incluir familia y escuela según el caso
    Objetivo diagnósticoNinguno basta por sí soloCompletar entrevista, criterios DSM-5-TR, funcionamiento, comorbilidad y seguridad
    Seguimiento de tratamientoInstrumento coherente con la sustancia y el protocoloRepetir en condiciones comparables y contrastar con metas y datos clínicos

    Esta guía solo organiza la elección inicial. Si el objetivo es diagnosticar, estimar riesgo de abstinencia o decidir un nivel de atención, hace falta una evaluación clínica. Para adolescentes suele preferirse un instrumento específico, como CRAFFT, antes que trasladar sin más los cortes de adultos.

    ¿Cómo se corrige e interpreta el DAST-10?

    Cada respuesta indicativa de problema suma un punto. En el ítem 3 la dirección se invierte: una respuesta negativa suma el punto. El total va de 0 a 10.

    La tabla publicada por SAMHSA organiza el resultado así:

    • 0: no se reportan problemas en el cuestionario.
    • 1 a 2: nivel bajo, con seguimiento según el contexto.
    • 3 a 5: nivel moderado, que justifica una investigación más completa.
    • 6 a 8: nivel sustancial, con evaluación intensiva.
    • 9 a 10: nivel severo, también con evaluación intensiva.

    La interpretación correcta empieza después de sumar. Hay que preguntar qué sustancia se consume, cuánto, por qué vía, en qué situaciones, qué consecuencias ha tenido y si existe abstinencia, tolerancia o pérdida de control. La puntuación tampoco distingue entre cannabis, cocaína y opioides, sustancias con perfiles de riesgo muy diferentes.

    Una revisión sistemática para la USPSTF encontró que los instrumentos breves para drogas pueden detectar consumo no saludable con precisión útil, pero un positivo necesita evaluación diagnóstica adicional (Patnode et al., 2020). Con una prevalencia cercana al 11%, el valor predictivo positivo estimado fue alrededor de 40%. Dicho de forma simple: varios positivos no cumplirán un diagnóstico formal.

    ¿Cómo se corrige e interpreta el AUDIT?

    Los primeros ocho ítems se puntúan de 0 a 4. Los dos últimos usan 0, 2 o 4. El total se interpreta junto con las respuestas individuales, porque una lesión relacionada con alcohol o la preocupación reciente de alguien cercano merece conversación aunque la suma sea baja.

    El valor del AUDIT no termina en detectar. Una revisión Cochrane de 69 ensayos encontró que las intervenciones breves en atención primaria reducen el consumo en adultos con consumo de riesgo (Kaner et al., 2018). La revisión de la USPSTF estimó una reducción media de 1,6 bebidas por semana y menos episodios de consumo excesivo a los 6 a 12 meses (O’Connor et al., 2018).

    Ese beneficio depende de que el cribado abra una conversación y no se convierta en un formulario archivado. Una devolución útil describe el resultado, pregunta qué sentido tiene para la persona y acuerda el siguiente paso.

    ¿Se pueden aplicar AUDIT y DAST-10 juntos?

    Sí. Cuando hay sospecha de alcohol y otras drogas, aplicar ambos ofrece una cobertura más completa. El DAST-10 excluye alcohol; el AUDIT no evalúa las consecuencias de cannabis, cocaína, opioides u otras drogas.

    No se suman los puntajes. Cada instrumento tiene su escala, puntos de corte y acciones sugeridas. Una lectura conjunta debería responder al menos cuatro preguntas:

    1. ¿Qué sustancias se usan y cuál causa más daño ahora?
    2. ¿Hay policonsumo o mezcla con medicamentos?
    3. ¿Existen riesgos inmediatos, como sobredosis, abstinencia, conducción o violencia?
    4. ¿Qué función cumple el consumo y qué tan preparada está la persona para cambiar?

    Tolin (2024) y Castro Camacho y Ángel de Greiff (1998) proponen una formulación conductual que conecte antecedentes, pensamientos, emociones, conducta y consecuencias. Graña Gómez y Muñoz-Rivas (1998) añaden el análisis de gatillantes, intentos previos de cambio y habilidades de afrontamiento. Esa información explica lo que el puntaje no puede explicar.

