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    Maslach Burnout Inventory (MBI): qué mide y test de burnout gratis, online y en PDF

    Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

    El Maslach Burnout Inventory existe desde 1981, pero nunca fue tan buscado como hoy. En Chile, el 12% de los trabajadores vive burnout de forma frecuente. En Latinoamérica, casi 1 de cada 2 dice haberlo experimentado al menos una vez el año pasado. Y muchos llegan buscando el test Burnout Maslach en PDF porque quieren entender si lo que sienten tiene nombre.

    Aquí vas a encontrar exactamente eso: qué mide el MBI, cómo funciona, cuántas versiones tiene y cómo se interpretan sus resultados. Y porque el test oficial de Mind Garden requiere licencia, más abajo puedes hacer el Copenhagen Burnout Inventory (CBI), un instrumento de dominio público validado en español que mide las mismas dimensiones. Gratuito, sin registros, con resultados al instante, y también en PDF para imprimir. Puedes ir directo al test si prefieres hacerlo primero.

    TL;DR: El MBI de Maslach es el estándar científico para medir burnout: 3 subescalas (agotamiento emocional, despersonalización, baja realización personal), escala de 7 puntos. El test oficial de Mind Garden no es gratuito. El CBI que ofrecemos aquí está validado en español, es de dominio público y toma 3 minutos. Si tu puntuación es alta, habla con un profesional.


    ¿Qué es el síndrome de burnout y por qué no es lo mismo que estrés?

    El burnout no es simplemente estar cansado al final de una semana larga. Es el resultado de un estrés laboral crónico que se acumula durante meses sin que el organismo pueda recuperarse.

    La diferencia con el estrés agudo es importante: el estrés común sube y baja con los factores que lo generan. Si te vas de vacaciones, mejoras. El burnout no funciona así. Cuando ya está instalado, volver al trabajo el lunes se siente igual que el viernes anterior. El descanso ya no recupera.

    La Organización Mundial de la Salud incorporó el burnout en la CIE-11 en 2019 como fenómeno ocupacional con tres características: agotamiento o falta de energía, distancia mental o cinismo hacia el trabajo, y reducción de la eficacia profesional. No es un trastorno mental en sentido estricto, pero sí un estado que puede derivar en depresión clínica o complicaciones físicas serias si no recibe atención.

    Los datos de Latinoamérica son contundentes. Una encuesta a más de 5.700 trabajadores en Chile, México, Colombia y Perú encontró que el 46% experimentó burnout al menos una vez en 2024, y el 14% lo vivió con frecuencia (Buk, 2025). En Chile, la cifra de burnout frecuente es del 12%, la más baja de la región, pero sigue siendo 1 de cada 8 trabajadores.

    Lo que hace especialmente difícil reconocer el burnout es que llega de forma gradual. Edelwich y Brodsky (1980) describieron cuatro fases: entusiasmo inicial (compromiso fuerte con el trabajo), estancamiento (el esfuerzo no recibe reconocimiento), hiperactividad o apatía (intento desesperado de funcionar, o desconexión total) y, finalmente, colapso físico y mental. La mayoría de las personas llega a consulta ya en la tercera o cuarta fase.

    Cómo Christina Maslach le puso estructura al agotamiento laboral

    A finales de los años setenta, la psicóloga social Christina Maslach empezó a estudiar algo que veía repetirse en trabajadores sociales, enfermeras, maestros y médicos: personas que comenzaron sus carreras con vocación genuina y que, con el tiempo, se volvían indiferentes, cínicas y agotadas.

    Junto con Susan E. Jackson, Maslach formalizó ese proceso en tres dimensiones medibles y publicó la primera versión del Inventario de Burnout de Maslach en 1981 (Maslach y Jackson, 1981). Desde entonces, el MBI se convirtió en el instrumento más citado en investigación sobre burnout en el mundo.

    El psicólogo Isaac Amigo Vázquez (2015) las describe en su Manual de Psicología de la Salud:

    Agotamiento emocional: la dimensión central. Es la sensación de que los recursos emocionales se han vaciado. El trabajador siente que no puede dar más de sí mismo en el contacto diario con otras personas. La subescala tiene 9 ítems, con una puntuación máxima de 54.

    Despersonalización: el trabajador desarrolla actitudes frías, negativas y cínicas hacia las personas que atiende (pacientes, alumnos, clientes). No es maldad; es un mecanismo de defensa frente al agotamiento de dar demasiado de sí mismo.

