Test AUDIT (Alcohol): Descarga el cuestionario en PDF, guía de corrección e interpretación de resultados

Pintura impresionista de una conversación serena al aire libre, ilustración del Test AUDIT sobre consumo de alcohol

Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

¿Buscas el test AUDIT para evaluar tu consumo de alcohol y no sabes si el que encontraste es la versión correcta? Es un problema real: circulan copias con preguntas cambiadas, puntajes mal explicados e incluso versiones de “12 preguntas” que no corresponden al instrumento original. En consulta veo seguido que las personas llegan con un resultado que sacaron de una web dudosa y no saben si confiar en él.

Aquí tienes el AUDIT tal como lo diseñó la Organización Mundial de la Salud (OMS): sus 10 preguntas exactas, la forma correcta de sumar el puntaje y qué significa cada rango de resultado. Más abajo hay una versión interactiva para responderlo directamente en la pantalla y, si prefieres el papel, el cuestionario imprimible en PDF, con su guía de corrección. Antes de llegar ahí, vale la pena entender qué mide realmente este cuestionario y por qué lo usan tanto los médicos de atención primaria como los equipos de salud mental.

Respuesta directa

El Test AUDIT (Alcohol Use Disorders Identification Test) es un cuestionario de 10 preguntas desarrollado por la OMS para detectar el consumo de riesgo, perjudicial o probablemente dependiente de alcohol. Cada respuesta suma entre 0 y 4 puntos, hasta un máximo de 40, y el resultado se ubica en una de cuatro zonas que orientan sobre qué tan necesario es hacer un cambio o buscar ayuda profesional. No diagnostica alcoholismo por sí solo: es un cribado que ayuda a decidir si hace falta una evaluación clínica completa, y nunca la reemplaza.

¿Qué es el Test AUDIT y para qué sirve?

El AUDIT nació en la década de 1980 como un proyecto colaborativo de la OMS en varios países, con el objetivo de dar a los equipos de atención primaria una herramienta breve y fiable para detectar el consumo de riesgo antes de que se convirtiera en un problema mayor. A diferencia de otros instrumentos más antiguos centrados solo en la dependencia severa, el AUDIT se diseñó para captar también a personas que beben de forma riesgosa sin cumplir criterios de dependencia, que son, en la práctica, la mayoría de los casos que un médico general se encuentra.

Sirve, en concreto, para tres cosas: identificar tempranamente un patrón de consumo problemático, abrir una conversación breve sobre hábitos de bebida sin necesidad de una evaluación extensa, y decidir si conviene derivar a alguien a una evaluación diagnóstica más profunda. El consumo de riesgo de alcohol suele pasar sin detectar en la atención primaria: cerca de un 21% de los adultos reporta un patrón de riesgo o perjudicial, aunque solo una fracción de ellos cumple criterios de dependencia (Moyer, 2013).

Un dato que sorprende a muchos pacientes: entre 2001 y 2013 el consumo de riesgo aumentó cerca de un 30% en Estados Unidos, y los trastornos por consumo de alcohol casi un 50%, con incrementos más marcados en mujeres, adultos mayores y personas con menos ingresos o menor nivel educativo (Grant et al., 2017). El AUDIT es, en ese contexto, una forma barata y rápida de tomarle el pulso a un problema que crece en silencio.

¿Cómo se estructura el AUDIT? Las 10 preguntas explicadas

El test de identificación de trastornos por consumo de alcohol tiene exactamente 10 preguntas, organizadas en tres bloques temáticos:

  • Preguntas 1 a 3 (cantidad y frecuencia): con qué frecuencia bebes, cuánto bebes en un día típico y con qué frecuencia bebes cuatro tragos o más en una sola ocasión.
  • Preguntas 4 a 6 (posibles síntomas de dependencia): si te ha costado parar una vez que empiezas, si has dejado de cumplir obligaciones por beber, y si has necesitado un trago en la mañana para “arrancar” después de una noche de consumo intenso.
  • Preguntas 7 a 10 (consecuencias del consumo): sentimientos de culpa, lagunas de memoria, si tú u otra persona han resultado heridos por tu forma de beber, y si alguien cercano (o algún profesional de salud) te ha manifestado preocupación.

Cada una de las primeras ocho preguntas se responde en una escala de cinco opciones que va de “nunca” a “diario o casi a diario” (o su equivalente en cantidad), y suma de 0 a 4 puntos. Las preguntas 9 y 10 son distintas: solo tienen tres opciones (“no” / “sí, pero no en el último año” / “sí, en el último año”) y valen 0, 2 o 4 puntos. El puntaje máximo posible es 40.

