Test de imagen corporal gratis

Pintura impresionista de una pintora ante su caballete, ilustración del test de imagen corporal

Si buscaste un test de imagen corporal, probablemente quieres saber una de dos cosas: si lo que sientes frente al espejo es normal, o si ya es un problema. Son preguntas distintas y ningún cuestionario de diez preguntas responde las dos. Lo que sí puede hacer es mostrarte cómo te relacionas hoy con tu cuerpo, y eso ya ordena bastante.

Más abajo puedes responder el test de imagen corporal en dos minutos. Antes conviene entender qué mide y qué deja afuera, porque hay tests que miden cosas muy distintas bajo el mismo nombre, y el número solo se entiende con ese contexto.

En breve: el test de este artículo es la Escala de Apreciación Corporal-2 (BAS-2), de 10 afirmaciones que se responden de “nunca” a “siempre”. Mide cuánto respetas y aprecias tu cuerpo. No mide distorsión de la imagen corporal ni insatisfacción, y no tiene puntos de corte clínicos, así que da un perfil y no un diagnóstico. Si el malestar con tu cuerpo ocupa horas de tu día o te hace evitar cosas, vale la pena consultar sin esperar un puntaje.

¿Qué mide un test de imagen corporal?

La imagen corporal es la experiencia subjetiva que tienes de tu propio cuerpo: cómo lo percibes, qué piensas y sientes sobre él y qué haces a partir de eso. Los textos de referencia la describen en tres dimensiones: la perceptiva (cómo estimas tu tamaño y tu forma), la actitudinal (lo que piensas y sientes sobre tu apariencia) y la conductual (lo que haces: mirarte, evitar, esconder, compararte) (Cash y Smolak, 2011).

Por eso no existe “el” test de imagen corporal. Cada cuestionario toma una parte:

Tipo de testQué midePara qué sirve
Apreciación corporal (BAS-2, el de este artículo)Respeto, cariño y comodidad con tu cuerpoVer el lado positivo de la relación con el cuerpo
Insatisfacción y preocupación por la forma (el BSQ, por ejemplo)Cuánto te preocupa tu figura y tu pesoSe usa en clínica e investigación, y se interpreta con un profesional
Percepción o distorsión (escalas de siluetas)Cuánto se parece el cuerpo que ves al que tienesInvestigación y cribado
Cribado de dismorfia corporalPreocupación absorbente por un defecto que otros casi no notanDecidir si conviene una evaluación

Un detalle que suele sorprender: tener poca insatisfacción y tener una imagen corporal positiva son cosas distintas. La apreciación del cuerpo aporta información propia que la ausencia de malestar no entrega (Tylka y Wood-Barcalow, 2015a). Una persona puede disgustarse con una parte de su cuerpo y, al mismo tiempo, respetarlo y cuidarlo. Por eso elegimos esta escala para el test: tiene sus diez afirmaciones publicadas completas, no obliga a inventar un baremo y habla de algo que se puede trabajar.

Haz el test de imagen corporal (BAS-2)

La BAS-2 la desarrollaron Tylka y Wood-Barcalow (2015b) y se ha traducido a muchos idiomas. Las afirmaciones de abajo son las de la traducción al español de Swami, García y Barron (2017), probada en 800 adultos de Almería (España), con retoques menores de ortografía y de género. Responde pensando en cómo te sientes con tu cuerpo en general, no en el peor día de la semana. No hay respuestas mejores que otras, y nada de lo que marques se guarda: se queda en tu pantalla.

Test de imagen corporal: 10 afirmaciones sobre cómo te relacionas con tu cuerpo

Es la Escala de Apreciación Corporal-2 (BAS-2) en español. Tarda dos minutos y no guarda tus respuestas.