    Baja realización personal: sensación de ineficacia, de que el trabajo no produce resultados significativos. Esta subescala funciona al revés: puntuaciones bajas indican más burnout. La subescala tiene 8 ítems.

    En consulta, las personas con burnout avanzado suelen haber perdido primero la realización personal: sienten que su trabajo no importa o que nadie lo nota. El agotamiento emocional viene después, y la despersonalización muchas veces ni la reconocen en sí mismas: la llaman “poner límites” o “no involucrarme tanto”.

    La teoría del afrontamiento de Lazarus y Folkman (1984) aporta el marco explicativo: el burnout surge cuando las demandas laborales exceden de forma sostenida los recursos percibidos por el trabajador, especialmente cuando siente que no tiene control sobre esa situación. Y aquí entra un mecanismo que cronifica el problema: la evitación experiencial. Cuanto más intenta el trabajador suprimir pensamientos y sensaciones negativas sobre su trabajo para “poder seguir funcionando”, más se refuerza el ciclo de agotamiento (Hayes et al., 2012).

    Las 5 versiones del MBI: cuál corresponde a tu situación

    El Inventario de Burnout de Maslach existe en cinco versiones, cada una adaptada a un contexto laboral específico:

    • MBI-HSS (Human Services Survey): la versión original, para profesionales que trabajan directamente con personas: enfermeras, médicos, trabajadores sociales, psicólogos, bomberos. 22 ítems. La referencia para los puntos de corte publicados.
    • MBI-HSS (MP) para personal médico: variante con ajustes de redacción específicos para contextos médicos. Mismas tres dimensiones.
    • MBI-ES (Educators Survey): para maestros, profesores y personal educativo. Los ítems mencionan “alumnos” en lugar de “pacientes”. 22 ítems.
    • MBI-GS (General Survey): versión genérica para cualquier sector. 16 ítems. Mide agotamiento, cinismo y eficacia profesional. La más usada en investigación con poblaciones mixtas.
    • MBI-GS(S) Student Survey: para estudiantes universitarios, con ítems adaptados al contexto académico.

    Si eres profesional de salud, educación o servicios sociales, el MBI-HSS es la versión que corresponde. Si quieres conocer el test de burnout en versiones específicas para tu profesión, puedes consultar nuestra guía de versiones por población.

    Cómo se puntúan e interpretan los resultados del MBI

    El MBI no arroja un resultado “tienes burnout sí o no”. Sus puntuaciones se interpretan por subescala, usando terciles (bajo, moderado, alto) calculados con datos normativos. La escala de respuesta va de 0 = “Nunca” a 6 = “Todos los días”.

    Para el MBI-HSS (versión original para servicios humanos):

    Subescala Bajo Moderado Alto
    Agotamiento emocional (máx. 54) 0-16 17-26 27 o más
    Despersonalización (máx. 30) 0-6 7-12 13 o más
    Realización personal (máx. 48) 39 o más 32-38 31 o menos

    Un perfil de “burnout completo” corresponde a puntuación alta en agotamiento emocional, alta en despersonalización y baja en realización personal. Sin embargo, es posible tener solo una o dos dimensiones afectadas, especialmente al inicio del proceso.

    Un detalle que confunde a veces: la subescala de realización personal va al revés. Obtener 20 sobre 48 es peor que obtener 45 sobre 48. Puntuaciones altas en esa subescala son protectoras, no problemáticas.

    El MBI tiene copyright: por qué el test Burnout Maslach PDF oficial no es gratuito

    Aquí está la respuesta a por qué el test Burnout Maslach PDF oficial no se descarga gratis: el Maslach Burnout Inventory es un instrumento con derechos de autor, comercializado por Mind Garden. Los ítems y el manual de corrección están protegidos.

    Las versiones que circulan en PDF por internet o en páginas web sin licencia no cuentan con el respaldo oficial ni con los baremos actualizados. Para uso en investigación formal o evaluación clínica con propósito diagnóstico, el test Burnout Maslach se adquiere directamente a través de Mind Garden.

    Para la mayoría de las personas que buscan el test de Burnout Maslach online, la intención es diferente: quieren entender si lo que viven es burnout. Para eso existen alternativas de dominio público, validadas en español, que miden las mismas dimensiones con garantías científicas. Esa es la razón de que aquí encuentres el Copenhagen Burnout Inventory y no un PDF del MBI: el instrumento de Maslach no se puede reproducir ni repartir, y ofrecerte una copia pirateada sería un flaco favor, porque esas versiones circulan sin baremos ni control de calidad.

