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    Terapia de grupo: qué es

    Si llegaste buscando terapia de grupo, qué es y cómo funciona, probablemente tienes dos dudas en la cabeza: si de verdad ayuda tanto como ir a un psicólogo a solas, y si tendrás que contarle tu vida a un grupo de desconocidos. La primera tiene respuesta en los estudios, y es más interesante de lo que dicen la mayoría de las páginas que hablan del tema. La segunda tiene una respuesta práctica que conviene saber antes de decidir.

    Aquí vas a encontrar cómo funciona una sesión, qué tipos de grupo existen, qué encontraron los metaanálisis trastorno por trastorno, quién no debería entrar a un grupo y cómo se accede en Chile. Al final hay cinco preguntas para decidir entre grupal e individual.

    Terapia de grupo: qué es y para qué sirve, en corto

    La terapia de grupo reúne a un pequeño número de personas (entre 4 y 10, según el programa) con uno o dos terapeutas para trabajar un problema común. Según un metaanálisis de 67 estudios, cuando se comparan formatos con el mismo tratamiento, el grupal y el individual rinden prácticamente lo mismo (Burlingame et al., 2016). La ventaja del grupo es de acceso y de práctica con otras personas.

    Terapia de grupo: qué es, en qué consiste y cómo es una sesión

    Es un tratamiento psicológico en que varias personas con un problema parecido trabajan juntas, guiadas por un profesional. El terapeuta no atiende a cada una por turnos: organiza la sesión para que lo que dice, ensaya o prueba una persona le sirva también a las demás.

    El formato más estudiado es el cognitivo-conductual, y los manuales dan un rango claro de cómo se arma. En la terapia dialéctico-conductual (DBT), cada sesión de habilidades dura dos horas y media con una pausa, con grupos de 6 a 8 personas: la primera hora revisa las tareas y el ánimo de la semana, la segunda enseña y practica una habilidad nueva, y los últimos minutos cierran con las tareas para la casa (Linehan, 1993). El programa para fobia social descrito por Caballo (2015) usa 14 sesiones semanales de dos horas y media con 6 a 8 personas, con ensayo de conducta, grabación en video y retroalimentación del grupo. El curso de afrontamiento de la depresión de Lewinsohn y colaboradores (en Caballo, 2015) es más corto: 12 sesiones de una hora en ocho semanas, con grupos de 6 a 10.

    En el entrenamiento en habilidades sociales con el modelo Skillstreaming (McGinnis y Goldstein, 2003) la sesión sigue siempre la misma secuencia: se revisa la tarea de la semana, se explica para qué sirve la habilidad, se divide en pasos concretos, los terapeutas la demuestran, y después cada persona la ensaya con un juego de roles y recibe comentarios. Se repite hasta que todos hayan practicado y se asigna una tarea para hacer fuera del grupo. Lo recomendable son dos terapeutas, uno que conduce y otro que ayuda a modelar.

    Lo habitual es que la sesión tenga estructura, un tema o una habilidad del día, y tiempo para que cada persona participe, sin obligación de exponer más de lo que quiera.

    ¿Qué tipos de terapia de grupo existen?

    Cambia lo que se hace dentro, y conviene distinguirlo antes de apuntarse a uno.

    • Grupos de entrenamiento de habilidades o psicoeducativos. Hay un programa con sesiones numeradas, temas y tareas. Es el caso de la DBT, del entrenamiento en habilidades sociales y de los programas cognitivo-conductuales para ansiedad o depresión. La terapia cognitivo-conductual es la que más ensayos tiene en este formato.
    • Grupos de apoyo y de proceso. El material de trabajo es la relación entre los miembros y lo que cada uno vive. Los grupos de apoyo para familiares, cuidadores o personas que atraviesan una misma situación van por aquí, como los grupos de apoyo de alcohólicos anónimos, que no son terapia profesional pero comparten la lógica del apoyo entre iguales. Linehan (1993) advierte que en personas con mucha desregulación emocional centrarse en el proceso del grupo, en vez de enseñar habilidades, aumenta los conflictos y los abandonos.
    • Grupos homogéneos y mixtos. Un grupo homogéneo reúne a personas con el mismo diagnóstico, uno mixto a personas con problemas distintos. Para los trastornos de ansiedad, un metaanálisis encontró que los grupos de diagnóstico mixto fueron igual de efectivos que los de un solo diagnóstico, aunque esa evidencia todavía es escasa (Barkowski et al., 2020).
    • Cerrados y abiertos. En un grupo cerrado todos empiezan y terminan juntos. En uno abierto entran y salen personas durante el proceso.

