Test de Empatía Gratis: Evalúa tu nivel online y descarga el PDF para adultos y adolescentes

Pintura impresionista de una adulta y una adolescente cuyos reflejos se encuentran, ilustración de un test de empatía

Si buscas un test de empatía gratis, aquí puedes responder la versión española de la Perth Empathy Scale (PES), ver tus resultados de inmediato y descargarla en PDF para imprimir. Son 20 afirmaciones que describen tres facetas: reconocer emociones, compartir emociones desagradables y compartir emociones agradables.

El resultado es un perfil de autoevaluación, no un diagnóstico. La escala no tiene puntos de corte clínicos y un puntaje alto o bajo no define si alguien es “buena” o “mala” persona. Tampoco permite diagnosticar autismo, trastornos de personalidad u otra condición.

Test de empatía online con resultados

Responde pensando en cómo reaccionas habitualmente al ver o escuchar a otras personas. Usa la primera respuesta que te represente y contesta las 20 frases. Al terminar verás la suma y el promedio de cada dimensión.

Test de empatía gratis: Perth Empathy Scale

Responde 20 afirmaciones y obtén un perfil inmediato de empatía cognitiva, empatía afectiva negativa y empatía afectiva positiva.

Importante: este autoinforme no es diagnóstico y no tiene puntos de corte clínicos. En adolescentes, el resultado es orientativo porque la validación española publicada se realizó en adultos de 18 a 35 años.
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Tu perfil descriptivo

Empatía cognitiva

Frecuencia con que reconoces o comprendes el estado emocional de otra persona.

Empatía afectiva negativa

Frecuencia con que compartes emociones desagradables, como tristeza, miedo o enojo.

Empatía afectiva positiva

Frecuencia con que compartes emociones agradables, como alegría, calma o entusiasmo.

Cómo leerlo: un promedio más alto solo indica que informaste esa respuesta con mayor frecuencia. Compara las tres dimensiones como un perfil personal; no te compares clínicamente con otras personas.

Versión española reproducida a partir de Benítez-Goncalvez y Lemos (2026), CC BY-SA 4.0. Instrumento original: Brett et al. (2023). Esta herramienta conserva los ítems y el sistema de puntuación; el diseño y las explicaciones también se comparten bajo CC BY-SA 4.0.

Pintura impresionista de una adulta y una adolescente cuyos reflejos se encuentran, ilustración de un test de empatía

¿Prefieres papel? Descarga el test de empatía en PDF para imprimir. Incluye instrucciones, hoja de respuestas, cálculo de puntajes y licencia de uso.

Qué mide este test de empatía

La empatía no es una sola habilidad. Una revisión de 52 revisiones encontró cuatro ideas que aparecen de forma consistente: comprender lo que vive otra persona, sentir o compartir parte de su experiencia, mantener la diferencia entre el yo y el otro y responder a esa información sin confundir ambas perspectivas (Eklund y Meranius, 2021).

La Perth Empathy Scale organiza esa experiencia en tres resultados:

  • Empatía cognitiva: la frecuencia con que reconoces o comprendes si otra persona está triste, feliz, enojada, asustada, tranquila, disgustada, entusiasmada, avergonzada u orgullosa.
  • Empatía afectiva negativa: la frecuencia con que compartes emociones desagradables observadas en otra persona, como tristeza, miedo, enojo, disgusto o vergüenza.
  • Empatía afectiva positiva: la frecuencia con que compartes emociones agradables, como alegría, diversión, calma, entusiasmo u orgullo.

Esta separación importa. Comprender lo que alguien siente no es lo mismo que experimentar una emoción parecida. Una persona puede reconocer muy bien el malestar ajeno y, al mismo tiempo, no absorberlo; otra puede contagiarse con facilidad, pero interpretar mal la causa. En adolescentes, un estudio con 155 participantes de 11,1 a 15,5 años también halló patrones diferenciados entre la precisión empática y compartir la experiencia ajena (Kral et al., 2017).

