Red flags en una primera cita

Pintura impresionista de dos personas caminando por una calle con faroles y banderines, ilustración de red flags en una primera cita

Estás por conocer a alguien o ya saliste con esa persona, y algo te quedó dando vueltas: un comentario, un gesto, una reacción que no supiste cómo ubicar. Las red flags en una primera cita son justo eso, conductas que podrían anticipar problemas más adelante. La pregunta útil es cuáles de ellas tienen respaldo y cuáles son manías, nervios o simple incompatibilidad.

Este artículo separa las dos cosas con lo que dice la investigación, y tiene un límite que conviene decir desde ya: no existe ningún estudio sobre la primera cita como tal. Lo que hay son estudios de relaciones jóvenes, de unos pocos meses. Lo que se dice de la primera cita es una inferencia razonable a partir de ahí, y se marca como tal.

Respuesta corta: qué red flags en una primera cita sí importan

Las listas de internet insisten en llegar tarde, mirar el celular o hablar del ex. En un estudio prospectivo con dos muestras de jóvenes, las conductas que predijeron abuso en la relación fueron otras: arrogancia, desprecio por tu razonamiento, mala reacción ante un “no”, incomodidad en público, presión sexual y fastidio porque cuestiones cómo te trata. Importa más el patrón que el gesto aislado, y ninguna señal vale como veredicto.

¿Qué es una red flag y qué sabe la ciencia de ellas?

Una red flag, o bandera roja, es una conducta de la otra persona que podría ser una señal temprana de una relación dañina. El término es coloquial. En la investigación se habla de “señales de alerta” (warning signs), y todavía no hay una definición común. Una revisión de 2026 describe el campo como emergente y pide, entre otras cosas, acordar qué es una señal, identificar cuáles son realmente fiables y estudiar cómo se combinan entre sí.

Eso significa que ninguna lista de “10 red flags” que circule por ahí está validada como prueba de que alguien es peligroso o “tóxico”, término que tampoco es clínico. Para detectar a tiempo a una persona tóxica, la expresión coloquial que más se busca, sirve más mirar conductas concretas que colgar etiquetas. Y ese es el enfoque de lo que sigue sobre las red flags en las relaciones jóvenes. Lo que sí existe son instrumentos para medir qué tan bien reconocemos ciertas conductas. La Relationship Red Flags Scale agrupa 25 conductas en cinco familias (monitoreo, control, menosprecio, amenazas y agresión, celos y posesividad). Mide la capacidad de reconocerlas, no si una pareja concreta es abusiva, y no trae puntos de corte para decidir nada sobre otra persona.

¿Qué señales de alerta al conocer a alguien tienen respaldo?

El mejor dato disponible viene de Charlot, Joel y Campbell (2025), dos estudios con jóvenes que describieron conductas de su pareja reciente. El primero fue transversal (147 personas, relaciones de unos 6 meses de media). El segundo siguió a 355 personas durante 6 meses, con relaciones de unos 4 meses al comenzar. Dos hallazgos:

  • Cuantas más señales de alerta aparecían, y cuanto más seguido, más abuso reportaban después, tanto en el estudio transversal como en el seguimiento.
  • Siete señales predijeron abuso en los dos estudios. Son las que aparecen en la tabla.
Señal que predijo abuso (en ambos estudios)Cómo podría verse en una cita (inferencia, no medida)
La pareja actuó con arrogancia o sensación de merecimientoHabla como si merecieran un trato especial y tu tiempo o tus preferencias contaran menos
Hubo desacuerdo sobre algo sexualNo acepta bien que tengas un límite distinto al suyo, o insiste
Hubo sexo sin que la persona tuviera ganasCedes a algo físico porque la insistencia se hace pesada, no porque quieras
Creó una situación incómoda en públicoTe deja mal parada o parado delante de otros, o hace una escena
Descartó tu razonamiento porque no coincidía con el suyoTe interrumpe, se ríe de tu opinión o trata tu punto de vista como un error
Reaccionó mal cuando dijiste “no” a algo que queríaSe enfada, se enfría o se burla si rechazas un plan, un trago o una propuesta
Le molestó que cuestionaran cómo te trataSe ofende o se defiende en vez de escuchar cuando le dices que algo te incomodó

La tercera columna es una lectura mía de cómo esas conductas podrían asomar en una primera salida. Los estudios no midieron citas, midieron relaciones de meses. También tienen límites que sus autores declaran: ocurrieron durante la pandemia, las muestras eran de universitarios y gente reclutada en línea (con pocos hombres y poca diversidad), y el recuerdo de las personas pudo estar sesgado.