    En la terapia de pareja o familiar las personas que consultan ya se conocen. En el grupo los participantes no tienen vínculo previo, y algunos programas lo exigen: en la DBT, por ejemplo, una pareja o un familiar directo no pueden estar en el mismo grupo (Linehan, 1993).

    ¿Funciona igual que la terapia individual?

    Sí, cuando se compara el mismo tratamiento en los dos formatos. Burlingame et al. (2016) reunieron 67 estudios que compararon ambos formatos dentro de un mismo trabajo. En los 46 que usaron el mismo tratamiento, con pacientes y dosis idénticos, la diferencia fue prácticamente cero (g = -0,01). En los 21 con tratamientos distintos fue casi igual de pequeña (g = -0,06), y allí pesó la lealtad de quienes investigaban a uno de los dos formatos. Tampoco hubo diferencias en aceptación, abandono, remisión ni mejoría, ni por tipo de diagnóstico.

    Este dato choca con lo que repiten muchas páginas: que los grupos son “aún más efectivos” que la terapia individual, o que combinar ambas es “el tratamiento más efectivo”. Ninguna de las dos frases sale de ese metaanálisis, que habla de equivalencia. Los estudios por trastorno, que verás en la tabla de abajo, tampoco muestran una superioridad general del grupo.

    Los beneficios de la terapia grupal son entonces sobre todo prácticos. Se puede acceder antes, suele ser más accesible, y permite ensayar con otras personas lo que en una sesión individual solo se conversa. Un metaanálisis de trastornos de alimentación señaló, además, que el grupo posiblemente sea más costo-efectivo (Grenon et al., 2017), aunque ese es un resultado más cauteloso que el de eficacia.

    Tampoco hay una única respuesta para todas las edades. En ansiedad infantil, un metaanálisis de nueve estudios no encontró diferencias globales entre terapia cognitivo-conductual individual y grupal ni en aceptabilidad ni en remisión, pero en adolescentes la individual salió mejor (DME = -0,77; IC 95 % -1,51 a -0,02), y no en niños (Guo et al., 2021). El intervalo es amplio, así que conviene leerlo como una pista, no como una regla.

    ¿Qué dice la evidencia, trastorno por trastorno?

    Los metaanálisis por trastorno responden una pregunta distinta: no si el grupo es mejor que el individual, sino si sirve frente a no hacer nada o frente a otros tratamientos. Estas son las cifras de los más recientes. La letra g es un tamaño del efecto: cerca de 0,2 se considera pequeño, 0,5 mediano y 0,8 grande.