Cómo interpretar tu resultado sin inventar etiquetas

Cada afirmación se responde de 1, “casi nunca”, a 5, “casi siempre”. No hay ítems invertidos. El test calcula:

  • Empatía cognitiva: 10 ítems, suma entre 10 y 50.
  • Empatía afectiva negativa: 5 ítems, suma entre 5 y 25.
  • Empatía afectiva positiva: 5 ítems, suma entre 5 y 25.
  • Puntaje total descriptivo: suma entre 20 y 100.

El promedio de cada dimensión va de 1 a 5 y resulta más fácil de comparar porque las subescalas no tienen el mismo número de preguntas. Un promedio mayor significa solamente que informaste esa reacción con más frecuencia.

No clasificamos el resultado como empatía “baja”, “media” o “alta”. La validación española publicada no estableció puntos de corte clínicos ni categorías diagnósticas (Benítez-Goncalvez y Lemos, 2026). Convertir una suma en una etiqueta sin baremos apropiados daría una precisión que el instrumento no ofrece.

Para usar el perfil de forma práctica, mira diferencias y contexto:

  1. ¿Reconoces con facilidad lo que alguien siente, pero te cuesta responder de una manera que esa persona perciba como útil?
  2. ¿Compartes tanto el malestar ajeno que terminas agotado o confundiendo su necesidad con la tuya?
  3. ¿Te resulta más fácil acompañar emociones agradables que tristeza, miedo o enojo?
  4. ¿El patrón cambia con la familia, la pareja, amistades, trabajo o estudios?

El contexto sí modifica la lectura emocional. Un metaanálisis reciente mostró que el cuerpo y la situación cambian la emoción que las personas atribuyen a un rostro (Steward et al., 2025). Por eso, la empatía cotidiana no puede reducirse a “leer caras”: también exige escuchar, preguntar y corregir una primera impresión.

Test de empatía para adultos: por qué elegimos la PES

La Perth Empathy Scale fue desarrollada como un autoinforme breve de 20 ítems que separa empatía cognitiva y afectiva, y dentro de esta última distingue emociones positivas y negativas (Brett et al., 2023). Sus autores la ofrecen para uso libre y la versión española se publicó bajo licencia CC BY-SA 4.0, que permite compartirla con atribución.

La traducción española se estudió en dos muestras argentinas de adultos de 18 a 35 años, una de 164 participantes y otra de 146. El análisis respaldó tres factores y mostró indicadores adecuados de ajuste y fiabilidad (Benítez-Goncalvez y Lemos, 2026). Esa es la razón para entregar exactamente esas tres dimensiones y no crear una interpretación propia.

En Chile existe además una validación del Empathy Quotient (EQ). El estudio incluyó una muestra general de 336 personas y otra comunitaria de 102, y respaldó una lectura multidimensional con componentes cognitivos, reactividad emocional y habilidades sociales (Fernández et al., 2021). Sin embargo, las condiciones oficiales del EQ restringen la adaptación y el uso comercial de sus ítems. Por eso no lo copiamos dentro de esta página.

Test de empatía para adolescentes: úsalo como orientación

El artículo original de la PES la plantea para adultos y adolescentes, pero la validación española disponible se realizó en adultos jóvenes. Hoy no hay baremos clínicos en español que permitan comparar el puntaje de un adolescente con una norma por edad. Esa limitación debe acompañar el resultado.

Un adolescente puede usar este test para iniciar una conversación sobre cómo reconoce y comparte emociones. Conviene que un adulto responsable o profesional ayude a conectar el puntaje con situaciones concretas, sin convertirlo en una etiqueta de personalidad.

Si se necesita una evaluación formal, existen instrumentos estudiados específicamente por edad, como la Basic Empathy Scale. Hay adaptaciones españolas en adolescentes y una versión estudiada en niños de 6 a 12 años (Sánchez-Pérez et al., 2014). Esas escalas tienen condiciones de uso propias y deben elegirse según el propósito, la edad y el contexto.

