Categoría: Consumo de sustancias

  • Test DAST-10: qué es, cómo se puntúa y dónde conseguirlo legalmente

    Test DAST-10: qué es, cómo se puntúa y dónde conseguirlo legalmente

    Por Terapia Online Chile

    ¿Qué es el test DAST 10? Es un cuestionario breve de cribado para adultos que explora problemas asociados al uso de drogas durante los últimos 12 meses. Tiene 10 respuestas de tipo sí/no, entrega un puntaje de 0 a 10 y no incluye alcohol. Un resultado alto pide una evaluación más completa, pero no confirma una adicción.

    Si buscabas un test psicológico para detectar consumo de drogas PDF, aquí encontrarás una ficha técnica clara, la forma de interpretar el resultado, el acceso legal al material oficial y dos cuestionarios equivalentes que sí puedes descargar gratis. También verás cuándo conviene elegir AUDIT, CRAFFT, CAST o ASSIST en lugar del DAST-10.

    Respuesta corta: el DAST-10 detecta señales de problemas relacionados con drogas en personas adultas. Puede aplicarse como autoinforme o entrevista y suele tardar pocos minutos. No identifica qué sustancia se usó, no mide la cantidad consumida y no reemplaza una entrevista diagnóstica ni un examen toxicológico.

    ¿Qué es el test DAST 10?

    El DAST-10 es la versión breve del Drug Abuse Screening Test creado por Harvey A. Skinner. Sirve para decidir si una persona adulta necesita una conversación clínica más profunda sobre su consumo, sus consecuencias y el nivel de apoyo requerido. Su utilidad está en abrir esa evaluación con una medida breve y sistemática.

    Skinner desarrolló el instrumento original como un índice cuantitativo de problemas relacionados con drogas (Skinner, 1982). La ficha oficial de CAMH explica que puede administrarse como autoinforme o entrevista estructurada y que sus respuestas revisan áreas familiares, legales, médicas y sociales.

    La ventana habitual son los últimos 12 meses. El cuestionario considera drogas distintas del alcohol y también puede abarcar el uso de medicamentos con fines no médicos. No pregunta de forma detallada qué sustancia se consumió, con qué frecuencia ni durante cuánto tiempo. Esas preguntas se agregan después si aparece una señal de riesgo.

    En una evaluación, un cuestionario breve resulta útil cuando la persona no sabe por dónde empezar o minimiza algunas consecuencias. El valor no está en etiquetar rápido. Está en ordenar una conversación que incluya contexto, seguridad, salud mental y disposición al cambio.

    ¿Qué evalúa el DAST-10 y qué deja fuera?

    El DAST-10 evalúa la presencia y el grado de problemas vinculados al uso de drogas. Revisa consecuencias y pérdida de control, no la detección química de una sustancia. Excluye alcohol y tabaco, y tampoco informa qué droga explica el puntaje. Por eso debe combinarse con preguntas clínicas específicas.

    El instrumento puede alertar sobre áreas como:

    • dificultades para controlar o detener el consumo;
    • preocupación de otras personas por el uso de drogas;
    • conflictos familiares, sociales o legales;
    • síntomas físicos o malestar vinculados al consumo;
    • búsqueda de ayuda por problemas relacionados con drogas.

    Esta lista resume dominios generales y no reproduce los 10 reactivos protegidos. Si la preocupación es solo por alcohol, corresponde usar el Test AUDIT y su PDF oficial. Para cannabis puede ser más específico CAST. En adolescentes suele preferirse CRAFFT, y ASSIST permite revisar varias sustancias por separado.

    Una validación española con 259 adultos encontró alta consistencia interna para el DAST-10 y buena concordancia con criterios diagnósticos de referencia (Pérez-Gálvez et al., 2010). Otra validación en español mostró que el instrumento diferenciaba a personas con problemas de drogas de quienes tenían problemas de alcohol o no reportaban problemas de sustancias (Bedregal et al., 2006).

    Los datos son favorables, pero no convierten el puntaje en diagnóstico. La forma de responder cambia con la privacidad, el temor a consecuencias, la comprensión del idioma y la disposición a reconocer el consumo.

    ¿Cómo se aplica y puntúa el test DAST-10?

    El DAST-10 se responde con opciones sí/no y tarda pocos minutos. Cada respuesta indicativa de problema suma un punto; uno de los reactivos se corrige en sentido inverso. El total va de 0 a 10. La puntuación orienta el siguiente paso clínico y siempre debe leerse junto con la entrevista.

    La guía de puntuación e interpretación del DAST-10 propone estas bandas:

    PuntajeNivel orientativoAcción sugerida
    0Sin problemas reportadosRevisar de nuevo si existe otra señal clínica
    1 a 2BajoMonitorear y reevaluar más adelante
    3 a 5ModeradoAmpliar la investigación clínica
    6 a 8SustancialRealizar una evaluación intensiva
    9 a 10SeveroRealizar una evaluación intensiva y definir nivel de atención

    Un puntaje de 3 o más se ha usado como umbral para ampliar la evaluación en población adulta española (Pérez-Gálvez et al., 2010). Ese corte no significa que todas las personas con 3 puntos tengan un trastorno ni que alguien con 2 esté libre de riesgo.

    Antes de aplicar el cuestionario conviene explicar cuatro cosas: para qué se usará, quién verá la respuesta, qué ocurrirá si el resultado es positivo y cuáles son los límites de confidencialidad. El cribado pierde sentido si se usa con fines punitivos o si no existe una ruta para evaluar y tratar a quienes lo necesiten.

    ¿Dónde descargar el PDF del DAST-10 de forma legal?

    El PDF del DAST-10 debe obtenerse mediante una fuente autorizada. CAMH mantiene los derechos del instrumento, vende sus versiones oficiales y pide consultar por licencias digitales. Este sitio no aloja una copia ni transcribe los ítems. El enlace correcto es la ficha institucional, desde donde se gestiona compra o permiso.

    Puedes revisar el DAST oficial en CAMH. La institución indica que las versiones DAST-10 y DAST-20 están disponibles en inglés y francés, y entrega un contacto para licenciamiento digital. Para una versión en español, comprueba además que la traducción y el uso previsto estén autorizados por el titular.

    La búsqueda web devuelve muchos archivos titulados “DAST-10 PDF español”. Que un formulario esté disponible para descargar no demuestra que su republicación sea legal, que la traducción sea la validada o que conserve las instrucciones correctas. En un sitio profesional, el camino prudente es enlazar al titular y documentar el permiso.

    Qué sí puedes descargar hoy, de forma legal

    Que el DAST-10 no se pueda alojar aquí no significa que te vayas con las manos vacías. Hay dos cuestionarios de cribado que sus propios editores institucionales distribuyen de forma gratuita, en español y con sus instrucciones completas:

    Y una hoja propia, para llevar a la consulta

    Un puntaje de cribado abre la conversación; lo que decide el paso siguiente son los datos que vienen detrás. Esta hoja los reúne: qué sustancias y cuánto, los nueve datos que revisa una evaluación completa, qué cuestionario corresponde a qué edad y sustancia, un registro de dos semanas con la columna que casi nadie lleva anotada —qué pasó justo antes de cada consumo— y las señales que no esperan a una hora de consulta.

    Ordenar el consumo antes de la consulta: hoja de preparación (PDF)

    Material propio de Terapia Online Chile. No es un test, no tiene puntaje ni punto de corte, y no reproduce ningún instrumento con copyright.

    Tampoco fabricamos un Test para drogas interactivo copiando sus preguntas. La licencia digital es distinta del permiso para utilizar una copia adquirida en una consulta. Esta decisión protege al autor del instrumento y evita que una versión modificada produzca resultados que ya no correspondan a la escala validada.

    ¿Cómo interpretar un resultado positivo?

    Un resultado positivo significa que hay señales suficientes para preguntar más. La evaluación posterior revisa sustancia, frecuencia, cantidad, vía de administración, pérdida de control, consecuencias, abstinencia, salud mental y riesgos inmediatos. El puntaje ayuda a priorizar; el diagnóstico requiere integrar todos esos datos.

    La recomendación de la USPSTF apoya el cribado del consumo no saludable de drogas en adultos cuando existen servicios para confirmar el problema y ofrecer o derivar a tratamiento (Krist et al., 2020). La revisión sistemática que acompaña esa recomendación encontró que los instrumentos breves, incluido DAST-10, alcanzan una precisión útil, aunque su rendimiento cambia según población y estándar de comparación (Patnode et al., 2020).

    Hay otro motivo para no detenerse en el número. Un estudio que comparó encuestas poblacionales con registros clínicos encontró una subdetección considerable de los trastornos por consumo, especialmente en adultos jóvenes y personas hispanas (Williams et al., 2022). Algunas personas no llegan a ser identificadas aun cuando ya existen consecuencias.

    La conversación posterior puede terminar en distintos pasos:

    • información breve y seguimiento si el riesgo es bajo;
    • entrevista clínica ampliada y evaluación de salud mental;
    • intervención motivacional o tratamiento psicológico;
    • evaluación médica cuando hay abstinencia, intoxicación, embarazo o uso de opioides;
    • derivación asistida a un programa especializado cuando el cuadro es moderado o severo.

    Si necesitas ordenar el proceso completo, la guía para evaluar adicciones explica cómo combinar entrevista, cribado, riesgos y criterios diagnósticos.

    DAST-10, AUDIT, CRAFFT, CAST o ASSIST: ¿cuál elegir?

    La elección depende de edad, sustancia y objetivo. DAST-10 cubre problemas por drogas en adultos; AUDIT se centra en alcohol; CRAFFT fue diseñado para adolescentes; CAST examina consumo problemático de cannabis, y ASSIST revisa varias sustancias. Ninguno sirve para todas las preguntas ni reemplaza una evaluación completa.

    InstrumentoPoblación o foco principalQué evalúaCuándo conviene
    DAST-10AdultosProblemas asociados a drogas, sin alcoholCribado breve general de consecuencias
    AUDITAdultos y algunos contextos juvenilesAlcohol, consecuencias y señales de dependenciaCuando la sustancia central es alcohol
    CRAFFT 2.1Adolescentes y jóvenesAlcohol, cannabis, otras drogas y seguridad vialCribado adolescente con privacidad
    CASTAdolescentes y adultos jóvenesConsumo problemático de cannabisCuando el cannabis es la preocupación principal
    ASSISTAdultosRiesgo por alcohol, tabaco y varias drogasCuando se necesita separar el riesgo por sustancia

    La comparativa de DAST-10, CRAFFT, CAST y AUDIT ayuda a elegir según edad y sustancia. Si buscas una comparación específica entre adultos y adolescentes, consulta la guía sobre DAST-10 y CRAFFT por edad.

    Un error común es usar DAST-10 para alcohol porque su nombre habla de abuso de drogas. El instrumento excluye alcohol. Otro es aplicarlo a adolescentes como si los cortes adultos fueran equivalentes. En esa población, CRAFFT recoge situaciones de desarrollo y seguridad que DAST-10 no fue diseñado para cubrir.

    ¿El DAST-10 detecta drogas en orina?

    No. El DAST-10 recoge experiencias y consecuencias durante un año; una prueba de orina busca sustancias o metabolitos durante una ventana de días. El cuestionario puede detectar un patrón problemático aunque la orina sea negativa, y una orina positiva puede aparecer sin que exista un trastorno por consumo.

    Estas herramientas responden preguntas distintas. La guía sobre tests de drogas en orina explica ventanas, falsos resultados y confirmación de laboratorio. Una prueba biológica tampoco indica por sí sola pérdida de control, deterioro funcional o necesidad de tratamiento.

    ¿Cuándo buscar ayuda profesional o atención urgente?

    Conviene pedir una evaluación si el consumo causa conflictos, pérdida de control, problemas de salud, ausencias laborales, gastos difíciles de explicar o intentos fallidos de reducirlo. La urgencia cambia si hay sobredosis, dificultad respiratoria, convulsiones, dolor torácico, pérdida de conciencia, agitación intensa o riesgo suicida.

    Un estudio longitudinal internacional observó que, entre quienes desarrollaron abuso, más de la mitad hizo esa transición dentro de los tres años posteriores al primer consumo (Degenhardt et al., 2019). Actuar temprano permite revisar riesgos antes de que las consecuencias se acumulen.

    En Chile, la guía de GES y SENDA para adultos resume las rutas de acceso según edad, previsión y nivel de riesgo. Si hay una emergencia médica, llama al 131 o acude al servicio de urgencia más cercano.

    Preguntas frecuentes sobre el test DAST-10

    ¿Qué es el test DAST 10?

    El DAST-10 es un cuestionario de 10 respuestas sí/no que detecta problemas asociados al uso de drogas en adultos durante los últimos 12 meses. Excluye alcohol y no identifica sustancias en el cuerpo. Su puntaje orienta si corresponde monitorear, ampliar la entrevista o realizar una evaluación intensiva.

    ¿Qué drogas evalúa el DAST-10?

    El DAST-10 aborda drogas distintas del alcohol y puede incluir el uso no médico de medicamentos. No entrega un resultado separado para cannabis, cocaína, opioides o sedantes. Si necesitas distinguir el riesgo por sustancia, ASSIST o un instrumento específico puede aportar más información.

    ¿Cuál es el punto de corte del DAST-10?

    En la validación española se propuso 3 o más como umbral para ampliar la evaluación. Las bandas habituales describen 0 como ausencia de problemas reportados, 1 a 2 como nivel bajo, 3 a 5 moderado, 6 a 8 sustancial y 9 a 10 severo. Ningún corte confirma un diagnóstico.

    ¿El DAST-10 sirve para adolescentes?

    No es la primera opción para adolescentes. CRAFFT 2.1 fue creado para jóvenes y considera alcohol, cannabis, otras drogas y seguridad vial. La edad, la privacidad y el contexto familiar cambian la interpretación. Un profesional puede elegir otro instrumento si existe una razón clínica documentada.

    ¿Puedo descargar gratis el DAST-10 en español?

    Hay copias en internet, pero su presencia no confirma permiso de republicación, fidelidad de la traducción ni uso digital autorizado. El DAST-10 en sí se solicita a CAMH. Si lo que necesitas es un cuestionario de cribado gratuito en español, descarga el ASSIST de la OPS/OMS (adultos, varias sustancias) o el CRAFFT 2.1 (menores de 18 años): los dos están enlazados más arriba. CAMH vende el instrumento y solicita contacto para licencias digitales. Para un uso profesional, académico o web, obtén el formulario mediante el titular y conserva la atribución y el permiso correspondiente.

    ¿Un puntaje alto significa que una persona es adicta?

    No. Un puntaje alto indica más problemas reportados y necesidad de una evaluación profunda. El diagnóstico revisa criterios clínicos, funcionamiento, riesgos, sustancia, frecuencia, pérdida de control y contexto. El DAST-10 es un cribado que decide qué preguntar después; no asigna por sí solo una etiqueta diagnóstica.

    El puntaje abre la evaluación, no la cierra

    El DAST-10 permite organizar una primera conversación sobre consumo de drogas en pocos minutos. Funciona mejor cuando hay privacidad, instrucciones correctas y una ruta clara para responder a un resultado positivo.

    Si el consumo ya está afectando tu salud, tus relaciones o tu capacidad para decidir cuánto usar, puedes agendar una evaluación psicológica. La consulta ayuda a entender el patrón, estimar el riesgo y elegir el tipo de apoyo que corresponde.

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    Pintura impresionista de un abanico de diez cartas boca abajo sobre una mesa, el test DAST-10 para evaluar consumo de drogas

    Referencias

    Bedregal, L. E., Sobell, L. C., Sobell, M. B., & Simco, E. (2006). Psychometric characteristics of a Spanish version of the DAST-10 and the RAGS. Addictive Behaviors, 31(2), 309-319. https://doi.org/10.1016/j.addbeh.2005.05.012

    Centre for Addiction and Mental Health. (s.f.). Drug Abuse Screening Test (DAST-10 and DAST-20). https://www.camh.ca/en/professionals/camh-clinical-tools/drug-abuse-screening-test

    Degenhardt, L., Bharat, C., Glantz, M. D., et al. (2019). Association of cohort and individual substance use with risk of transitioning to drug use, drug use disorder, and remission from disorder. JAMA Psychiatry, 76(7), 708-720. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.0163

    Krist, A. H., Davidson, K. W., Mangione, C. M., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Marel, C., Sunderland, M., Mills, K. L., et al. (2019). Conditional probabilities of substance use disorders and associated risk factors: Progression from use to use disorder on alcohol, cannabis, stimulants, sedatives and opioids. Drug and Alcohol Dependence, 194, 136-142. https://doi.org/10.1016/j.drugalcdep.2018.10.010

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Pérez-Gálvez, B., García-Fernández, L., de Vicente, P., Oliveras-Valenzuela, M. A., & Lahoz-Lafuente, M. (2010). Validación española del Drug Abuse Screening Test (DAST-20 y DAST-10). Health and Addictions, 10(1), 35-50. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3264806

    Skinner, H. A. (1982). The Drug Abuse Screening Test. Addictive Behaviors, 7(4), 363-371. https://doi.org/10.1016/0306-4603(82)90005-3

    Williams, E. C., Fletcher, O. V., Frost, M. C., et al. (2022). Comparison of substance use disorder diagnosis rates from electronic health record data with substance use disorder prevalence rates reported in surveys across sociodemographic groups. JAMA Network Open, 5(6), e2219651. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2022.19651

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Test AUDIT (Alcohol): Descarga el cuestionario en PDF, guía de corrección e interpretación de resultados

    Test AUDIT (Alcohol): Descarga el cuestionario en PDF, guía de corrección e interpretación de resultados

    Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

    ¿Buscas el test AUDIT para evaluar tu consumo de alcohol y no sabes si el que encontraste es la versión correcta? Es un problema real: circulan copias con preguntas cambiadas, puntajes mal explicados e incluso versiones de “12 preguntas” que no corresponden al instrumento original. En consulta veo seguido que las personas llegan con un resultado que sacaron de una web dudosa y no saben si confiar en él.

    Aquí tienes el AUDIT tal como lo diseñó la Organización Mundial de la Salud (OMS): sus 10 preguntas exactas, la forma correcta de sumar el puntaje y qué significa cada rango de resultado. Más abajo hay una versión interactiva para responderlo directamente en la pantalla y, si prefieres el papel, el cuestionario imprimible en PDF, con su guía de corrección. Antes de llegar ahí, vale la pena entender qué mide realmente este cuestionario y por qué lo usan tanto los médicos de atención primaria como los equipos de salud mental.

    Respuesta directa

    El Test AUDIT (Alcohol Use Disorders Identification Test) es un cuestionario de 10 preguntas desarrollado por la OMS para detectar el consumo de riesgo, perjudicial o probablemente dependiente de alcohol. Cada respuesta suma entre 0 y 4 puntos, hasta un máximo de 40, y el resultado se ubica en una de cuatro zonas que orientan sobre qué tan necesario es hacer un cambio o buscar ayuda profesional. No diagnostica alcoholismo por sí solo: es un cribado que ayuda a decidir si hace falta una evaluación clínica completa, y nunca la reemplaza.

    ¿Qué es el Test AUDIT y para qué sirve?

    El AUDIT nació en la década de 1980 como un proyecto colaborativo de la OMS en varios países, con el objetivo de dar a los equipos de atención primaria una herramienta breve y fiable para detectar el consumo de riesgo antes de que se convirtiera en un problema mayor. A diferencia de otros instrumentos más antiguos centrados solo en la dependencia severa, el AUDIT se diseñó para captar también a personas que beben de forma riesgosa sin cumplir criterios de dependencia, que son, en la práctica, la mayoría de los casos que un médico general se encuentra.

    Sirve, en concreto, para tres cosas: identificar tempranamente un patrón de consumo problemático, abrir una conversación breve sobre hábitos de bebida sin necesidad de una evaluación extensa, y decidir si conviene derivar a alguien a una evaluación diagnóstica más profunda. El consumo de riesgo de alcohol suele pasar sin detectar en la atención primaria: cerca de un 21% de los adultos reporta un patrón de riesgo o perjudicial, aunque solo una fracción de ellos cumple criterios de dependencia (Moyer, 2013).

    Un dato que sorprende a muchos pacientes: entre 2001 y 2013 el consumo de riesgo aumentó cerca de un 30% en Estados Unidos, y los trastornos por consumo de alcohol casi un 50%, con incrementos más marcados en mujeres, adultos mayores y personas con menos ingresos o menor nivel educativo (Grant et al., 2017). El AUDIT es, en ese contexto, una forma barata y rápida de tomarle el pulso a un problema que crece en silencio.

    ¿Cómo se estructura el AUDIT? Las 10 preguntas explicadas

    El test de identificación de trastornos por consumo de alcohol tiene exactamente 10 preguntas, organizadas en tres bloques temáticos:

    • Preguntas 1 a 3 (cantidad y frecuencia): con qué frecuencia bebes, cuánto bebes en un día típico y con qué frecuencia bebes cuatro tragos o más en una sola ocasión.
    • Preguntas 4 a 6 (posibles síntomas de dependencia): si te ha costado parar una vez que empiezas, si has dejado de cumplir obligaciones por beber, y si has necesitado un trago en la mañana para “arrancar” después de una noche de consumo intenso.
    • Preguntas 7 a 10 (consecuencias del consumo): sentimientos de culpa, lagunas de memoria, si tú u otra persona han resultado heridos por tu forma de beber, y si alguien cercano (o algún profesional de salud) te ha manifestado preocupación.