    Test de burnout gratis y validado: el Copenhagen Burnout Inventory

    El Copenhagen Burnout Inventory (CBI) fue desarrollado por Kristensen et al. (2005) con un objetivo explícito: crear un instrumento de evaluación del burnout de acceso libre, como alternativa para entornos donde no es posible adquirir una licencia del MBI.

    El CBI tiene validación en español con excelente consistencia interna (alpha de Cronbach 0.82-0.90) (Molinero Ruiz et al., 2013), y validaciones específicas en México, Perú y Colombia. Mide dos dimensiones centrales: burnout personal (agotamiento físico y emocional general) y burnout laboral (agotamiento relacionado directamente con el trabajo).

    Las 13 preguntas a continuación corresponden a estas dos subescalas. Responde pensando en las últimas 4 semanas. No hay respuestas buenas ni malas: lo que cuenta es tu experiencia real.

    Test de burnout gratuito (Copenhagen Burnout Inventory)

    Instrumento validado en español (Molinero Ruiz et al., 2013), de dominio público. Responde pensando en las últimas 4 semanas. 13 preguntas, aprox. 3 minutos.

    Pintura impresionista de una persona completando un cuestionario en su escritorio, ilustracion del test Maslach Burnout Inventory

    Descárgalo en PDF para responderlo en papel

    Si prefieres hacerlo sin pantalla, repartirlo en tu equipo de trabajo o llevarlo a una sesión, aquí está el mismo cuestionario en papel: Inventario de Burnout de Copenhague (CBI): hoja imprimible en PDF. Son dos páginas A4 con las trece preguntas, las casillas para marcar, el recuadro de corrección —incluida la pregunta 10, que se puntúa al revés— y la tabla para leer cada escala.

    Es la hoja del CBI, no del MBI, y esa distinción importa: sus puntajes no se convierten a los terciles de Maslach ni se comparan con ellos. Miden agotamiento con otra escala y otra norma.

    Quiénes tienen más riesgo: datos de prevalencia y factores de riesgo

    El burnout no afecta a todos por igual. La investigación identifica con claridad los grupos y condiciones de mayor vulnerabilidad.

    Por profesión: los médicos de atención primaria registran tasas de burnout del 46% al 58% entre 2018 y 2022 (Mohr et al., JAMA Network Open, 2025). Las enfermeras de cuidados intensivos pediátricos alcanzan el 38%; las de urgencias, el 36% (Ge et al., Journal of Clinical Nursing, 2023). Los psicólogos (47.6%), dentistas (41.7%) y nutricionistas (38.6%) también superan el 38%.

    Por condiciones de trabajo: trabajar 60 o más horas semanales multiplica por 2.52 el riesgo de burnout en profesionales de salud (Matsuo et al., BMJ Open, 2022). El acoso laboral es el factor de riesgo más potente: quienes lo experimentan tienen entre 4 y 15 veces más probabilidad de burnout (Amiri et al., International Journal of Environmental Research and Public Health, 2024). La baja satisfacción laboral multiplica el riesgo por 5 (OR 5.05, IC 95% 3.88-6.56) (Amiri et al., 2024).

    El modelo de demandas y control (Karasek, 1979): los puestos con alta demanda de productividad y bajo control sobre cómo hacerla son los de mayor riesgo. Un trabajador de call center con metas numéricas estrictas y sin autonomía para manejar las llamadas es el prototipo que describe este modelo.

    A eso se suma algo que conecta con la teoría de la indefensión aprendida de Seligman (1975): cuando el trabajador percibe repetidamente que sus acciones no producen resultados controlables, desarrolla un conjunto cognitivo negativo que coincide directamente con la dimensión de baja realización personal del MBI. La persona siente que hace lo que hace pero nada cambia, y con el tiempo deja de intentarlo.

    ¿Qué ayuda de verdad? Lo que dice la ciencia

    El burnout tiene tratamiento efectivo. La pregunta no es si se puede tratar, sino qué tipo de ayuda corresponde en cada caso.

    Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): un ensayo clínico aleatorizado con 98 profesionales de salud mostró que 4 sesiones de ACT produjeron mejoras clínicamente significativas en el 46% de los participantes a las 4 semanas de seguimiento (Prudenzi et al., 2022). El mecanismo no es eliminar el agotamiento, sino reducir la lucha interna contra él. El trabajador aprende a actuar según sus valores mientras está presente con esas sensaciones, en lugar de esperar a sentirse bien para funcionar (Hayes et al., 2012). Bond y Bunce (2000) ya habían mostrado que ACT reducía el estrés laboral y el ausentismo más que los métodos tradicionales.

    Mindfulness: una revisión sistemática con meta-análisis encontró efectos moderados a grandes en enfermeras y matronas (SMD -0.90 para agotamiento emocional), aunque los resultados en médicos fueron más inconsistentes (Collett et al., Annals of Internal Medicine, 2025). Los programas de más de 4 semanas de duración mostraron mayor eficacia sostenida.

    Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): múltiples revisiones sistemáticas confirman su efectividad para el agotamiento emocional y la despersonalización (Sanz et al., Clinical Psychology & Psychotherapy, 2024; Kern et al., 2024).

    Intervenciones organizacionales: este es el hallazgo más importante y el más ignorado. Un meta-análisis en JAMA Internal Medicine (Panagioti et al., 2017) encontró que las intervenciones dirigidas a cambiar el ambiente de trabajo (cargas, horarios, autonomía, cultura) producen efectos de magnitud media, mientras que las intervenciones dirigidas solo al individuo producen efectos pequeños. La diferencia fue estadísticamente significativa.

    El apoyo de los compañeros y de la organización también tiene efecto documentado: Shinn et al. (1984) mostraron que el apoyo institucional reduce el agotamiento de forma mucho más efectiva que el afrontamiento individual.

    La consecuencia práctica: si el burnout es severo, la psicoterapia individual ayuda a manejar el malestar, pero no reemplaza los cambios en las condiciones laborales. Idealmente, ambas líneas actúan en paralelo.

    Cuándo buscar ayuda profesional

    El burnout puede confundirse con cansancio pasajero, estrés transitorio o incluso depresión. Hay señales de que ya no se resuelve solo:

    • El descanso no recupera: llegas el lunes igual de agotado que el viernes.
    • Las personas de tu trabajo te generan indiferencia o irritación automática, sin importar lo que hagan.
    • Sientes que lo que haces ya no tiene sentido, aunque antes te importaba.
    • Aparecen síntomas físicos recurrentes sin causa médica clara: dolores de cabeza frecuentes, problemas digestivos, resfríos que se repiten.
    • El pensamiento de que ya no puedes más aparece con regularidad.

    Cuando dos o más de estas señales llevan más de cuatro semanas presentes, es momento de consultar. El burnout no se resuelve con una semana de vacaciones. Esperar a que empeore puede llevar a consecuencias más serias, incluyendo depresión clínica.

    Si reconoces estas señales en ti mismo, agenda una hora de consulta para hablar con un profesional. Un psicólogo puede hacer la evaluación diferencial y orientar el tipo de intervención más adecuado para tu situación.

    Preguntas frecuentes sobre el MBI y el burnout

    ¿El test de Maslach (MBI) es gratuito?

    No. El Maslach Burnout Inventory es un instrumento comercial de Mind Garden que requiere licencia paga para su uso en investigación o práctica clínica. Las versiones en PDF que circulan por internet no cuentan con las garantías de validez ni con los manuales actualizados. El Copenhagen Burnout Inventory (CBI) de esta página es una alternativa gratuita, de dominio público y validada en español.

    ¿Cuántos ítems tiene el MBI?

    Depende de la versión. El MBI-HSS (para servicios humanos) y el MBI-ES (para educadores) tienen 22 ítems. El MBI-GS (versión general) tiene 16 ítems. El CBI de esta página usa 13 ítems para el cribado de burnout personal y laboral.

    ¿Qué diferencia hay entre burnout y depresión?

    El burnout es específico al trabajo: mejora cuando la persona se aleja del ambiente laboral que lo genera. La depresión mayor afecta todas las áreas de la vida independientemente del contexto y requiere tratamiento específico. Sin embargo, el burnout no tratado puede derivar en depresión clínica con el tiempo. Un profesional puede hacer la evaluación diferencial entre ambos.

    ¿Cómo se diferencia el estrés del burnout?

    El estrés implica sobrecarga con sensación de que se podría manejar. El burnout es el estado en el que ya no hay esa sensación: el agotamiento es profundo y el descanso ya no recupera. Si el estrés es el motor acelerado, el burnout es cuando el combustible se agotó.

    ¿El burnout puede mejorar solo?