    ProblemaQué encontró el metaanálisisEstudio
    Depresión y bipolar42 ensayos: el grupo para depresión supera a lista de espera y atención habitual, y es equivalente a la medicación. En bipolar supera a la atención habitual. No hubo más deserción que en los comparadores.Janis et al., 2021
    Depresión (TCC grupal)33 ensayos contra controles inactivos. El efecto fue similar sin importar la profesión de quien dirigía (p = 0,57); sin comorbilidad d = -0,69, y con psicólogos d = -0,78 (certeza moderada).Wong et al., 2024
    Ansiedad57 estudios y 3.656 personas: g = 0,92 contra no tratar, 0,29 contra factores comunes. Sin diferencias frente a terapia individual (k = 7) ni frente a fármacos.Barkowski et al., 2020
    Fobia social36 ensayos y 2.171 pacientes: g = 0,84 contra lista de espera. Sin diferencias en comparaciones directas con individual o fármacos.Barkowski et al., 2016
    TOC6 estudios con comparación directa (n = 327): sin diferencias en abandono ni en síntomas entre TCC grupal e individual. Evidencia preliminar.Pozza y Dèttore, 2017
    Estrés postraumático20 ensayos y 2.244 personas: g = 0,70 contra no tratar. La TCC grupal con exposición es la mejor respaldada. Se sabe poco de la comparación directa con la individual.Schwartze et al., 2019
    Trastorno límite de personalidad24 estudios y 1.595 personas: efecto grande en síntomas (g = 0,72) y moderado en conductas suicidas y autolesivas (g = 0,46), contra atención habitual.McLaughlin et al., 2019
    Trastornos alimentarios27 ensayos y 1.853 personas: más abstinencia de atracones y purgas que en lista de espera (RR = 5,51). Sin diferencia frente a otros tratamientos activos.Grenon et al., 2017
    Consumo de sustancias33 estudios: efectos pequeños en abstinencia. Los autores piden interpretarlos con cautela.Lo Coco et al., 2019
    Esquizofrenia52 estudios y 4.156 personas: efecto pequeño en síntomas (g = 0,30). Mejoran la remediación cognitiva, los grupos multifamiliares, los psicoeducativos y el entrenamiento en habilidades sociales.Burlingame et al., 2020
    Dolor crónico29 estudios y 4.571 personas: efecto pequeño en la intensidad del dolor (g = 0,26) contra un control pasivo.Alldredge et al., 2023

    Dos matices importan al leer esta tabla. Primero, casi todas las comparaciones contra “no hacer nada” favorecen al grupo, y eso prueba que sirve. Frente a otras formas de terapia es otra pregunta, y ahí las diferencias son mínimas. Segundo, los metaanálisis mezclan programas muy distintos entre sí: un grupo cognitivo-conductual estructurado y un grupo de apoyo informal no son lo mismo, aunque los dos aparezcan como “terapia de grupo”.

    Para alguno de estos problemas hay guías propias en el sitio sobre la terapia para la depresión, la ansiedad social y el tratamiento del trastorno de pánico. En pánico, además, la guía chilena es explícita sobre este punto: el Ministerio de Salud (2018) sugiere que la decisión entre terapia grupal e individual se tome de forma individualizada, y la califica como recomendación condicional con certeza de la evidencia baja.

    Beneficios de la terapia grupal: ¿por qué ayuda el grupo?

    Hay un factor propio del formato que los metaanálisis midieron: la cohesión, es decir, qué tan unido y comprometido se siente el grupo. En 55 estudios, una mayor cohesión se asoció con mejores resultados (r = 0,26, un efecto moderado), con mucha variación entre estudios. Esa relación dependió, entre otros factores, de las intervenciones del terapeuta para aumentar la cohesión, del número de sesiones y del tipo de grupo (Burlingame et al., 2018).

    Otro metaanálisis de 37 estudios encontró que los resultados de las personas de un mismo grupo se parecen algo entre sí (correlación intraclase media de 0,06) (Kivlighan et al., 2020). Es un efecto pequeño, pero apunta a que el grupo como conjunto influye, además del tratamiento que recibe cada uno.

    En términos cotidianos, quienes llegan a un grupo suelen aprender mirando cómo otros enfrentan lo mismo, reciben comentarios de varias personas y ensayan en un entorno que se parece más a la vida social que una consulta de a dos. Los manuales de tratamiento lo describen como aprendizaje por modelado y como un espacio para ensayar la conducta interpersonal (Caballo, 2013, 2015; Linehan, 1993). Es una de las razones por las que los grupos se usan tanto en fobia social y en habilidades sociales.

    ¿Quién no debería ir a un grupo? Riesgos y abandono

    No hay un metaanálisis que diga a quién no corresponde un grupo, así que lo que sigue sale de los criterios de programas concretos y de un estudio de eventos adversos, y conviene tomarlo como orientación.