    Cada una de las primeras ocho preguntas se responde en una escala de cinco opciones que va de “nunca” a “diario o casi a diario” (o su equivalente en cantidad), y suma de 0 a 4 puntos. Las preguntas 9 y 10 son distintas: solo tienen tres opciones (“no” / “sí, pero no en el último año” / “sí, en el último año”) y valen 0, 2 o 4 puntos. El puntaje máximo posible es 40.

    Sobre la confusión del “test de alcoholismo de 12 preguntas”: no existe una versión oficial del AUDIT con 12 ítems. Es probable que esa búsqueda mezcle el AUDIT con otros cuestionarios de consumo de sustancias, o que alguien haya contado mal las filas de una tabla que incluye, además de las 10 preguntas, una fila adicional sobre tratamientos previos. El instrumento validado y usado en investigación y clínica tiene 10 preguntas, ni una más.

    ¿Cómo se puntúa e interpreta el AUDIT?

    La forma de puntuar es simple: sumas el valor de cada una de las 10 respuestas y obtienes un total entre 0 y 40. Ese número se ubica luego en una de cuatro zonas, cada una con una recomendación distinta (Babor, Higgins-Biddle, Saunders y Monteiro, 2001):

    Puntaje Zona Qué indica
    0 a 7 Zona I: bajo riesgo Consumo dentro de márgenes de bajo riesgo. Recomendación: educación sobre consumo responsable.
    8 a 15 Zona II: consumo de riesgo Aumenta la probabilidad de problemas de salud asociados al alcohol. Recomendación: consejo breve.
    16 a 19 Zona III: consumo perjudicial Ya hay señales de un posible trastorno leve o moderado. Recomendación: consejo breve más seguimiento.
    20 a 40 Zona IV: probable dependencia Compatible con un trastorno moderado a severo por consumo de alcohol. Recomendación: evaluación diagnóstica y tratamiento especializado.

    Hay un matiz importante que muchas calculadoras online omiten: si respondiste “sí, en el último año” en la pregunta 9 o la 10 (daño propio o de terceros, o preocupación expresada por alguien cercano), esa respuesta ya es relevante por sí sola, independiente del puntaje total. Un puntaje bajo con una de esas dos preguntas en positivo sigue siendo una señal a conversar con un profesional.

    Test AUDIT interactivo: responde y ve tu resultado

    Ahora que entiendes qué mide cada bloque de preguntas y cómo se arma el puntaje final, es buen momento para responderlo tú mismo. Tómate un par de minutos, piensa en tu consumo del último año y responde con la mayor honestidad posible: no hay respuestas “correctas”, solo un perfil que te va a servir para conversarlo, contigo o con un profesional.

    Responde las 10 preguntas del AUDIT

    Piensa en tu consumo de alcohol durante el último año y marca la opción que más se ajuste a tu caso en cada pregunta.

    1. ¿Con qué frecuencia bebe un trago con contenido de alcohol?





    2. ¿Cuántos tragos que contengan alcohol consume en un día típico cuando está bebiendo?





    3. ¿Con qué frecuencia bebe cuatro o más tragos en una ocasión?





    4. ¿Con qué frecuencia durante el último año se dio cuenta de que no pudo dejar de beber una vez que había empezado?





    5. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha dejado de hacer lo que normalmente se esperaba de usted debido a la bebida?





    6. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha necesitado un primer trago en la mañana para ponerse en acción después de una sesión de beber abundantemente?





    7. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha tenido una sensación de culpa o remordimiento después de beber?





    8. ¿Con qué frecuencia durante el último año ha sido incapaz de recordar lo que pasó la noche anterior debido a su forma de beber?





    9. ¿Usted o alguien más han resultado heridos debido a su forma de beber?



    10. ¿Ha estado preocupado por su forma de beber, o le ha sugerido que beba menos algún familiar, amigo, médico u otro profesional de la salud?




    Pintura impresionista de una conversación serena al aire libre, ilustración del Test AUDIT sobre consumo de alcohol

    ¿Qué significa un consumo de riesgo, perjudicial o probable dependencia?

    El AUDIT da un puntaje, pero el DSM-5 (el manual diagnóstico que usan los profesionales de salud mental) describe el trastorno por consumo de alcohol de una forma más clínica: un patrón problemático de consumo que causa malestar o deterioro significativo, con al menos dos de once criterios presentes en un período de 12 meses (deseo persistente de dejar de beber sin lograrlo, tolerancia, síndrome de abstinencia, consumo pese a saber que causa daño, entre otros). La gravedad se clasifica según cuántos criterios se cumplen: leve con 2 a 3, moderado con 4 a 5, y grave con 6 o más.

    Aquí está el punto que más se presta a confusión: el AUDIT y el DSM-5 miden cosas relacionadas pero distintas. El AUDIT es un cribado, pensado para aplicarse rápido y detectar quién necesita más atención; el DSM-5 describe el diagnóstico formal, que requiere una entrevista clínica completa. Un puntaje alto en el AUDIT no equivale automáticamente a un trastorno por consumo de alcohol, del mismo modo que un puntaje bajo no lo descarta con certeza absoluta si hay otras señales presentes.

    Sí sabemos, por estudios de seguimiento a largo plazo, que el consumo de riesgo no es un destino fijo. Una cohorte australiana que siguió a personas desde los 21 hasta los 42 años encontró que, de quienes desarrollaron algún grado de trastorno por consumo de alcohol, dos de cada tres habían remitido para los 42 años, con más probabilidad de remisión entre los 29 y 35 años y en mujeres (Kerr et al., 2025). Al mismo tiempo, una cuarta parte mantuvo un patrón persistente hasta la adultez media, así que el pronóstico varía bastante según cada historia personal.

    ¿Qué hacer después de responder el AUDIT?

    Lo que sigue depende de en qué zona quedó tu resultado, pero conviene saber que el consumo de riesgo (Zona II) responde bien a intervenciones breves, mucho antes de necesitar un tratamiento intensivo.

    Si tu resultado quedó en la Zona I (bajo riesgo). No necesitas hacer nada especial más allá de mantenerte informado sobre qué se considera un consumo de bajo riesgo (en general, no más de una a dos unidades estándar por ocasión, con días libres de alcohol a la semana).

    Si tu resultado quedó en la Zona II o III (riesgo o perjudicial). Aquí la evidencia respalda con fuerza las intervenciones breves: conversaciones estructuradas de pocos minutos, centradas en revisar tu propia motivación para el cambio más que en imponer una prohibición. Una revisión de la OMS encontró que este tipo de consejería reduce el consumo semanal en un promedio de 1.6 tragos y baja en un 40% la probabilidad de superar los límites recomendados a los 6-12 meses de seguimiento (O'Connor et al., 2018). Un metaanálisis Cochrane que revisó 69 ensayos clínicos encontró resultados consistentes, incluso mejores en contextos reales de atención primaria que en estudios de laboratorio (Kaner et al., 2018). Técnicas como el asesoramiento motivacional sistemático y las habilidades de afrontamiento para la conducta de beber (Cox, Calamari y Langley, 2013) trabajan justamente sobre esto: entender para qué usas el alcohol (relajarte, socializar, regular el ánimo) y construir alternativas antes de pedirte que dejes de beber de un día para otro.

    Si tu resultado quedó en la Zona IV (probable dependencia). Acá conviene una evaluación profesional más completa, no autogestionar el cambio solo. El enfoque de cribado y derivación (SBIRT) que usan muchos equipos de salud recomienda medicación más consejería, con controles cada una a cuatro semanas al inicio (Poorman, McQuade y Messmer, 2024). Si además hay señales de daño hepático asociado al alcohol, la recomendación cambia a abstinencia completa, independiente de qué tan severo sea el trastorno (Singal y Mathurin, 2021), así que en estos casos también conviene una evaluación médica en paralelo a la psicológica.

    Un modelo útil para entender el proceso de cambio, venga de la zona que venga tu resultado, es el modelo transteórico de Prochaska y DiClemente (1982): el cambio no ocurre de golpe, sino que pasa por etapas (desde no reconocer el problema, hasta contemplarlo, prepararse, actuar y sostener el cambio), y las recaídas forman parte esperable del camino, no un fracaso definitivo.

    Descarga el Test AUDIT en PDF para imprimir

    Si prefieres tener el cuestionario en papel (para usarlo en consulta, aplicarlo a un grupo, o simplemente responderlo sin pantalla de por medio), hay dos descargas y las dos son gratuitas:

    • Test AUDIT: cuestionario imprimible y guía de corrección (PDF, 2 páginas). Las diez preguntas con la redacción oficial en español de la OMS, la casilla para marcar cada respuesta, la línea del puntaje total y la tabla de los cuatro niveles de riesgo. Está pensado para imprimirlo en una hoja A4 y responderlo a mano.
    • El manual completo de la OMS en español (PDF, 41 páginas), publicado por la Organización Panamericana de la Salud: es el documento técnico en el que se basa este artículo, e incluye las instrucciones de aplicación, la evidencia de validación y las pautas de intervención breve. Es el material para quien va a usar el AUDIT profesionalmente, no para responderlo.

    Una advertencia sobre la pregunta 3, que explica una diferencia que quizás notes. En la versión oficial en español dice «6 o más bebidas alcohólicas en un solo día», porque el AUDIT asume una consumición estándar de 10 gramos de alcohol puro. La propia OMS indica ajustar esa pregunta a 4 o 5 consumiciones en los países donde el trago habitual contiene más alcohol que ese equivalente, y por eso el test interactivo de más arriba pregunta por cuatro tragos. El PDF imprimible conserva la redacción oficial; si lo aplicas, ten presente ese detalle.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuántas preguntas tiene el Test AUDIT?

    El AUDIT tiene exactamente 10 preguntas: las tres primeras sobre cantidad y frecuencia de consumo, las siguientes tres sobre posibles síntomas de dependencia y las últimas cuatro sobre consecuencias del consumo. No existe una versión oficial de "12 preguntas".

    ¿Qué significa mi puntaje en el AUDIT?

    Un puntaje de 0 a 7 indica bajo riesgo, de 8 a 15 consumo de riesgo, de 16 a 19 consumo perjudicial, y de 20 a 40 sugiere una probable dependencia. En cualquier zona, marcar "sí, en el último año" en las preguntas 9 o 10 es una señal a conversar con un profesional, independiente del total.

    ¿El AUDIT diagnostica alcoholismo?

    No. El AUDIT es un instrumento de cribado, pensado para identificar rápidamente a quién le conviene una evaluación más profunda. El diagnóstico formal de un trastorno por consumo de alcohol requiere una entrevista clínica completa, según los criterios del DSM-5.

    ¿Qué diferencia hay entre el AUDIT y el AUDIT-C?

    El AUDIT-C es una versión corta de solo 3 preguntas (las de cantidad y frecuencia), pensada para cribados ultra rápidos. Es preciso para detectar consumo de riesgo (sensibilidad de 73 a 100% según el punto de corte y el sexo), pero no cubre las preguntas sobre dependencia y consecuencias que sí incluye el AUDIT completo (Krist y Bradley, 2025).

    ¿Puedo usar el AUDIT para evaluar a otra persona, como un familiar?

    El AUDIT está diseñado como autoinforme: la persona responde ella misma sobre su propio consumo. Si te preocupa el consumo de alguien cercano, puedes usarlo como guía de conversación, pero el resultado será más útil si esa persona lo responde ella misma, con honestidad y sin sentirse juzgada.

    Cuándo buscar ayuda profesional

    Más allá del puntaje exacto, hay señales que conviene tomar en serio sin esperar un número: necesitar beber para funcionar en el día a día, notar que cada vez te cuesta más parar una vez que empiezas, o que tu forma de beber ya generó un conflicto real con alguien importante para ti. Si te reconoces en alguna de esas situaciones, no hace falta llegar a la Zona IV del AUDIT para pedir una evaluación.

    Trabajar esto en terapia no significa que tengas que dejar de beber para siempre desde la primera sesión: significa entender qué función cumple el alcohol en tu vida hoy y construir, con apoyo profesional, un plan realista que se ajuste a tu situación particular. Si quieres conversar tu resultado del AUDIT con un profesional, puedes agendar una hora de consulta y partir de ahí.

    Sobre el autor

    Foto de Nicolás AlcayagaPs. Nicolás Alcayaga — Psicólogo Clínico
    Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud).
    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.
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    Referencias

    • American Psychiatric Association. (2022). DSM-5-TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed., texto revisado).
    • Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., y Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test. Guidelines for Use in Primary Care (2a ed.). Organización Mundial de la Salud.
    • Caballo, V. E. (Dir.). (2013). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 1). Siglo XXI.
    • Cox, W. M., Calamari, J. E., y Langley, M. (2013). Habilidades de afrontamiento para la conducta de beber y asesoramiento motivacional sistemático. En V. E. Caballo (Dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 1, pp. 83-99).
    • Grant, B. F., Chou, S. P., Saha, T. D., et al. (2017). Prevalence of 12-Month Alcohol Use, High-Risk Drinking, and DSM-IV Alcohol Use Disorder in the United States, 2001-2002 to 2012-2013. JAMA Psychiatry, 74(9), 911-923. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2017.2161
    • Kaner, E. F., Beyer, F. R., Muirhead, C., et al. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4
    • Kerr, J. A., Husin, H. M., Leung, J., et al. (2025). The natural history of DSM-5 alcohol use disorder from late adolescence to middle adulthood in Australia. Lancet Public Health, 10(11), e923-e932. https://doi.org/10.1016/S2468-2667(25)00225-7
    • Krist, A. H., y Bradley, K. A. (2025). Addressing Alcohol Use. New England Journal of Medicine, 392(17), 1721-1731. https://doi.org/10.1056/NEJMcp2402121
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    • O'Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., et al. (2018). Screening and Behavioral Counseling Interventions to Reduce Unhealthy Alcohol Use. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086
    • Poorman, E., McQuade, B. M., y Messmer, S. (2024). Medications for Alcohol Use Disorder. American Family Physician, 109(1), 71-78.
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    • Singal, A. K., y Mathurin, P. (2021). Diagnosis and Treatment of Alcohol-Associated Liver Disease. JAMA, 326(2), 165-176. https://doi.org/10.1001/jama.2021.7683
  • GES Drogas Adultos en Chile: Cobertura para el tratamiento del policonsumo y cómo acceder

    GES Drogas Adultos en Chile: Cobertura para el tratamiento del policonsumo y cómo acceder

    Por Terapia Online Chile

    Si buscaste GES drogas adultos, parte por esta precisión: el GES 53 chileno no cubre a todas las personas adultas. La garantía por consumo perjudicial o dependencia de alcohol y otras drogas exige ser menor de 20 años. Desde los 18 años existe otra vía pública, el programa de tratamiento para población adulta de SENDA, dirigido principalmente a personas beneficiarias de Fonasa.

    El policonsumo tampoco crea una garantía GES distinta. Sí cambia la evaluación y el plan, porque el equipo debe revisar cada sustancia, sus combinaciones, el riesgo de intoxicación o abstinencia, la salud mental y la red de apoyo.

    Respuesta corta: el GES 53 cubre a menores de 20 años con diagnóstico confirmado de consumo perjudicial o dependencia de riesgo bajo a moderado. Para una persona de 20 años o más, la ruta pública habitual es pedir evaluación en su CESFAM y consultar por los programas SENDA para adultos. Ante una urgencia, corresponde llamar al SAMU 131.

    ¿Existe GES drogas adultos para mayores de 20 años?

    No hay un GES específico por consumo perjudicial o dependencia de alcohol y otras drogas para personas de 20 años o más. La cobertura oficial es el problema de salud GES 53, cuyo requisito etario es explícito: personas menores de 20 años con confirmación diagnóstica de consumo perjudicial o dependencia de riesgo bajo a moderado.

    La ficha vigente de la Superintendencia de Salud confirma ese límite. La guía clínica chilena que sustenta el problema también fue redactada para menores de 20 años (Ministerio de Salud, 2013). Por eso no corresponde presentar sus garantías, plazos ni criterios de ingreso como si cubrieran automáticamente a una persona de 25, 40 o 65 años.

    Esta tabla permite ubicar la primera puerta de entrada:

    Edad y previsión Ruta que conviene revisar Punto que no debe confundirse
    Menor de 18 años, Fonasa o Isapre Evaluación en la red correspondiente y eventual activación del GES 53 El consumo por sí solo no activa la garantía; se requiere confirmación diagnóstica
    18 o 19 años Puede cumplir el requisito de edad del GES 53 y también la edad mínima del programa adulto SENDA La red debe definir la vía según diagnóstico, previsión, complejidad y continuidad
    20 años o más, Fonasa o PRAIS Evaluación en APS y programa SENDA para población adulta, según requisitos y oferta territorial Es una vía pública de tratamiento, pero no es el GES 53
    20 años o más, Isapre Cobertura de salud mental y red de tratamiento del plan contratado La Isapre no puede activar el GES 53 si no se cumple la edad
    Sin previsión clara CESFAM o consultorio para orientación e inscripción, SENDA 1412 para ordenar la ruta No conviene desistir antes de preguntar por la situación previsional y la oferta local

    Para una explicación general de la diferencia entre GES y SENDA, también puedes revisar nuestra guía sobre consumo perjudicial de alcohol y drogas en Chile. Esta página se concentra en el policonsumo y en el recorrido práctico para población adulta.

    ¿Qué garantiza el GES 53 cuando la persona sí cumple la edad?

    El GES 53 asegura acceso a tratamiento para menores de 20 años que cumplen la definición del problema de salud. Incluye medicamentos y exámenes contemplados en la canasta, tratamiento y seguimiento dentro de la red designada. La garantía de oportunidad fija un máximo de 10 días desde la confirmación diagnóstica para iniciar el tratamiento.

    En Fonasa, la ficha oficial informa copago cero para los tramos A, B, C y D. En Isapre, señala un copago de 20% sobre el arancel de referencia de las prestaciones incluidas. Estos porcentajes solo valen dentro de la red y bajo las condiciones de la garantía.

    La ruta general de acceso publicada por MINSAL distingue dos recorridos:

    1. En Fonasa, la persona ingresa por el centro de atención primaria donde está inscrita. Si el problema GES requiere otro nivel, la red realiza la derivación.
    2. En Isapre, el profesional informa el diagnóstico por escrito y la persona debe presentarlo a su aseguradora. La Isapre designa un prestador de su red GES.

    Si una persona elegible no recibe la atención dentro del plazo, puede reclamar ante Fonasa o su Isapre. La información de DIPRECE sobre incumplimientos indica que el reclamo debe presentarse dentro de los 30 días posteriores al vencimiento; la aseguradora debe designar un segundo prestador en el plazo previsto por la normativa.

    ¿Cómo accede una persona adulta a tratamiento por policonsumo en Chile?

    Para mayores de 18 años afiliados a Fonasa, SENDA mantiene un programa de tratamiento para población adulta con consumo problemático de alcohol y otras drogas. La institución informa que el tratamiento en la red pública es gratuito y que la intensidad se define después de una evaluación, no por una solicitud administrativa aislada.

    El paso a paso oficial de SENDA comienza así:

    1. Pide una evaluación en tu CESFAM o consultorio. Solicita atención por consumo de alcohol u otras drogas y explica que existe uso de más de una sustancia si ese es el caso.
    2. Participa en una entrevista preliminar. El profesional revisa el patrón de consumo, sus consecuencias y las necesidades inmediatas.
    3. Recibe la derivación apropiada. Según la complejidad, la red puede derivar a un centro ambulatorio o residencial.
    4. Completa la evaluación en el centro. El equipo define objetivos, modalidad, frecuencia de atención y apoyos complementarios.
    5. Inicia el plan y su seguimiento. El tratamiento se ajusta si cambian el riesgo, el consumo, la salud mental o la situación social.

    Documentos operativos de SENDA también describen ingresos por demanda espontánea en centros de tratamiento y derivaciones desde APS, otros programas, la red de salud, tribunales u organizaciones sociales. Incluyen a personas mayores de 18 años beneficiarias de Fonasa o PRAIS que manifiestan voluntad de ingresar (Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol, 2025b).

    Si no sabes dónde comenzar, llama al Fono Drogas y Alcohol 1412. Es gratuito, confidencial y funciona las 24 horas. Orienta a quien consume, a familiares y a profesionales. El chat 1412 funciona en el sitio de SENDA con el horario que informa la institución.

    ¿El policonsumo cambia la cobertura o cambia el tratamiento?

    El policonsumo no amplía la edad del GES 53 ni genera por sí solo una nueva garantía. Lo que cambia es la evaluación clínica. Un plan construido solo alrededor de la sustancia que motivó la consulta puede dejar fuera interacciones, abstinencias, medicamentos o riesgos que determinan el nivel de cuidado.

    La evidencia archivada muestra que este patrón es frecuente en población clínica. Un análisis de la encuesta NSDUH encontró que el consumo de una sola sustancia representaba apenas el 22% entre quienes habían recibido tratamiento (Bailey & McHugh, 2023). El dato proviene de Estados Unidos y no estima prevalencia chilena, pero sí explica por qué una evaluación centrada en una sola droga puede quedar corta.

    El equipo necesita preguntar por:

    • alcohol, nicotina, cannabis, cocaína, estimulantes, opioides y otras drogas;
    • benzodiacepinas, analgésicos y otros medicamentos, tengan o no receta;
    • frecuencia, cantidad aproximada, vía, combinación y momento del último consumo;
    • intoxicaciones, sobredosis, abstinencia, caídas, conducción y uso inyectable;
    • sueño, dolor, salud física y condiciones de salud mental concurrentes;
    • trabajo, vivienda, relaciones, cuidados, situación legal y apoyos disponibles;
    • intentos previos de reducir o suspender, además de las metas actuales.