Esto no es un diagnóstico. La BAS-2 mide cuánto respetas y aprecias tu cuerpo. No mide cuánto te pesa tu apariencia, ni si ves tu cuerpo distinto de como es, ni si hay un trastorno alimentario o dismórfico. No tiene puntos de corte clínicos: el resultado es un perfil para pensar, no un veredicto. Responde pensando en cómo te sientes con tu cuerpo en general, no en un mal día.
1 de 10 Respeto mi cuerpo.
2 de 10 Me siento bien con mi cuerpo.
3 de 10 Siento que mi cuerpo tiene buenas cualidades.
4 de 10 Tengo una actitud positiva hacia mi cuerpo.
5 de 10 Estoy atento o atenta a las necesidades de mi cuerpo.
6 de 10 Siento amor por mi cuerpo.
7 de 10 Aprecio las características únicas y diferentes de mi cuerpo.
8 de 10 Mi comportamiento revela mi actitud positiva sobre mi cuerpo; por ejemplo, levanto la cabeza y sonrío.
9 de 10 Estoy cómodo o cómoda con mi cuerpo.
10 de 10 Me siento bien, aunque soy diferente a los prototipos de belleza (por ejemplo, modelos o actores).

Basado en la Escala de Apreciación Corporal-2 (BAS-2) de Tylka y Wood-Barcalow (2015), en la traducción al español de Swami, García y Barron (2017), con retoques menores de ortografía y de género. La puntuación es el promedio de las 10 respuestas (de 1 a 5), sin ítems invertidos. Las bandas comparan tu promedio con el de la muestra comunitaria de Almería (España) de ese estudio; no son puntos de corte clínicos ni baremos chilenos. Si lo que viste te pesa, puedes escribirme para agendar una consulta.

Pintura impresionista de una pintora ante su caballete, ilustración del test de imagen corporal

¿Cómo se interpreta el resultado?

El resultado es el promedio de tus diez respuestas, entre 1 y 5. Mientras más alto, más apreciación corporal. Ninguna afirmación se puntúa al revés. La escala no tiene puntos de corte clínicos (Tylka y Wood-Barcalow, 2015b): no existe un número que diga "tienes un problema". Lo que sí se puede hacer es comparar tu promedio con el de una muestra, y eso hace el test.

Tu promedioCómo se lee
Menos de 3,0Por debajo de lo que mostró la mayoría de la muestra de referencia
De 3,0 a 4,6Dentro del rango de la mayoría
Más de 4,6Por encima de lo que mostró la mayoría

Estas bandas salen del estudio de Almería: el promedio fue de unos 3,8 puntos, con una desviación de 0,7 a 0,8, y no hubo diferencias significativas entre hombres y mujeres (Swami et al., 2017). Tomamos ese promedio más y menos una desviación como un rango orientativo. Son datos de adultos españoles. En las fuentes que revisamos no encontramos una validación de esta versión en población chilena, y no hemos probado el test en adolescentes, así que tómalo como una conversación contigo y no como una medida exacta. Además, los puntajes de la escala se asocian con la autoestima, la satisfacción con la vida y la satisfacción con áreas del cuerpo, lo que apoya que mide lo que dice medir (Swami et al., 2017).

Mira también cuáles respuestas te dejaron más bajo, no solo el promedio. Dos personas con el mismo 3,5 pueden estar en lugares muy distintos: una cuida su cuerpo pero no lo quiere, y otra lo acepta pero no atiende lo que necesita.

Lo que no mide este test de imagen corporal

Es el límite más importante, así que va aparte. La BAS-2 no mide:

  • Distorsión de la imagen corporal. Si te ves más grande o más defectuosa o defectuoso de lo que otras personas te ven, ese es un fenómeno perceptivo distinto. Si es lo que buscabas con un test de percepción de imagen corporal o un test de distorsión de la imagen corporal, el artículo sobre verse gorda estando delgada lo explica, y aclara por qué una prueba en línea no puede medirlo.
  • Preocupación por el peso y la figura. Es lo que miden cuestionarios como el test de imagen corporal BSQ, un cuestionario de 34 preguntas que se usa en clínica y en investigación. No lo reproducimos aquí porque se aplica y se interpreta mejor con un profesional, y porque sus puntos de corte cambian de un estudio a otro.
  • Un trastorno alimentario. Para eso hay otra herramienta de cribado, el test SCOFF, de cinco preguntas.
  • Trastorno dismórfico corporal. Se trata de una preocupación absorbente por un defecto que casi nadie nota, y requiere una evaluación clínica.

Esto importa porque no todas las caras de la imagen corporal pesan igual. En un estudio con 1.666 escolares de 12 a 18 años, en las adolescentes lo que más se asoció con malestar psicológico y conductas alimentarias de riesgo fue la preocupación por el peso y la figura. En los varones, la sobrevaloración de la apariencia, la insatisfacción y la preocupación pesaron parecido (Mitchison et al., 2017). Un promedio alto en la BAS-2 es buena noticia, pero no descarta esas otras cosas.