    Los manuales piden derivar a terapia individual, al menos mientras tanto, cuando existen conductas hostiles o destructivas que interrumpen al grupo, una crisis suicida inminente, asistir bajo los efectos del alcohol o las drogas, o un ritmo de avance muy distinto al del resto (Linehan, 1993; Caballo, 2015). En la DBT, además, el grupo exige tener a la vez un terapeuta individual (Linehan, 1993).

    El principal riesgo propio de este formato es sentirse expuesto o desbordado. Un estudio con 180 pacientes hospitalizados que participaron en psicoterapia grupal encontró que entre un 60 y un 65 % refirió empeoramiento del ánimo o reacciones no deseadas en algún momento, y que un 34 % abandonó antes de tiempo. Las reacciones disminuyeron con las sesiones y se asociaron con mejoría posterior, pero es un estudio de pacientes internados, que no se puede trasladar tal cual a un grupo ambulatorio (Schneibel et al., 2017).

    Hay desventajas más ordinarias. Se personaliza menos el tratamiento, cada persona tiene menos minutos de atención, una persona con mucho malestar puede contagiar el ánimo del grupo y la logística es rígida: hay que reunir a 6 a 8 personas y es difícil recuperar una sesión perdida. Sobre el tamaño ideal, una revisión de 17 estudios encontró asociaciones en 7 de ellos y una tendencia a mejores resultados en grupos más pequeños, pero los propios autores dicen que falta mucha más investigación (Twomey y Dowling, 2025).

    La confidencialidad también merece una pregunta antes de empezar. Los programas serios la ponen como regla explícita: lo que se dice y quiénes participan no se comenta fuera de la sesión (Linehan, 1993). Pregunta al terapeuta cómo se acuerda en su grupo.

    Si estás pasando por una crisis, con ideas de hacerte daño, no esperes a que se arme un grupo. En Chile puedes llamar a la Línea de Prevención del Suicidio, *4141, o a Salud Responde, 600 360 7777.

    ¿Funciona la terapia de grupo online?

    Es una modalidad en crecimiento, aunque con menos evidencia sólida que la presencial. Una revisión sistemática de 33 artículos sobre psicoterapia grupal en línea ordenó los temas principales de la experiencia, pero no entrega cifras de eficacia (Andrews et al., 2024). Conviene hacerse las mismas preguntas que para cualquier grupo: quién lo conduce, cuántas personas son, cómo se resguarda la confidencialidad y si se puede conversar con el terapeuta fuera de sesión. Si estás evaluando el formato digital en general, te puede servir leer sobre terapia online o presencial.

    Terapia de grupo en Chile: dónde y cuánto cuesta

    El acceso es distinto según el sistema de salud.

    • Red pública (Fonasa). Los talleres, las intervenciones psicosociales y las terapias grupales de salud mental se entregan en CESFAM, COSAM y centros comunitarios. Desde septiembre de 2022 las atenciones de salud mental de la red pública no tienen copago para los tramos A, B, C y D. Se accede inscribiéndote en tu CESFAM.
    • GES de depresión. El problema de salud N° 34 (depresión en personas de 15 años y más) incluye, según el listado específico de prestaciones del Decreto Supremo N° 29 de 2025, una intervención psicosocial grupal para 4 a 8 pacientes, familiares o cuidadores en los casos leves, moderados y graves. En la fase aguda de depresión grave con psicosis, riesgo suicida alto o falta de respuesta al tratamiento, se agrega psicoterapia de grupo para 4 a 8 pacientes con psicólogo o psiquiatra (Ministerio de Salud, 2025).
    • Modalidad de Libre Elección de Fonasa. En el extracto del arancel MLE 2026 revisado, el grupo 09 (psicología clínica) codifica la consulta de psicólogo clínico, la psicoterapia individual y la de pareja, pero no incluye una prestación de psicoterapia grupal con código, valor y tope propios (Fondo Nacional de Salud, 2026). Eso quiere decir que Fonasa no la bonifica por esta vía, no que los psicólogos privados no ofrezcan grupos. Confirma siempre con el profesional y con tu isapre cómo se cobra.