    Puede mejorar con descanso prolongado, pero si las condiciones laborales no cambian, lo más probable es que regrese al volver al trabajo. La evidencia indica que las intervenciones combinadas (psicoterapia más cambios organizacionales) son las más efectivas para una recuperación sostenida.

    ¿El CBI mide lo mismo que el MBI?

    Mide dimensiones similares (agotamiento personal, laboral y relacionado con clientes) con una estructura diferente. Ambos instrumentos correlacionan de forma significativa entre sí. El CBI es de dominio público con validación en español; el MBI es el estándar en investigación internacional pero requiere licencia de uso.

    Nicolás Alcayaga

    Escrito y revisado por Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico – Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Registro Nacional de Prestadores de Salud: Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) – Quién soy

    Referencias

    Amigo Vázquez, I. (2015). Manual de psicología de la salud. Ediciones Pirámide.

    Amiri, S., Mahmood, N., Mustafa, H., Javaid, S. F., & Khan, M. A. (2024). Occupational risk factors for burnout syndrome among healthcare professionals: A global systematic review and meta-analysis. International Journal of Environmental Research and Public Health. https://doi.org/10.3390/ijerph21121583

    Bond, F. W., & Bunce, D. (2000). Mediators of change in emotion-focused and problem-focused worksite stress management interventions. Journal of Occupational Health Psychology, 5(1), 156-163.

    Buk. (2025). Estudio Burnout laboral 2025 Buk. https://www.buk.cl/blog/estudio-burnout-laboral-2025-buk

    Collett, G., Gupta, J., Eltayeb, A., et al. (2025). Efficacy of individual-level interventions to mitigate the risk for burnout among health care professionals. Annals of Internal Medicine. https://doi.org/10.7326/annals-25-00469

    Edelwich, J., & Brodsky, A. (1980). Burn-out: Stages of disillusionment in the helping professions. Human Sciences Press.

    Ge, M. W., Hu, F. H., Jia, Y. J., et al. (2023). Global prevalence of nursing burnout syndrome and temporal trends for the last 10 years. Journal of Clinical Nursing.

    Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (2012). Acceptance and commitment therapy (2a ed.). Guilford Press.

    Karasek, R. A. (1979). Job demands, job decision latitude, and mental strain. Administrative Science Quarterly, 24(2), 285-308.

    Kern, S., Jerg-Bretzke, L., & Beschoner, P. (2024). Psychotherapeutic burnout interventions: An umbrella review. Bundesgesundheitsblatt. https://doi.org/10.1007/s00103-024-03961-y

    Kristensen, T. S., Borritz, M., Villadsen, E., & Christensen, K. B. (2005). The Copenhagen Burnout Inventory: A new tool for the assessment of burnout. Work & Stress, 19(3), 192-207.

    Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer.

    Maslach, C., & Jackson, S. E. (1981). The measurement of experienced burnout. Journal of Organizational Behavior, 2(2), 99-113.

    Matsuo, T., Yoshioka, T., Okubo, R., Nagasaki, K., & Tabuchi, T. (2022). Burnout and its associated factors among healthcare workers and the general working population in Japan during the COVID-19 pandemic. BMJ Open, 12, e064716. https://doi.org/10.1136/bmjopen-2022-064716

    Mohr, D. C., Elnahal, S., Marks, M. L., Derickson, R., & Osatuke, K. (2025). Burnout trends among US health care workers. JAMA Network Open. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2025.5954

    Molinero Ruiz, E., Basart Gómez-Quintero, H., & Moncada Lluis, S. (2013). Fiabilidad y validez del Copenhagen Burnout Inventory para su uso en España. Revista Española de Salud Pública, 87(2), 165-179. https://dx.doi.org/10.4321/S1135-57272013000200006

    Panagioti, M., Panagopoulou, E., Bower, P., et al. (2017). Controlled interventions to reduce burnout in physicians. JAMA Internal Medicine, 177(2), 195-205. https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2016.7674

    Prudenzi, A., Graham, C. D., Flaxman, P. E., et al. (2022). A workplace ACT intervention for improving healthcare staff psychological distress. PLoS One, 17(4), e0266357. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0266357

    Sanz, S., Valiente, C., Espinosa, R., & Trucharte, A. (2024). Psychological group interventions for reducing distress symptoms in healthcare workers. Clinical Psychology & Psychotherapy. https://doi.org/10.1002/cpp.2980

    Seligman, M. E. P. (1975). Helplessness: On depression, development, and death. W. H. Freeman.