    ¿Qué no detectan estos cuestionarios?

    Un cribado breve deja fuera datos que pueden cambiar por completo la decisión clínica. AUDIT y DAST-10 no sustituyen:

    • una entrevista sobre sustancia, cantidad, frecuencia, vía de administración y última dosis;
    • la evaluación de intoxicación, abstinencia, sobredosis y riesgo suicida;
    • los criterios diagnósticos DSM-5-TR y el deterioro funcional;
    • la revisión de salud física, embarazo, dolor y medicamentos;
    • la exploración de depresión, ansiedad, psicosis, trauma u otras comorbilidades;
    • fuentes adicionales, como familiares con consentimiento, ficha clínica o pruebas biológicas cuando están indicadas.

    La subdetección también importa. Un estudio que comparó registros clínicos con encuestas encontró que los diagnósticos documentados quedaban por debajo de la prevalencia estimada, con brechas amplias en adultos jóvenes y población hispana (Williams et al., 2022). Preguntar con respeto y explicar la confidencialidad mejora la calidad del autoinforme.

    ¿Qué hacer después de un resultado elevado?

    Un resultado elevado pide una decisión proporcional al riesgo. Para consumo de riesgo sin un trastorno confirmado puede bastar una intervención breve, una meta acordada y reevaluación. Cuando hay deterioro marcado, consumo persistente, comorbilidad compleja o intentos fallidos de reducir, corresponde una evaluación especializada.

    Busca atención urgente si hay pérdida de conciencia, convulsiones, dificultad respiratoria, dolor torácico, confusión intensa, alucinaciones, ideas suicidas actuales o sospecha de sobredosis. La abstinencia de alcohol o sedantes puede requerir supervisión médica. Cortar el consumo de golpe sin evaluación no siempre es seguro (Tolin, 2024).

    En Chile, SENDA ofrece orientación gratuita y confidencial en el Fono Drogas y Alcohol 1412, disponible las 24 horas. Su página de orientación también explica cómo acceder a tratamiento. Los programas pueden comenzar en el CESFAM o centro de salud cercano, con evaluación y derivación según necesidad.

    Si necesitas ordenar entrevista, cribado, diagnóstico y pruebas complementarias, revisa la guía completa para evaluar adicciones en un paciente. Para entender qué aporta una prueba biológica, consulta la guía de test de drogas en orina.

    Preguntas frecuentes sobre AUDIT y DAST-10

    ¿El DAST-10 sirve para alcohol?

    No. El DAST-10 excluye expresamente las bebidas alcohólicas y el tabaco. Explora problemas relacionados con otras drogas y con medicamentos usados fuera de indicación. Para alcohol se utiliza AUDIT. Si una persona consume alcohol y otras drogas, conviene aplicar ambos y mantener los resultados separados.

    ¿Un DAST-10 de 3 significa adicción?

    No. Tres puntos se usan como señal para ampliar la evaluación en varias validaciones, incluida la española. El puntaje indica problemas reportados y necesidad de más evaluación. El diagnóstico requiere entrevista, criterios clínicos, deterioro funcional, patrón de consumo, riesgos médicos y contexto. Un número aislado no confirma un trastorno.

    ¿El Test AUDIT diagnostica dependencia del alcohol?

    No. Un puntaje de 20 o más aumenta la sospecha de dependencia y orienta a una evaluación diagnóstica, pero no la confirma. El profesional debe revisar las respuestas, los criterios DSM-5-TR, la historia del consumo, el funcionamiento, la salud física y el riesgo de abstinencia antes de concluir.

    ¿Dónde puedo descargar el DAST-10 en español?

    No conviene descargar traducciones sin fuente ni licencia. El PDF de SAMHSA está en inglés y fue publicado con permiso; CAMH gestiona copias y licencias digitales. La ficha de COPOLAD resume la validación española. Para uso profesional o reproducción pública, confirma las condiciones vigentes con CAMH.

    ¿Qué test se usa para adolescentes?

    CRAFFT fue diseñado para cribado de alcohol y drogas en adolescentes. AUDIT y DAST-10 tienen estudios en jóvenes, pero sus cortes no deben trasladarse automáticamente a cualquier edad o contexto. La elección depende del protocolo local, la versión validada y la capacidad de ofrecer una entrevista posterior.

