¿Llevas años con un diagnóstico que nunca te calzó del todo? Depresión que no responde, ansiedad que no cede, “problemas de personalidad” que suenan a reproche. Y detrás, casi siempre, una historia larga: una infancia con maltrato, una relación de años con violencia, un cautiverio. El TEPT complejo es el nombre que la CIE-11 le dio a lo que esa historia deja.
Este artículo explica qué es, cómo se diferencia del TEPT clásico y del trastorno límite de la personalidad, y cómo se evalúa.
Más abajo tienes el cuestionario oficial que usa la OMS para detectarlo (el ITQ, validado en Chile), con su regla de puntuación exacta: toma unos cinco minutos y te dice qué grupos de síntomas marcaste y qué significa eso. Ir directo al cuestionario.
En breve: el trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C) es un diagnóstico de la CIE-11 (código 6B41) que aparece tras traumas prolongados o repetidos de los que era difícil escapar. Tiene los tres síntomas del TEPT (revivir, evitar, sentir amenaza) más tres alteraciones en la organización de uno mismo: no poder calmarse, sentirse sin valor y no poder mantener cercanía con otros. No es un TEPT “más grave”: es un cuadro distinto, con evidencia propia y tratamiento eficaz.
Qué es el TEPT complejo según la CIE-11 y cuáles son sus criterios
El TEPT complejo es un trastorno que la Organización Mundial de la Salud incluyó en la CIE-11 como “hermano” del TEPT. Para diagnosticarlo hacen falta los tres grupos de síntomas del TEPT y, además, tres alteraciones persistentes en la regulación emocional, en la imagen de uno mismo y en las relaciones. Suele seguir a traumas prolongados, repetidos y de los que costaba escapar.
De dónde viene la idea
La idea tiene más de treinta años. Judith Herman propuso el nombre en 1992, en Trauma y recuperación, después de comprobar que el diagnóstico de TEPT (pensado a partir del combate, los desastres y la violación como hecho único) no capturaba lo que veía en sobrevivientes de abuso prolongado: cambios de personalidad, deformaciones en la identidad y en las relaciones, y una vulnerabilidad a volver a ser dañados (Herman, 1992/2015, cap. 6).
Su tabla original tenía siete criterios, desde la historia de “control totalitario” hasta la pérdida de la fe que sostenía a la persona.
La CIE-11 tomó esa intuición y la redujo a seis grupos de síntomas. La revisión que resume los estudios de validación previos a su publicación concluyó que los datos respaldan la estructura de seis grupos de síntomas y, sobre todo, la distinción entre TEPT y TEPT-C: quienes cumplen criterios de TEPT complejo han vivido con más frecuencia traumas múltiples y sostenidos, y tienen más deterioro en su vida diaria (Brewin et al., 2017).
Un metaanálisis factorial de 57 estudios con más de 43.000 personas confirmó después que los dos bloques (TEPT y alteraciones en la autoorganización) se sostienen como constructos separados (Kindred et al., 2026).
Un dato práctico: en Chile todavía convivimos con el DSM-5-TR, que no tiene esta categoría. Si tu informe dice solo “TEPT” o “TEPT con síntomas disociativos”, no significa que el TEPT complejo no exista en tu caso. Significa que el manual que usó tu profesional no lo contempla.
Qué tipo de trauma produce un TEPT complejo
El TEPT complejo se asocia sobre todo a traumas interpersonales, repetidos y ocurridos en distintas etapas de la vida, en especial en la infancia. Herman lo describía como el resultado de estar sometido durante meses o años al control de otra persona: violencia doméstica, abuso físico o sexual infantil, cautiverio, explotación (Herman, 1992/2015, cap. 6).
Los datos poblacionales van en la misma dirección. En una muestra representativa de adultos irlandeses, la historia de trauma interpersonal y la exposición a varios tipos de trauma en distintos periodos del desarrollo fueron los factores asociados específicamente al TEPT complejo, mientras que otros factores eran compartidos con el TEPT clásico (Hyland et al., 2021).