¿Es normal sentirse mal con el propio cuerpo?

Sentir cierto descontento con el cuerpo es muy frecuente, y cambia con la edad. Un metaanálisis longitudinal de 142 muestras (Lacroix et al., 2023) encontró que en niñas y mujeres la imagen corporal empeora entre los 10 y los 16 años y mejora entre los 16 y los 24, mientras que en niños y hombres hubo altibajos con una mejoría neta entre los 10 y los 24.

También cambia la forma del malestar. En mujeres pesa más el deseo de delgadez, y en hombres el de musculatura (Karazsia et al., 2017). Interiorizar los ideales corporales de la cultura se asocia con insatisfacción de forma parecida en ambos sexos (Paterna et al., 2021). Y las redes sociales tienen un efecto real pero acotado: ver imágenes de cuerpos ideales empeoró la imagen corporal de forma moderada en los experimentos, mientras que el uso cotidiano de redes se asoció solo muy levemente con peor imagen corporal a lo largo del tiempo (de Valle et al., 2021). Si te interesa ese ángulo, hay un artículo sobre redes sociales e imagen corporal.

Sentirse mal con el cuerpo de vez en cuando, entonces, es parte de la experiencia común. Lo que cambia la lectura es cuánto espacio ocupa y qué haces con ello.

Cuándo el malestar con tu cuerpo es señal para consultar

Las guías y los manuales clínicos describen señales parecidas, con o sin test de por medio:

  • Pensar en tu apariencia, tu peso o un "defecto" una hora o más al día, y no poder detener esos pensamientos. En el trastorno dismórfico corporal es habitual dedicar al menos una hora diaria, y a veces varias (Phillips, 2005; Wilhelm et al., 2012).
  • Rituales: mirarte al espejo una y otra vez o evitar los espejos, medirte, pellizcarte, taparte con ropa holgada o maquillaje para esconder una zona, compararte de manera constante. Estas conductas alivian un rato y mantienen el problema, porque no dejan comprobar qué pasa si no las haces (Fairburn, 2008; Wilhelm et al., 2012).
  • Evitar playas, gimnasios, citas, fotos o reuniones por cómo te ves.
  • Restricción de comida, atracones, vómitos, laxantes o ejercicio que no puedes saltar, junto con miedo intenso a engordar. Ahí el siguiente paso es revisar los trastornos de la conducta alimentaria.
  • Tristeza profunda, desesperanza o ideas de hacerte daño por cómo te ves.

La dismorfia corporal es poco frecuente, pero tampoco es rara: en una revisión sistemática la prevalencia estimada fue de 1,9 % en adultos de la comunidad, 2,2 % en adolescentes, 5,8 % en pacientes psiquiátricos ambulatorios y 13,2 % en cirugía estética, y a menudo pasa sin identificarse (Veale et al., 2016). La guía de NICE para el TOC y el trastorno dismórfico corporal recomienda la terapia cognitivo-conductual especializada como tratamiento.

¿Qué ayuda a mejorar la relación con tu cuerpo?

Hay una noticia buena y una realista. La buena: existen intervenciones con respaldo. La realista: los efectos de los programas centrados solo en la imagen corporal son pequeños a moderados. Un metaanálisis de 62 pruebas con casi 3.850 participantes mostró que, una vez corregido el sesgo de publicación, la mejoría fue pequeña; el análisis identificó doce técnicas asociadas a mejoría y tres contraindicadas (Alleva et al., 2015a).

Lo que mejor se ha estudiado:

  • Terapia cognitivo-conductual centrada en la imagen corporal. El programa de Cash (2008) trabaja en ocho pasos: entender tu historia con el cuerpo, anotar pensamientos y situaciones que disparan el malestar, cuestionar los errores de pensamiento, exponerte de manera gradual a lo que evitas, soltar los rituales de chequeo y camuflaje, y aprender a tratar bien tu cuerpo. Es el programa manualizado de TCC para la imagen corporal más conocido (Cash, 2008; Cash y Smolak, 2011).
  • Mirar lo que tu cuerpo puede hacer. Escribir sobre la funcionalidad del cuerpo (lo que hace por ti, no cómo se ve) mejoró la apreciación corporal de mujeres con imagen corporal negativa frente a un grupo control activo, con efectos de pequeños a medianos (Alleva et al., 2015b).
  • Autocompasión. Se asocia con menos preocupaciones corporales y más imagen corporal positiva, y las intervenciones de autocompasión superaron a los grupos control (Turk y Waller, 2020).
  • Movimiento por el cuerpo y no por su aspecto. Hacer ejercicio con más frecuencia se asoció con mayor imagen corporal positiva, pero una motivación centrada en el peso o la figura debilitaba esa relación (Homan y Tylka, 2014).