    El puntaje abre una conversación

    AUDIT y DAST-10 sirven cuando ordenan la primera pregunta clínica: ¿hay suficiente riesgo o daño para ampliar la evaluación? Después vienen la historia, la seguridad, el contexto y las preferencias de la persona.

    Si tu resultado te preocupa, puedes agendar una evaluación confidencial para revisar el consumo sin juicios y decidir un siguiente paso realista. Si existe una urgencia médica o riesgo inmediato, usa servicios de emergencia; en Chile también puedes llamar al 1412 de SENDA para orientación.

    Referencias

    Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., & Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test. Guidelines for use in primary care (2.ª ed.). World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-MSD-MSB-01.6a

    Castro Camacho, L., & Ángel de Greiff, E. (1998). Formulación clínica conductual. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2, pp. 3-79). Siglo Veintiuno de España Editores.

    Crabb, D. W., Im, G. Y., Szabo, G., Mellinger, J. L., & Lucey, M. R. (2020). Diagnosis and treatment of alcohol-associated liver diseases: 2019 practice guidance from the American Association for the Study of Liver Diseases. Hepatology, 71(1), 306-333. https://doi.org/10.1002/hep.30866

    Graña Gómez, J. L., & Muñoz-Rivas, M. J. (1998). Tratamiento cognitivo-conductual de la adicción a la heroína y a la cocaína. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2, pp. 161-194). Siglo Veintiuno de España Editores.

    Kaner, E. F. S., Beyer, F. R., Muirhead, C., Campbell, F., Pienaar, E. D., Bertholet, N., Daeppen, J. B., Saunders, J. B., & Burnand, B. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4

    Maisto, S. A., Carey, M. P., Carey, K. B., Gordon, C. M., & Gleason, J. R. (2000). Use of the AUDIT and the DAST-10 to identify alcohol and drug use disorders among adults with a severe and persistent mental illness. Psychological Assessment, 12(2), 186-192. https://doi.org/10.1037/1040-3590.12.2.186

    O’Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., Rushkin, M., Patnode, C. D., Bean, S. I., & Jonas, D. E. (2018). Screening and behavioral counseling interventions to reduce unhealthy alcohol use in adolescents and adults: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., O’Connor, E. A., & Fu, R. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Pérez-Gálvez, B., García-Fernández, L., de Vicente-Manzanaro, M. P., Oliveras-Valenzuela, M. A., & Lahoz-Lafuente, M. (2010). Validación española del Drug Abuse Screening Test (DAST-20 y DAST-10). Health and Addictions, 10(1), 35-50. https://fase2.copolad.eu/es/banco-de-instrumentos/ficha/118

    Skinner, H. A. (1982). The Drug Abuse Screening Test. Addictive Behaviors, 7(4), 363-371. https://doi.org/10.1016/0306-4603(82)90005-3

    Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2nd ed.). The Guilford Press.

    Williams, E. C., Fletcher, O. V., Frost, M. C., Harris, A. H. S., Washington, D. L., Hoggatt, K. J., & Glass, J. E. (2022). Comparison of substance use disorder diagnosis rates from electronic health record data with prevalence rates reported in surveys across sociodemographic groups in the Veterans Health Administration. JAMA Network Open, 5(6), e2219651. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2022.19651

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Pintura impresionista de un cronometro y una regla plegable sobre una mesa, tests AUDIT y DAST-10 para adicciones
  • ¿Cómo detectar si mi hijo consume drogas? Guía de señales y consejos para padres

    ¿Cómo detectar si mi hijo consume drogas? Guía de señales y consejos para padres

    Por Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Preguntarte cómo detectar si mi hijo consume drogas suele venir acompañado de miedo, enojo y una urgencia por obtener una respuesta inmediata. Tal vez viste un cambio de amigos, encontraste un objeto extraño o tu hijo empezó a llegar tarde. Una señal aislada no confirma consumo. Lo que orienta es un cambio claro, persistente y presente en varias áreas de su vida.