    En adultos, instrumentos como ASSIST pueden ordenar el riesgo por cada sustancia y AUDIT permite evaluar el alcohol con más detalle. El manual de AUDIT lo presenta como una herramienta de detección y evaluación breve, no como diagnóstico (Babor et al., 2001). El recurso de NIDA para atención médica general hace la misma distinción: un tamizaje positivo requiere evaluación clínica posterior (National Institute on Drug Abuse, s.f.).

    Una recomendación del USPSTF para personas adultas aconseja el tamizaje mediante preguntas cuando existen servicios capaces de realizar diagnóstico, tratamiento y seguimiento (US Preventive Services Task Force, 2020). Las pruebas biológicas no sustituyen esa conversación. Un examen de orina informa exposición dentro de una ventana; no explica pérdida de control, consecuencias ni qué tratamiento necesita la persona.

    ¿Qué modalidades puede ofrecer la red SENDA para adultos?

    La red ajusta la intensidad a la complejidad clínica y social. El Plan de Acción 2024 a 2030 de SENDA describe modalidades ambulatorias y residenciales para población adulta y otros grupos. La oferta exacta depende del territorio y de los cupos disponibles.

    En términos prácticos, una persona puede encontrar:

    • tratamiento ambulatorio, compatible con permanecer en el hogar y asistir a sesiones programadas;
    • tratamiento ambulatorio intensivo, con mayor frecuencia y apoyo cuando la complejidad lo exige;
    • tratamiento residencial, con atención continua cuando el ambiente, el riesgo o la severidad hacen insuficiente el manejo ambulatorio;
    • programas específicos, entre ellos dispositivos para mujeres, personas en situación de calle o personas derivadas desde el sistema de justicia.

    La elección no depende solo de cuántas sustancias aparecen. Importan la abstinencia esperable, el riesgo de sobredosis, una condición médica descompensada, ideas suicidas, violencia, vivienda inestable, salud mental concurrente y la capacidad real de sostener el plan fuera del centro.

    Un estudio cualitativo sobre policonsumo encontró que algunas personas combinan sustancias para manejar dolor, ansiedad, craving o abstinencia, o para contrarrestar el efecto de otra droga (Valente et al., 2020). Preguntar qué función cumple cada consumo ayuda a diseñar un plan más realista que exigir una explicación moral.

    Ruta breve para profesionales que orientan una derivación

    Una buena derivación no necesita resolver el diagnóstico completo, pero sí debe dejar claras la edad, la previsión y la seguridad inmediata.

    1. Confirma la puerta administrativa

    Registra edad, Fonasa, Isapre, PRAIS o ausencia de previsión. Para menores de 20 años, revisa GES 53. Para mayores de 18 años en Fonasa o PRAIS, revisa el programa adulto SENDA y la oferta territorial.

    2. Describe el patrón completo

    Incluye cada sustancia y medicamento, vía, frecuencia, último uso y combinaciones. Evita usar “policonsumo” como única descripción. Alcohol con benzodiacepinas no presenta el mismo riesgo inmediato que cannabis ocasional junto con nicotina.

    3. Separa tamizaje, diagnóstico y urgencia

    Un puntaje AUDIT, ASSIST o DAST puede apoyar la decisión de hacer una evaluación más completa. No confirma por sí solo un trastorno ni define la modalidad. Si existe intoxicación grave, abstinencia de riesgo o peligro vital, la prioridad es estabilizar en urgencias.

    4. Entrega antecedentes que cambian el nivel de cuidado

    Consigna sobredosis previas, convulsiones, delirium, intentos suicidas, psicosis, embarazo o puerperio, uso inyectable, enfermedades médicas, situación de calle, violencia y apoyos disponibles.

    5. Facilita una transición concreta

    Indica el centro al que se deriva, cómo pedir hora, qué documentos llevar y a quién llamar si la atención no se concreta. Una recomendación genérica de “ir a rehabilitación” deja a la persona frente al mismo problema con el que llegó.

    ¿Qué conviene llevar a la primera evaluación?

    No necesitas llegar con un diagnóstico. Sí ayuda llevar información suficiente para que el equipo vea el patrón y sus riesgos:

    • cédula de identidad y antecedentes de previsión;
    • lista de sustancias, medicamentos y suplementos;
    • frecuencia aproximada, último consumo y mezclas habituales;
    • informes médicos, recetas, exámenes y altas previas si existen;
    • antecedentes de sobredosis, abstinencia, convulsiones o urgencias;
    • tratamientos anteriores y qué ayudó o dificultó la continuidad;
    • una persona de apoyo, si la persona usuaria quiere incluirla.

    La familia puede aportar cronología y ayudar con transporte, cuidados o seguimiento. La conversación clínica con una persona adulta debe respetar su consentimiento y confidencialidad, salvo los límites legales y de seguridad ante un riesgo inmediato. La voluntad de tratamiento es un requisito de los programas generales para adultos; presionar o amenazar suele aumentar el ocultamiento.

    ¿Cuándo corresponde ir a urgencias en vez de esperar una derivación?

    El ingreso programado no reemplaza una respuesta de emergencia. Llama al SAMU 131 o acude al servicio de urgencia más cercano si la persona:

    • no despierta o pierde la conciencia;
    • respira lento, de forma irregular o con pausas;
    • presenta labios azulados, convulsiones o dolor de pecho;
    • tiene confusión intensa, delirium, alucinaciones o agitación peligrosa;
    • expresa intención suicida o existe riesgo inmediato de violencia;
    • muestra una abstinencia grave o empeora rápidamente.

    Los CDC explican que mezclar estimulantes y depresores no cancela sus efectos. Una sustancia puede ocultar la somnolencia de otra mientras persisten la depresión respiratoria, la sobrecarga cardiovascular u otros daños (Centers for Disease Control and Prevention, 2024). No esperes un test de orina ni una llamada de SENDA para actuar ante estas señales.

    Preguntas frecuentes sobre GES, drogas y policonsumo en adultos

    ¿Existe un GES para drogas en personas adultas?

    El GES 53 por consumo perjudicial o dependencia de alcohol y otras drogas exige ser menor de 20 años. Una persona de 20 años o más no entra a esa garantía por edad. Si está en Fonasa o PRAIS, puede pedir evaluación para la oferta adulta de SENDA; si está en Isapre, debe revisar su plan y red.

    ¿Qué ocurre si la persona tiene 18 o 19 años?

    Entre los 18 y 19 años se superponen dos umbrales: la persona sigue siendo menor de 20 para el GES 53 y ya cumple la edad mínima del programa adulto SENDA. El equipo debe revisar diagnóstico, previsión, complejidad, oferta local y continuidad para decidir la vía apropiada. No corresponde elegir solo por conveniencia administrativa.

    ¿El GES 53 cubre policonsumo?

    Puede incluir alcohol y otras drogas cuando una persona menor de 20 años cumple la definición diagnóstica de la garantía. “Policonsumo” no es una garantía separada ni modifica el límite de edad. La evaluación debe registrar todas las sustancias y riesgos para que el plan no quede reducido a la droga que motivó la consulta.

    ¿El tratamiento SENDA para adultos es gratuito?

    SENDA informa que sus programas públicos para mayores de 18 años afiliados a Fonasa son gratuitos. Documentos operativos incluyen a beneficiarios PRAIS. El ingreso requiere evaluación, voluntad de participar y disponibilidad en la red territorial. El CESFAM, el mapa de centros y el Fono 1412 permiten confirmar la vía concreta antes de acudir.

    ¿Puedo llamar al 1412 por un familiar?

    Sí. El Fono Drogas y Alcohol 1412 orienta de forma gratuita y confidencial a personas que buscan ayuda para sí mismas, familiares y profesionales. Sirve para conocer alternativas y requisitos. No reemplaza una evaluación clínica, y tampoco es un número de emergencias. Ante pérdida de conciencia, respiración anormal o riesgo inmediato, llama al SAMU 131.

    ¿Un test positivo obliga a ingresar a tratamiento residencial?

    No. AUDIT, ASSIST, DAST u otras herramientas detectan riesgo y orientan una evaluación más completa. La modalidad se decide con evaluación clínica y social, considerando intoxicación o abstinencia, salud física y mental, funcionamiento, vivienda, apoyos y capacidad de sostener un plan ambulatorio. Un resultado aislado no determina diagnóstico ni lugar de tratamiento.

    El siguiente paso depende de la edad, la previsión y el riesgo

    La búsqueda GES drogas adultos suele mezclar dos rutas. El GES 53 protege a menores de 20 años que cumplen su definición diagnóstica. Para población adulta afiliada a Fonasa o PRAIS, la puerta pública principal es la evaluación en APS y la red de tratamiento SENDA.

    Si necesitas ordenar un patrón de policonsumo antes de pedir una derivación, puedes revisar nuestra guía sobre qué es el policonsumo y cómo se detecta y la comparación de AUDIT y CRAFFT. También puedes agendar una consulta psicológica para preparar antecedentes y definir una ruta de atención segura. Si existe riesgo inmediato, llama al 131.

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    Referencias

    Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., & Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test: Guidelines for Use in Primary Care (2nd ed.). World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-MSD-MSB-01.6a

    Bailey, A. J., & McHugh, R. K. (2023). Why do we focus on the exception and not the rule? Examining the prevalence of mono versus polysubstance use in the general population. Addiction, 118(10), 2026-2029. https://doi.org/10.1111/add.16290

    Centers for Disease Control and Prevention. (2024, 2 de abril). Polysubstance use facts. https://www.cdc.gov/stop-overdose/caring/polysubstance-use.html

    Ministerio de Salud. (2013). Guía clínica AUGE: Consumo perjudicial y dependencia de alcohol y otras drogas en personas menores de 20 años. Gobierno de Chile. https://diprece.minsal.cl/wrdprss_minsal/wp-content/uploads/2016/03/GUIA-CLINICA-CONSUMO-ALCOHOL-MENORES-20-IMPRESA.pdf

    Ministerio de Salud. (2024, 4 de septiembre). ¿Cómo acceder al GES? Gobierno de Chile. https://www.minsal.cl/como-acceder-al-ges/

    National Institute on Drug Abuse. (s.f.). Screening for drug use in general medical settings: Resource guide. National Institutes of Health.

    Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol. (2024). Plan de Acción 2024-2030. Gobierno de Chile. https://www.senda.gob.cl/wp-content/uploads/2024/06/Plan-de-Accion-2024-2030.pdf

    Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol. (2025a, 29 de enero). Conoce los pasos para acceder a tratamiento del consumo de alcohol y otras drogas. Gobierno de Chile. https://www.senda.gob.cl/noticia/conoce-los-pasos-para-acceder-a-tratamiento-del-consumo-de-alcohol-y-otras-drogas/

    Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol. (2025b). Programa de Tratamiento y Rehabilitación para Población Adulta con Consumo Problemático de Drogas y Alcohol. Gobierno de Chile. https://www.senda.gob.cl/wp-content/uploads/2024/07/ARTICULADO_14_19_A_AREA_DE_TRATAMIENTO_2DO_TRIMESTRE_2025.pdf

    Superintendencia de Salud. (s.f.). Consumo perjudicial o dependencia de riesgo bajo a moderado de alcohol y drogas en personas menores de 20 años. Gobierno de Chile. https://www.superdesalud.gob.cl/orientacion-en-salud/consumo-perjudicial-o-dependencia-de-riesgo-bajo-a-moderado-de-alcohol-y-drogas-en-personas-menores-de-20-anos/

    US Preventive Services Task Force. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Valente, P. K., Bazzi, A. R., Childs, E., Salhaney, P., Earlywine, J., Olson, J., Biancarelli, D. L., Marshall, B. D. L., & Biello, K. B. (2020). Patterns, contexts, and motivations for polysubstance use among people who inject drugs in non-urban settings in the U.S. Northeast. International Journal on Drug Policy, 85, 102934. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2020.102934

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Test de Benzodiacepinas: Guía de detección en orina y cuestionarios de dependencia

    Test de Benzodiacepinas: Guía de detección en orina y cuestionarios de dependencia

    Por Terapia Online Chile

    Un test benzodiacepinas puede significar dos cosas muy distintas. La prueba de orina busca rastros recientes de un medicamento o sus metabolitos. Un cuestionario clínico explora pérdida de control, preocupación por el consumo y dificultad para dejarlo. Ninguno reemplaza al otro, y un resultado aislado no demuestra adicción.

    Si llegaste porque tomas clonazepam, alprazolam, lorazepam o diazepam, hay una idea que conviene tener clara desde el inicio: no suspendas la medicación para intentar cambiar el resultado de una prueba. La retirada brusca puede causar una abstinencia grave.

    Respuesta corta: la orina responde si el ensayo encontró benzodiacepinas dentro de una ventana limitada. No confirma intoxicación ni dependencia. La Severity of Dependence Scale (SDS) puede orientar sobre uso problemático, pero sus puntos de corte dependen de la población y exige interpretación clínica. Un negativo inesperado puede necesitar confirmación con cromatografía y espectrometría de masas.

    ¿Qué tipo de test benzodiacepinas necesitas?

    La elección depende de la pregunta. Si quieres saber si hubo exposición reciente, corresponde una prueba toxicológica. Si preocupa la relación de una persona con el medicamento, corresponde una entrevista clínica, que puede incluir un cuestionario de cribado.

    Pregunta realHerramienta más útilQué puede responderQué no puede responder
    ¿Hubo consumo reciente?Orina, sangre o salivaPresencia de una sustancia o metabolito sobre el límite del métodoSi existe dependencia o por qué se tomó
    ¿Qué molécula apareció?Prueba confirmatoria, como LC-MS/MSIdentidad de compuestos incluidos en el panelPor sí sola, la dosis ingerida o el deterioro actual
    ¿Hay pérdida de control?Entrevista y cuestionario clínicoRiesgo de uso problemático y necesidad de evaluarQué fármaco está en el cuerpo
    ¿La persona está intoxicada?Evaluación médica inmediataEstado de conciencia, respiración, coordinación y riesgoNo se resuelve con una tira casera aislada

    La guía de ASAM sobre pruebas de drogas insiste en definir primero qué pregunta debe responder el examen. La matriz, el panel y el método se eligen después. Un resultado de laboratorio es un dato dentro de una evaluación médica y psicosocial, no un veredicto sobre la persona (American Society of Addiction Medicine, 2017).

    ¿Cómo funciona el test de benzodiacepinas en orina?

    La primera etapa suele ser un inmunoensayo. Utiliza anticuerpos que reaccionan con determinadas benzodiacepinas o metabolitos y entrega un resultado presuntivo, normalmente positivo o negativo. Es rápido y relativamente barato, pero no reconoce todas las moléculas con la misma facilidad.

    Muchos ensayos clásicos responden mejor al oxazepam, nordiazepam y temazepam. Eso favorece la detección de diazepam y fármacos relacionados. Clonazepam y lorazepam siguen rutas metabólicas distintas y pueden tener poca reactividad en algunos paneles. Por eso una persona que toma el medicamento según indicación puede obtener un negativo inesperado.

    Una comparación nacional de cinco inmunoensayos con LC-MS/MS, realizada con 178 laboratorios, encontró diferencias de desempeño, falsos positivos, falsos negativos y sobreestimación en resultados semicuantitativos (Bertol et al., 2013). El nombre “benzodiacepinas” en la tira no significa que el método detecte con igual sensibilidad todas las benzodiacepinas.

    Resultado presuntivo y prueba confirmatoria

    Un positivo de inmunoensayo se llama presuntivo porque puede existir reactividad cruzada. Una prueba definitiva utiliza técnicas como cromatografía líquida con espectrometría de masas en tándem, conocida como LC-MS/MS. Esta identifica analitos concretos con mayor selectividad.

    La confirmación también puede ser necesaria después de un negativo. Ocurre cuando la sustancia buscada es clonazepam o lorazepam, la dosis es terapéutica, la muestra se tomó fuera de la ventana o el resultado contradice la historia clínica. El manual TAP 32 de SAMHSA explica que los límites dependen del ensayo, la muestra y el objetivo clínico (Substance Abuse and Mental Health Services Administration, 2012).

    ¿Cuánto duran las benzodiacepinas en la orina?

    No existe una cantidad universal de días. La ventana cambia con la molécula, dosis, frecuencia, metabolismo, edad, función hepática, concentración de la orina, límite del laboratorio y metabolito que se busca. Una tabla de internet no puede predecir el resultado individual.

    Un estudio experimental con dosis únicas ilustra la diferencia. En 11 voluntarios, el metabolito de diazepam que permaneció más tiempo tuvo una mediana de detección en orina de 252 horas, cerca de 10,5 días. Para alprazolam, la mediana fue 36 horas. En saliva, las medianas fueron menores: 132 horas para el metabolito más persistente de diazepam y 26 horas para alprazolam (Temte et al., 2019).

    Esas cifras no son un calendario personal. Provienen de dosis específicas, personas sanas y métodos sensibles. El uso repetido o en dosis altas puede prolongar la ventana. En 25 pacientes que ingresaron a desintoxicación, un estudio de saliva tras consumo alto y repetido encontró máximos de hasta 7 días para diazepam, 6 días para 7-aminoclonazepam y 2,5 días para alprazolam (Nordal et al., 2015).

    La conclusión práctica es sencilla: pregunta al laboratorio qué moléculas y metabolitos incluye el panel, cuál es el punto de corte y si el resultado fue presuntivo o definitivo. Sin esos datos, “positivo para benzodiacepinas” cuenta solo una parte de la historia.

    ¿Qué significa un resultado positivo?

    Un positivo significa que el método encontró un analito sobre su límite de decisión. Puede ser compatible con una receta correctamente utilizada, uso no indicado o exposición reciente. No demuestra por sí solo intoxicación, abuso, dependencia ni capacidad para trabajar o conducir.

    La orina concentra productos que el organismo elimina. Por eso el número no guarda una relación simple con la dosis tomada o el efecto en el cerebro en ese momento. El tiempo desde la última toma, la hidratación, el metabolismo y la tolerancia modifican la concentración.

    Si el resultado tiene consecuencias laborales, legales o familiares, la cadena de custodia y la confirmación adquieren especial importancia. También debe registrarse la medicación prescrita. Interpretar un inmunoensayo sin revisar esa información puede perjudicar a alguien que está siguiendo un tratamiento.

    ¿Un resultado negativo descarta consumo?

    No. Un negativo significa que el ensayo no encontró los analitos incluidos sobre el punto de corte. Puede deberse a ausencia de consumo, pero también a una muestra tomada demasiado pronto o tarde, una concentración baja, un panel que no cubre el metabolito o una reactividad insuficiente.

    Esto importa mucho con clonazepam y lorazepam. Un inmunoensayo general puede ser negativo aunque exista consumo terapéutico. Si el dato clínico importa, el profesional puede pedir una prueba dirigida al 7-aminoclonazepam, lorazepam glucurónido u otros analitos mediante un método definitivo.

    Tampoco conviene intentar “mejorar” una muestra bebiendo agua en exceso o alterando la medicación. La dilución puede volver la muestra inválida y suspender una benzodiacepina de golpe añade un riesgo médico real.

    Test de dependencia de benzodiacepinas: ¿qué evalúa la SDS?

    La Severity of Dependence Scale es un autoinforme breve de cinco preguntas. Explora la sensación de falta de control, la preocupación por el consumo, el deseo de detenerlo, la ansiedad ante una dosis ausente y la dificultad esperada para dejar el tranquilizante. Mide una dimensión psicológica de la dependencia, no la cantidad de medicamento en el cuerpo.

    En usuarios regulares de servicios de salud mental de Canarias, un estudio de validación de la SDS comparó la escala con una entrevista diagnóstica. Un puntaje superior a 6 mostró sensibilidad de 97,9%, especificidad de 94,2% y un área bajo la curva de 0,991 (de las Cuevas et al., 2000).

    Otro estudio ambulatorio con criterios DSM-5, realizado en Sudáfrica, propuso un corte igual o superior a 6, con sensibilidad de 86% y especificidad de 90,3% (Lowton & Chiba, 2021). La diferencia de un punto no es un detalle menor. Las muestras, idiomas y criterios diagnósticos fueron distintos.

    ¿Por qué no hay una SDS puntuable en esta página?

    No publicamos una versión casera puntuada porque las fuentes revisadas no documentan una traducción chilena de libre reproducción y los cortes no son universales. Traducir o parafrasear los ítems y conservar el mismo puntaje daría una apariencia de precisión que el instrumento modificado no tiene.

    Puedes usar estas preguntas cualitativas para preparar una consulta, sin sumar puntos:

    • ¿Te preocupa quedarte sin la próxima dosis?
    • ¿Has querido reducir y no has podido?
    • ¿Tomas más de lo indicado o antes de la hora prevista?
    • ¿Sigues usando pese a caídas, problemas de memoria o conflictos?
    • ¿Aparecen síntomas intensos cuando intentas bajar?

    Una respuesta afirmativa no diagnostica. Sirve para decidir que conviene una evaluación. Si un profesional aplica la SDS, debe usar una versión autorizada y explicar qué validación corresponde a esa población.

    Dependencia física y trastorno por uso no son lo mismo

    La tolerancia aparece cuando una dosis produce menos efecto. La dependencia física es la adaptación del organismo, que puede generar abstinencia al reducir. Ambas pueden ocurrir durante un tratamiento prescrito. El trastorno por uso agrega pérdida de control, deseo intenso, tiempo dedicado a conseguir o usar, deterioro y persistencia pese al daño.