    Shinn, M., Rosario, M., Morch, H., & Chestnut, D. E. (1984). Coping with job stress and burnout in the human services. Journal of Personality and Social Psychology, 46(4), 864-876.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Test de Dependencia Emocional Online Gratis: Evalúa tu relación de pareja

    Test de Dependencia Emocional Online Gratis: Evalúa tu relación de pareja

    Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

    Hay una pregunta que llega a consulta con la voz baja, casi pidiendo permiso: “¿esto que siento es amor o ya es dependencia?”. Casi siempre viene después de una noche mirando el teléfono, esperando un mensaje que no llegó.

    Vas a poder responderla con algo más sólido que una intuición. Más abajo encontrarás un test de dependencia emocional online gratis de 23 preguntas, el mismo cuestionario que usan los investigadores que estudian el tema, y te toma unos cuatro minutos. Antes conviene entender qué mide exactamente, porque el número que te entregue no significa nada si no sabes con qué se está comparando.

    ¿Qué es la dependencia emocional?

    La dependencia emocional es un patrón en el que la necesidad de afecto de la pareja se vuelve tan central que organiza el resto de la vida alrededor de ella. Jorge Castelló (2005), el autor que más ha trabajado el concepto en español, la describe como una necesidad afectiva extrema hacia otra persona que se repite a lo largo de distintas relaciones. Esa última parte importa: no es una pareja difícil, es un patrón que viaja contigo.

    Conviene decir algo desde el principio, porque casi ningún test online lo dice. La dependencia emocional no es un diagnóstico que aparezca en el DSM-5 ni en la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud. Es un constructo psicológico, útil en la clínica y muy investigado, pero todavía discutido. Una revisión integrativa publicada en 2026 sobre la codependencia, el concepto vecino, concluye justamente eso: el término sigue conceptualmente fragmentado y se aplica a un rango muy amplio de dificultades relacionales, lo que complica tanto la investigación como el reconocimiento clínico (Molina et al., 2026).

    Entonces, ¿para qué sirve medirla? Para lo mismo que sirve una balanza: te da una referencia. No te dice qué hacer, ni te pone una etiqueta. Te muestra dónde estás parado respecto de otras personas.

    Las señales que el test mira

    El cuestionario que vas a responder no pregunta si eres dependiente. Pregunta por conductas concretas, y las agrupa en seis áreas:

    • Ansiedad de separación: la angustia que aparece cuando tu pareja se ausenta, no contesta o llega tarde.
    • Expresión afectiva de la pareja: cuánto necesitas muestras constantes de cariño para estar tranquilo.
    • Modificación de planes: si cambias lo que tenías organizado apenas tu pareja aparece.
    • Miedo a la soledad: qué tan intolerable se vuelve estar solo.
    • Expresión límite: conductas extremas para evitar la ruptura, incluido hacerse daño.
    • Búsqueda de atención: la necesidad de ser el centro de la vida del otro.

    Guarda esa última área en la memoria. Es la más corta del test y también la que más importa mirar de cerca, por razones que veremos después de que tengas tu resultado. Cuando la dependencia viene acompañada de control y sospecha permanente, conviene revisar además qué son los celos patológicos o celotipia.

    Test de dependencia emocional online gratis

    Este es el Cuestionario de Dependencia Emocional (CDE) de Lemos y Londoño (2006), construido y validado en Colombia con 815 personas de entre 16 y 55 años. No es un test de revista: sus 23 preguntas salieron de un análisis factorial sobre 66 preguntas iniciales, y la escala completa mostró una consistencia interna alta (alfa de Cronbach de 0,927).

    La mayoría de los tests de dependencia emocional que circulan por internet usan estas mismas 23 preguntas. La diferencia acá es que vas a ver contra qué se compara tu puntaje, con la tabla de percentiles del estudio original.

    Es un test de dependencia emocional a la pareja en sentido estricto: cada afirmación pregunta por lo que ocurre dentro de la relación, no por tu carácter en general. Si lo que buscas es la ficha técnica del instrumento para uso profesional, la tenemos aparte en el PDF oficial y guía profesional del CDE.

    Responde con calma y con una relación concreta en la cabeza, la actual o la última que tuviste. No hay respuestas correctas, y nadie más va a ver esto: el cálculo ocurre en tu navegador.