Qué puede y qué no puede decir una autoevaluación

Un autoinforme responde “cómo creo que suelo reaccionar”. No observa directamente si entendiste bien a otra persona, si actuaste de manera considerada o si tu respuesta fue útil. También puede estar influido por la imagen que tienes de ti, el estado de ánimo del momento y la forma en que interpretas cada frase.

Por eso, una evaluación psicológica seria no depende de una sola suma. Integra entrevista, historia, situaciones reales, impacto en la vida diaria y, cuando corresponde, información de otras fuentes. Si lo que buscas es revisar habilidades concretas, también puedes usar el test de habilidades sociales de Goldstein o consultar los tests de habilidades sociales por edades. Para observar cómo expresas lo que comprendes, revisa el test de estilo de comunicación.

La empatía se puede aprender y ajustar

La empatía no es una cantidad fija. En educación médica, un metaanálisis de 36 ensayos aleatorizados con 3.833 participantes encontró efectos moderados de intervenciones educativas tanto sobre empatía cognitiva como afectiva, aunque los resultados fueron heterogéneos (Ngo et al., 2025). Esto apoya trabajar habilidades específicas, no perseguir un puntaje ideal.

Tres prácticas sencillas pueden convertir la autoevaluación en conducta observable:

  • Comprobar antes de asumir: “Me parece que esto te frustró, ¿lo entendí bien?”.
  • Separar comprensión de acuerdo: puedes entender la emoción de alguien sin aceptar toda su interpretación ni abandonar tus límites.
  • Preguntar qué ayuda: escuchar, acompañar, buscar una solución o dar espacio no son equivalentes. La otra persona puede decirte qué necesita.

La empatía también necesita límites. Compartir intensamente el malestar ajeno no siempre produce una respuesta más útil. En profesionales de enfermería, una revisión metaanalítica reciente examinó asociaciones diferentes entre subdominios cognitivos y afectivos de empatía y burnout, recordando que importa cómo se regula esa respuesta (Maximiano-Barreto et al., 2026). Si absorber problemas ajenos te deja agotado, trabajar límites saludables puede ser tan relevante como comprender mejor.

Otros tests de empatía que puedes encontrar

No todos los cuestionarios que aparecen en internet miden lo mismo ni permiten copiar sus preguntas:

  • Empathy Quotient (EQ): tiene una validación chilena y explora varios componentes, pero sus condiciones oficiales limitan reproducción y adaptación en contextos comerciales.
  • Interpersonal Reactivity Index (IRI): incluye toma de perspectiva, preocupación empática, fantasía y malestar personal. Existe una adaptación española para adultos (Pérez-Albéniz et al., 2003).
  • Basic Empathy Scale (BES): se ha estudiado especialmente en población infantil y adolescente, con dimensiones cognitiva y afectiva.
  • TECA: es una prueba profesional comercial publicada por Hogrefe TEA Ediciones. Su aplicación e interpretación requieren acceso autorizado; no corresponde ofrecer sus ítems como PDF gratuito.

Si una página promete un diagnóstico instantáneo, no explica qué instrumento usa o inventa categorías sin citar baremos, el resultado merece cautela. Aquí elegimos una escala con versión española publicada, licencia clara y puntuación transparente.

Cuándo conviene consultar a un profesional

Considera pedir una evaluación si las dificultades para reconocer o responder a emociones generan conflictos persistentes, aislamiento, angustia, agotamiento o problemas importantes en la convivencia, los estudios o el trabajo. También si la preocupación surge junto con dificultades sensoriales, comunicativas, del ánimo, experiencias traumáticas u otros cambios que requieren mirar el contexto completo.

Un puntaje no decide por sí solo si necesitas terapia. La señal más útil es el impacto: qué ocurre, desde cuándo, con quiénes, qué has intentado y cuánto interfiere en tu vida. En consulta, esa información permite acordar objetivos concretos, como escuchar sin adelantarse, verificar interpretaciones, expresar límites o regular el contagio emocional.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si tengo empatía?

Observa dos cosas por separado: si logras reconocer o comprender lo que otra persona siente y si compartes parte de esa emoción. Este test ofrece un perfil de ambas, pero conviene contrastarlo con situaciones reales y con retroalimentación respetuosa de otras personas.