    Respuesta breve: observa patrones, no una conducta suelta. Preocupan los cambios bruscos y sostenidos en sueño, ánimo, amistades, dinero, rendimiento y autocuidado, sobre todo cuando aparecen juntos. Habla cuando ambos estén tranquilos, describe hechos concretos y escucha antes de acusar. Si la sospecha se mantiene, pide una evaluación profesional con experiencia en adolescentes.

    ¿Cómo detectar si mi hijo consume drogas sin confundirlo con cambios normales?

    La diferencia suele estar en cuatro preguntas: ¿qué cambió?, ¿desde cuándo?, ¿cuánto interfiere? y ¿hay riesgo inmediato? Buscar privacidad, discutir reglas o pasar más tiempo con amigos puede formar parte de la adolescencia. Una caída persistente en varias áreas, en cambio, merece atención aunque la causa final sea otra.

    No existe un signo físico o conductual que demuestre por sí solo que un adolescente usa drogas. La guía clínica de la Substance Abuse and Mental Health Services Administration recomienda evaluar el funcionamiento completo y usar herramientas de cribado dentro de una entrevista, no diagnosticar por apariencia (SAMHSA, 2021).

    Antes de sacar una conclusión, compara lo que ves con la forma habitual de ser de tu hijo. Anota hechos, fechas y contextos. “Faltó tres veces a clases este mes y dejó fútbol” sirve mucho más que “está raro”.

    Qué observar Un cambio aislado Un patrón que pide atención
    Sueño y energía Dormir más tras una semana exigente Alternar insomnio y somnolencia, llegar desorientado o no poder levantarse de forma repetida
    Ánimo Irritabilidad después de un conflicto Cambios intensos de humor, retraimiento, ansiedad o tristeza que duran y afectan su vida
    Estudios Una mala nota Ausencias, atrasos, caída marcada del rendimiento y pérdida de interés
    Amistades y rutinas Conocer gente nueva Ruptura repentina con su grupo, secreto extremo y horarios difíciles de explicar
    Dinero y objetos Pedir dinero para una salida Dinero que desaparece, ventas inexplicables, envases, vaporizadores o elementos asociados al consumo
    Autocuidado Unos días de desorden Deterioro persistente de higiene, alimentación, apariencia o responsabilidades

    Esta tabla no es un test. También puede describir depresión, ansiedad, acoso escolar, problemas de sueño, violencia o una crisis familiar. Por eso conviene mirar el conjunto y mantener abiertas varias explicaciones.

    Señales físicas de consumo de drogas en adolescentes

    Ojos rojos, pupilas muy grandes o pequeñas, habla arrastrada, agitación, torpeza, olores inusuales y cambios bruscos de apetito o sueño pueden aparecer durante o después del consumo. También tienen otras causas médicas. Úsalas como motivo para acercarte y evaluar seguridad, nunca como una sentencia.

    MedlinePlus reúne señales físicas y conductuales frecuentes, entre ellas ojos inyectados en sangre, marcha inestable, habla muy rápida o lenta, cambios de energía, ausentismo escolar y abandono de actividades. La combinación y el cambio respecto de la línea habitual aportan más información que cualquier señal por separado.

    Hay situaciones que no admiten esperar una conversación familiar. Llama al SAMU 131 o acude a urgencias si tu hijo:

    • no despierta, pierde el conocimiento o respira muy lento;
    • tiene convulsiones, dolor de pecho o dificultad para respirar;
    • presenta confusión intensa, alucinaciones, paranoia o agitación peligrosa;
    • habla de suicidarse, se autolesiona o amenaza a otra persona;
    • pudo ingerir una sustancia desconocida o mezclar drogas y medicamentos.

    Quédate con él y entrega al equipo de salud cualquier envase o dato sobre lo que pudo consumir. No le provoques el vómito ni intentes “desintoxicarlo” en casa.

    Cambios en conducta, amistades, estudios y dinero

    Las señales más útiles suelen aparecer en la vida cotidiana. Un adolescente puede tapar ojos rojos, pero resulta más difícil esconder durante semanas la pérdida de interés, los problemas escolares, los conflictos y una rutina que se desarma.