En el estudio transversal una variable actuó al revés, como protectora: “mi pareja valoró mis habilidades y opiniones”. Es lo más parecido a una green flag con datos. Si en la cita sientes que lo que piensas importa, eso también cuenta.

Hay otro dato que baja el dramatismo. En el estudio transversal, el 95 % de las personas había vivido al menos una de las señales. Una señal suelta es común y no condena a nadie; lo que predice es la acumulación y la frecuencia.

¿Qué se puede saber de alguien en una primera cita?

Poco, y conviene asumirlo. Una revisión extensa sobre las citas en línea (Finkel y colaboradores, 2012) distingue dos tipos de información. Los atributos que se pueden conocer de antemano son datos como la edad, la educación, la religión o los hábitos. Los atributos que solo aparecen al interactuar, como la química, el humor o la forma de conversar, no se pueden anticipar con un perfil, y tampoco con lo que la persona dice que busca: lo que declaramos querer en papel y lo que nos atrae en persona no coinciden bien.

Para una primera cita, esto se traduce en dos ideas. Una cita da buena información sobre cómo te trata esa persona en ese momento, con tu tiempo, tus límites y los demás. Y da muy poca información sobre cómo será la relación dentro de un año, algo que ni los algoritmos de las apps han demostrado predecir.

Señales que se confunden con red flags en una cita

Las listas de internet suelen incluir impuntualidad, nerviosismo, mirar el celular o mencionar al ex. Ninguna de esas conductas aparece entre las siete que predijeron abuso en el estudio de Charlot y colaboradores. Eso no prueba que sean inocuas: llegar tarde sin avisar ni disculparse puede mostrar falta de consideración, y estar pendiente del celular toda la noche habla de poco interés. Pero tampoco hay datos para tratarlas como alerta de abuso.

Una forma útil de ordenarlas:

  • Incompatibilidad o poco interés: no quiere lo mismo que tú, no te escribe, no hay química. Eso es una mala combinación y el riesgo no entra en la ecuación.
  • Nervios: hablar de más, silencios largos o torpeza al principio. Mucha gente se pone así.
  • Alerta de trato: no respeta un “no”, te desvaloriza, te presiona o se ofende cuando lo cuestionas. Esto sí merece atención, porque se parece a lo que los estudios asociaron con abuso.

Lo que más separa unas de otras es cómo reacciona esa persona contigo frente a un límite.

¿Por qué cuesta ver las señales a tiempo?

Por varias razones que no tienen que ver con ser ingenuo.

Algunos rasgos problemáticos resultan atractivos. En tres estudios, el narcisismo aumentó el atractivo como pareja a corto plazo, y lo hizo a través del atractivo físico y de la audacia social, sobre todo por los aspectos de autoengrandecimiento. En una primera cita, la seguridad apabullante puede leerse como carisma.

El enamoramiento nubla el juicio. Según Bradbury y Karney (2019), al comienzo de una relación domina un sesgo de engrandecimiento: tendemos a seleccionar y resaltar lo positivo del otro. Cuando las conductas negativas se repiten, ese filtro se agota. Tennov (1999) describió la limerencia, un estado de pensamiento intrusivo y de idealización en el que las imperfecciones se minimizan o se reinterpretan a favor.