¿Qué diferencia hay entre empatía cognitiva y emocional?

La empatía cognitiva se refiere a comprender o reconocer el estado de otra persona. La empatía afectiva o emocional describe cuánto compartes una emoción semejante. Pueden variar de forma independiente.

¿Un puntaje bajo significa autismo o falta de sentimientos?

No. La PES no es una prueba diagnóstica y no tiene un punto de corte para autismo. Un resultado bajo puede reflejar muchas cosas, incluido el modo de interpretar las frases, el contexto, el cansancio o una autopercepción exigente. Un diagnóstico requiere una evaluación clínica específica.

¿Este test sirve para adolescentes?

Puede utilizarse como autoobservación orientativa, idealmente con acompañamiento adulto. La versión española publicada fue validada en adultos argentinos de 18 a 35 años y todavía no ofrece baremos clínicos adolescentes en español.

¿Se puede mejorar la empatía?

Sí, es posible entrenar habilidades como reconocer señales, tomar perspectiva, comprobar interpretaciones y responder de forma ajustada. La evidencia de intervenciones educativas muestra mejoras promedio, aunque no todas las personas ni programas responden igual.

¿Dónde descargo el test de empatía para imprimir?

Puedes descargar gratis el PDF de la Perth Empathy Scale en español. Incluye los 20 ítems, la escala de respuesta, la hoja de cálculo manual y la licencia CC BY-SA 4.0.

Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

Nicolás Alcayaga

Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

Referencias

  • Benítez-Goncalvez, C., & Lemos, V. (2026). Escala de Empatía de Perth: Traducción al español y validación de la Perth Empathy Scale (PES). Revista de Estudios e Investigación en Psicología y Educación, 13(1). https://doi.org/10.17979/reipe.2026.13.1.13050
  • Brett, J. D., Becerra, R., Maybery, M. T., & Preece, D. A. (2023). The psychometric assessment of empathy: Development and validation of the Perth Empathy Scale. Assessment, 30(4), 1140-1156. https://doi.org/10.1177/10731911221086987
  • Eklund, J. H., & Meranius, M. S. (2021). Toward a consensus on the nature of empathy: A review of reviews. Patient Education and Counseling, 104(2), 300-307. https://doi.org/10.1016/j.pec.2020.08.022
  • Fernández, A. M., Baeza, C. G., Pavez, P., & Aldunate, N. (2021). Chilean validation of the Empathy Quotient (EQ). The Spanish Journal of Psychology, 24, e27.
  • Kral, T. R. A., et al. (2017). Neural correlates of empathic accuracy in adolescence. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 12(11), 1701-1710. https://doi.org/10.1093/scan/nsx099
  • Maximiano-Barreto, M. A., et al. (2026). Impact of subdomains of affective and cognitive empathy on burnout syndrome in nurses: A meta-analysis. International Nursing Review. https://doi.org/10.1111/inr.70173
  • Ngo, T. B., Sokolovic, S., & Jenkins, J. L. (2025). Teaching cognitive and affective empathy in medicine: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. MedEdPublish, 15. https://doi.org/10.1080/10872981.2025.2501263
  • Pérez-Albéniz, A., de Paúl, J., Etxeberría, J., Montes, M. P., & Torres, E. (2003). Adaptación de Interpersonal Reactivity Index (IRI) al español. Psicothema, 15(2), 267-272. https://www.psicothema.com/pdf/1056.pdf
  • Sánchez-Pérez, N., Fuentes, L. J., Jolliffe, D., & González-Salinas, C. (2014). Assessing children's empathy through a Spanish adaptation of the Basic Empathy Scale: Parent's and child's report forms. Frontiers in Psychology, 5, 1438. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2014.01438
  • Steward, B. A., et al. (2025). Interactions between faces and visual context in emotion perception: A meta-analysis. Psychonomic Bulletin & Review. https://doi.org/10.3758/s13423-025-02678-6
Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

Nicolás Alcayaga

Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.