    Test de dependencia emocional (CDE)

    23 afirmaciones sobre tu forma de vivir las relaciones de pareja. Toma unos 4 minutos.

    Basado en el Cuestionario de Dependencia Emocional de Lemos y Londoño (2006), validado en 815 personas de 16 a 55 años.

    Responde pensando en lo que sientes, no en lo que crees que sería correcto responder. Del 1 (completamente falso de mí) al 6 (me describe perfectamente).

    0 de 138 puntos

    Área evaluada Tu puntaje Promedio

    Pintura impresionista de una persona reflexiva junto a una ventana, test de dependencia emocional online

    ¿Cómo se interpreta el puntaje del test de dependencia emocional?

    Tu puntaje va de 23 a 138 puntos, y se lee comparándolo con la muestra original, donde el promedio fue de 60,4 puntos. Si sacaste 58, estás justo en la mitad: la mitad de esas personas puntuó más bajo y la otra mitad más alto. Sobre 88 puntos entras en el 10% que más alto puntuó.

    Acá viene la parte que los tests gratuitos suelen saltarse. El CDE no tiene un punto de corte clínico validado. No existe un número a partir del cual se pueda decir "tienes dependencia emocional". Lo que existe son percentiles, que ubican tu respuesta dentro de un grupo de referencia, y eso es una cosa bastante distinta de un diagnóstico.

    Hay dos advertencias más que vale la pena tener presentes:

    La muestra es colombiana y urbana, de la zona metropolitana de Medellín. Sirve como referencia para público latinoamericano, pero los baremos de un país no se trasladan a otro sin cautela. Si eres chileno, léelo como una orientación, no como una medida exacta.

    Y un puntaje bajo no certifica que tu relación esté bien. El cuestionario mide una forma de vincularte, no la calidad ni la seguridad del vínculo. Se puede puntuar bajo y estar en una relación que hace daño.

    Dependencia emocional o apego ansioso: ¿es lo mismo?

    No, aunque se parecen mucho y se confunden todo el tiempo. El apego ansioso es un estilo de vinculación: la persona teme el abandono y busca cercanía de forma intensa. La dependencia emocional comparte ese terreno, y de hecho suele apoyarse en él.

    La diferencia más útil en la práctica tiene que ver con algo que la investigación reciente describe como un conflicto interno particular: la persona queda atrapada entre separarse para estar a salvo y sostener el vínculo a cualquier precio. Ese conflicto puede mantenerse incluso cuando reconoce con claridad que la relación le está haciendo daño. Es la diferencia entre "me angustia que se vaya" y "sé que esto me destruye y aun así no puedo irme". Lo segundo no está descrito en las conceptualizaciones estándar del apego ansioso, y es lo que más suele traer a alguien a terapia. Si quieres mirar ese otro lado, puedes hacer el test de apego adulto y sus cuatro estilos.

    [EXPERIENCIA: En consulta, la frase que más se repite no es "lo amo demasiado" sino "sé perfectamente lo que tengo que hacer, y no lo hago". Ese desfase entre lo que la persona ve y lo que puede hacer es el punto donde el trabajo terapéutico realmente empieza.]

    Cuando deja de ser un tema de pareja y pasa a ser un tema de seguridad

    Esta sección no está en los otros tests, y es la razón principal por la que vale la pena leer hasta acá.

    La dependencia emocional es un factor de riesgo reconocido para permanecer en relaciones violentas. En estudios con población universitaria, la dependencia hacia la pareja y el apego ansioso predijeron agresión física dentro de la relación, con la dificultad para regular las emociones actuando como moderador (Bell et al., 2022). No es solo malestar: cambia la probabilidad de que alguien se quede donde no debería quedarse.

    Dos de las preguntas del test apuntan directo a esto: haber amenazado con hacerse daño para que la pareja no se vaya, y ser capaz de arriesgar la vida por conservar el amor del otro. Si marcaste cualquiera de las dos como algo tuyo, eso pide atención con independencia de tu puntaje total. Un total bajo no lo cancela.

    Hay señales que conviene nombrar sin rodeos, porque funcionan como marcadores de riesgo y no como simples problemas de convivencia:

    • Reconocer que la relación te maltrata y sentir que aun así no puedes romperla.
    • Escalada de violencia física, o presencia de armas.
    • Celos intensos y constantes de parte de tu pareja. Los instrumentos de valoración de riesgo en violencia de pareja incluyen este ítem de forma explícita.
    • Creer que tu pareja sería capaz de matarte.
    • Vigilancia, interrogatorios y control permanente de dónde estás.