Sobre la confusión del “test de alcoholismo de 12 preguntas”: no existe una versión oficial del AUDIT con 12 ítems. Es probable que esa búsqueda mezcle el AUDIT con otros cuestionarios de consumo de sustancias, o que alguien haya contado mal las filas de una tabla que incluye, además de las 10 preguntas, una fila adicional sobre tratamientos previos. El instrumento validado y usado en investigación y clínica tiene 10 preguntas, ni una más.

¿Cómo se puntúa e interpreta el AUDIT?

La forma de puntuar es simple: sumas el valor de cada una de las 10 respuestas y obtienes un total entre 0 y 40. Ese número se ubica luego en una de cuatro zonas, cada una con una recomendación distinta (Babor, Higgins-Biddle, Saunders y Monteiro, 2001):

Puntaje Zona Qué indica
0 a 7 Zona I: bajo riesgo Consumo dentro de márgenes de bajo riesgo. Recomendación: educación sobre consumo responsable.
8 a 15 Zona II: consumo de riesgo Aumenta la probabilidad de problemas de salud asociados al alcohol. Recomendación: consejo breve.
16 a 19 Zona III: consumo perjudicial Ya hay señales de un posible trastorno leve o moderado. Recomendación: consejo breve más seguimiento.
20 a 40 Zona IV: probable dependencia Compatible con un trastorno moderado a severo por consumo de alcohol. Recomendación: evaluación diagnóstica y tratamiento especializado.

Hay un matiz importante que muchas calculadoras online omiten: si respondiste “sí, en el último año” en la pregunta 9 o la 10 (daño propio o de terceros, o preocupación expresada por alguien cercano), esa respuesta ya es relevante por sí sola, independiente del puntaje total. Un puntaje bajo con una de esas dos preguntas en positivo sigue siendo una señal a conversar con un profesional.

Test AUDIT interactivo: responde y ve tu resultado

Ahora que entiendes qué mide cada bloque de preguntas y cómo se arma el puntaje final, es buen momento para responderlo tú mismo. Tómate un par de minutos, piensa en tu consumo del último año y responde con la mayor honestidad posible: no hay respuestas “correctas”, solo un perfil que te va a servir para conversarlo, contigo o con un profesional.

Responde las 10 preguntas del AUDIT

Piensa en tu consumo de alcohol durante el último año y marca la opción que más se ajuste a tu caso en cada pregunta.

1. ¿Con qué frecuencia bebe un trago con contenido de alcohol?





2. ¿Cuántos tragos que contengan alcohol consume en un día típico cuando está bebiendo?





3. ¿Con qué frecuencia bebe cuatro o más tragos en una ocasión?





4. ¿Con qué frecuencia durante el último año se dio cuenta de que no pudo dejar de beber una vez que había empezado?





5. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha dejado de hacer lo que normalmente se esperaba de usted debido a la bebida?





6. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha necesitado un primer trago en la mañana para ponerse en acción después de una sesión de beber abundantemente?





7. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha tenido una sensación de culpa o remordimiento después de beber?





8. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha sido incapaz de recordar lo que pasó la noche anterior debido a su forma de beber?





9. ¿Usted o alguien más han resultado heridos debido a su forma de beber?



10. ¿Ha estado preocupado por su forma de beber, o le ha sugerido que beba menos algún familiar, amigo, médico u otro profesional de la salud?




Pintura impresionista de una conversación serena al aire libre, ilustración del Test AUDIT sobre consumo de alcohol

¿Qué significa un consumo de riesgo, perjudicial o probable dependencia?

El AUDIT da un puntaje, pero el DSM-5 (el manual diagnóstico que usan los profesionales de salud mental) describe el trastorno por consumo de alcohol de una forma más clínica: un patrón problemático de consumo que causa malestar o deterioro significativo, con al menos dos de once criterios presentes en un período de 12 meses (deseo persistente de dejar de beber sin lograrlo, tolerancia, síndrome de abstinencia, consumo pese a saber que causa daño, entre otros). La gravedad se clasifica según cuántos criterios se cumplen: leve con 2 a 3, moderado con 4 a 5, y grave con 6 o más.

Aquí está el punto que más se presta a confusión: el AUDIT y el DSM-5 miden cosas relacionadas pero distintas. El AUDIT es un cribado, pensado para aplicarse rápido y detectar quién necesita más atención; el DSM-5 describe el diagnóstico formal, que requiere una entrevista clínica completa. Un puntaje alto en el AUDIT no equivale automáticamente a un trastorno por consumo de alcohol, del mismo modo que un puntaje bajo no lo descarta con certeza absoluta si hay otras señales presentes.