La idealización acelerada es, ella misma, una señal. Castelló Blasco (2005), al describir la dependencia emocional, habla de una fase de euforia en la que alguien idealiza a la pareja tras una o dos citas y fantasea con un compromiso inmediato. Esa misma intensidad inicial aparece en el love bombing, una comunicación excesiva al comienzo de la relación que el único estudio empírico que encontramos (en una revista estudiantil, con universitarios) asoció con rasgos narcisistas y apego inseguro. Es un solo estudio transversal y no existe una prevalencia del fenómeno.

Tu estilo de apego también cuenta. En un estudio con 349 universitarios, las personas con apego ansioso puntuaron como menos graves las conductas de control y vigilancia. Entre los hombres, más apego evitativo se asoció con calificarlas como señales más graves; entre las mujeres, no cambió. Los autores lo interpretan como una lectura selectiva de esas conductas. Era una muestra de estudiantes que calificaban frases escritas, no personas reales en una cita.

Los celos pasan por cariño. En un estudio con 146 adolescentes, una parte importante no reconocía el riesgo de las conductas celosas y posesivas, y tampoco sabía cómo responder para que no continuaran.

Señales que pueden estar de tu lado

Los materiales sobre dependencia emocional apuntan también a conductas propias que conviene mirar, porque llevan a ignorar señales ajenas. Castelló Blasco (2005) describe entrega prematura, aceptar sin discutir los lugares y horarios que fija el otro, contar muy pronto tus miedos y vulnerabilidades, y necesitar contacto continuo. Si en una primera cita te descubres ajustando todo a lo que la otra persona quiere por miedo a que se vaya, esa es tu señal.

Son un patrón conocido que vuelve más difícil ver lo que pasa, y no te hacen culpable de nada. Si te suena, puede ayudarte leer sobre dependencia emocional, apego ansioso o cómo poner límites.

Ghosting y breadcrumbing: ¿son red flags?

Son conductas de cita que se hacen notar mucho, pero son otra cosa que las señales de abuso de arriba. En una muestra de adultos de 18 a 40 años en España, cerca de 2 de cada 10 había sufrido ghosting y algo más de 3 de cada 10 breadcrumbing durante el último año (el breadcrumbing son señales esporádicas de interés para mantener a alguien “en espera”). Usar apps de citas, tener muchas relaciones de corta duración y vigilar a la otra persona en línea aumentaron la probabilidad de sufrirlos y también de practicarlos.

Un estudio con 626 adultos halló que sufrir breadcrumbing se asoció con menos satisfacción con la vida, más soledad y más sensación de impotencia. El ghosting solo no mostró esa relación. En ese estudio, la incertidumbre del breadcrumbing pesó más que el corte limpio. Si alguien alterna interés y silencio sin definirse, eso pesa en ti aunque no sea violencia.

¿Qué hacer si ves una señal en una primera cita?

  1. Distingue señal de patrón. Algo que te incomodó da una pista, y una pista sola dice poco de la persona. Mira si se repite en otra salida o en la forma en que habla de otras personas.
  2. Pon a prueba un límite pequeño. Decir “no” a algo menor (otro plan, otra hora, otra copa) muestra cómo reacciona. Es una forma práctica de observar la señal que más predijo en los estudios, aunque la idea de usarla en la primera cita es una inferencia, no una técnica validada.
  3. Cuenta con otros. En un estudio de seguimiento de 396 personas, quienes reportaban más desaprobación de amigos o familia hacia su pareja tenían peor calidad de relación después. Escuchar lo que ven desde afuera aporta información.
  4. Cuida lo básico. Un lugar público, avisar a alguien dónde estás y poder irte cuando quieras son medidas de sentido común. No salen de estos estudios.
  5. Decide con calma. Puedes cortar, pedir una segunda cita para observar o hablar claro de lo que te incomodó. Cómo responde la otra persona a esa conversación es parte de la información.

Si la señal fue presión física o sexual, o te sentiste en riesgo, no es una duda de compatibilidad. Sal de ahí y pide apoyo.

Cuándo una señal es riesgo de violencia

Las conductas de control, desvalorización y presión pueden ser el comienzo de una violencia psicológica. Un metaanálisis de 45 estudios encontró que el control coercitivo se asoció de forma moderada con estrés postraumático (r = 0,32) y depresión (r = 0,27). Por eso importa reconocerlas temprano.