Y no hace falta que haya golpes: un metaanálisis de 57 estudios con más de 320.000 participantes encontró que el maltrato emocional en la infancia (insultos, humillación, desprecio sostenido) se asocia con los síntomas de TEPT y de TEPT complejo con una fuerza similar, y el abuso emocional pesa incluso algo más que la negligencia (Hashim et al., 2026).
Esto explica una confusión frecuente. Alguien puede decir “a mí no me pasó nada grave” porque no hubo un episodio único y dramático. Lo que hubo fue algo peor de ver: años de lo mismo.
TEPT complejo: síntomas (los tres que lo distinguen)
El TEPT complejo tiene seis grupos de síntomas. Los tres primeros son los del TEPT: reexperimentación (pesadillas, recuerdos que se sienten como si ocurrieran de nuevo), evitación de lo que recuerda al hecho y una sensación persistente de amenaza (estar en guardia, sobresaltarse). Los otros tres son las alteraciones en la autoorganización (en inglés DSO), y son los que definen el cuadro (Jowett et al., 2020):
- Desregulación emocional. Tardar mucho en calmarse cuando algo altera, o lo contrario: sentirse apagado, anestesiado, desconectado de lo que se siente. Muchas personas alternan entre las dos.
- Autoconcepto negativo. Sentirse fracasado, sin valor, “defectuoso” de fábrica. No es una idea que aparece cuando las cosas van mal; es una convicción estable sobre uno mismo, acompañada a menudo de vergüenza y culpa.
- Dificultades en las relaciones. Sentirse distante de la gente, no poder sostener la cercanía emocional aunque se desee, desconfiar de forma persistente. Herman lo describía como la oscilación entre el aislamiento y la búsqueda de alguien que rescate (Herman, 1992/2015, cap. 6).
Hay un detalle en cómo pregunta el cuestionario oficial que ilustra la diferencia. Para los síntomas de TEPT pregunta “cuánto te ha molestado esto en el último mes”. Para las alteraciones en la autoorganización pregunta “cuán cierto es esto de ti”: cómo te sientes, piensas y te relacionas habitualmente. El TEPT es una reacción; las alteraciones en la autoorganización son una forma de ser que el trauma instaló.
Con frecuencia se suman otras cosas que la CIE-11 no exige para el diagnóstico pero que acompañan al cuadro: disociación, síntomas físicos sin explicación médica, insomnio crónico, ideas suicidas.
Herman advertía que estas personas suelen llegar a consulta por eso (por el cuerpo, por el sueño, por las relaciones) y que ni el paciente ni el terapeuta conectan los síntomas con la historia si nadie pregunta por ella de forma explícita (Herman, 1992/2015, cap. 8).
TEPT y TEPT complejo: diferencias en una tabla
| TEPT | TEPT complejo | |
|---|---|---|
| Trauma típico | Un hecho, o varios, delimitados en el tiempo (accidente, asalto, desastre, violación) | Prolongado, repetido, interpersonal y difícil de escapar (abuso infantil, violencia de pareja, cautiverio) |
| Síntomas centrales | Reexperimentación, evitación, sensación de amenaza | Los tres del TEPT más desregulación emocional, autoconcepto negativo y dificultades en las relaciones |
| Marco temporal de los síntomas | Reacción al hecho (“en el último mes”) | Además, un patrón habitual de sentir, pensar y relacionarse |
| Deterioro | Presente | Mayor en promedio (Brewin et al., 2017) |
| Comorbilidad con depresión y ansiedad | Alta | Más alta todavía (Hyland et al., 2021) |
| Diagnóstico | CIE-11 6B40; DSM-5-TR | CIE-11 6B41; no existe en el DSM-5-TR |
Un matiz que la tabla no muestra: una persona puede cumplir los criterios de TEPT o los de TEPT complejo, nunca los dos a la vez. Si cumple todo lo del TEPT-C, ese es el diagnóstico y reemplaza al de TEPT. Y si solo tiene las alteraciones en la autoorganización sin los síntomas de TEPT, la CIE-11 no asigna ninguno de los dos, aunque el sufrimiento sea real y merezca atención.