    Esta distinción reduce estigma y mejora la seguridad. Un positivo de orina puede reflejar adherencia. Una persona con dependencia física puede no tener conductas compulsivas. También es posible que alguien con un patrón problemático obtenga un negativo si la muestra o el método no alcanzaron a detectar el fármaco.

    El protocolo chileno del Servicio de Salud Metropolitano Norte recomienda integrar historia clínica, duración, dosis, síntomas de abstinencia, comorbilidad y contexto (Servicio de Salud Metropolitano Norte, 2013). Para revisar su alcance regional y contrastarlo con evidencia más reciente, consulta nuestra guía del protocolo de deshabituación de benzodiacepinas.

    ¿Qué hacer después del resultado?

    Si el resultado coincide con una receta y no hay síntomas de alarma, llévalo a quien indicó el medicamento. Esa persona puede comprobar el método, revisar beneficio y riesgos y decidir si hace falta otra prueba. No ajustes la dosis basándote en una tira.

    Si el resultado contradice la medicación declarada, pregunta si el ensayo detecta esa molécula y si corresponde una confirmación. Si preocupa pérdida de control, la siguiente etapa es una entrevista clínica. Nuestra guía para evaluar adicciones explica cómo se integran entrevista, cuestionarios y pruebas biológicas.

    Si el uso se ha prolongado o quieres reducir, revisa primero los riesgos, vida media y tratamiento de la dependencia de benzodiacepinas. Una evaluación puede diferenciar abstinencia, rebote del síntoma original y recurrencia del problema de base.

    Cuándo pedir atención urgente

    Busca atención médica inmediata si hay dificultad para despertar a la persona, respiración lenta o irregular, labios azulados, confusión intensa, caída con lesión, convulsiones, delirium o alucinaciones. MedlinePlus describe somnolencia profunda, confusión, falta de coordinación y respiración lenta entre las señales de sobredosis por diazepam (National Library of Medicine, 2025). El riesgo aumenta cuando se mezclan benzodiacepinas con alcohol, opioides u otros sedantes.

    La advertencia de seguridad de la FDA señala que la suspensión brusca después de uso regular puede provocar reacciones potencialmente mortales, incluidas convulsiones (Food and Drug Administration, 2020). Si existe esa posibilidad, no esperes el resultado de un test doméstico para pedir ayuda. En Chile, una urgencia médica puede evaluarse en un servicio de urgencia o mediante el SAMU 131.

    Preguntas frecuentes sobre el test de benzodiacepinas

    ¿Cuánto tiempo sale positivo el clonazepam en orina?

    No hay un número válido para todas las personas. Depende de uso único o repetido, dosis, metabolismo, método y si el panel busca 7-aminoclonazepam. Algunos inmunoensayos generales detectan mal clonazepam. El laboratorio debe informar analitos, punto de corte y si usó una prueba presuntiva o definitiva.

    ¿El alprazolam aparece en una prueba de orina?

    Puede aparecer, pero la ventana cambia con la dosis y el método. En un estudio de dosis única, el metabolito principal tuvo una mediana de detección de 36 horas en orina. Esa cifra describe a esa muestra y ese ensayo. No permite predecir el resultado de una persona ni justificar cambios de medicación.

    ¿Un test positivo significa que la persona es dependiente?

    No. Un positivo informa presencia reciente sobre un umbral. Puede corresponder a un tratamiento indicado. La dependencia y el trastorno por uso se evalúan con entrevista, historia, síntomas y, a veces, cuestionarios. La prueba toxicológica y el cribado clínico responden preguntas distintas y deben interpretarse juntos cuando sea necesario.

    ¿Por qué dio negativo si tomo lorazepam o clonazepam?

    Algunos inmunoensayos reaccionan poco con lorazepam, clonazepam o sus metabolitos. También influyen la dosis, el momento de la muestra y el límite del ensayo. Un negativo inesperado no debe interpretarse como engaño automático. Conviene revisar el panel y considerar una prueba definitiva dirigida al compuesto prescrito.

    ¿La SDS diagnostica adicción a benzodiacepinas?

    No. La SDS es un cribado breve de la dimensión psicológica de dependencia. Un puntaje elevado aumenta la sospecha, pero el corte cambia entre estudios y poblaciones. El diagnóstico requiere una entrevista clínica que revise control, consecuencias, abstinencia, otras sustancias, salud mental y la diferencia entre adaptación física y trastorno por uso.

    ¿Puedo dejar la benzodiacepina antes de un examen?

    No es seguro suspenderla por cuenta propia para modificar una prueba. Después de uso regular, una retirada brusca puede causar ansiedad intensa, insomnio, alteraciones perceptivas, convulsiones o delirium. Informa la receta al laboratorio o evaluador y conversa cualquier cambio con el profesional que la indicó.

    El resultado correcto empieza por la pregunta correcta

    Antes de pedir un test benzodiacepinas, define si necesitas detectar exposición reciente, confirmar una molécula o evaluar un posible trastorno por uso. Pide el nombre del método, los metabolitos incluidos y el punto de corte. Si existe preocupación por dependencia, lleva el resultado, la receta, dosis, horarios y duración a una evaluación profesional. El contexto convierte un dato aislado en una decisión segura.

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    Referencias

    American Society of Addiction Medicine. (2017). Appropriate use of drug testing in clinical addiction medicine: Consensus document. https://www.asam.org/quality-care/clinical-guidelines/drug-testing

    Bertol, E., Vaiano, F., Borsotti, M., Quercioli, M., & Mari, F. (2013). Comparison of immunoassay screening tests and LC-MS/MS for urine detection of benzodiazepines and their metabolites: Results of a national proficiency test. Journal of Analytical Toxicology, 37(9), 659-664. https://doi.org/10.1093/jat/bkt063

    de las Cuevas, C., Sanz, E. J., de la Fuente, J. A., Padilla, J., & Berenguer, J. C. (2000). The Severity of Dependence Scale (SDS) as screening test for benzodiazepine dependence: SDS validation study. Addiction, 95(2), 245-250. https://doi.org/10.1046/j.1360-0443.2000.95224511.x

    Food and Drug Administration. (2020). La FDA exige un recuadro de advertencia actualizado para mejorar el uso seguro de los medicamentos de la clase de las benzodiazepinas. https://www.fda.gov/drugs/drug-safety-communications/la-fda-exige-un-recuadro-de-advertencia-actualizado-para-mejorar-el-uso-seguro-de-los-medicamentos

    Lowton, K., & Chiba, G. (2021). Assessing the clinical utility of the Severity Dependence Scale for benzodiazepine use disorder. South African Journal of Psychiatry, 27, a1571. https://doi.org/10.4102/sajpsychiatry.v27i0.1571

    National Library of Medicine. (2025). Sobredosis de diazepam. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002629.htm

    Nordal, K., Øiestad, E. L., Enger, A., Christophersen, A. S., & Vindenes, V. (2015). Detection times of diazepam, clonazepam, and alprazolam in oral fluid collected from patients admitted to detoxification, after high and repeated drug intake. Therapeutic Drug Monitoring, 37(4), 451-460. https://doi.org/10.1097/FTD.0000000000000174

    Servicio de Salud Metropolitano Norte, & Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak. (2013). Protocolo de uso racional de benzodiazepinas en la Red de Salud Mental del S.S.M. Norte (Versión 01). https://www.ssmn.cl/descargas/protocolos_referencia_contrareferencia/instituto_psiquiatrico/Protocolo_Uso_Benzodiazepinas2013.pdf

    Substance Abuse and Mental Health Services Administration. (2012). Clinical drug testing in primary care (TAP 32, SMA12-4668). https://library.samhsa.gov/product/tap-32-clinical-drug-testing-primary-care/sma12-4668

    Temte, V., Kjeldstadli, K., Bruun, L. D., et al. (2019). An experimental study of diazepam and alprazolam kinetics in urine and oral fluid following single oral doses. Journal of Analytical Toxicology, 43(2), 104-111. https://doi.org/10.1093/jat/bky062

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Tamizaje de Alcohol y Drogas según MINSA Perú: Guía de la normativa oficial y documentos de descarga

    Tamizaje de Alcohol y Drogas según MINSA Perú: Guía de la normativa oficial y documentos de descarga

    Por Terapia Online Chile

    El Tamizaje de alcohol y drogas MINSA forma parte del cuidado preventivo en los servicios de salud peruanos. Para la persona adulta, el documento central vigente es la NTS N.° 229-MINSA/DGIESP-2025. Esta norma incorpora el AUDIT-C para detectar riesgo relacionado con alcohol, pero su nombre administrativo puede llevar a una confusión: ese cuestionario no detecta cannabis, cocaína ni otras drogas.

    Esta guía ordena las normas, el instrumento, los puntajes, el registro HIS y los documentos oficiales de descarga. Está pensada para profesionales de salud, estudiantes y equipos que necesitan verificar qué corresponde aplicar, sin convertir un tamizaje en diagnóstico.

    Respuesta corta: el MINSA incluye el tamizaje de alcohol y drogas dentro de la atención preventiva. En adultos de 30 a 59 años, la NTS 229 de 2025 anexa el AUDIT-C para alcohol. Un resultado positivo indica riesgo y exige ampliar la evaluación. Las demás drogas requieren una herramienta específica y la ruta aprobada por el establecimiento.

    ¿Cuál es la norma vigente para el tamizaje de alcohol y drogas MINSA?

    La referencia más reciente para personas adultas es la Resolución Ministerial N.° 310-2025-MINSA, publicada el 7 de mayo de 2025. Esta resolución aprobó la NTS N.° 229-MINSA/DGIESP-2025, Norma Técnica de Salud para el Cuidado Integral de Salud de la Persona Adulta.

    La NTS se dirige a personas de 30 a 59 años. Define criterios técnicos y administrativos para promoción, prevención, detección de riesgos y continuidad del cuidado. En su lista de anexos aparece la Prueba AUDIT-C y, en el anexo 8, se incluyen sus tres preguntas, puntuación e interpretación (Ministerio de Salud del Perú, 2025a).

    La orientación vigente del MINSA sobre cuidado integral de la persona adulta ubica esta prestación dentro de la evaluación de salud mental. La página menciona el “tamizaje de consumo de alcohol y drogas” mediante AUDIT y AUDIT-C y señala que la cartera se complementa con el Modelo de Cuidado Integral aprobado por la RM N.° 030-2020-MINSA y el PESEM 2024-2030 (Ministerio de Salud del Perú, 2026).

    Conviene leer esos textos en conjunto. La RM 030 de 2020 aporta el modelo general de cuidado por curso de vida. La NTS 229 de 2025 concreta el cuidado de la persona adulta. Los manuales HIS explican cómo registrar la actividad. Ninguno de ellos autoriza a tratar un puntaje aislado como diagnóstico.

    Documentos que conviene tener a mano

    Documento oficial Qué aporta Alcance práctico
    RM N.° 310-2025-MINSA y NTS N.° 229 Norma vigente de cuidado integral adulto y anexo AUDIT-C Personas de 30 a 59 años
    Publicación de la NTS 229 para descarga Acceso al archivo completo de la norma Consulta y respaldo normativo
    Orientación sobre cuidado integral adulto Resumen ciudadano del paquete preventivo Revisión rápida de prestaciones
    Manual HIS de salud mental Criterios de registro y codificación Verificar código, diagnóstico relacionado y consejería
    Directiva de salud mental para gestantes y madres AUDIT-C y ruta específica para esa población No sustituye la norma adulta general

    Una descarga guardada en el computador puede quedar desactualizada. Antes de usarla como protocolo, revisa la página de la resolución y la fecha de la versión institucional.

    ¿Qué instrumento usa el MINSA para las personas adultas?

    La NTS 229 incluye el AUDIT-C, una versión abreviada del Alcohol Use Disorders Identification Test. Sus tres preguntas revisan la frecuencia del consumo, la cantidad habitual y la frecuencia de episodios de seis o más bebidas durante el último año. Cada respuesta vale de 0 a 4 puntos; el total posible va de 0 a 12.

    En el anexo 8 de la norma peruana, el resultado se considera positivo desde 4 puntos en hombres y 3 puntos en mujeres. Un positivo señala riesgo elevado de consumo perjudicial, uso abusivo o dependencia de alcohol. No confirma cuál de esas situaciones existe (Ministerio de Salud del Perú, 2025a).

    Elemento AUDIT-C en la NTS 229
    Población de la norma Personas adultas de 30 a 59 años
    Periodo consultado Último año
    Número de preguntas 3
    Puntaje total 0 a 12
    Positivo en hombres 4 o más
    Positivo en mujeres 3 o más
    Qué detecta Riesgo relacionado con consumo de alcohol
    Qué no establece Diagnóstico de trastorno por consumo de alcohol

    Los cortes no deben copiarse desde una guía de otro país. Por ejemplo, algunos protocolos chilenos utilizan umbrales diferentes. Para una atención regida por MINSA Perú, corresponde revisar el anexo peruano aplicable a la población atendida.

    AUDIT-C y AUDIT completo no son lo mismo

    El AUDIT-C usa las tres primeras preguntas del AUDIT y detecta brevemente el patrón de consumo. El AUDIT completo tiene diez preguntas: añade posibles síntomas de dependencia, daños y consecuencias. El manual oficial de la OMS en español describe sus dominios y sus zonas de intervención (Babor et al., 2001).

    Una forma simple de recordarlo es esta: AUDIT-C abre la puerta; AUDIT completo y la entrevista clínica amplían la información. El diagnóstico requiere historia, síntomas, deterioro funcional, riesgos, comorbilidad y criterios clínicos. Si necesitas revisar las diez preguntas y la corrección, consulta la guía del test AUDIT y su PDF.

    ¿El AUDIT-C también detecta consumo de drogas?

    No. AUDIT-C evalúa alcohol. Aunque la prestación y el código HIS se denominen “Tamizaje en Alcohol y Drogas”, las tres preguntas del anexo 8 se refieren solo a bebidas alcohólicas. La etiqueta administrativa no amplía el contenido del cuestionario.

    Esta precisión evita un error serio. Una persona puede obtener cero puntos en AUDIT-C y consumir cannabis, cocaína, opioides, sedantes sin indicación o estimulantes. Informar que su “tamizaje de drogas fue negativo” a partir de AUDIT-C sería incorrecto.

    Para sustancias distintas del alcohol se necesita un instrumento específico, seleccionado según edad, sustancia y contexto. Las guías internacionales describen opciones como ASSIST para adultos, DAST-10 para drogas distintas del alcohol y CRAFFT para adolescentes. Su uso dentro de una institución peruana debe seguir el protocolo aprobado, la capacitación del equipo y la ruta disponible tras un resultado de riesgo.

    Pregunta clínica Instrumento que puede orientar Precaución
    Riesgo por alcohol en adultos AUDIT-C o AUDIT Usar el corte de la norma local
    Riesgo por varias sustancias en adultos ASSIST Puntúa cada sustancia por separado
    Problemas vinculados a drogas, sin alcohol DAST-10 No evalúa bebidas alcohólicas
    Alcohol y otras drogas en adolescentes CRAFFT Requiere privacidad y protocolo adolescente
    Consumo reciente en una muestra Prueba toxicológica No mide frecuencia ni diagnostica adicción

    La comparación entre DAST-10, CRAFFT, CAST y AUDIT puede ayudar a elegir una herramienta por objetivo. Para un proceso más amplio, la guía de evaluación de adicciones explica cómo combinar cribado, entrevista, seguridad y derivación.

    ¿Cómo se realiza un tamizaje responsable paso a paso?

    Un buen tamizaje dura pocos minutos, pero necesita más que entregar un formulario. La calidad depende del encuadre, la aplicación literal, el puntaje correcto y una ruta posterior conocida.

    1. Confirma la población y el documento aplicable. La NTS 229 revisada aquí corresponde a 30 a 59 años. Adolescencia, gestación y otros cursos de vida tienen normas y necesidades propias.
    2. Explica el propósito. Una frase útil es: “Hacemos estas preguntas de rutina porque el alcohol y otras sustancias pueden influir en la salud y en algunos tratamientos”.
    3. Protege la privacidad. Las respuestas son más fiables cuando no hay familiares, jefaturas ni otras personas escuchando. Explica también los límites legales y clínicos de la confidencialidad.
    4. Aplica las preguntas tal como están escritas. Cambiar el periodo, las opciones o el significado de una bebida modifica el instrumento.
    5. Suma y registra sin reinterpretar. Anota el resultado, la versión utilizada y cualquier dato de seguridad que requiera acción inmediata.
    6. Devuelve el resultado con lenguaje neutral. “El puntaje indica que conviene preguntar más” es más exacto que “usted es alcohólico”.
    7. Activa la respuesta adecuada. Según el riesgo, puede corresponder educación, consejería, intervención breve, evaluación diagnóstica o derivación.

    La OMS propone vincular el cribado con una intervención proporcional al riesgo. Su manual de intervención breve en atención primaria fue elaborado precisamente para evitar que la detección termine en un dato archivado sin ayuda posterior (Babor & Higgins-Biddle, 2001).

    ¿Qué hacer cuando el AUDIT-C resulta positivo?

    Un resultado positivo pide ampliar la evaluación. No permite afirmar dependencia ni decidir por sí solo un tratamiento. El profesional debe revisar el patrón de consumo, los daños, síntomas de abstinencia, riesgos médicos, salud mental, medicamentos y disposición al cambio.

    En adultos con consumo de riesgo, el cribado seguido de consejería breve puede producir cambios útiles. Una revisión para la USPSTF encontró una reducción promedio de 1,6 bebidas por semana y menores probabilidades de exceder límites recomendados o presentar episodios de consumo excesivo a los 6 a 12 meses (O’Connor et al., 2018). Una revisión Cochrane de 69 ensayos también concluyó que las intervenciones breves en atención primaria reducen el consumo riesgoso o perjudicial (Kaner et al., 2018).

    La respuesta suele organizarse así:

    • Riesgo bajo: educación y nueva valoración según el programa de cuidado.
    • Riesgo sin señales de trastorno grave: consejo o intervención breve, metas acordadas y seguimiento.
    • Posible trastorno por consumo: evaluación diagnóstica y plan clínico.
    • Dependencia probable, abstinencia, comorbilidad compleja o falta de respuesta: derivación a un servicio con mayor capacidad resolutiva.
    • Intoxicación, sobredosis, dificultad respiratoria, convulsiones, alteración de conciencia o riesgo suicida: atención de urgencia antes de completar el cuestionario.

    Para drogas distintas del alcohol, la USPSTF recomienda el cribado en adultos cuando existen servicios capaces de realizar diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Un cuestionario sin posibilidad real de respuesta pierde buena parte de su beneficio clínico (U.S. Preventive Services Task Force, 2020).

    ¿Cómo se registra el tamizaje en el HIS MINSA?

    El Manual de registro y codificación de actividades en salud mental describe la actividad Tamizaje en Alcohol y Drogas con el código 96150.02. También muestra el registro de problemas relacionados con tabaco, alcohol u otras drogas mediante Z720, Z721 o Z722, y la consejería de prevención de riesgos en salud mental con 99402.09 (Ministerio de Salud del Perú, 2021).

    Situación registrada Código de referencia
    Tamizaje en Alcohol y Drogas 96150.02
    Problemas relacionados con tabaco Z720
    Problemas sociales relacionados con alcohol Z721
    Problemas sociales relacionados con drogas Z722
    Consejería de prevención de riesgos en salud mental 99402.09

    Este cuadro es una ayuda de lectura, no una sustitución del manual operativo vigente. Los códigos, casilleros y reglas de registro pueden actualizarse. El personal debe contrastarlos con el manual HIS del año, las indicaciones de su DIRESA, GERESA o DIRIS y la unidad de estadística del establecimiento.

    Hay otra cautela: el código de una actividad no demuestra que se aplicó el instrumento correcto. La historia clínica debería permitir saber qué cuestionario se usó, cuál fue el puntaje y qué acción siguió.

    Errores frecuentes al aplicar la normativa

    Error Por qué importa Corrección
    Usar AUDIT-C como prueba de todas las drogas Puede omitir consumo relevante Separar alcohol de otras sustancias y aplicar la herramienta adecuada
    Copiar un corte de otro país Cambia la clasificación del resultado Usar el anexo peruano y la norma correspondiente a la población
    Llamar diagnóstico a un positivo Estigmatiza y puede llevar a decisiones equivocadas Informar riesgo y completar evaluación clínica
    Tamizar solo a quien “parece consumir” Deja casos sin detectar Integrar la pregunta a la atención rutinaria definida por el programa
    Aplicar sin privacidad Aumenta el subregistro Crear un entorno confidencial y explicar sus límites
    Registrar sin ofrecer respuesta Convierte el tamizaje en trámite Definir consejería, seguimiento y derivación antes de aplicar
    Usar una prueba toxicológica como diagnóstico Un positivo no explica patrón ni gravedad Interpretar laboratorio, entrevista y contexto en conjunto

    La conversación suele ser más clara cuando el profesional presenta estas preguntas como parte rutinaria del cuidado. El paciente entiende qué se busca, sabe qué ocurrirá con el resultado y puede responder sin sentir que está ante una acusación.

    ¿Dónde se puede realizar el tamizaje en Perú?

    El MINSA invita a las personas adultas a acudir al establecimiento de salud más cercano para acceder a evaluaciones preventivas. La orientación oficial también remite a la Línea 113 Salud, disponible las 24 horas, para información sobre servicios y rutas de atención.

    Para un profesional, el punto de partida es la norma y el protocolo del establecimiento. Para una persona que busca ayuda, atención primaria puede realizar la primera valoración y coordinar la referencia cuando sea necesaria. Un cuestionario descargado puede orientar una conversación, pero no reemplaza esa ruta.