Una revisión de intervenciones para promover imagen corporal positiva en adultos encontró que las basadas en alimentación intuitiva, TCC, autocompasión y ejercicio mejoraron algún aspecto, con evidencia más limitada en hombres (Guest et al., 2019). Para pasos concretos, tienes los artículos sobre qué hacer cuando no te gusta tu cuerpo y cómo aceptar tu cuerpo, y una explicación de qué es en realidad la imagen corporal. Si quien te preocupa es un hijo o una hija, hay una guía de imagen corporal en adolescentes.

¿Cuándo consultar y con quién?

Conviene consultar si tu promedio quedó bajo y esa relación con tu cuerpo te pesa, si aparecen las señales de la sección anterior, o si el test dio un resultado tranquilo pero algo no te calza. No hace falta tocar fondo ni tener un diagnóstico para pedir una primera hora. Un psicólogo clínico puede evaluar qué está pasando, y si hace falta coordinar con un médico por la parte alimentaria o corporal.

Si prefieres empezar desde casa, la terapia online funciona para muchos de estos cuadros cuando no hay riesgo médico inmediato, y la guía para elegir un psicólogo trae preguntas útiles. Si quieres conversar sobre tu caso, puedes escribirme para agendar una consulta. Si hay pensamientos de hacerte daño, llama al *4141 o acude a urgencias. Información general en español sobre trastornos de la alimentación: MedlinePlus.

Preguntas frecuentes

¿Hay un test de imagen corporal confiable y gratis?

La BAS-2 de este artículo es una escala validada, con sus afirmaciones publicadas completas, y mide apreciación corporal. Hay otros cuestionarios que miden insatisfacción o distorsión, pero se interpretan mejor con un profesional. Ninguna prueba en línea reemplaza una evaluación clínica.

¿Qué es un test de percepción de la imagen corporal?

Es una prueba que compara el cuerpo que una persona cree tener con el que tiene, por ejemplo eligiendo una silueta entre varias. Se usa sobre todo en investigación y en cribado, y no basta para diagnosticar nada. Una persona con buena apreciación corporal puede igual percibir su tamaño con sesgo, y al revés.

¿Qué es el test de imagen corporal BSQ?

El BSQ (Body Shape Questionnaire) es un cuestionario de 34 preguntas sobre la preocupación por la forma del cuerpo en las últimas semanas. Se usa en clínica e investigación, y sus puntos de corte varían según el estudio y la población, por eso conviene que lo interprete un profesional.

¿Qué significa sacar un puntaje bajo en la BAS-2?

Significa que hoy aprecias y respetas poco tu cuerpo, según estas diez afirmaciones. No es un diagnóstico ni predice un trastorno: la escala no tiene puntos de corte clínicos. Si te pesa, conversarlo con un psicólogo es un buen paso.

¿Puedo tener buena imagen corporal y aun así tener un trastorno alimentario?

Es posible que alguien puntúe alto en apreciación corporal y tenga otras dificultades con la comida o el ejercicio, porque son cosas distintas. Si hay restricción, atracones, vómitos o ejercicio compulsivo, consulta igual, aunque este test haya salido bien.

¿Cómo mejoro mi imagen corporal?

Con prácticas concretas: reducir los rituales de chequeo y evitación, cuestionar los pensamientos sobre tu apariencia, valorar lo que tu cuerpo hace y tratarte con autocompasión. Los efectos de estos programas son pequeños a moderados, y mejoran con apoyo profesional cuando el malestar es intenso.

¿Te gustaría conversarlo con alguien?

Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

Agenda una hora

Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

Referencias

  • Alleva, J. M., Martijn, C., Van Breukelen, G. J. P., Jansen, A., & Karos, K. (2015b). Expand Your Horizon: A programme that improves body image and reduces self-objectification by training women to focus on body functionality. Body Image, 15, 81-89. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2015.07.001
  • Alleva, J. M., Sheeran, P., Webb, T. L., Martijn, C., & Miles, E. (2015a). A meta-analytic review of stand-alone interventions to improve body image. PLOS ONE, 10(9), e0139177. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0139177
  • Cash, T. F. (2008). The body image workbook: An eight-step program for learning to like your looks (2.ª ed.). New Harbinger Publications.
  • Cash, T. F., & Smolak, L. (Eds.). (2011). Body image: A handbook of science, practice, and prevention (2.ª ed.). Guilford Press.
  • de Valle, M. K., Gallego-García, M., Williamson, P., & Wade, T. D. (2021). Social media, body image, and the question of causation: Meta-analyses of experimental and longitudinal evidence. Body Image, 39, 276-292. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2021.10.001
  • Fairburn, C. G. (2008). Cognitive behavior therapy and eating disorders. Guilford Press.
  • Guest, E., Costa, B., Williamson, H., Meyrick, J., Halliwell, E., & Harcourt, D. (2019). The effectiveness of interventions aiming to promote positive body image in adults: A systematic review. Body Image, 30, 10-25. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2019.04.002
  • Homan, K. J., & Tylka, T. L. (2014). Appearance-based exercise motivation moderates the relationship between exercise frequency and positive body image. Body Image, 11(2), 101-108. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2014.01.003
  • Karazsia, B. T., Murnen, S. K., & Tylka, T. L. (2017). Is body dissatisfaction changing across time? A cross-temporal meta-analysis. Psychological Bulletin, 143(3), 293-320. https://doi.org/10.1037/bul0000081
  • Lacroix, E., Smith, A. J., Husain, I. A., Orth, U., & von Ranson, K. M. (2023). Normative body image development: A longitudinal meta-analysis of mean-level change. Body Image, 45, 238-264. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2023.03.003
  • Mitchison, D., Hay, P., Griffiths, S., Murray, S. B., Bentley, C., Gratwick-Sarll, K., Harrison, C., & Mond, J. (2017). Disentangling body image: The relative associations of overvaluation, dissatisfaction, and preoccupation with psychological distress and eating disorder behaviors in male and female adolescents. International Journal of Eating Disorders, 50(2), 118-126. https://doi.org/10.1002/eat.22592
  • National Institute for Health and Care Excellence. (2005). Obsessive-compulsive disorder and body dysmorphic disorder: Treatment (Guideline CG31). https://www.nice.org.uk/guidance/cg31
  • Paterna, A., Alcaraz-Ibáñez, M., Fuller-Tyszkiewicz, M., & Sicilia, Á. (2021). Internalization of body shape ideals and body dissatisfaction: A systematic review and meta-analysis. International Journal of Eating Disorders, 54(9), 1575-1600. https://doi.org/10.1002/eat.23568
  • Phillips, K. A. (2005). The broken mirror: Understanding and treating body dysmorphic disorder (ed. rev.). Oxford University Press.
  • Swami, V., García, A. A., & Barron, D. (2017). Factor structure and psychometric properties of a Spanish translation of the Body Appreciation Scale-2 (BAS-2). Body Image, 22, 13-17. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2017.05.002
  • Turk, F., & Waller, G. (2020). Is self-compassion relevant to the pathology and treatment of eating and body image concerns? A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology Review, 79, 101856. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2020.101856
  • Tylka, T. L., & Wood-Barcalow, N. L. (2015a). What is and what is not positive body image? Conceptual foundations and construct definition. Body Image, 14, 118-129. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2015.04.001
  • Tylka, T. L., & Wood-Barcalow, N. L. (2015b). The Body Appreciation Scale-2: Item refinement and psychometric evaluation. Body Image, 12, 53-67. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2014.09.006
  • Veale, D., Gledhill, L. J., Christodoulou, P., & Hodsoll, J. (2016). Body dysmorphic disorder in different settings: A systematic review and estimated weighted prevalence. Body Image, 18, 168-186. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2016.07.003
  • Wilhelm, S., Phillips, K. A., & Steketee, G. (2012). Cognitive-behavioral therapy for body dysmorphic disorder: A treatment manual. Guilford Press.

Sobre el autor

Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre salud mental y desarrollo. Los artículos se actualizan cuando aparecen datos que cambian su interpretación.

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