    La evidencia preparada para esta guía señala varios dominios que conviene observar juntos: sueño, energía, apetito, amistades, participación familiar, cumplimiento escolar y manejo del dinero. También importa el contexto. En un estudio transversal de adolescentes evaluados para tratamiento, el 81% declaró consumir con amigos y el 50% también lo hacía a solas (Connolly et al., 2024). Es una muestra clínica de Estados Unidos, por lo que esas cifras no describen a todos los jóvenes chilenos, pero ayudan a preguntar por ambas situaciones.

    Evita interpretar cada amistad nueva como una amenaza. Pregunta quiénes son, qué hacen juntos y cómo vuelve tu hijo después de verlos. La supervisión útil conoce horarios y adultos responsables. La vigilancia permanente, los seguimientos ocultos y las acusaciones pueden cerrar la conversación justo cuando más necesitas información honesta.

    ¿Por qué algunos adolescentes empiezan a consumir?

    Curiosidad y presión de pares explican una parte. El consumo también puede funcionar como una forma rápida de calmar ansiedad, tristeza, recuerdos dolorosos o estrés. Entender la función no lo vuelve seguro, pero cambia las preguntas que vale la pena hacer.

    Connolly y colaboradores encontraron que el 73% de los adolescentes de su muestra clínica consumía para sentirse tranquilo o relajado, el 44% para dejar de preocuparse u olvidar problemas y el 40% para manejar depresión o ansiedad (estudio MMWR de 2024). Preguntar “¿qué te ayuda a soportar cuando consumes?” puede revelar más que “¿quién te metió en esto?”.

    Ante cambios emocionales sostenidos, revisa también la guía sobre trastornos psicológicos en la adolescencia. El consumo y el malestar mental pueden aparecer juntos, y tratar solo una parte deja el problema incompleto.

    Cómo hablar con tu hijo si sospechas consumo

    El objetivo de la primera conversación es abrir una vía segura y conocer el riesgo, no obtener una confesión a cualquier precio. Espera a que esté sobrio, regula tu propio enojo y busca un momento con privacidad y sin prisa.

    Puedes empezar así:

    1. Describe lo que viste. “He notado que faltaste dos días, duermes toda la tarde y dejaste de ir a entrenar”.
    2. Explica tu preocupación. “Me preocupa que estés pasando por algo y quiero entenderlo”.
    3. Pregunta de forma directa. “¿Has usado alcohol, marihuana, pastillas u otra sustancia?”.
    4. Escucha la respuesta completa. Evita interrumpir para corregir cada detalle.
    5. Pregunta por seguridad. Averigua qué consumió, cuándo, cuánto, si mezcló sustancias, si condujo o viajó con alguien que había consumido.

    La conversación puede necesitar más de un intento. SAMHSA recomienda conversaciones pequeñas y repetidas, mientras que MedlinePlus aconseja preguntas abiertas y escuchar sin interrumpir. Un límite claro puede convivir con ese tono: “No apruebo que consumas y voy a ayudarte a estar seguro”.

    El enfoque CRAFT, recuperado del notebook de Adicciones y Familia, usa comunicación positiva, refuerzo de conductas saludables y límites que el adulto pueda cumplir. En un ensayo clínico con familiares preocupados, CRAFT facilitó más ingresos a tratamiento que dos estrategias comparadas (Miller et al., 1999). El estudio fue realizado con familiares de personas adultas con problemas de alcohol, así que no autoriza a trasladar sus porcentajes directamente a adolescentes. Sí respalda una idea prudente: la familia puede influir sin humillar ni perseguir.

    Qué no conviene hacer ante la sospecha

    El miedo empuja a buscar una prueba definitiva. En la práctica, algunas respuestas rápidas empeoran la confianza o producen resultados difíciles de interpretar.

    • No converses mientras tu hijo está intoxicado o mientras tú estás fuera de control.
    • No amenaces con consecuencias que no vas a cumplir.
    • No lo llames “adicto”, “mentiroso” o “delincuente”.
    • No encubras conductas riesgosas ni entregues dinero sin saber para qué se usará.
    • No conviertas a hermanos, profesores o amigos en informantes secretos.
    • No uses un test de orina casero como sustituto de una evaluación.