    Preguntas frecuentes sobre el tamizaje MINSA

    ¿Qué prueba usa el MINSA para detectar consumo de alcohol en adultos?

    La NTS N.° 229-MINSA/DGIESP-2025 incluye AUDIT-C para personas adultas de 30 a 59 años. Son tres preguntas sobre el último año, con un puntaje total de 0 a 12. La norma considera positivo un resultado de 4 o más en hombres y 3 o más en mujeres.

    ¿AUDIT-C sirve para detectar cocaína, cannabis u otras drogas?

    No. AUDIT-C pregunta exclusivamente por alcohol. Para otras sustancias se necesita un instrumento específico y un protocolo que indique qué hacer con el resultado. En adultos pueden utilizarse herramientas como ASSIST o DAST-10 según el objetivo; en adolescentes suele preferirse CRAFFT, con capacitación y resguardo de privacidad.

    ¿Un tamizaje positivo significa que la persona tiene una adicción?

    No. El tamizaje estima riesgo y señala cuándo hace falta preguntar más. El diagnóstico exige una evaluación clínica que revise patrón de consumo, pérdida de control, consecuencias, funcionamiento, abstinencia y condiciones médicas o psiquiátricas. Comunicar esa diferencia reduce estigma y evita decisiones basadas en un solo número.

    ¿Cuál es el código HIS del tamizaje de alcohol y drogas?

    El manual HIS de salud mental identifica la actividad “Tamizaje en Alcohol y Drogas” con el código 96150.02. Los resultados relacionados pueden registrarse con códigos como Z721 para alcohol o Z722 para drogas. Antes de registrar, comprueba el manual operativo vigente y las instrucciones de tu establecimiento.

    ¿Dónde descargo la norma oficial del MINSA?

    La RM N.° 310-2025-MINSA y su anexo se descargan desde la página de normas del Estado peruano. El MINSA también publica una ficha específica de la NTS 229 y una orientación resumida para la persona adulta. Conviene guardar el enlace de origen, no solo una copia del PDF.

    ¿La NTS 229 se aplica también a adolescentes y gestantes?

    La NTS 229 regula el cuidado de personas adultas de 30 a 59 años. Adolescentes, gestantes y otros grupos requieren revisar sus documentos técnicos específicos. El instrumento, el corte y la ruta de atención no deben extrapolarse solo porque la prestación tenga un nombre parecido.

    Una guía breve para usar la norma sin perder el propósito clínico

    El Tamizaje de alcohol y drogas MINSA sirve cuando conecta detección, conversación y cuidado. La NTS 229 ofrece una referencia clara para alcohol en adultos mediante AUDIT-C. El trabajo profesional consiste en respetar su alcance, separar otras drogas, registrar con precisión y asegurar que todo positivo tenga una respuesta posible.

    Si el consumo está afectando la salud, el trabajo o las relaciones, una evaluación psicológica puede ayudar a ordenar el patrón, los riesgos y las opciones de tratamiento. También puede coordinarse con atención médica o un servicio especializado cuando la severidad lo requiere.

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    Referencias

    Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., & Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: Cuestionario de identificación de los trastornos debidos al consumo de alcohol. Pautas para su utilización en atención primaria (2.ª ed.). Organización Mundial de la Salud. https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/331321/WHO-MSD-MSB-01.6a-spa.pdf

    Babor, T. F., & Higgins-Biddle, J. C. (2001). Intervención breve para el consumo de riesgo y perjudicial de alcohol: Un manual para la utilización en atención primaria. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/publications/i/item/brief-intervention-for-hazardous-and-harmful-drinking-%28audit%29

    Kaner, E. F. S., Beyer, F. R., Muirhead, C., et al. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4

    Ministerio de Salud del Perú. (2021). Manual de registro y codificación de actividades en la atención de salud mental. Sistema de información HIS. Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública. https://www.gob.pe/institucion/minsa/informes-publicaciones/3249452-manual-de-registro-y-codificacion-de-actividades-en-la-atencion-salud-de-salud-mental-sistema-de-informacion-his

    Ministerio de Salud del Perú. (2025a). NTS N.° 229-MINSA/DGIESP-2025: Norma Técnica de Salud para el Cuidado Integral de Salud de la Persona Adulta. Resolución Ministerial N.° 310-2025-MINSA. https://www.gob.pe/institucion/minsa/normas-legales/6741979-310-2025-minsa

    Ministerio de Salud del Perú. (2026). Información sobre el cuidado integral de salud para la persona adulta. https://www.gob.pe/75776-cuidado-integral-de-salud-para-la-persona-adulta

    O’Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., et al. (2018). Screening and behavioral counseling interventions to reduce unhealthy alcohol use in adolescents and adults: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086

    U.S. Preventive Services Task Force, Krist, A. H., Davidson, K. W., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Evaluación del Consumo de Drogas en Adolescentes: Guía y Test CRAFFT

    Evaluación del Consumo de Drogas en Adolescentes: Guía y Test CRAFFT

    Por Terapia Online Chile

    Un test de consumo de drogas en adolescentes puede abrir una conversación que de otro modo cuesta mucho empezar. El CRAFFT 2.1 es el instrumento breve más conocido para esta edad, pero el puntaje es solo una parte de la evaluación. También importan la privacidad, la frecuencia, la sustancia, el funcionamiento cotidiano y los riesgos inmediatos.

    Esta guía explica cómo se realiza esa evaluación, qué significa un resultado de riesgo y qué pasos recomienda MINSAL en Chile. Si necesitas el formulario, encontrarás enlaces a la versión oficial en español y a la autoevaluación de SENDA. Más abajo hay un orientador que te lleva al recurso adecuado sin guardar respuestas ni calcular un diagnóstico.

    Respuesta corta: la evaluación del consumo de drogas en adolescentes combina un cribado breve, una entrevista confidencial y una revisión de riesgos, salud mental, familia y vida escolar. CRAFFT ayuda a decidir si basta una intervención preventiva o si hace falta una evaluación especializada. Un resultado positivo no confirma una adicción.

    ¿Qué es un test de consumo de drogas en adolescentes?

    Un test de consumo de drogas en adolescentes es una herramienta de cribado. Su función es detectar señales que justifican preguntas adicionales, una intervención breve o una derivación. No reemplaza la entrevista clínica ni establece por sí solo un trastorno por consumo de sustancias.

    CRAFFT 2.1 fue diseñado para jóvenes de 12 a 21 años. Revisa el consumo durante los últimos 12 meses y seis áreas relacionadas con seguridad, motivos de consumo y consecuencias. El sitio oficial de CRAFFT ofrece versiones autoadministradas y de entrevista en español latinoamericano, y recomienda responder en un espacio privado (Knight, 2021).

    Si buscas el formulario y su ficha técnica, puedes consultar la guía dedicada al test CRAFFT para adolescentes y su PDF oficial. Esta página se concentra en algo más amplio: cómo integrar ese resultado dentro de una evaluación responsable.

    La diferencia es sencilla. El cribado responde “¿hace falta preguntar más?”. La evaluación clínica intenta comprender qué ocurre, cuánto riesgo existe y qué apoyo tiene sentido para ese adolescente concreto.

    ¿Por qué conviene evaluar aunque el consumo parezca ocasional?

    La adolescencia incluye búsqueda de novedad, mayor influencia de pares y una autonomía que todavía está en desarrollo. El consumo puede quedarse en una experiencia aislada, pero también puede avanzar con rapidez cuando se suma inicio temprano, uso frecuente, malestar emocional o un entorno que normaliza las sustancias.

    En datos estadounidenses de 2021, 11,8% de estudiantes de último año escolar reportó consumo excesivo de alcohol en las dos semanas previas, 19,5% usó cannabis en el último mes y 12,8% había probado otras drogas ilícitas durante el año anterior (Camenga & Hammer, 2022). Estas cifras no describen automáticamente a Chile, pero muestran por qué preguntar de forma rutinaria puede detectar situaciones que no aparecen en una consulta general.

    El tiempo también importa. Un estudio sobre la transición hacia trastornos por uso de drogas encontró que más de la mitad de quienes desarrollaron abuso lo hicieron dentro de los tres años posteriores al primer consumo (Degenhardt et al., 2019). Una revisión sobre consecuencias del consumo adolescente describe cambios persistentes en circuitos relacionados con cognición, emoción y conducta, aunque el riesgo varía según sustancia, dosis, frecuencia y vulnerabilidad individual (Steinfeld & Torregrossa, 2023).

    Hay un matiz necesario. La USPSTF concluyó que la evidencia era insuficiente para estimar el beneficio neto del cribado de drogas en adolescentes de 12 a 17 años, mientras que la Academia Americana de Pediatría recomienda incorporarlo dentro del modelo SBIRT cuando existen recursos para evaluar y tratar (U.S. Preventive Services Task Force, 2020; Camenga & Hammer, 2022). Preguntar sirve cuando la respuesta conduce a apoyo real, no a castigo.

    ¿Qué incluye una evaluación completa del consumo adolescente?

    Una evaluación completa reúne información del adolescente, el contexto y las consecuencias. El cuestionario organiza la entrada; la comprensión clínica surge al relacionar esos datos sin convertir la conversación en un interrogatorio.

    ÁreaQué se exploraPor qué cambia el plan
    Patrón de consumoSustancias, frecuencia, cantidad, vía y edad de inicioDistingue experimentación, consumo de riesgo y posibles signos de trastorno
    SeguridadConducción, viajes con alguien bajo efectos, sobredosis, mezclas y sexo sin protecciónPuede exigir una acción inmediata aunque el puntaje sea bajo
    FuncionamientoAsistencia y rendimiento escolar, sueño, conflictos, actividades y relacionesMuestra si el consumo ya está interfiriendo con la vida diaria
    Salud mentalDepresión, ansiedad, trauma, TDAH, autolesiones e ideas suicidasEl consumo puede estar funcionando como intento de aliviar otro problema
    Familia y paresReglas, apoyo, consumo en el hogar, amistades y presión de grupoPermite identificar riesgos y apoyos disponibles
    Disposición al cambioQué le preocupa al adolescente y qué estaría dispuesto a modificarOrienta una intervención motivacional realista

    El resultado no se interpreta fuera de esta matriz. Dos jóvenes con el mismo CRAFFT pueden necesitar planes distintos si uno tuvo un traslado inseguro aislado y el otro consume a solas para manejar síntomas depresivos.

    La guía completa para evaluar adicciones muestra cómo integrar cribado, entrevista, diagnóstico y plan de apoyo cuando se necesita ampliar esta primera revisión.

    Cuando la preocupación viene de la familia, conviene separar señales de sospecha y evaluación. La guía sobre cómo detectar si un hijo consume drogas explica qué cambios merecen atención y cómo conversar sin partir desde una acusación.

    ¿Cómo se aplica CRAFFT sin perder la confianza del adolescente?

    CRAFFT funciona mejor cuando el adolescente entiende por qué se pregunta y qué ocurrirá con sus respuestas. La versión autoadministrada suele generar mayor comodidad y sinceridad que una entrevista cara a cara, siempre que padres o acompañantes no puedan ver el formulario (Knight, 2021).

    Las orientaciones técnicas de MINSAL proponen aplicarlo a solas, explicar la confidencialidad y aclarar sus límites antes de comenzar (Ministerio de Salud, 2015). Entre esos límites se incluyen situaciones de riesgo vital, maltrato o una condición grave de salud. La forma exacta de actuar depende del contexto asistencial y de los deberes de protección aplicables.

    Una secuencia cuidadosa tiene cinco momentos:

    1. Explicar que el cribado se usa para cuidar la salud, no para buscar culpables.
    2. Pedir que el adolescente responda en privado y sin apuro.
    3. Mantener el texto, el orden y la lógica de salto de la versión oficial.
    4. Revisar el resultado junto con la frecuencia, la seguridad y el funcionamiento.
    5. Acordar el siguiente paso y explicar quién participará.

    La primera entrevista no necesita resolver todo. MINSAL advierte que un encuentro demasiado estructurado puede dañar la adherencia. Primero se construye un vínculo suficiente para hablar con honestidad; después se amplía la información que haga falta.

    ¿Cómo se puntúa y qué significa el resultado CRAFFT?

    La Parte A registra días de consumo durante el último año y determina qué preguntas se aplican. El puntaje se obtiene solo de las seis áreas de la Parte B: cada respuesta afirmativa suma un punto. La versión debe usarse tal como fue autorizada, sin cambiar preguntas ni orden (Knight, 2021).

    Resultado orientativoLectura clínicaPróximo paso habitual en la guía chilena
    0 puntosRiesgo bajo según lo informadoReforzar el no consumo y conversar sobre seguridad
    1 puntoRiesgo intermedioConsejo breve, intervención motivacional y seguimiento según el contexto
    2 puntos o másRiesgo alto de consumo perjudicial o dependenciaEvaluación clínica completa y derivación asistida a salud mental o tratamiento especializado

    El estudio de validez predictiva del CRAFFT encontró que sus resultados se asociaban con trastornos por consumo presentes y posteriores, aunque la sensibilidad y el mejor corte variaban según gravedad y tiempo de seguimiento (Shenoi et al., 2019). Ese comportamiento confirma su utilidad como señal de alerta, no como diagnóstico automático.

    Un puntaje bajo tampoco borra una respuesta preocupante. Viajar con una persona bajo los efectos, una sobredosis, mezclar sustancias o consumir para manejar ideas suicidas requiere atención específica aunque el total no alcance el corte habitual.

    ¿Se puede hacer el test CRAFFT completo en esta página?

    La vía segura es usar las versiones oficiales. Las preguntas CRAFFT están protegidas por copyright de Boston Children’s Hospital. CABHRe permite su uso clínico, pero una reproducción dentro de otro programa electrónico o sitio web debe enviarse para aprobación previa y conservar texto, orden y atribución.

    Por esa razón, esta página no copia los reactivos ni fabrica una calculadora propia. Puedes acceder a:

    Para personas adultas, el instrumento cambia. El test DAST-10 para adultos revisa problemas vinculados a drogas distintas del alcohol. Si la duda es solo alcohol, el test AUDIT y su PDF suele ser más apropiado.

    ¿Qué hacer después del test de consumo de drogas en adolescentes?

    El siguiente paso depende del riesgo y de la disposición del adolescente. MINSAL diferencia intervención mínima, intervención motivacional y derivación asistida. Esta última significa asegurar el vínculo con el equipo que evaluará o tratará, no entregar un teléfono y dar el caso por cerrado.

    Un ensayo de cribado computarizado y consejería breve observó que la intervención retrasó el primer uso frente a la atención habitual, con un efecto más claro para cannabis (Knight et al., 2019). Otro ensayo por conglomerados en atención primaria pediátrica mostró que implementar SBIRT permitió identificar consumo de riesgo y conectar la detección con intervención y derivación (Sterling et al., 2015).

    El tono importa tanto como el formulario. Una devolución útil puede revisar qué preocupa al joven, relacionar el consumo con sus propias metas y acordar un cambio concreto. Amenazar, avergonzar o convertir la respuesta en prueba disciplinaria reduce la probabilidad de que vuelva a pedir ayuda.

    Ahora sí, usa el orientador para encontrar el recurso que corresponde a tu situación. No solicita datos personales ni reproduce el test.

    Orientador de próximos pasos

    Elige la situación que mejor describe lo que necesitas. Esta herramienta no guarda datos, no reproduce el CRAFFT y no calcula un puntaje.

    Este orientador es educativo. Una evaluación profesional considera consumo, seguridad, salud mental, funcionamiento y contexto.

    ¿Cómo funciona la ruta de atención para adolescentes en Chile?

    Las orientaciones de MINSAL organizan el proceso en tres pasos: evaluar, intervenir y acompañar. CRAFFT puede aplicarse en atención primaria, espacios amigables, escuelas, urgencias y otros programas con personal capacitado (Ministerio de Salud, 2015).

    Con 2 puntos o más, la recomendación chilena es realizar una evaluación para confirmar o descartar consumo perjudicial o dependencia. El profesional construye con el adolescente un plan de derivación, aclara dudas, puede realizar sesiones motivacionales adicionales y contacta al equipo de salud mental para facilitar la primera atención.

    La cobertura GES para consumo perjudicial y dependencia de alcohol y otras drogas se dirige a personas menores de 20 años cuando se cumplen los criterios y condiciones del sistema. La confirmación diagnóstica usa la clasificación clínica vigente para esa garantía, no el CRAFFT aislado.

    SENDA también ofrece orientación y recursos preventivos. El punto de entrada adecuado depende de la comuna, la severidad, la presencia de otras condiciones de salud mental y la urgencia. En una situación no urgente, atención primaria puede ayudar a ordenar esa ruta.

    La guía sobre evaluación del consumo de drogas en Chile reúne las rutas de SENDA, MINSAL y GES para revisar el acceso con más detalle.

    ¿Cuándo la situación requiere atención urgente?

    El puntaje deja de ser la prioridad ante signos de peligro inmediato. Busca atención de urgencia si hay pérdida de conciencia, dificultad para respirar, convulsiones, dolor torácico, agitación intensa, confusión grave, una posible sobredosis, ideas suicidas o riesgo de accidente.

    También se necesita evaluación pronta cuando aparecen consumo diario, mezclas de sustancias, síntomas de abstinencia, uso inyectable, deterioro marcado del funcionamiento o una condición psiquiátrica que aumenta el riesgo. Una guía clínica reciente para adolescentes y adultos jóvenes recomienda ajustar la intensidad del tratamiento a la sustancia, la severidad y las comorbilidades, con intervenciones familiares, motivacionales, cognitivo-conductuales o farmacológicas según el caso (Rockhill et al., 2025).

    Preguntas frecuentes sobre la evaluación del consumo adolescente

    ¿Cuál es el mejor test de consumo de drogas en adolescentes?

    CRAFFT 2.1 es una de las herramientas breves más usadas para jóvenes de 12 a 21 años porque abarca alcohol, cannabis, otras drogas y seguridad vial. La elección final depende de la edad, el objetivo y el contexto. Un profesional puede complementar con instrumentos específicos para alcohol, nicotina o una sustancia concreta.

    ¿Un CRAFFT positivo significa que mi hijo tiene una adicción?

    No. Un resultado positivo indica que corresponde ampliar la evaluación. El diagnóstico considera el patrón de consumo, consecuencias, pérdida de control, funcionamiento, riesgos y salud mental. Hablar desde la preocupación y buscar una entrevista confidencial suele aportar más información que confrontar al adolescente con una etiqueta.

    ¿Los padres deben estar presentes durante el test?

    Las guías recomiendan que el adolescente responda en privado para favorecer la sinceridad. Antes se explican la confidencialidad y sus límites. Los padres o cuidadores pueden participar después en el plan de seguridad y apoyo, siempre cuidando el vínculo clínico y actuando ante riesgos vitales o graves.

    ¿Qué ocurre si el resultado es de 2 puntos o más?

    MINSAL lo considera un nivel de alto riesgo que requiere una evaluación clínica completa y derivación asistida. El profesional revisa sustancia, frecuencia, consecuencias, salud mental y seguridad, conversa el plan con el adolescente y facilita el contacto con el equipo de salud mental o tratamiento especializado.

    ¿Un examen de orina reemplaza el cuestionario CRAFFT?

    No. El examen biológico puede detectar ciertas sustancias dentro de una ventana limitada, pero no explica motivos, consecuencias ni funcionamiento. CRAFFT organiza una conversación clínica; la toxicología responde otra pregunta. Ambos pueden complementarse cuando existe una indicación médica, pero ninguno basta por sí solo para diagnosticar.

    ¿Dónde puedo hacer una autoevaluación oficial en Chile?

    SENDA ofrece una autoevaluación CRAFFT en línea y Boston Children’s Hospital publica el PDF oficial en español latinoamericano. El resultado es orientativo. Si aparece riesgo, consumo repetido o una preocupación de seguridad, conviene revisarlo con un profesional capacitado en salud adolescente y consumo de sustancias.

    Una evaluación que sirva para pedir ayuda

    El valor de CRAFFT está en convertir una sospecha difusa en un próximo paso concreto. La evaluación funciona cuando protege la privacidad, escucha el contexto y conecta el resultado con una intervención posible.

    Si existe consumo, conflictos o dudas sobre el nivel de riesgo, puedes agendar una evaluación psicológica. La consulta permite revisar la situación con calma, identificar problemas asociados y definir si basta un plan breve, hace falta seguimiento o conviene coordinar atención especializada.