Sí sabemos, por estudios de seguimiento a largo plazo, que el consumo de riesgo no es un destino fijo. Una cohorte australiana que siguió a personas desde los 21 hasta los 42 años encontró que, de quienes desarrollaron algún grado de trastorno por consumo de alcohol, dos de cada tres habían remitido para los 42 años, con más probabilidad de remisión entre los 29 y 35 años y en mujeres (Kerr et al., 2025). Al mismo tiempo, una cuarta parte mantuvo un patrón persistente hasta la adultez media, así que el pronóstico varía bastante según cada historia personal.

¿Qué hacer después de responder el AUDIT?

Lo que sigue depende de en qué zona quedó tu resultado, pero conviene saber que el consumo de riesgo (Zona II) responde bien a intervenciones breves, mucho antes de necesitar un tratamiento intensivo.

Si tu resultado quedó en la Zona I (bajo riesgo). No necesitas hacer nada especial más allá de mantenerte informado sobre qué se considera un consumo de bajo riesgo (en general, no más de una a dos unidades estándar por ocasión, con días libres de alcohol a la semana).

Si tu resultado quedó en la Zona II o III (riesgo o perjudicial). Aquí la evidencia respalda con fuerza las intervenciones breves: conversaciones estructuradas de pocos minutos, centradas en revisar tu propia motivación para el cambio más que en imponer una prohibición. Una revisión de la OMS encontró que este tipo de consejería reduce el consumo semanal en un promedio de 1.6 tragos y baja en un 40% la probabilidad de superar los límites recomendados a los 6-12 meses de seguimiento (O'Connor et al., 2018). Un metaanálisis Cochrane que revisó 69 ensayos clínicos encontró resultados consistentes, incluso mejores en contextos reales de atención primaria que en estudios de laboratorio (Kaner et al., 2018). Técnicas como el asesoramiento motivacional sistemático y las habilidades de afrontamiento para la conducta de beber (Cox, Calamari y Langley, 2013) trabajan justamente sobre esto: entender para qué usas el alcohol (relajarte, socializar, regular el ánimo) y construir alternativas antes de pedirte que dejes de beber de un día para otro.

Si tu resultado quedó en la Zona IV (probable dependencia). Acá conviene una evaluación profesional más completa, no autogestionar el cambio solo. El enfoque de cribado y derivación (SBIRT) que usan muchos equipos de salud recomienda medicación más consejería, con controles cada una a cuatro semanas al inicio (Poorman, McQuade y Messmer, 2024). Si además hay señales de daño hepático asociado al alcohol, la recomendación cambia a abstinencia completa, independiente de qué tan severo sea el trastorno (Singal y Mathurin, 2021), así que en estos casos también conviene una evaluación médica en paralelo a la psicológica.

Un modelo útil para entender el proceso de cambio, venga de la zona que venga tu resultado, es el modelo transteórico de Prochaska y DiClemente (1982): el cambio no ocurre de golpe, sino que pasa por etapas (desde no reconocer el problema, hasta contemplarlo, prepararse, actuar y sostener el cambio), y las recaídas forman parte esperable del camino, no un fracaso definitivo.

Descarga el Test AUDIT en PDF para imprimir

Si prefieres tener el cuestionario en papel (para usarlo en consulta, aplicarlo a un grupo, o simplemente responderlo sin pantalla de por medio), hay dos descargas y las dos son gratuitas:

  • Test AUDIT: cuestionario imprimible y guía de corrección (PDF, 2 páginas). Las diez preguntas con la redacción oficial en español de la OMS, la casilla para marcar cada respuesta, la línea del puntaje total y la tabla de los cuatro niveles de riesgo. Está pensado para imprimirlo en una hoja A4 y responderlo a mano.
  • El manual completo de la OMS en español (PDF, 41 páginas), publicado por la Organización Panamericana de la Salud: es el documento técnico en el que se basa este artículo, e incluye las instrucciones de aplicación, la evidencia de validación y las pautas de intervención breve. Es el material para quien va a usar el AUDIT profesionalmente, no para responderlo.

Una advertencia sobre la pregunta 3, que explica una diferencia que quizás notes. En la versión oficial en español dice «6 o más bebidas alcohólicas en un solo día», porque el AUDIT asume una consumición estándar de 10 gramos de alcohol puro. La propia OMS indica ajustar esa pregunta a 4 o 5 consumiciones en los países donde el trago habitual contiene más alcohol que ese equivalente, y por eso el test interactivo de más arriba pregunta por cuatro tragos. El PDF imprimible conserva la redacción oficial; si lo aplicas, ten presente ese detalle.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas preguntas tiene el Test AUDIT?

El AUDIT tiene exactamente 10 preguntas: las tres primeras sobre cantidad y frecuencia de consumo, las siguientes tres sobre posibles síntomas de dependencia y las últimas cuatro sobre consecuencias del consumo. No existe una versión oficial de "12 preguntas".

¿Qué significa mi puntaje en el AUDIT?