Qué tan común es el TEPT complejo
En países sin guerra y de ingresos altos, alrededor de 4 de cada 100 adultos cumplen criterios de TEPT complejo, más que los que cumplen criterios de TEPT (2 de cada 100). Es la cifra del primer metaanálisis de prevalencia con criterios CIE-11, a partir de diez estudios poblacionales con el mismo cuestionario; en los países expuestos a guerra o de menores ingresos las cifras suben a 16 % y 15 % (Fung et al., 2025).
Los autores piden cautela porque son pocos estudios, pero el patrón se repite: en varios de los países estudiados, el TEPT complejo resultó más frecuente que el TEPT clásico.
En la muestra irlandesa, el 82 % de los adultos había vivido al menos un suceso traumático, el 7,7 % cumplía criterios de TEPT complejo en el último mes (frente al 5 % de TEPT), y menos de la mitad de los positivos había recibido atención de salud mental en el último año (Hyland et al., 2021).
Chile no tiene todavía una cifra poblacional comparable; lo que sí tiene es el instrumento validado, del que hablamos más abajo.
TEPT complejo vs TLP: cómo se distinguen
El TEPT complejo y el trastorno límite de la personalidad (TLP) comparten la desregulación emocional y los problemas en las relaciones, pero se distinguen por tres cosas que son propias del TLP: el miedo intenso al abandono, la sensación inestable de quién se es y la impulsividad. Además, el trauma es indispensable para el TEPT-C y solo un factor de riesgo para el TLP, que puede darse sin trauma.
Esta es la confusión diagnóstica más frecuente y también la más cargada. Herman ya describía en 1992 cómo el diagnóstico de TLP funcionaba a veces como “poco más que un insulto sofisticado” aplicado a sobrevivientes de abuso infantil, cuyos síntomas se leían como rasgos de carácter en lugar de como secuelas (Herman, 1992/2015, cap. 6). La evidencia posterior ha ido separando los dos cuadros sin negar que se solapan.
Qué distingue a un cuadro del otro
El estudio que primero los separó empíricamente analizó a 280 mujeres con historia de abuso infantil y encontró cuatro grupos claros: síntomas bajos, TEPT, TEPT complejo y TLP.
Cuatro síntomas aumentaban mucho la probabilidad de estar en el grupo TLP y no en el de TEPT-C: los esfuerzos desesperados por evitar el abandono, el sentido inestable de sí mismo, las relaciones intensas e inestables y la impulsividad (Cloitre et al., 2014).
Dicho en simple: en el TEPT complejo la persona se siente distante y le cuesta acercarse; en el TLP se acerca con intensidad y teme que la dejen. En el TEPT-C la imagen de uno mismo es negativa pero estable (“no valgo”); en el TLP es inestable (“no sé quién soy”).
Una revisión sistemática de 2024 que reunió los estudios comparativos encontró que la mayoría distingue perfiles diferentes para los dos cuadros, y que el único estudio sin diferencias usó una población sin trauma grave (Atkinson et al., 2024).
Ahora bien, en muestras clínicas muy traumatizadas los rasgos se mezclan: un análisis con 195 adultos de un servicio de trauma encontró que los grupos con TEPT complejo tenían también bastantes rasgos límite, y que eran justo los que habían sufrido más traumas interpersonales tempranos y tenían más deterioro (Jowett et al., 2020). Los dos diagnósticos pueden coexistir, y cuando lo hacen el cuadro es más grave.
Por qué no se reemplaza un diagnóstico por el otro
Lo que la evidencia no respalda es reemplazar un diagnóstico por el otro. Una revisión de 2026 concluye que el TLP no puede reducirse a un trastorno derivado del trauma (aparece también sin él) y que sería un error sustituirlo por el TEPT-C, aunque el segundo cargue menos estigma (D’Agostino et al., 2026).