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    Referencias

    Camenga, D. R., & Hammer, L. D. (2022). Improving substance use prevention, assessment, and treatment financing to enhance equity and improve outcomes among children, adolescents, and young adults. Pediatrics, 150(1), e2022057992. https://doi.org/10.1542/peds.2022-057992

    Chen, H., Liu, S., Wang, W., et al. (2025). Global burden of substance use disorders in adolescents and young adults aged 10-24 from 1990 to 2021. Scientific Reports, 15, 25971. https://doi.org/10.1038/s41598-025-11266-6

    Degenhardt, L., Bharat, C., Glantz, M. D., et al. (2019). Association of cohort and individual substance use with risk of transitioning to drug use, drug use disorder, and remission from disorder. JAMA Psychiatry, 76(7), 708-720. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.0163

    Knight, J. R. (2021). The CRAFFT 2.1 manual. Center for Adolescent Behavioral Health Research, Boston Children’s Hospital. https://crafft.org/wp-content/uploads/2021/10/CRAFFT_2.1_Provider-Manual_2021.10.28.pdf

    Knight, J. R., Sherritt, L., Gibson, E. B., et al. (2019). Effect of computer-based substance use screening and brief behavioral counseling vs usual care for youths in pediatric primary care. JAMA Network Open, 2(6), e196258. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2019.6258

    Ministerio de Salud. (2015). Orientaciones técnicas para la detección, intervención motivacional y referencia a tratamiento para el consumo de alcohol y otras drogas en adolescentes. Gobierno de Chile. https://www.minsal.cl/wp-content/uploads/2018/06/OT-Deteccion-IM-y-referencia-drogas-adolescentes.pdf

    Ragan-Burnett, K., Schieber, L., Terranella, A., & Mikosz, C. (2025). Substance use screening, brief intervention, and referral to treatment among youth-serving clinicians. JAMA Network Open, 8(5), e2511579. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2025.11579

    Rockhill, C. M., Ramtekkar, U., Becker, T. D., et al. (2025). Clinical practice guideline: Assessment and treatment of adolescents and young adults with substance use disorders. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2025.08.006

    Shenoi, R. P., Linakis, J. G., Bromberg, J. R., et al. (2019). Predictive validity of the CRAFFT for substance use disorder. Pediatrics, 144(2), e20183415. https://doi.org/10.1542/peds.2018-3415

    Steinfeld, M. R., & Torregrossa, M. M. (2023). Consequences of adolescent drug use. Translational Psychiatry, 13, 313. https://doi.org/10.1038/s41398-023-02590-4

    Sterling, S., Kline-Simon, A. H., Satre, D. D., et al. (2015). Implementation of SBIRT for adolescents in pediatric primary care: A cluster randomized trial. JAMA Pediatrics, 169(11), e153145. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2015.3145

    U.S. Preventive Services Task Force, Krist, A. H., Davidson, K. W., et al. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Detección de Cocaína: Exámenes de orina, laboratorio y pruebas rápidas (Guía completa)

    Detección de Cocaína: Exámenes de orina, laboratorio y pruebas rápidas (Guía completa)

    Por Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Si te preguntas ¿cómo saber si una persona ha consumido perico?, la respuesta más útil es esta: una prueba toxicológica puede detectar cocaína o sus metabolitos durante una ventana limitada, pero no permite adivinar con certeza la hora, la dosis ni si existe una adicción. La orina es la muestra más usada; un positivo rápido debe confirmarse en laboratorio antes de tomar decisiones importantes.

    Respuesta breve: el examen de orina busca principalmente benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína. Suele detectar una exposición reciente durante unos 2 a 3 días, aunque la ventana puede alargarse en consumos intensos o repetidos. Sangre y saliva cubren periodos más cortos; el cabello informa sobre semanas o meses. Ningún resultado aislado diagnostica adicción.

    ¿Cómo saber si una persona ha consumido perico?

    La forma objetiva de detectar consumo reciente es analizar una muestra biológica. El laboratorio puede estudiar orina, sangre, saliva o cabello. La elección depende de qué periodo se intenta observar, del contexto clínico o legal y de si se necesita una respuesta rápida o una confirmación precisa.

    ¿Cómo se puede detectar el consumo de cocaína?

    “Perico” es un nombre coloquial de la cocaína. Las pruebas no buscan esa palabra ni una conducta visible: buscan la propia cocaína o compuestos que el cuerpo produce al metabolizarla. En orina, el objetivo habitual es la benzoilecgonina.

    Un examen responde una pregunta acotada: “¿la sustancia o su metabolito superan el punto de corte de esta prueba?”. No demuestra por sí solo cuánto se consumió, si la persona estaba bajo los efectos al momento de la toma ni cuántas veces ha usado cocaína. El Manual MSD explica que las pruebas tampoco distinguen de manera fiable entre consumo ocasional y habitual.

    ¿Cómo se llama el examen de orina para detectar drogas y cocaína?

    Puedes pedirlo como test de drogas en orina, screening toxicológico urinario, panel de drogas de abuso o inmunoensayo para cocaína/benzoilecgonina. Si el resultado tendrá consecuencias clínicas, laborales o legales, pregunta también por la prueba confirmatoria mediante GC-MS o LC-MS/MS.

    La primera etapa suele ser un inmunoensayo. Usa anticuerpos para señalar si la benzoilecgonina supera un valor definido. Es rápido y económico, por eso aparece en tiras, cassettes, equipos de farmacia y plataformas automatizadas de laboratorio. Su resultado es cualitativo: positivo o negativo respecto del punto de corte.

    La segunda etapa separa e identifica las moléculas mediante cromatografía y espectrometría de masas:

    • GC-MS: cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas.
    • LC-MS/MS: cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas en tándem.

    Estas técnicas son más específicas y pueden cuantificar el analito. Una comparación de inmunoensayos con GC-MS y LC-MS/MS confirmó que el desempeño varía según la plataforma y que la espectrometría es el método de referencia para confirmar identidad (Mina, 2020).

    ¿Cuánto tiempo detecta la cocaína cada examen?

    Las ventanas son aproximadas. Cambian con la dosis, la frecuencia, la vía de consumo, el metabolismo individual, la concentración de la muestra, el punto de corte y la sensibilidad del método. Una tabla sirve para orientarse, no para calcular una fecha exacta de consumo.

    MuestraQué suele buscarVentana orientativaPara qué sirve mejor
    OrinaBenzoilecgoninaCerca de 2 a 3 días tras una dosis; alrededor de una semana o más en algunos consumos intensos o repetidosDetección reciente, cribado clínico, laboral o forense
    SalivaCocaína y benzoilecgoninaDesde pocas horas hasta 1 o 2 díasConsumo muy reciente y toma observada
    Sangre o plasmaCocaína y metabolitosCocaína unas 12 horas; benzoilecgonina hasta cerca de 48 horasUrgencias e investigación de exposición reciente
    CabelloCocaína incorporada al talloSemanas a meses, según el segmento analizadoHistorial de exposición, no intoxicación actual

    Una revisión sobre tiempos de detección en matrices biológicas encontró que, en general, el cabello conserva la señal por más tiempo, seguido por orina, fluido oral y sangre (Verstraete, 2004). La misma revisión advierte una variación considerable entre personas y métodos.

    En orina, la guía 2025 de SAMHSA para programas federales de Estados Unidos usa 150 ng/mL como punto de corte inicial para benzoilecgonina y 100 ng/mL para confirmación. Son valores de ese programa, no una norma universal para todos los laboratorios chilenos. Un centro clínico puede utilizar otro ensayo o punto de corte.

    Esto explica una aparente contradicción frecuente. Dos pruebas tomadas el mismo día pueden no coincidir si usan métodos o umbrales distintos. También puede ocurrir que una muestra recogida muy pronto todavía no alcance el valor de detección, o que se tome cuando el metabolito ya cayó bajo el corte.

    Pruebas rápidas de drogas versus examen de drogas en laboratorio

    Una prueba rápida entrega una orientación presuntiva en minutos. El laboratorio confirmatorio tarda más, pero identifica la molécula con mucha mayor seguridad. Para una conversación familiar, un resultado rápido puede aportar información; para despedir, sancionar, denunciar o modificar un tratamiento, se necesita confirmación y contexto profesional.

    La FDA describe los tests caseros como pruebas cualitativas: indican una posible presencia, no cuánto hay. La agencia recomienda enviar una muestra al laboratorio cuando el resultado preliminar es positivo y evitar decisiones serias hasta contar con esa verificación.

    El límite no afecta solo a los positivos. En una comparación de 100 muestras forenses, el ELISA no detectó benzoilecgonina en el 26% de las muestras que sí fueron positivas por LC-MS/MS (Kahl et al., 2019). Ese porcentaje pertenece a ese panel y esa muestra, no a todas las tiras del mercado. Ilustra por qué un negativo rápido no cierra el caso si la sospecha clínica sigue siendo alta.

    Si vas a elegir una prueba, revisa cuatro datos en el envase o la orden:

    1. Que incluya COC, cocaína o benzoilecgonina.
    2. Qué muestra utiliza y cuál es su punto de corte.
    3. En qué minuto deben leerse las bandas o el resultado.
    4. Si el kit incluye o permite una confirmación de laboratorio.

    La guía general sobre tests de drogas en orina y sus límites compara también cannabis, anfetaminas, opioides y benzodiacepinas. Este artículo se concentra en cocaína para no trasladar ventanas de una sustancia a otra.

    ¿Qué significa un resultado positivo para cocaína?

    Un positivo presuntivo significa que la señal superó el punto de corte del ensayo. Si la prueba confirmatoria identifica benzoilecgonina, respalda exposición a cocaína dentro de una ventana compatible. No indica automáticamente intoxicación actual, dependencia, dosis consumida ni deterioro de la capacidad para trabajar o conducir.

    La interpretación necesita tres datos: método, hora de recolección y contexto. También importa conocer medicamentos, suplementos y productos ingeridos. El té o la hoja de coca merecen una mención especial: contienen alcaloides de coca y pueden producir benzoilecgonina. En ese caso la prueba detecta exposición real al analito, aunque la persona no haya consumido cocaína en polvo.

    Las interferencias existen. Una revisión de 61 estudios publicados entre 2013 y 2024 concluyó que los inmunoensayos siguen siendo presuntivos y que los resultados con consecuencias importantes deben verificarse mediante una técnica ortogonal como GC-MS o LC-MS/MS (Saitman et al., 2026).

    Por eso, ante un positivo rápido:

    • no acuses ni sanciones de inmediato;
    • conserva la documentación del kit y el momento de la toma;
    • informa medicamentos, suplementos y consumo de productos de coca;
    • solicita confirmación en un laboratorio acreditado;
    • pide interpretación clínica o toxicológica si hay dudas.

    ¿Un resultado negativo descarta el consumo de cocaína?

    No. Un negativo significa que la prueba no detectó el analito por encima de su punto de corte en esa muestra. Puede ser compatible con ausencia de consumo, pero también con una toma fuera de la ventana, una muestra diluida, una dosis baja o un ensayo menos sensible.

    El recurso de MedlinePlus sobre pruebas de drogas señala que un negativo también puede significar que había una cantidad demasiado pequeña para contar como positiva. La revisión de Verstraete (2004) agrega que la dosis, la vía, el uso agudo o crónico y la eliminación individual cambian el tiempo de detección.

    No conviene intentar “limpiar” o modificar una muestra. Además de invalidar el resultado, puede retrasar una evaluación necesaria y traer consecuencias legales o laborales. Si la pregunta es clínica, lo útil es contar al profesional cuándo ocurrió la posible exposición y qué sustancias pudieron estar involucradas.

    Qué examen elegir según la pregunta

    La mejor muestra depende del periodo que necesitas aclarar. Para consumo en los últimos días, la orina suele ser la opción práctica. Si importa una exposición muy reciente, saliva o sangre pueden aportar más. Para un historial de meses, el cabello requiere un laboratorio especializado y una interpretación cuidadosa.

    • Sospecha de consumo en los últimos 2 o 3 días: orina con inmunoensayo y confirmación si resulta positiva.
    • Posible intoxicación o emergencia reciente: evaluación en urgencias; el equipo decide sangre, orina u otras pruebas según síntomas.
    • Pregunta sobre semanas o meses: análisis de cabello, sabiendo que no fija un día exacto ni demuestra intoxicación.
    • Decisión legal, laboral o de custodia: cadena de custodia, consentimiento aplicable y método confirmatorio.
    • Preocupación por adicción: entrevista clínica e instrumentos de cribado, no solo toxicología.

    Una prueba biológica y una evaluación psicológica contestan preguntas diferentes. Los tests DAST-10, CRAFFT y CAST exploran riesgo, consecuencias y patrón de uso; no sustituyen la detección de metabolitos. A su vez, encontrar benzoilecgonina no diagnostica un trastorno por consumo.

    Si quieres saber si un familiar consumió cocaína

    La preocupación familiar pide información y también cuidado con la confianza. Siempre que no exista una urgencia, conversa primero y busca consentimiento. Hacer una prueba a escondidas puede dañar la relación y deja abiertas dudas sobre identidad de la muestra, manipulación e interpretación.

    Describe hechos concretos: “te vi muy agitado, no dormiste y después estuviste agotado”. Pregunta de forma directa qué consumió, cuándo y si mezcló cocaína con alcohol u otras drogas. Si acepta una prueba, acuerden de antemano para qué se hará, quién verá el resultado y qué pasos seguirán con un positivo o un negativo.

    Un resultado no reemplaza la evaluación clínica del consumo y sus consecuencias. Si la preocupación involucra a un hijo adolescente, la guía sobre cómo detectar consumo de drogas sin confundir señales aisladas ayuda a preparar la conversación.

    Acude a urgencias si hay dolor de pecho, convulsiones, pérdida de conciencia, dificultad para respirar, agitación extrema, paranoia intensa o conducta peligrosa. En ese escenario no esperes una tira casera ni intentes obtener una confesión.

    Preguntas frecuentes sobre detección de cocaína

    ¿Cuánto dura la cocaína en la orina?

    La benzoilecgonina suele detectarse cerca de 2 a 3 días después de una exposición. En consumos intensos o repetidos puede permanecer alrededor de una semana y, en algunos casos, más. La cifra cambia con dosis, frecuencia, metabolismo, concentración de la orina, método y punto de corte. No sirve para calcular una hora exacta.

    ¿Qué examen se hace para saber si consumes cocaína?

    El más habitual es un inmunoensayo de orina para cocaína o benzoilecgonina. Si sale positivo y el resultado tendrá consecuencias importantes, se confirma mediante GC-MS o LC-MS/MS. Sangre y saliva sirven para exposición más reciente; cabello, para una ventana de semanas o meses. La orden debe especificar sustancia, muestra y método.

    ¿Una prueba rápida positiva confirma consumo de perico?

    La prueba rápida entrega un positivo presuntivo cuando la señal supera su punto de corte. Debe confirmarse en laboratorio, sobre todo en decisiones clínicas, laborales o legales. La confirmación de benzoilecgonina respalda exposición a cocaína, pero no determina dosis, hora exacta, intoxicación actual ni diagnóstico de adicción.

    ¿Puede salir negativo aunque la persona haya consumido cocaína?

    Sí. Puede ocurrir si la muestra se tomó demasiado pronto o tarde, si está diluida, si la concentración quedó bajo el punto de corte o si el inmunoensayo no tuvo sensibilidad suficiente. Un negativo reduce la probabilidad de detección en esa muestra, pero no descarta por sí solo todo consumo reciente.

    ¿El mate de coca puede dar positivo?

    Sí. La hoja y el té de coca contienen alcaloides que el cuerpo puede transformar en benzoilecgonina. El laboratorio detecta una exposición real a compuestos de coca, aunque no haya existido consumo de cocaína en polvo. Conviene informar ese antecedente antes de interpretar el resultado, especialmente en contextos laborales o legales.

    ¿El examen dice si la persona es adicta?

    No. Una prueba biológica detecta una sustancia o metabolito dentro de una ventana. El diagnóstico de trastorno por consumo requiere evaluar control sobre el uso, deseo intenso, consecuencias, tolerancia, abstinencia y funcionamiento. Puede haber un positivo sin adicción y un trastorno activo con un resultado negativo fuera de la ventana.

    Una prueba útil necesita una pregunta bien definida

    Para detectar cocaína en los últimos días, comienza por un examen de orina que incluya benzoilecgonina. Trata cualquier positivo rápido como presuntivo y confirma antes de tomar decisiones serias. Si el resultado es negativo pero la preocupación clínica continúa, revisa la ventana y consulta a un profesional.

    Si la duda ya está afectando la confianza, la convivencia o la seguridad, puedes consultar la atención disponible en Terapia Online Chile. La consulta ayuda a ordenar antecedentes, evaluar riesgo y decidir si corresponde toxicología, entrevista clínica o derivación presencial.

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    Referencias

    Food and Drug Administration. (2025). Drugs of abuse home use test. https://www.fda.gov/medical-devices/drugs-abuse-tests/drugs-abuse-home-use-test

    Kahl, K. W., Seither, J. Z., & Reidy, L. J. (2019). LC-MS-MS vs ELISA: Validation of a comprehensive urine toxicology screen by LC-MS-MS and a comparison of 100 forensic specimens. Journal of Analytical Toxicology, 43(9), 734-745. https://doi.org/10.1093/jat/bkz066

    MedlinePlus. (2025). Pruebas de drogas. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/pruebas-de-drogas/

    Mina, A. (2020). Comparison of several immunoassays used in drugs of abuse screening: Assessment against gold standard methods and calculation of measurement uncertainty. Journal of Pharmacological and Toxicological Methods, 101, 106649. https://doi.org/10.1016/j.vascn.2019.106649

    O’Malley, G. F., & O’Malley, R. (2025). Pruebas de detección de drogas. Manual MSD versión para público general. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/temas-especiales/drogas-ilegales-e-intoxicantes/pruebas-de-detecci%C3%B3n-de-drogas

    Saitman, A., Fitzgerald, R. L., Lund, K., Suhandynata, R. T., & Menlyadiev, M. (2026). False positive urine drug screens. Journal of Analytical Toxicology, 50(4), bkag007. https://doi.org/10.1093/jat/bkag007

    Substance Abuse and Mental Health Services Administration. (2025). Medical Review Officer Guidance Manual for Federal Workplace Drug Testing Programs. U.S. Department of Health and Human Services. https://www.samhsa.gov/sites/default/files/mro-guidance-manual-2025.pdf

    Verstraete, A. G. (2004). Detection times of drugs of abuse in blood, urine, and oral fluid. Therapeutic Drug Monitoring, 26(2), 200-205. https://doi.org/10.1097/00007691-200404000-00020

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • ¿Cómo afecta el alcohol a la próstata? Evidencia científica y recomendaciones

    ¿Cómo afecta el alcohol a la próstata? Evidencia científica y recomendaciones

    Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

    Es probable que hayas llegado aquí con dos versiones contradictorias en la cabeza: alguien te dijo que un poco de alcohol “le hace bien” a la próstata, y en otro lado leíste que el alcohol es puro riesgo. No es que una fuente tenga razón y la otra no: el alcohol le hace cosas distintas a cada problema de próstata, y mezclar todo en una sola respuesta es lo que genera la confusión.

    Acá vamos a separar lo que dice la evidencia sobre próstata agrandada, cáncer, prostatitis y los exámenes de control, con las citas de cada estudio para que puedas revisarlas si quieres. Al final va quedando claro qué aplica a tu situación concreta y cuándo conviene pedir una evaluación.

    Respuesta corta: el consumo moderado de alcohol se asocia con menos hiperplasia prostática benigna (HPB) en varios estudios grandes, pero eso no lo convierte en protector. El consumo alto o en atracones sube el riesgo de cáncer de próstata agresivo y empeora la prostatitis. No existe un ensayo clínico que haya probado reducir el alcohol como tratamiento: la evidencia es observacional y hay que leerla con ese matiz.

    ¿El alcohol reduce el riesgo de próstata agrandada (HPB)?

    Sí, en varios estudios grandes los hombres que beben con moderación muestran menos hiperplasia prostática benigna que los abstemios. Eso no significa que el alcohol “cuide” la próstata: probablemente hay otros factores (hormonales, de estilo de vida) detrás de esa asociación, y ningún estudio recomienda empezar a beber por este motivo.

    Un metaanálisis de 19 estudios con 120.091 hombres encontró que consumir 36 gramos de alcohol al día o más, comparado con no beber nada, se asoció con un 35% menos de probabilidad de HPB (Parsons e Im, 2009). El Health Professionals Follow-up Study, con casi 30.000 hombres, encontró algo parecido: el consumo moderado (entre 30 y 50 gramos diarios) se asoció de forma inversa con la HPB (Platz et al., 1999). Una revisión sistemática de 111 artículos confirmó esa tendencia y sumó otro dato: el consumo modesto también se relacionó con menos síntomas del tracto urinario inferior (Bradley et al., 2017).

    Ahora la letra chica, porque importa: de los cuatro estudios que la revisión de Parsons e Im analizó específicamente sobre síntomas urinarios (frecuencia, urgencia, chorro débil), tres mostraron justo lo contrario, más síntomas con alcohol, no menos. Toda esta evidencia es observacional. Nadie ha hecho el experimento de pedirle a un grupo de hombres que reduzca su consumo para ver si la próstata cambia, así que “el alcohol protege” es una lectura apresurada de datos que, en el mejor de los casos, muestran una correlación.

    ¿El alcohol aumenta el riesgo de cáncer de próstata?

    Acá el patrón se invierte. El consumo moderado a alto se correlaciona de forma positiva con el cáncer de próstata, y el consumo en atracones (varios tragos en pocas horas) se asocia con mayor riesgo y mayor letalidad, porque parece acelerar el crecimiento del tumor y acortar el tiempo hasta que hace metástasis (Macke y Petrosyan, 2022).

    Una revisión de 2024 fue más específica con las dosis: el consumo elevado se asoció con mayor riesgo de formas agresivas de cáncer y con mayor mortalidad, mientras que la asociación con el consumo moderado fue débil o directamente nula (Kaltsas et al., 2024). En otras palabras, la cantidad importa más que el hecho de beber o no beber: el salto de riesgo aparece con el consumo alto y, sobre todo, con los atracones.

    Si ya tienes un diagnóstico de cáncer de próstata, la recomendación cambia de categoría: suspender el alcohol, no solo moderarlo.

    ¿Por qué el alcohol empeora la prostatitis?