    La Academia Americana de Pediatría explica que las pruebas de drogas deben formar parte de una evaluación completa y no recomienda realizarlas contra la voluntad del adolescente. Un resultado puede ser malinterpretado y una prueba negativa no descarta todas las sustancias ni todos los momentos de consumo. Si un profesional indica una prueba, pregunta qué detecta, durante qué ventana y quién recibirá el resultado. La guía de pruebas de drogas en orina explica esos límites con más detalle.

    Cuándo pedir una evaluación profesional

    Pide ayuda cuando el patrón persiste, hay deterioro en estudios o relaciones, aparecen conductas de riesgo o la conversación no aclara lo que ocurre. No necesitas demostrar consumo antes de consultar. Una evaluación clínica del consumo de sustancias también puede encontrar depresión, ansiedad, TDAH, trauma u otro problema que explique parte de los cambios.

    Un profesional puede entrevistar al adolescente con un espacio de privacidad, evaluar salud mental y física, revisar riesgos y aplicar un cribado validado. CRAFFT es una herramienta breve para jóvenes de 12 a 21 años. En un estudio con 1.573 adolescentes, CRAFFT identificó más casos de riesgo por alcohol y marihuana que otros instrumentos breves comparados (D’Amico et al., 2016). Un resultado elevado orienta una evaluación; no confirma por sí solo un trastorno.

    El cribado aparece mejor cuando forma parte de la atención habitual. En siete centros urbanos, la aplicación universal de CRAFFT encontró resultados positivos tanto en controles de salud como en consultas agudas (Monico et al., 2019). Si quieres conocer el instrumento y sus límites, consulta la guía del test CRAFFT para adolescentes.

    Dónde pedir ayuda en Chile

    En Chile puedes comenzar por el CESFAM o consultorio de atención primaria. Explica los cambios observados y solicita evaluación de salud mental y consumo de sustancias. También puedes llamar al Fono Drogas y Alcohol 1412 de SENDA, gratuito, anónimo y confidencial, disponible las 24 horas todos los días (SENDA, acceso a tratamiento).

    SENDA mantiene un programa de tratamiento para población infanto-adolescente menor de 20 años con consumo problemático. Para beneficiarios menores de 20 años también existe el GES de consumo perjudicial o dependencia de riesgo bajo a moderado de alcohol y drogas. La puerta de entrada y la cobertura concreta dependen de la evaluación y la previsión de salud.

    Puedes revisar la guía chilena sobre GES, SENDA y evaluación adolescente antes de la consulta. Si hay riesgo vital, intoxicación grave o conducta suicida, corresponde urgencias o SAMU 131, no esperar una hora ambulatoria.

    Preguntas frecuentes sobre cómo detectar consumo de drogas en un hijo

    ¿Cuál es la señal más fiable de que mi hijo consume drogas?

    No hay una señal única fiable. La sospecha aumenta cuando aparecen cambios bruscos, persistentes y simultáneos en varias áreas, como sueño, ánimo, amistades, estudios, dinero y autocuidado. Ojos rojos o irritabilidad también pueden tener otras causas. La confirmación requiere conversación, evaluación profesional y, solo cuando corresponde, pruebas interpretadas en contexto.

    ¿Debo revisar su pieza o su teléfono?

    Ante un riesgo inmediato, la seguridad puede justificar revisar acceso a sustancias, armas o medicamentos. Fuera de una urgencia, la vigilancia secreta suele dañar la confianza y no reemplaza una conversación. Explica qué te preocupa, qué supervisión aplicarás y por qué. Si la situación es compleja, acuerda el plan con un profesional que trabaje con adolescentes.

    ¿Sirve una prueba de orina comprada en farmacia?

    Puede detectar algunas sustancias o metabolitos durante ventanas limitadas, pero no todas las drogas ni todo consumo. Un positivo no diagnostica adicción y un negativo no la descarta. Además, medicamentos y errores de toma pueden confundir el resultado. La AAP desaconseja pruebas coercitivas; si se necesita una, conviene indicación e interpretación clínica.

    ¿Qué hago si mi hijo niega todo?