Ford y Courtois llegan a lo mismo desde el otro lado: en su revisión, el TEPT-C aparece como un síndrome distinto que puede coexistir con el TEPT y con el TLP, y no como subtipo de ninguno de los dos (Ford y Courtois, 2021).
Si alguna vez te diagnosticaron TLP y sientes que la etiqueta no explica tu historia, vale la pena pedir una reevaluación que incluya el trauma de forma explícita; en este otro artículo explicamos cómo se evalúa el TLP y qué instrumentos se usan.
Test de TEPT complejo: cómo se evalúa con el cuestionario ITQ
El instrumento estándar para el TEPT complejo es el International Trauma Questionnaire (ITQ): 18 preguntas, de 0 a 4, que evalúan los seis grupos de síntomas y el deterioro que producen. Lo desarrolló el mismo equipo que redactó los criterios de la CIE-11 (Cloitre et al., 2018) y es de dominio público.
Existe una versión en español latinoamericano, traducida por un equipo de la Universidad de Talca y validada en 275 adultos chilenos: la estructura de dos bloques (TEPT y alteraciones en la autoorganización) se sostuvo, y ambos se asociaron con el número de traumas vividos, las experiencias adversas en la infancia y los niveles de ansiedad, depresión y riesgo suicida (Fresno et al., 2023).
Cómo se puntúa el ITQ
La regla de puntuación es la misma en todo el mundo. Un síntoma cuenta como presente cuando se marca 2 (“moderadamente”) o más. Para cumplir el bloque de TEPT hace falta al menos un síntoma de cada uno de los tres grupos (reexperimentación, evitación, amenaza) más al menos un indicador de deterioro. Para el bloque de alteraciones en la autoorganización, lo mismo con sus tres grupos y su propio deterioro. TEPT complejo es cumplir los dos bloques.
Un cuestionario detecta, no diagnostica. El metaanálisis de Kindred y colaboradores advierte que las subescalas individuales tienen consistencia limitada y que conviene evaluar de forma amplia en vez de apoyarse en un grupo de síntomas suelto (Kindred et al., 2026).
El resultado que obtengas abajo es una orientación para conversarla con un profesional, que además considerará lo que ningún cuestionario pregunta: qué pasó, cuándo, durante cuánto tiempo y qué más hay ahora. Si lo que te interesa es el TEPT clásico, tenemos también un test de estrés postraumático con otro instrumento.
Responde pensando en la experiencia que más te perturba. No hay respuestas buenas ni malas; lo único que estropea el resultado es contestar lo que crees que “debería” ser.
Cuestionario Internacional de Trauma (ITQ): TEPT y TEPT complejo
Es el cuestionario oficial de la CIE-11 (Cloitre et al., 2018), en su versión en español latinoamericano validada en Chile (Fresno et al., 2023). Son 18 preguntas. Al final aplica la regla de puntuación publicada por los autores y te dice qué bloques marcaste. Piensa en la experiencia que más te perturba y responde en relación con ella.
Parte 1. En el último mes, ¿cuánto te ha molestado cada uno de estos problemas?
En el último mes, si has tenido alguno de los problemas anteriores, indica cómo te han afectado:
Parte 2. ¿Cuán cierto es esto de ti?
Estas preguntas se refieren a la forma en que normalmente te sientes, a cómo piensas habitualmente sobre ti y a cómo sueles relacionarte con los demás.
En el último mes, si has tenido alguno de estos problemas con tus emociones, con lo que crees de ti o en tus relaciones, indica cómo te han afectado:
Esto es un cribado, no un diagnóstico. La regla (síntoma presente si marcas 2 o más; un síntoma de cada grupo más un indicador de deterioro por bloque) es la que publicaron los autores del ITQ, que es de dominio público. El diagnóstico lo hace un profesional con una entrevista clínica que además pregunta por la historia. No guarda nada en el servidor: lo que marques se queda en tu navegador. Si tu resultado te preocupa, conversemos