    La prostatitis (la inflamación de la próstata) es donde el alcohol tiene el efecto más directo y menos discutido. En modelos experimentales de prostatitis autoinmune, el alcohol exacerba la inflamación a través de una vía biológica concreta (PI3K/AKT/mTOR), y en personas el consumo crónico se asocia con mayor severidad de la prostatitis crónica y del síndrome de dolor pélvico crónico (Xu et al., 2024).

    En consulta aparece seguido este patrón: hombres con dolor pélvico crónico que no conectan sus recaídas con las noches de más tragos, hasta que llevan un registro simple y ven la relación con sus propios ojos.

    Si te diagnosticaron prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico, reducir el alcohol no es un capricho médico: es parte del manejo, junto con el resto del tratamiento que te indique el urólogo.

    ¿El alcohol puede alterar el resultado de mi examen de PSA?

    Directamente sobre el PSA total, no hay impacto medible, y tampoco lo hay sobre el puntaje I-PSS de síntomas urinarios. Donde sí aparece un efecto es en un dato más fino: los bebedores actuales tienden a tener menor PSA libre y menor relación entre PSA libre y total, un patrón que se explica porque el alcohol actúa como disruptor endocrino de las hormonas reproductivas (Rao et al., 2015).

    Esa relación PSA libre/total es justo la que a veces usa el urólogo para decidir si conviene una biopsia, así que no es un detalle menor. Por eso algunos centros oncológicos recomiendan evitar el alcohol los dos o tres días previos a un control de PSA, simplemente para no meter ruido en un número que ya de por sí es difícil de interpretar.

    ¿Cuánto alcohol es demasiado para la próstata?

    No existe una cifra mágica que sea “segura” para todos, pero sí hay referencias útiles. La Organización Mundial de la Salud y las guías de consumo de bajo riesgo ubican el límite prudente en torno a los 20 gramos diarios en hombres (unas dos copas de vino o dos cervezas), y consideran atracón beber más de 60 gramos en una sola ocasión. Con la próstata, la lectura práctica de todo lo anterior queda así:

    • Si tienes cáncer de próstata diagnosticado: suspende el alcohol, no lo administres.
    • Si tienes síntomas urinarios o sospecha de HPB: pide una evaluación urológica estándar. El alcohol puede empeorar tus síntomas aunque, paradójicamente, se asocie con menor riesgo de HPB en la estadística poblacional.
    • Si tienes prostatitis crónica o dolor pélvico crónico: reducir el consumo suele formar parte del plan de manejo.
    • Si estás monitoreando tu PSA: evita el alcohol los días previos al examen.

    Si notas que reducir el consumo, aunque quieras, te cuesta más de lo esperado, vale la pena mirar el patrón completo con más detalle. El test AUDIT es el cuestionario que usa la OMS para eso: 10 preguntas, gratis, con guía de interpretación.

    Cuándo buscar ayuda profesional

    Del lado urológico, consulta pronto si aparece sangre en la orina, dolor pélvico que no cede, retención urinaria (no poder orinar) o síntomas que empeoran rápido. Eso no espera a la próxima consulta de rutina.

    Del lado del hábito, hay otra señal que suele pasar desapercibida: cuando la relación entre el alcohol y tu salud física ya está clara (como en todo lo que acabamos de revisar) y aun así cuesta bajar el consumo, el problema dejó de ser solo médico. Ahí es donde entra el trabajo psicológico, no como último recurso sino como la pieza que hace posible el cambio que el cuerpo ya está pidiendo. Si quieres entender primero cómo se evalúa esto en términos clínicos, esta guía sobre cómo se evalúa el consumo de alcohol explica el proceso completo.

    Preguntas frecuentes

    ¿Es cierto que el alcohol protege la próstata de agrandarse?

    No en el sentido de “protección”. Varios estudios muestran menos hiperplasia prostática benigna en bebedores moderados frente a abstemios, pero es una asociación observacional, no una relación de causa y efecto probada, y no justifica empezar a beber.

    ¿Puedo tomar cerveza si tengo hiperplasia prostática benigna (próstata agrandada)?

    Con moderación probablemente no cambie tu riesgo de HPB, pero el alcohol puede empeorar los síntomas urinarios (urgencia, frecuencia, chorro débil) aunque la próstata en sí no crezca más rápido. Si notas que empeoras después de beber, redúcelo.

    ¿El alcohol causa cáncer de próstata?

    El consumo alto y, especialmente, el consumo en atracones se asocian con mayor riesgo de cáncer de próstata agresivo y mayor mortalidad. Con el consumo moderado, la asociación es débil o nula según la evidencia más reciente.

    ¿El alcohol puede alterar mi examen de PSA?

    No afecta el PSA total de forma medible, pero sí puede bajar el PSA libre y su relación con el PSA total, un dato que el urólogo a veces usa para decidir si pedir una biopsia. Evítalo los días previos al examen.

    ¿Cuánto alcohol se considera seguro para la próstata?

    No hay una cifra universal, pero las guías de consumo de bajo riesgo ubican el límite prudente en torno a 20 gramos diarios en hombres. Si ya tienes un diagnóstico prostático (cáncer, prostatitis), la recomendación es más estricta y depende de tu caso.

    ¿Qué hago si tengo prostatitis y bebo alcohol seguido?

    Habla con tu urólogo sobre reducir el consumo como parte del tratamiento: la evidencia muestra que el alcohol empeora la inflamación y el dolor pélvico crónico. Si reducirlo te cuesta más de lo que esperabas, un test de tamizaje como el AUDIT ayuda a dimensionar el patrón real de consumo.

    Si algo de esto te resuena (los síntomas, la dificultad para bajar el consumo, o simplemente la necesidad de entender mejor tu caso), agenda una hora de evaluación. No hace falta esperar a que el problema sea grande para ponerle atención.


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    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

    Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud).

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

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    Referencias

    Bradley, C. S., Erickson, B. A., Messersmith, E. E., Pelletier-Cameron, A., Lai, H. H., Kreder, K. J., Yang, C. C., Merion, R. M., Bavendam, T. G., & Kirkali, Z. (2017). Evidence of the impact of diet, fluid intake, caffeine, alcohol and tobacco on lower urinary tract symptoms: A systematic review. Journal of Urology, 198(5), 1010-1020. https://doi.org/10.1016/j.juro.2017.04.097

    Kaltsas, A., Zachariou, A., Markou, E., Dimitriadis, F., Sofikitis, N., & Pournaras, S. (2024). Impact of alcohol consumption on prostate cancer risk and mortality: A comprehensive review. Cancers, 16(20), 3453. https://doi.org/10.3390/cancers16203453

    Macke, A. J., & Petrosyan, A. (2022). Alcohol and prostate cancer: Time to draw conclusions. Biomolecules, 12(3), 375. https://doi.org/10.3390/biom12030375

    Parsons, J. K., & Im, R. (2009). Alcohol consumption is associated with a decreased risk of benign prostatic hyperplasia. Journal of Urology, 182(4), 1463-1468. https://doi.org/10.1016/j.juro.2009.06.038

    Platz, E. A., Rimm, E. B., Kawachi, I., Colditz, G. A., Stampfer, M. J., Willett, W. C., & Giovannucci, E. (1999). Alcohol consumption, cigarette smoking, and risk of benign prostatic hyperplasia. American Journal of Epidemiology, 149(2), 106-115. https://doi.org/10.1093/oxfordjournals.aje.a009775

    Rao, M., Yang, Z., Su, C., Fang, L., Chen, L., Liu, J., Xu, Y., Bai, Y., Ma, Y., Xu, S., Zhang, X., & Zhu, Y. (2015). Effects of alcohol consumption on prostate-specific antigen and its derivatives among Chinese men. PLoS One, 10(11), e0142780. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0142780

    Xu, S., et al. (2024). Alcohol exacerbates experimental autoimmune prostatitis via the PI3K/AKT/mTOR pathway. Frontiers in Immunology, 15, 1512456. https://doi.org/10.3389/fimmu.2024.1512456

  • Tests para Evaluar Policonsumo: AUDIT (alcohol) y CRAFFT (adolescentes). Online y PDF

    Tests para Evaluar Policonsumo: AUDIT (alcohol) y CRAFFT (adolescentes). Online y PDF

    Por Terapia Online Chile

    Si estás buscando el test AUDIT online para revisar tu consumo de alcohol, o el CRAFFT porque quieres evaluar a un adolescente, es probable que también te hayas topado con nombres parecidos (DAST-10, ASSIST, CAST) y no tengas claro cuál corresponde a tu caso. No es un detalle menor: usar el instrumento equivocado da un resultado que no sirve para nada.

    Esta página es un acceso rápido a los dos test más usados en consulta para el policonsumo: el AUDIT (diseñado para alcohol, en adultos) y el CRAFFT (diseñado para adolescentes, cubre alcohol y otras drogas). Vas a encontrar qué mide cada uno, cómo se puntúa, cuándo corresponde usar uno u otro, y el enlace directo para hacerlos online o descargarlos en PDF.

    Respuesta corta: el AUDIT es un cuestionario de 10 preguntas de la Organización Mundial de la Salud que detecta consumo de riesgo de alcohol en adultos, con un puntaje de 0 a 40. El CRAFFT tiene 6 preguntas, está validado para adolescentes de 12 a 21 años y evalúa alcohol y otras sustancias juntas. Un puntaje de CRAFFT de 2 o más ya se asocia con consumo problemático y amerita evaluación adicional.

    ¿Qué es el test AUDIT y qué mide exactamente?

    El AUDIT (Alcohol Use Disorders Identification Test) lo desarrolló la Organización Mundial de la Salud para detectar, en atención primaria, patrones de consumo de alcohol que todavía no son una dependencia pero que ya implican riesgo (Organización Mundial de la Salud, 2001). Son 10 preguntas sobre frecuencia, cantidad y consecuencias del consumo, cada una puntuada de 0 a 4, con un rango total de 0 a 40.

    Es, con diferencia, el instrumento más estudiado para este propósito. El consumo de riesgo de alcohol es más común de lo que parece: cerca del 21% de los adultos en Estados Unidos reporta un patrón de consumo de riesgo o perjudicial, y entre 2001 y 2013 los trastornos por uso de alcohol aumentaron un 49%, con el incremento más marcado en mujeres y adultos mayores (Grant et al., 2017). La mayoría de esas personas nunca pasa por un cuestionario formal.

    Ahí está el valor del AUDIT: no diagnostica un trastorno por sí solo, pero sí abre la puerta a una intervención breve que funciona. Según el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF), la consejería tras un AUDIT positivo redujo el consumo en 1.6 tragos por semana en promedio y bajó en un 40% las probabilidades de exceder los límites recomendados a los 6-12 meses. Un metaanálisis Cochrane de 2018 que revisó 69 ensayos clínicos llegó a una conclusión parecida: las intervenciones breves en atención primaria funcionan, y en la práctica real el efecto suele ser igual o mejor que en los estudios controlados.

    Puedes hacer el AUDIT completo online (con resultado inmediato) en Test de Alcohol: evalúa tu consumo con el test AUDIT, o si prefieres el test AUDIT para imprimir, con la guía de corrección paso a paso, está en Test AUDIT (alcohol): PDF, corrección e interpretación.

    ¿Qué es el CRAFFT y por qué no es lo mismo que el AUDIT?

    El CRAFFT es otro instrumento breve, pero pensado específicamente para adolescentes (12 a 21 años) y para cualquier sustancia, no solo alcohol. Su nombre es un acrónimo de las seis preguntas que lo componen: Car (subir a un auto con alguien que consumió, o manejar habiendo consumido), Relax, Alone, Forget, Friends y Trouble. Cada pregunta se responde sí/no y el puntaje va de 0 a 6.

    La razón para usar un instrumento distinto en adolescentes no es capricho. Un estudio que comparó cuatro cuestionarios de cribado en 1.573 adolescentes de 12 a 18 años encontró que el CRAFFT alcanzaba una sensibilidad de 0.97 para detectar problemas con alcohol y marihuana, muy por encima del 0.70 del AUDIT en esa misma muestra (D’Amico et al., 2016). El AUDIT fue diseñado y validado en población adulta; en adolescentes pierde precisión.

    El CRAFFT también tiene buena validez predictiva: un puntaje de 2 o más se asocia con consumo problemático o un trastorno por uso de sustancias de leve a severo, y esa asociación se mantiene al año, a los dos años y a los tres años de seguimiento (Shenoi et al., 2019). El USPSTF lo describe como una herramienta validada, de menos de dos minutos de aplicación, con sensibilidad y especificidad adecuadas en distintos contextos clínicos.

    La Academia Americana de Pediatría recomienda su uso universal dentro del modelo SBIRT (cribado, intervención breve y derivación a tratamiento) en atención primaria pediátrica, y un ensayo por conglomerados mostró que esa implementación permite identificar consumo de riesgo y facilitar intervenciones breves de forma sistemática (Sterling et al., 2015).

    Puedes descargar el CRAFFT en PDF, en español, con la guía de aplicación en Test CRAFFT para adolescentes: PDF y guía de aplicación.

    AUDIT vs. CRAFFT: la diferencia en una tabla

    AUDITCRAFFT
    PoblaciónAdultosAdolescentes (12-21 años)
    SustanciaAlcoholAlcohol y otras drogas
    N.º de preguntas106
    Rango de puntaje0 a 400 a 6
    Punto de corte orientativo8 o más sugiere riesgo2 o más sugiere riesgo
    Tiempo de aplicación2-3 minutosMenos de 2 minutos
    Creado porOrganización Mundial de la SaludCenter for Adolescent Substance Use Research, Boston Children’s Hospital

    Si te preguntas por otros nombres que aparecen junto a estos dos, el mapa completo es este: el DAST-10 cubre drogas (no alcohol) en adultos, el ASSIST y el TAPS-1 son alternativas de cribado más largas usadas sobre todo en investigación, y el CAST es específico para cannabis. Para “cualquier droga” en el último mes o año, el rendimiento reportado por el USPSTF es de sensibilidad 0.71-0.94 y especificidad 0.87-0.97, aunque baja algo para el mal uso de opioides o sedantes recetados. Si quieres ver los tres instrumentos lado a lado, la comparativa completa está en Tests de drogas en psicología: DAST-10, CRAFFT y diferencias con el CAST.

    Cómo interpretar tu puntaje del AUDIT

    Si ya hiciste el test y quieres leer los resultados del AUDIT con calma, esto es lo que significa cada rango. El AUDIT se puntúa sumando las 10 respuestas (cada una vale de 0 a 4 puntos). Como orientación general, publicada por la OMS en su manual de aplicación del AUDIT:

    • 0 a 7: consumo de bajo riesgo.
    • 8 a 15: consumo de riesgo. Conviene una conversación sobre reducir el consumo.
    • 16 a 19: consumo de alto riesgo, con probable dependencia leve a moderada.
    • 20 a 40: rango compatible con dependencia. Se recomienda evaluación diagnóstica.

    Un matiz que el manual de la OMS incluye y que rara vez se menciona: en mujeres y en adultos mayores de 65 años, el punto de corte puede bajarse a 7 para no perder sensibilidad, porque ambos grupos suelen mostrar efectos del alcohol con cantidades menores (Babor et al., 2001).

    Estos cortes son una guía, no un diagnóstico. Un resultado en la zona de riesgo no significa que haya un trastorno por uso de alcohol, pero sí es el momento de conversarlo con alguien que pueda evaluarlo con más detalle. La guía completa de corrección, con la tabla oficial y ejemplos de interpretación, está en el artículo dedicado al AUDIT.

    Cómo interpretar tu puntaje del CRAFFT

    El CRAFFT se puntúa contando cuántas de las seis preguntas se respondieron “sí”. La evidencia sobre los puntos de corte varía un poco según el horizonte temporal que interesa: para detectar un trastorno leve, el mejor corte es 1 o más; para detectar algo moderado a severo al año de seguimiento, el corte más informativo es 2 o más, y ese mismo corte de 2 se mantiene útil a los dos y tres años (Shenoi et al., 2019). En la práctica clínica, un CRAFFT de 2 o más es la señal estándar para derivar a una evaluación adicional.

    Vale la pena tener presente que la sensibilidad del CRAFFT es “limitada” mientras que su especificidad es “adecuada”, según el mismo estudio: es más confiable para confirmar cuando hay un problema que para descartarlo por completo con un puntaje bajo. Por eso, incluso con un CRAFFT en cero, si hay otras señales de alarma (cambios de conducta, caída del rendimiento escolar, amistades nuevas asociadas al consumo), conviene mirarlo más de cerca igual.

    Un detalle que el propio manual de aplicación del CRAFFT aclara: el corte de 2 o más está pensado para adolescentes de 12 a 17 años. En adultos jóvenes de 18 a 21, la evidencia sugiere subir el corte a 3 o más para mantener la precisión, porque a esa edad un par de respuestas afirmativas son más comunes sin que necesariamente indiquen un problema.

    ¿Cuándo usar cada uno?

    En la práctica, la elección depende de dos preguntas: quién responde y qué sustancia preocupa.

    • Adulto y la preocupación es específicamente el alcohol: AUDIT.
    • Adolescente (12-21 años), sea cual sea la sustancia: CRAFFT. Incluso si la preocupación inicial es solo alcohol, el CRAFFT cubre mejor el patrón real de consumo en esa edad, que casi siempre involucra más de una sustancia.
    • Adulto y la preocupación es drogas distintas al alcohol: DAST-10, no AUDIT ni CRAFFT.
    • Buscas evaluar el policonsumo en general, no un solo instrumento: conviene partir por la guía general de evaluación de adicciones, que ordena todo el proceso de principio a fin.

    En consulta, una duda frecuente de madres y padres es si el CRAFFT “sirve” cuando el hijo o hija todavía no ha probado nada, solo por prevención. La respuesta corta es que sí: el cribado universal es justamente la recomendación de la Academia Americana de Pediatría, no algo reservado para cuando ya hay sospecha. Si ese es tu caso, la guía completa está en ¿Cómo detectar si mi hijo consume drogas?.

    Qué hacer si el resultado sale alto

    Ni el AUDIT ni el CRAFFT diagnostican por sí solos un trastorno por uso de sustancias. Lo que hacen es abrir la puerta a una conversación con base. Un resultado en zona de riesgo (AUDIT 8+ o CRAFFT 2+) es indicación de evaluación adicional, no una sentencia.

    El manejo posterior recomendado por USPSTF incluye revisar comorbilidad con salud mental, evaluar si hay consumo de otras sustancias además de la identificada, y en el caso de adolescentes, involucrar a la familia sin que eso se sienta como un castigo. Si el consumo ya afecta el funcionamiento diario (trabajo, estudios, relaciones) o hay señales de abstinencia, la derivación a un profesional especializado en adicciones no debería esperar.

    Preguntas frecuentes

    ¿El test AUDIT online da el mismo resultado que la versión en papel?

    Sí. El AUDIT online calcula la misma suma de las 10 preguntas que la versión impresa; la diferencia es que el resultado aparece de inmediato, sin que tengas que sumar tú mismo. Puedes hacerlo directamente en Test de Alcohol (AUDIT online).

    ¿Puedo usar el AUDIT en un adolescente?

    No es lo recomendado. El AUDIT fue validado en adultos y, comparado con el CRAFFT en la misma muestra de adolescentes, mostró bastante menos sensibilidad (0.70 frente a 0.97) para detectar problemas con alcohol y marihuana (D’Amico et al., 2016). Para menores de 21 años, el CRAFFT es la opción validada.

    ¿Qué significa un CRAFFT de 2 o más?

    Se asocia con consumo problemático o un trastorno por uso de sustancias de nivel leve a severo, una relación que se mantiene consistente al año, a los dos y a los tres años de seguimiento. No es un diagnóstico, pero sí el punto en el que conviene una evaluación clínica más completa.

    ¿AUDIT, CRAFFT o DAST-10: cuál me corresponde?

    Depende de la edad y la sustancia: AUDIT para alcohol en adultos, CRAFFT para cualquier sustancia en adolescentes, DAST-10 para drogas (sin alcohol) en adultos. Si tienes dudas sobre cuál aplica a tu situación, la comparativa completa los pone lado a lado.

    ¿Estos tests reemplazan una evaluación con un profesional?

    No. Son instrumentos de cribado: detectan riesgo, no confirman un diagnóstico. Un resultado alto es el motivo para pedir una evaluación, no el resultado final de una.

    Para cerrar

    El AUDIT y el CRAFFT no compiten entre sí, cubren públicos distintos. Si eres adulto y te preocupa tu consumo de alcohol, el AUDIT te da un número claro y validado en minutos. Si se trata de un adolescente, el CRAFFT es la herramienta con el respaldo más sólido, independiente de qué sustancia sea la que preocupa.

    En consulta, lo que más ayuda es lo que se hace después del puntaje: conversarlo sin juicio, entender el patrón completo (con qué frecuencia, en qué contexto, junto a qué otras sustancias) y decidir juntos el siguiente paso. Si tu resultado (o el de alguien de tu familia) quedó en zona de riesgo, agenda una hora y lo revisamos con calma.