    Los valores cambian cada año, así que aquí van las reglas y no los montos. Si dudas entre un psicólogo o un psiquiatra para empezar, revisa psicólogo o psiquiatra: cuál necesito.

    ¿Terapia grupal o individual? Cinco preguntas para decidir

    No hay una elección correcta para todos. Estas cinco preguntas ordenan la decisión.

    1. ¿Tu problema tiene un programa de grupo con respaldo? Hay buena evidencia en depresión, ansiedad, fobia social, estrés postraumático, trastornos alimentarios y trastorno límite de personalidad. En otros problemas hay menos datos.
    2. ¿Estás en crisis? Con riesgo de hacerte daño, un episodio agudo o consumo activo, lo habitual es empezar con un tratamiento individual, y el grupo puede venir después.
    3. ¿Lo que quieres trabajar es interpersonal? Si te cuesta hablar con otras personas, hacerte entender o poner límites, practicarlo con otros es justamente lo que ofrece el grupo. Para habilidades concretas, mira las habilidades sociales.
    4. ¿Cuánto tiempo y regularidad tienes? Los programas piden asistir a casi todas las sesiones y hacer tareas entre una y otra.
    5. ¿Qué opciones tienes a mano? Un grupo gratuito en la red pública puede ser una buena puerta de entrada. Si ya tienes psicólogo, pregúntale si ofrece o conoce un grupo para tu problema y cómo se combinaría con tu terapia.

    Si ya estás dudando de si necesitas ayuda profesional, puede servirte cómo saber si necesito un psicólogo y qué esperar en la primera sesión.

    Preguntas frecuentes sobre la terapia de grupo

    ¿Es mejor la terapia grupal o la individual?

    Cuando se comparan el mismo tratamiento en ambos formatos, los resultados son prácticamente iguales: un metaanálisis de 67 estudios encontró diferencias casi nulas en mejoría, remisión, aceptación y abandono. Lo que cambia es el acceso, el costo y la posibilidad de practicar con otras personas. La elección depende más de tu problema y de tu momento que de una superioridad general.

    ¿Tengo que contar mi vida delante de desconocidos?

    No. En los grupos estructurados cada sesión tiene un tema o una habilidad, y cada persona participa en la medida en que se sienta cómoda. Lo que sí piden los programas es asistir con regularidad, hacer las tareas y respetar la confidencialidad. Antes de entrar puedes preguntar cómo se organiza y qué se espera de ti.

    ¿Cuántas personas son y cuánto dura una sesión?

    Los programas descritos en los manuales usan grupos de 4 a 10 personas, lo más frecuente entre 6 y 8, con uno o dos terapeutas. Las sesiones duran entre una hora y dos horas y media según el programa, y el tratamiento completo va de 6 a 16 sesiones o más, con seguimiento posterior en algunos casos.

    ¿Se puede combinar con terapia individual?

    Sí, y en algunos programas es requisito, como en la terapia dialéctico-conductual para trastorno límite de personalidad. Que combinar sea “el tratamiento más efectivo” es una afirmación frecuente que no se desprende de los estudios revisados aquí, pero sí puede tener sentido cuando el grupo trabaja habilidades y la sesión individual trabaja tu caso en particular.

    ¿Fonasa cubre la terapia de grupo?

    En la red pública, los talleres y terapias grupales de salud mental no tienen copago para los tramos A a D, y el GES de depresión incluye intervención psicosocial grupal. En la Modalidad de Libre Elección, el arancel 2026 no codifica la psicoterapia grupal en el grupo 09, así que consulta a tu prestador y a tu isapre cómo se cobra.

    ¿Cuál es la diferencia con un grupo de apoyo?