En Chile, la violencia en el pololeo existe: una encuesta a 950 universitarios de Santiago halló una alta prevalencia de violencia física y psicológica entre jóvenes, con patrones parecidos a los de otros países. Es un dato de 2005 y de una sola universidad, así que muestra que el problema existe aquí, pero no da una cifra actual.

Si lo que describes se parece a esto, hay más información en señales de violencia psicológica sutil, ejemplos de violencia psicológica en la pareja y el ciclo de la violencia. Para conocer más a fondo qué pasa en parejas ya formadas, esta guía puede servirte, y si ya estás dentro, cómo salir de una relación tóxica.

En Chile, el Fono Orientación 1455 de SernamEG entrega orientación gratuita en violencia contra las mujeres, todos los días de 8:00 a 00:00 horas, y también por WhatsApp al +56 9 9700 7000. En una emergencia, Carabineros atiende en el 133. La OMS tiene información general sobre violencia contra las mujeres.

Cuándo buscar ayuda profesional

Conviene consultar si ignoras señales una y otra vez, si repites el mismo tipo de relación, si sientes que cedes en tus límites por miedo a quedarte solo o sola, o si la relación te está dejando ansiedad, insomnio o ánimo bajo. En terapia se trabaja la forma de elegir y de poner límites, sin juzgarte por lo que ya pasó.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las red flags más importantes en una primera cita?

Las mejor respaldadas por la investigación en relaciones jóvenes son la arrogancia, no aceptar un “no”, descartar tu opinión, presionar en lo sexual, incomodarte en público y molestarse porque cuestionas su trato. No se estudiaron en primeras citas, así que orientan, y no son una regla.

¿Una sola red flag basta para descartar a alguien?

No necesariamente. En un estudio, el 95 % de los participantes había vivido al menos una señal, y lo que predijo abuso fue la cantidad y la frecuencia. Una señal aislada merece atención y una segunda mirada, no una sentencia.

¿Llegar tarde o mirar el celular es una red flag?

Pueden mostrar falta de consideración o de interés, pero no aparecen entre las señales que predijeron abuso. Dependen de la frecuencia y de cómo reacciona la persona cuando lo mencionas.

¿Cuál es la diferencia entre red flag y nervios?

Los nervios suelen verse como torpeza, silencios o exceso de conversación. Las señales de alerta tienen que ver con cómo te trata ante un límite: ofensa, desprecio, presión o enfado. Fíjate en lo que hace cuando le dices que no.

¿Por qué no veo las señales cuando estoy enamorado o enamorada?

Al principio solemos resaltar lo positivo del otro, y la idealización inicial nubla el juicio. Además, algunos rasgos problemáticos, como el narcisismo, resultan atractivos al comienzo. Escuchar a tus amigos y dar tiempo antes de decidir son formas razonables de compensarlo.

¿Cuándo una señal es violencia y no solo incompatibilidad?

Cuando hay control, miedo, humillación, presión sexual o amenazas. Si te sientes en riesgo, el 1455 orienta de forma gratuita y el 133 atiende emergencias. Una persona incompatible no te hace sentir miedo ni te quita autonomía.

Para cerrar

Una primera cita no basta para conocer a nadie, pero sí muestra cómo reacciona esa persona ante un límite, un desacuerdo y tu propia voz. Mira eso antes que el detalle de la puntualidad, y desconfía de la prisa, ya sea la suya o la tuya. Si estás dudando sobre alguien o notas que repites el mismo patrón en tus relaciones, puedes agendar una consulta para trabajarlo con calma.

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Referencias

Bradbury, T. N., & Karney, B. R. (2019). Intimate relationships (3.ª ed.). W. W. Norton.

Castelló Blasco, J. (2005). Dependencia emocional: características y tratamiento. Alianza Editorial.

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Sobre el autor

Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre salud mental y crianza. Los artículos se actualizan cuando aparecen datos que cambian su interpretación.

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