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    Referencias

    Center for Adolescent Substance Use and Addiction Research (CeASAR). (2021). CRAFFT 2.1 provider manual. Boston Children’s Hospital. https://crafft.org/wp-content/uploads/2021/10/CRAFFT_2.1_Provider-Manual_2021.10.28.pdf

    D’Amico, E. J., Parast, L., Meredith, L. S., Ewing, B. A., Shadel, W. G., & Stein, B. D. (2016). Screening in Primary Care: What Is the Best Way to Identify At-Risk Youth for Substance Use? Pediatrics, 138(6), e20161717. https://doi.org/10.1542/peds.2016-1717

    Grant, B. F., Chou, S. P., Saha, T. D., Pickering, R. P., Kerridge, B. T., Ruan, W. J., Huang, B., Jung, J., Zhang, H., Fan, A., & Hasin, D. S. (2017). Prevalence of 12-Month Alcohol Use, High-Risk Drinking, and DSM-IV Alcohol Use Disorder in the United States, 2001-2002 to 2012-2013. JAMA Psychiatry, 74(9), 911-923. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2017.2161

    Kaner, E. F., Beyer, F. R., Muirhead, C., Campbell, F., Pienaar, E. D., Bertholet, N., Daeppen, J. B., Saunders, J. B., & Burnand, B. (2018). Effectiveness of brief alcohol interventions in primary care populations. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2(2), CD004148. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004148.pub4

    O’Connor, E. A., Perdue, L. A., Senger, C. A., Rushkin, M., Patnode, C. D., Bean, S. I., & Jonas, D. E. (2018). Screening and Behavioral Counseling Interventions to Reduce Unhealthy Alcohol Use in Adolescents and Adults: Updated Evidence Report and Systematic Review for the USPSTF. JAMA, 320(18), 1910-1928. https://doi.org/10.1001/jama.2018.12086

    Organización Mundial de la Salud, Babor, T. F., Higgins-Biddle, J. C., Saunders, J. B., & Monteiro, M. G. (2001). AUDIT: The Alcohol Use Disorders Identification Test. Guidelines for use in primary care (2.ª ed.). World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-MSD-MSB-01.6a

    Shenoi, R. P., Linakis, J. G., Bromberg, J. R., Casper, T. C., Richards, R., Mello, M. J., Chun, T. H., Vane, D., & Spirito, A. (2019). Predictive Validity of the CRAFFT for Substance Use Disorder. Pediatrics, 144(2), e20183415. https://doi.org/10.1542/peds.2018-3415

    Sterling, S., Kline-Simon, A. H., Satre, D. D., Jones, A., Mertens, J., Wong, A., & Weisner, C. (2015). Implementation of Screening, Brief Intervention, and Referral to Treatment for Adolescents in Pediatric Primary Care: A Cluster Randomized Trial. JAMA Pediatrics, 169(11), e153145. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2015.3145

    US Preventive Services Task Force, Krist, A. H., Davidson, K. W., Mangione, C. M., Barry, M. J., Cabana, M., Caughey, A. B., Curry, S. J., Doubeni, C. A., Epling, J. W., Kubik, M., Ogedegbe, G., Pbert, L., Silverstein, M., Simon, M. A., Tseng, C. W., & Wong, J. B. (2020). Screening for Unhealthy Drug Use: USPSTF Recommendation Statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Policonsumo de Drogas: Definición, señales de alerta y pruebas de detección

    Policonsumo de Drogas: Definición, señales de alerta y pruebas de detección

    Por Terapia Online Chile

    Si te preguntas ¿qué es el policonsumo de drogas?, la respuesta corta es esta: es el uso de dos o más sustancias psicoactivas por una misma persona, al mismo tiempo o durante un mismo periodo. Puede incluir alcohol, cannabis, cocaína, medicamentos recetados, nicotina u otras drogas. La combinación puede ser intencional o ocurrir sin que la persona sepa todo lo que contiene una sustancia.

    Detectarlo requiere mirar el patrón completo. Un cambio de ánimo o una prueba de orina aislada no bastan. Lo útil es reunir la historia de consumo, sus consecuencias, un cuestionario validado cuando corresponda y, solo si responde una pregunta clínica concreta, un examen toxicológico.

    Respuesta corta: el policonsumo es el uso de dos o más clases de sustancias, juntas o en momentos distintos. Las señales más orientadoras son la escalada del patrón, el deterioro cotidiano, el uso para regular malestar y las conductas de riesgo u ocultamiento. Los cuestionarios detectan riesgo; la entrevista confirma el diagnóstico; el laboratorio identifica exposición reciente.

    ¿Qué es el policonsumo de drogas?

    El policonsumo de drogas describe un patrón de uso de varias sustancias, no un diagnóstico único. La definición amplia incluye el consumo simultáneo y el secuencial. La Agencia de Drogas de la Unión Europea recoge el uso de más de una droga por una persona, ya sea al mismo tiempo o una después de otra, como la base del concepto (European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, 2002).

    Hay tres distinciones que ayudan a entenderlo:

    • Uso simultáneo: dos o más sustancias se consumen juntas o con efectos que se superponen. Un ejemplo es combinar alcohol con benzodiacepinas.
    • Uso secuencial o concurrente: las sustancias se usan dentro de un mismo periodo, aunque no coincidan en el organismo. Puede ocurrir cuando alguien usa un estimulante para mantenerse despierto y después cannabis o alcohol para dormir.
    • Trastorno por uso de sustancias: exige consecuencias y síntomas clínicos, como pérdida de control, deseo intenso, deterioro o persistencia pese al daño. Se evalúa por cada sustancia involucrada. Tener policonsumo no demuestra automáticamente que exista un trastorno por todas ellas.

    Esta diferencia evita dos errores frecuentes. El primero es excluir alcohol, nicotina o medicamentos porque son legales. El segundo es llamar “adicción” a cualquier exposición. La evaluación clínica ordena las sustancias por frecuencia, función, vía, consecuencias y grado de control, tal como propone el abordaje cognitivo conductual de los problemas de alcohol y otras drogas (Caballo, 2013).

    Los datos muestran por qué conviene preguntar por más de una sustancia. Un análisis de la encuesta estadounidense NSDUH encontró que el patrón de una sola sustancia representaba apenas el 26% entre personas con dos o más síntomas de trastorno por uso y el 22% entre quienes habían recibido tratamiento (Bailey & McHugh, 2023). En población clínica, mirar una droga de forma aislada suele dejar una parte importante fuera.

    ¿Por qué una persona combina varias sustancias?

    Las combinaciones suelen cumplir una función para la persona, aunque sus riesgos sean altos. Algunas buscan aumentar un efecto, otras intentan frenar una sensación desagradable y muchas aparecen dentro de rutinas sociales o ciclos de abstinencia. Entender esa función ayuda más que asumir falta de voluntad.

    En el modelo de refuerzo, el consumo se mantiene porque produce una consecuencia inmediata. Puede entregar euforia o facilitar una interacción social. También puede reducir ansiedad, dolor, insomnio, craving o síntomas de abstinencia durante unas horas. Tolin (2024) explica que la conducta problemática se comprende mejor al revisar qué ocurre antes y qué alivio o recompensa aparece después.

    Un estudio cualitativo con personas que se inyectaban drogas encontró motivos concretos: potenciar efectos, manejar dolor o malestar emocional, controlar abstinencia y compensar los efectos de otra sustancia (Valente et al., 2020). Esa lógica puede crear un circuito. La persona consume una droga para activarse y otra para bajar, pero el ciclo termina aumentando la exposición total.

    También influyen el acceso, el grupo de pares, el inicio temprano y una condición de salud mental sin tratamiento suficiente. Ningún factor permite predecir por sí solo quién desarrollará un problema. Sirven para orientar preguntas, no para etiquetar.

    ¿Cuáles son las 4 señales para detectar el consumo de sustancias psicoactivas?

    No existen cuatro signos físicos que confirmen policonsumo. Una forma más segura de responder a ¿cuáles son las 4 señales para detectar el consumo de sustancias psicoactivas? es agrupar lo observable en cuatro áreas. La sospecha aumenta cuando varios cambios aparecen juntos, persisten y se relacionan con el consumo.

    1. El patrón se intensifica o se vuelve difícil de controlar

    Preocupa que aumenten la frecuencia o las cantidades, que aparezcan nuevas sustancias o que la persona necesite consumir para empezar el día, dormir, socializar o evitar abstinencia. También orientan los intentos repetidos de reducir sin lograrlo y dedicar mucho tiempo a conseguir, usar o recuperarse.

    2. Cambia el funcionamiento cotidiano

    Faltas al trabajo o clases, rendimiento irregular, abandono de actividades, problemas de dinero y descuido de responsabilidades aportan más información que un gesto aislado. La señal gana peso cuando el cambio coincide con episodios de consumo o recuperación y antes no era habitual.

    3. Aparecen cambios emocionales o físicos vinculados al patrón

    Irritabilidad, ansiedad, somnolencia, agitación, insomnio, fallas de memoria o cambios bruscos de ánimo pueden acompañar al consumo, la intoxicación o la abstinencia. Son señales inespecíficas: también aparecen en depresión, estrés, dolor, trastornos del sueño y otras condiciones médicas. Por eso justifican conversar y evaluar, no acusar.

    4. Hay ocultamiento, consecuencias o conductas de riesgo

    Mentir sobre cantidades, usar a solas para evitar que otros lo noten, conducir bajo efectos, mezclar medicamentos sin indicación, sufrir caídas o exponerse a sexo sin protección son señales relevantes. También lo es continuar pese a conflictos familiares, problemas de salud o advertencias profesionales.

    MedlinePlus incluye la urgencia por consumir, el ocultamiento, las excusas y la persistencia pese a problemas entre los motivos para solicitar una evaluación del uso de drogas (National Library of Medicine, 2025). La conversación funciona mejor con observaciones concretas: “te quedaste dormido dos veces después de mezclar medicamentos y alcohol” abre más espacio que “eres adicto”.

    ¿Por qué mezclar drogas puede ser más peligroso?

    Las sustancias no se cancelan como números con signos opuestos. Un estimulante puede ocultar la somnolencia de un depresor sin eliminar la depresión respiratoria. Esa percepción engañosa facilita seguir consumiendo mientras el corazón, el sistema nervioso y la respiración reciben efectos distintos y difíciles de anticipar.

    Los CDC explican que el policonsumo puede ser intencional o involuntario y que una droga puede estar adulterada con otra sin conocimiento de quien la usa (Centers for Disease Control and Prevention, 2024). En 2022, casi la mitad de las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos involucró múltiples sustancias. El dato no describe el riesgo individual en Chile, pero muestra la gravedad de las mezclas en un sistema de vigilancia amplio.

    Algunas combinaciones merecen especial cautela:

    • Alcohol, opioides, benzodiacepinas u otros sedantes pueden sumar somnolencia y enlentecimiento respiratorio.
    • Cocaína, metanfetamina y otros estimulantes pueden elevar la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el riesgo de convulsiones.
    • Un estimulante junto a un depresor puede enmascarar señales subjetivas sin proteger al organismo.
    • Medicamentos recetados también cuentan. Una receta no vuelve segura una mezcla que el profesional no conoce.

    Si una persona no despierta, respira lento o de forma irregular, tiene labios azulados, convulsiones, dolor de pecho, confusión extrema, agitación grave o pérdida de conciencia, necesita atención médica inmediata. En Chile, llama al SAMU 131. No esperes una prueba casera para decidir.

    ¿Qué prueba se utiliza para detectar el consumo de drogas?

    La respuesta depende de qué se quiere saber. No existe una sola prueba que detecte y diagnostique todo el policonsumo. Los cuestionarios buscan riesgo y consecuencias. Los análisis toxicológicos buscan sustancias o metabolitos dentro de una ventana. La entrevista integra esos datos y permite confirmar o descartar un trastorno.

    Cuestionarios de tamizaje

    La recomendación del USPSTF distingue expresamente el tamizaje mediante preguntas de las pruebas biológicas (US Preventive Services Task Force, 2020). En adultos recomienda preguntar por uso no saludable cuando existen servicios para diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

    HerramientaPoblación y alcanceUtilidadLímite principal
    NIDA Quick ScreenAdultos; alcohol, tabaco, fármacos sin indicación y drogas ilegalesPrimera detección breveUn positivo necesita profundización
    ASSISTAdultos; riesgo por cada clase de sustanciaOrdena áreas de riesgo y orienta intervención o derivaciónNo reemplaza una entrevista diagnóstica
    TAPSAdultos; tabaco, alcohol, medicamentos y otras sustanciasCribado breve con riesgo por sustanciaDepende del autoinforme y del contexto clínico
    DAST-10Principalmente adultos; problemas asociados a drogasExplora consecuencias del consumoExcluye alcohol, por lo que no cubre todo el policonsumo
    AUDITAdolescentes mayores y adultos; solo alcoholDetecta consumo riesgoso o perjudicial de alcoholNo pregunta por otras drogas
    CRAFFT 2.1Adolescentes y jóvenesIntegra alcohol, cannabis y otras drogas en un formato breveUn puntaje positivo orienta a evaluar, no diagnostica

    Una revisión sistemática para el USPSTF encontró sensibilidades entre 0,71 y 0,94 y especificidades entre 0,87 y 0,97 para herramientas directas de detección de uso no saludable de cualquier droga en adultos (Patnode et al., 2020). Son cifras útiles, pero también recuerdan que ningún instrumento acierta siempre.

    En menores de 20 años, la guía clínica chilena del MINSAL contempla tamizaje, confirmación diagnóstica y evaluación integral como etapas distintas (Ministerio de Salud, 2013). Para una revisión práctica por edad, puedes consultar nuestra guía de evaluación de adicciones y la comparativa de DAST-10, CRAFFT y otros tests.

    Pruebas toxicológicas

    Un examen toxicológico puede apoyar la evaluación cuando importa confirmar exposición reciente, aclarar una intoxicación o monitorear un tratamiento. La explicación de MedlinePlus sobre el examen toxicológico señala que puede usar sangre, orina u otros fluidos y que debe interpretarse según el momento del consumo y el método (National Library of Medicine, 2024).

    MuestraQué aportaLimitaciones frecuentes
    OrinaDetecta metabolitos de varias sustancias y suele ofrecer una ventana mayor que la sangreUn negativo puede deberse al panel, punto de corte o momento de la muestra
    SangreAyuda en intoxicación aguda y relaciona mejor el hallazgo con un momento recienteVentana corta y procedimiento más invasivo
    SalivaInforma exposición relativamente reciente y facilita la toma observadaLa ventana y sensibilidad cambian según sustancia y ensayo
    CabelloPuede mostrar exposición acumulada durante un periodo más largoNo precisa bien el momento, puede contaminarse y no mide deterioro actual

    Un positivo indica que el método encontró algo sobre su umbral. No dice por sí solo cuánto se consumió, por qué, si hubo pérdida de control o si existe dependencia. Un negativo tampoco descarta consumo. El panel puede no incluir la sustancia, la ventana pudo cerrarse o la concentración estar bajo el punto de corte. Nuestra guía sobre tests de drogas en orina profundiza en inmunoensayos, confirmación y errores de interpretación.

    ¿Cómo se confirma un posible policonsumo?

    La confirmación reúne datos que responden preguntas distintas. El recorrido suele empezar con una conversación privada y sin castigo, seguir con un instrumento apropiado para la edad y terminar, si hay riesgo, en una evaluación clínica completa. El laboratorio se añade cuando cambia una decisión concreta.

    Una evaluación completa revisa:

    • cada sustancia, incluidos alcohol, nicotina, cannabis y medicamentos;
    • frecuencia, cantidad aproximada, vía, combinaciones y momento del último uso;
    • función que cumple cada consumo y qué ocurre al intentar reducir;
    • sobredosis previas, caídas, conducción, conductas sexuales de riesgo y uso inyectable;
    • salud mental, dolor, sueño, enfermedades físicas y tratamientos actuales;
    • contexto familiar y social, acceso a sustancias y apoyos disponibles.

    El resultado puede ser uso sin trastorno, consumo de riesgo, uno o varios trastornos por uso, intoxicación, abstinencia u otra condición que explique parte de las señales. Esa precisión importa porque el plan no es igual para todas las sustancias ni para todas las personas.

    ¿Cómo hablar con alguien que podría estar consumiendo varias sustancias?

    El objetivo de la primera conversación es aumentar la seguridad y abrir una puerta a la evaluación. Elige un momento en que la persona esté sobria, habla en privado y describe hechos observables. Evita revisar pertenencias, amenazar o discutir durante una intoxicación, salvo que debas actuar ante una urgencia.

    Puedes empezar así: “Me preocupa que en el último mes hayas mezclado alcohol con pastillas y hayas faltado dos veces al trabajo. Quiero saber cómo estás y buscar ayuda contigo”. Pregunta qué consume, qué obtiene de ello, qué le preocupa y qué cambio estaría dispuesto a considerar. Escuchar la función del consumo no significa aprobarlo.

    Si se trata de un adolescente, protege la confidencialidad dentro de los límites legales y clínicos, e involucra a adultos responsables cuando exista riesgo. Nuestra guía para detectar si un hijo consume drogas ofrece ejemplos de conversación y señales por contexto.

    Preguntas frecuentes sobre policonsumo y detección

    ¿Policonsumo significa consumir todas las drogas al mismo tiempo?

    No. Puede ser simultáneo, cuando los efectos se superponen, o secuencial, cuando una persona usa distintas sustancias dentro de una semana, mes u otro periodo relevante. La definición debe indicar el marco temporal. El riesgo y la evaluación cambian según las sustancias, dosis, vías y cercanía entre consumos.

    ¿Tomar alcohol y un medicamento recetado cuenta como policonsumo?

    Sí, si ambas sustancias psicoactivas forman parte del patrón. Que un medicamento sea legal o esté recetado no elimina una posible interacción. Informa al profesional sobre alcohol, cannabis, suplementos y otros fármacos. No suspendas una medicación por tu cuenta; pregunta si la combinación requiere ajuste o vigilancia.

    ¿Cuáles son las 4 señales para detectar el consumo de sustancias psicoactivas?

    Conviene observar cuatro áreas: escalada o pérdida de control, deterioro en responsabilidades, cambios emocionales o físicos ligados al patrón, y ocultamiento o conductas de riesgo. Ninguna confirma consumo por sí sola. La persistencia, la coincidencia temporal y la presencia de varias áreas justifican una conversación y evaluación profesional.

    ¿Qué prueba se utiliza para detectar el consumo de drogas?

    Para riesgo se usan cuestionarios como ASSIST, TAPS, DAST-10, AUDIT o CRAFFT según edad y sustancia. Para exposición reciente pueden usarse orina, sangre o saliva; el cabello cubre periodos más largos. Ninguna prueba aislada diagnostica un trastorno. La entrevista clínica integra el resultado y las consecuencias.

    ¿Un test de orina negativo descarta policonsumo?

    No. Un resultado negativo solo indica que el panel no encontró los analitos incluidos sobre su punto de corte en esa muestra. Puede influir la ventana de detección, la dilución o una sustancia no incluida. Si el resultado contradice la situación clínica, el profesional revisa el panel y decide si confirma.

    ¿Cuándo el policonsumo es una urgencia?

    Es una urgencia si la persona no despierta, respira lento o irregular, presenta labios azulados, convulsiones, dolor de pecho, confusión extrema, agitación peligrosa o pérdida de conciencia. En Chile llama al SAMU 131. No provoques el vómito ni esperes un test doméstico antes de pedir ayuda.

    Una evaluación temprana permite decidir con más información

    Reconocer policonsumo no consiste en encontrar una señal secreta. Consiste en reconstruir qué sustancias aparecen, para qué se usan, cómo se combinan y qué consecuencias están dejando. Un tamizaje puede iniciar esa conversación; una evaluación profesional determina qué necesita la persona.

    Si el consumo está afectando el sueño, el ánimo, el trabajo, los estudios o las relaciones, puedes agendar una consulta. Lleva una lista de sustancias y medicamentos, frecuencia aproximada, último consumo y cualquier resultado de laboratorio. Esa información permite empezar por la seguridad y construir un plan realista.

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    Referencias

    Bailey, A. J., & McHugh, R. K. (2023). Why do we focus on the exception and not the rule? Examining the prevalence of mono- versus polysubstance use in the general population. Addiction, 118(10), 2026-2029. https://doi.org/10.1111/add.16290

    Caballo, V. E. (Dir.). (2013). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2). Siglo XXI.

    Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Polysubstance use facts. https://www.cdc.gov/stop-overdose/caring/polysubstance-use.html

    European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction. (2002). Polydrug use. https://www.euda.europa.eu/html.cfm/index34913EN.html_en

    Ministerio de Salud. (2013). Guía clínica AUGE: Consumo perjudicial y dependencia de alcohol y otras drogas en personas menores de 20 años. Gobierno de Chile. https://diprece.minsal.cl/wrdprss_minsal/wp-content/uploads/2016/03/GUIA-CLINICA-CONSUMO-ALCOHOL-MENORES-20-IMPRESA.pdf

    National Library of Medicine. (2024). Examen toxicológico. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003578.htm

    National Library of Medicine. (2025). Pruebas de detección del uso de drogas. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/pruebas-de-deteccion-del-uso-de-drogas/

    Patnode, C. D., Perdue, L. A., Rushkin, M., Dana, T., Blazina, I., Bougatsos, C., Grusing, S., O’Connor, E. A., Fu, R., & Chou, R. (2020). Screening for unhealthy drug use: Updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 323(22), 2310-2328. https://doi.org/10.1001/jama.2019.21381

    Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors (2nd ed.). The Guilford Press.

    US Preventive Services Task Force. (2020). Screening for unhealthy drug use: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 323(22), 2301-2309. https://doi.org/10.1001/jama.2020.8020

    Valente, P. K., Bazzi, A. R., Childs, E., Salhaney, P., Earlywine, J., Olson, J., Biancarelli, D. L., Marshall, B. D. L., & Biello, K. B. (2020). Patterns, contexts, and motivations for polysubstance use among people who inject drugs in non-urban settings in the U.S. Northeast. International Journal of Drug Policy, 85, 102934. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2020.102934

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

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