    Un grupo de apoyo reúne a personas con una misma experiencia para compartirla y acompañarse, y puede funcionar sin un profesional. La terapia de grupo la conduce un terapeuta con formación, tiene objetivos de tratamiento y, en muchos casos, un programa estructurado. Ambos pueden ayudar, pero no se reemplazan entre sí.

    Cuándo consultar con un psicólogo

    Si tu problema te está limitando en el trabajo, en la vida social o en el ánimo, vale la pena consultar, ya sea para un grupo o para una terapia individual. Un psicólogo clínico puede evaluar tu situación y decirte si hoy conviene un grupo, un tratamiento individual o ambos. Si quieres orientación sobre qué formato puede calzar contigo, puedes agendar una consulta desde la página de contacto y revisamos tu caso.

    ¿Te gustaría conversarlo con alguien?

    Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

    Agenda una hora

    Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

    Referencias

    Alldredge, C., Burlingame, G., y Rosendahl, J. (2023). Group psychotherapy for chronic pain: A meta-analysis. Psychotherapy, 60(2), 194-205. https://doi.org/10.1037/pst0000485

    Andrews, K., Ross, D., y Maroney, T. L. (2024). Online group psychotherapy: A systematic review. Community Mental Health Journal, 60(8), 1511-1531. https://doi.org/10.1007/s10597-024-01304-4

    Barkowski, S., Schwartze, D., Strauss, B., Burlingame, G. M., Barth, J., y Rosendahl, J. (2016). Efficacy of group psychotherapy for social anxiety disorder: A meta-analysis of randomized-controlled trials. Journal of Anxiety Disorders, 39, 44-64. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2016.02.005

    Barkowski, S., Schwartze, D., Strauss, B., Burlingame, G. M., y Rosendahl, J. (2020). Efficacy of group psychotherapy for anxiety disorders: A systematic review and meta-analysis. Psychotherapy Research, 30(8), 965-982. https://doi.org/10.1080/10503307.2020.1729440

    Burlingame, G. M., McClendon, D. T., y Yang, C. (2018). Cohesion in group therapy: A meta-analysis. Psychotherapy, 55(4), 384-398. https://doi.org/10.1037/pst0000173

    Burlingame, G. M., Seebeck, J. D., Janis, R. A., Whitcomb, K. E., Barkowski, S., Rosendahl, J., y Strauss, B. (2016). Outcome differences between individual and group formats when identical and nonidentical treatments, patients, and doses are compared: A 25-year meta-analytic perspective. Psychotherapy, 53(4), 446-461. https://doi.org/10.1037/pst0000090

    Burlingame, G. M., Svien, H., Hoppe, L., Hunt, I., y Rosendahl, J. (2020). Group therapy for schizophrenia: A meta-analysis. Psychotherapy, 57(2), 219-236. https://doi.org/10.1037/pst0000293

    Caballo, V. E. (Dir.). (2013). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2). Siglo XXI.

    Caballo, V. E. (Dir.). (2015). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 1). Siglo XXI.

    Fondo Nacional de Salud. (2026). Arancel de Prestaciones de Salud año 2026, Modalidad Libre Elección (MLE) [Grupo 09, psicología y psiquiatría clínica]. https://www.fonasa.gob.cl/prestadores/normativa-y-arancel-mle/

    Grenon, R., Schwartze, D., Hammond, N., Ivanova, I., Mcquaid, N., Proulx, G., y Tasca, G. A. (2017). Group psychotherapy for eating disorders: A meta-analysis. International Journal of Eating Disorders, 50(9), 997-1013. https://doi.org/10.1002/eat.22744

    Guo, T., Su, J., Hu, J., Aalberg, M., Zhu, Y., Teng, T., y Zhou, X. (2021). Individual vs. group cognitive behavior therapy for anxiety disorder in children and adolescents: A meta-analysis of randomized controlled trials. Frontiers in Psychiatry, 12, Artículo 674267. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2021.674267

    Janis, R. A., Burlingame, G. M., Svien, H., Jensen, J., y Lundgreen, R. (2021). Group therapy for mood disorders: A meta-analysis. Psychotherapy Research, 31(3), 342-358. https://doi.org/10.1080/10503307.2020.1817603