    Evita convertir la charla en un interrogatorio. Repite los hechos concretos que observaste, establece límites de seguridad y deja abierta otra conversación. Puedes pedir evaluación profesional aunque todavía no exista una confesión. La consulta permite evaluar consumo, salud mental, sueño, violencia y otros problemas que podrían producir cambios parecidos.

    ¿Debo castigarlo si confirma que consumió?

    Necesita límites claros y consecuencias relacionadas con la seguridad, no humillación. Suspender temporalmente la conducción, controlar medicamentos o ajustar permisos puede ser razonable según el riesgo. El castigo como única respuesta puede ocultar más el problema. Pregunta qué consumió, cuánto, con quién y para qué; después acuerden evaluación y seguimiento.

    ¿Cuándo es una urgencia por drogas?

    Llama al SAMU 131 o ve a urgencias si no despierta, respira lento, convulsiona, tiene dolor de pecho, confusión extrema, alucinaciones, agitación peligrosa o ideas suicidas. También si ingirió una sustancia desconocida o mezcló drogas. No lo dejes solo, no provoques vómito y lleva cualquier envase disponible.

    El siguiente paso es obtener una evaluación, no una confesión

    Detectar a tiempo significa observar con atención y actuar sin etiquetar. Empieza por hechos concretos, una conversación en calma y una pregunta directa. Si los cambios persisten o el riesgo es alto, busca evaluación aunque tu hijo niegue el consumo. La relación se protege mejor cuando el mensaje combina cuidado, límites y una ruta clara de ayuda.

    Si necesitas ordenar qué observar y cómo plantear la conversación, puedes consultar la atención disponible en Terapia Online Chile. En una urgencia usa la red presencial o llama al 131.

    Sobre Terapia Online Chile

    Contenido educativo sobre salud mental y consumo de sustancias en adolescentes, elaborado con fuentes científicas y documentos institucionales. Antes de publicar en vivo, completa la autoría profesional, las credenciales y el registro sanitario en la configuración editorial del sitio.

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    Referencias

    American Academy of Pediatrics. (2014). Recomendaciones de la AAP sobre las pruebas para detectar drogas en los adolescentes. HealthyChildren.org. https://www.healthychildren.org/Spanish/news/Paginas/AAP-Recommendations-on-Drug-Testing-in-Children–Adolescents.aspx

    Connolly, S., Dailey Govoni, T., Jiang, X., Terranella, A., Guy, G. P., Jr., Green, J. L., & Mikosz, C. (2024). Characteristics of alcohol, marijuana, and other drug use among persons aged 13-18 years being assessed for substance use disorder treatment, United States, 2014-2022. MMWR Morbidity and Mortality Weekly Report, 73(5), 93-98. https://doi.org/10.15585/mmwr.mm7305a1

    D’Amico, E. J., Parast, L., Meredith, L. S., Ewing, B. A., Shadel, W. G., & Stein, B. D. (2016). Screening in primary care: What is the best way to identify at-risk youth for substance use? Pediatrics, 138(6), e20161717. https://doi.org/10.1542/peds.2016-1717

    MedlinePlus. (2024). Signos de consumo de drogas y los adolescentes. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001975.htm

    Miller, W. R., Meyers, R. J., & Tonigan, J. S. (1999). Engaging the unmotivated in treatment for alcohol problems: A comparison of three strategies for intervention through family members. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 67(5), 688-697. https://doi.org/10.1037/0022-006X.67.5.688

    Monico, L. B., Mitchell, S. G., Dusek, K., Gryczynski, J., Schwartz, R. P., Oros, M., Hosler, C., O’Grady, K. E., & Brown, B. S. (2019). A comparison of screening practices for adolescents in primary care after implementation of screening, brief intervention, and referral to treatment. Journal of Adolescent Health, 65(1), 46-50. https://doi.org/10.1016/j.jadohealth.2018.12.005

    Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol. (2026). Cómo acceder a tratamiento. Gobierno de Chile. https://www.senda.gob.cl/orientacion/como-acceder-a-tratamiento/

    Substance Abuse and Mental Health Services Administration. (2021). Screening and treatment of substance use disorders among adolescents. Advisory PEP20-06-04-008. https://library.samhsa.gov/sites/default/files/pep20-06-04-008.pdf

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.