Un puntaje de 0 a 7 indica bajo riesgo, de 8 a 15 consumo de riesgo, de 16 a 19 consumo perjudicial, y de 20 a 40 sugiere una probable dependencia. En cualquier zona, marcar "sí, en el último año" en las preguntas 9 o 10 es una señal a conversar con un profesional, independiente del total.

¿El AUDIT diagnostica alcoholismo?

No. El AUDIT es un instrumento de cribado, pensado para identificar rápidamente a quién le conviene una evaluación más profunda. El diagnóstico formal de un trastorno por consumo de alcohol requiere una entrevista clínica completa, según los criterios del DSM-5.

¿Qué diferencia hay entre el AUDIT y el AUDIT-C?

El AUDIT-C es una versión corta de solo 3 preguntas (las de cantidad y frecuencia), pensada para cribados ultra rápidos. Es preciso para detectar consumo de riesgo (sensibilidad de 73 a 100% según el punto de corte y el sexo), pero no cubre las preguntas sobre dependencia y consecuencias que sí incluye el AUDIT completo (Krist y Bradley, 2025).

¿Puedo usar el AUDIT para evaluar a otra persona, como un familiar?

El AUDIT está diseñado como autoinforme: la persona responde ella misma sobre su propio consumo. Si te preocupa el consumo de alguien cercano, puedes usarlo como guía de conversación, pero el resultado será más útil si esa persona lo responde ella misma, con honestidad y sin sentirse juzgada.

Cuándo buscar ayuda profesional

Más allá del puntaje exacto, hay señales que conviene tomar en serio sin esperar un número: necesitar beber para funcionar en el día a día, notar que cada vez te cuesta más parar una vez que empiezas, o que tu forma de beber ya generó un conflicto real con alguien importante para ti. Si te reconoces en alguna de esas situaciones, no hace falta llegar a la Zona IV del AUDIT para pedir una evaluación.

Trabajar esto en terapia no significa que tengas que dejar de beber para siempre desde la primera sesión: significa entender qué función cumple el alcohol en tu vida hoy y construir, con apoyo profesional, un plan realista que se ajuste a tu situación particular. Si quieres conversar tu resultado del AUDIT con un profesional, puedes agendar una hora de consulta y partir de ahí.

Sobre el autor

Foto de Nicolás AlcayagaPs. Nicolás Alcayaga — Psicólogo Clínico
Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud).
Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.
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Referencias

  • American Psychiatric Association. (2022). DSM-5-TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed., texto revisado).
  • Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., y Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test. Guidelines for Use in Primary Care (2a ed.). Organización Mundial de la Salud.
  • Caballo, V. E. (Dir.). (2013). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 1). Siglo XXI.
  • Cox, W. M., Calamari, J. E., y Langley, M. (2013). Habilidades de afrontamiento para la conducta de beber y asesoramiento motivacional sistemático. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 1, pp. 83-99).
  • Grant, B. F., Chou, S. P., Saha, T. D., et al. (2017). Prevalence of 12-Month Alcohol Use, High-Risk Drinking, and DSM-IV Alcohol Use Disorder in the United States, 2001-2002 to 2012-2013. JAMA Psychiatry, 74(9), 911-923. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2017.2161
  • Kaner, E. F., Beyer, F. R., Muirhead, C., et al. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4
  • Kerr, J. A., Husin, H. M., Leung, J., et al. (2025). The natural history of DSM-5 alcohol use disorder from late adolescence to middle adulthood in Australia. Lancet Public Health, 10(11), e923-e932. https://doi.org/10.1016/S2468-2667(25)00225-7
  • Krist, A. H., y Bradley, K. A. (2025). Addressing Alcohol Use. New England Journal of Medicine, 392(17), 1721-1731. https://doi.org/10.1056/NEJMcp2402121
  • Moyer, V. A. (2013). Screening and Behavioral Counseling Interventions in Primary Care to Reduce Alcohol Misuse: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement. Annals of Internal Medicine, 159(3), 210-218. https://doi.org/10.7326/0003-4819-159-3-201308060-00652
  • O'Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., et al. (2018). Screening and Behavioral Counseling Interventions to Reduce Unhealthy Alcohol Use. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086
  • Poorman, E., McQuade, B. M., y Messmer, S. (2024). Medications for Alcohol Use Disorder. American Family Physician, 109(1), 71-78.
  • Prochaska, J. O., y DiClemente, C. C. (1982). Transtheoretical therapy: Toward a more integrated model of change. Psychotherapy: Theory, Research, and Practice, 19(3), 276-288.
  • Singal, A. K., y Mathurin, P. (2021). Diagnosis and Treatment of Alcohol-Associated Liver Disease. JAMA, 326(2), 165-176. https://doi.org/10.1001/jama.2021.7683