    Si algo de esa lista te resulta familiar, la derivación a un profesional está indicada aunque el test te haya salido en el promedio. Puede ayudarte también esta guía sobre relación tóxica o saludable, que separa el conflicto normal del daño. En Chile puedes llamar al 1455, el fono de orientación en violencia contra las mujeres del SernamEG, gratuito y las 24 horas. Si hay riesgo inmediato, es 133.

    ¿Qué hago si mi resultado salió alto?

    Un puntaje alto no significa que estés roto ni que tu relación esté condenada. Significa que hay un patrón que vale la pena mirar con alguien.

    Lo primero, y suena obvio pero casi nadie lo hace: no tomes decisiones grandes el mismo día que hiciste un test online. La claridad que da un número recién obtenido suele ser más frágil de lo que parece.

    Lo segundo es distinguir qué área salió alta. No es lo mismo puntuar alto en miedo a la soledad, que suele trabajarse construyendo una vida propia más ancha, que puntuar alto en expresión límite, que pide ayuda profesional pronto.

    Y lo tercero: la dependencia emocional se trabaja bien en psicoterapia. Es un patrón aprendido, y los patrones aprendidos se modifican. Desconfía, eso sí, de quien te prometa resolverlo en un número fijo de sesiones. Nadie puede saber eso de antemano, y esa promesa dice más del marketing que de la clínica.

    Preguntas frecuentes

    ¿Es confiable un test de dependencia emocional online y gratis?

    Depende de en qué se base. Un test de dependencia emocional gratis anclado a un cuestionario validado como el CDE, con sus 23 preguntas originales y su tabla de percentiles, entrega una referencia razonable. Uno que inventa preguntas y bandas de resultado, no. Ninguno de los dos reemplaza una evaluación profesional.

    ¿Cuántos puntos indican dependencia emocional?

    Ninguno, en sentido estricto. El CDE no tiene un punto de corte clínico validado que permita afirmar que alguien "tiene" dependencia emocional. Lo que entrega es tu posición respecto de la muestra original: el promedio fue 60,4 puntos y sobre 88 puntos se ubica el 10% más alto.

    ¿La dependencia emocional es una enfermedad?

    No es un diagnóstico reconocido en el DSM-5 ni en la CIE-11. Es un constructo psicológico útil para describir un patrón de vínculo, y su definición todavía se discute en la literatura. Que no sea una enfermedad no significa que no genere sufrimiento real ni que no se pueda trabajar.

    ¿Se puede superar la dependencia emocional?

    Sí, y la psicoterapia es la vía habitual. Es un patrón de vinculación aprendido, no un rasgo fijo. El tiempo que toma varía según la historia de cada persona, la presencia de otros problemas de salud mental y la situación de la relación actual, así que desconfía de los plazos garantizados.

    ¿El test sirve si estoy soltero?

    El CDE pregunta por conductas dentro de una relación de pareja, así que funciona mejor si respondes pensando en la relación actual o la más reciente. Si nunca has tenido una relación, el resultado va a ser difícil de interpretar.

    Para cerrar

    Si llegaste hasta acá probablemente el test te dejó pensando en algo puntual, una pregunta que se sintió demasiado precisa. Esa incomodidad es información.

    Un cuestionario ubica, no explica. Lo que sigue, entender de dónde viene el patrón y qué lo sostiene, se hace conversando con alguien entrenado para escucharlo. Si quieres darle ese lugar, puedes agendar una hora de psicología online y revisar tu resultado con calma.

    Referencias

    Bell, K. M., Howard, L., & Cornelius, T. L. (2022). Emotion dysregulation as a moderator of the association between relationship dependency and female-perpetrated dating aggression. Journal of Interpersonal Violence.

    Castelló Blasco, J. (2005). Dependencia emocional: características y tratamiento. Alianza Editorial.

    Lemos Hoyos, M., & Londoño Arredondo, N. H. (2006). Construcción y validación del Cuestionario de Dependencia Emocional en población colombiana. Acta Colombiana de Psicología, 9(2), 127-140.

    Molina, E., Taiwo, A., & Grey, B. (2026). Co-dependency revisited: An integrative review of conceptualisations and mental health outcomes. Clinical Psychology & Psychotherapy, 33, e70265. https://doi.org/10.1002/cpp.70265

    Organización Mundial de la Salud. (2019). Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11). https://icd.who.int/es

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.