    Kivlighan, D. M., Aloe, A. M., Adams, M. C., Garrison, Y. L., Obrecht, A., Ho, Y. C. S., Kim, J. Y. C., Hooley, I. W., Chan, L., y Deng, K. (2020). Does the group in group psychotherapy matter? A meta-analysis of the intraclass correlation coefficient in group treatment research. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 88(4), 322-337. https://doi.org/10.1037/ccp0000474

    Linehan, M. M. (1993). Skills training manual for treating borderline personality disorder. Guilford Press.

    Lo Coco, G., Melchiori, F., Oieni, V., Infurna, M. R., Strauss, B., Schwartze, D., Rosendahl, J., y Gullo, S. (2019). Group treatment for substance use disorder in adults: A systematic review and meta-analysis of randomized-controlled trials. Journal of Substance Abuse Treatment, 99, 104-116. https://doi.org/10.1016/j.jsat.2019.01.016

    McGinnis, E., y Goldstein, A. P. (2003). Skillstreaming in early childhood: Teaching prosocial skills to the preschool and kindergarten child (ed. rev.). Research Press.

    McLaughlin, S. P. B., Barkowski, S., Burlingame, G. M., Strauss, B., y Rosendahl, J. (2019). Group psychotherapy for borderline personality disorder: A meta-analysis of randomized-controlled trials. Psychotherapy, 56(2), 260-273. https://doi.org/10.1037/pst0000211

    Ministerio de Salud. (2018). Recomendación T2: Terapia grupal o individual en trastorno de pánico. Departamento de Evidencia y Políticas de Salud (DIPRECE). https://diprece.minsal.cl/temas-de-salud/orden-alfabetico/guias-clinicas-no-ges/guias-clinicas-no-ges-salud-mental/trastorno-ansioso/recomendaciones/r-t2-2018/

    Ministerio de Salud. (2025). Decreto Supremo N° 29: Aprueba Garantías Explícitas en Salud del Régimen General de Garantías en Salud [Problema de salud N° 34, depresión en personas de 15 años y más].

    Pozza, A., y Dèttore, D. (2017). Drop-out and efficacy of group versus individual cognitive behavioural therapy: What works best for obsessive-compulsive disorder? A systematic review and meta-analysis of direct comparisons. Psychiatry Research, 258, 24-36. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2017.09.056

    Schneibel, R., Wilbertz, G., Scholz, C., Becker, M., Brakemeier, E.-L., Bschor, T., Zobel, I., y Schmoll, D. (2017). Adverse events of group psychotherapy in the in-patient setting: Results of a naturalistic trial. Acta Psychiatrica Scandinavica, 136(3), 247-258. https://doi.org/10.1111/acps.12747

    Schwartze, D., Barkowski, S., Strauss, B., Knaevelsrud, C., y Rosendahl, J. (2019). Efficacy of group psychotherapy for posttraumatic stress disorder: Systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Psychotherapy Research, 29(4), 415-431. https://doi.org/10.1080/10503307.2017.1405168

    Twomey, C., y Dowling, C. (2025). Associations of group size with cohesion and clinical outcomes in group psychotherapy: A systematic review. International Journal of Group Psychotherapy, 75(2), 345-364. https://doi.org/10.1080/00207284.2025.2456020

    Wong, C. P. S., Yeung, J. T. K., Fong, D. Y. T., Smith, R. D., Ngan, A. H. Y., Lam, Y. Y. L., Chan, K. S. S., Leung, H. H. Y., Wang, M. P., y Wong, J. Y. H. (2024). Effectiveness of group cognitive behavioral therapy for depression in adults: A systematic review and meta-analysis of delivery by different healthcare professionals. Cognitive Behaviour Therapy, 53(3), 302-323. https://doi.org/10.1080/16506073.2024.2313741

    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

    En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre salud mental y desarrollo. Los artículos se actualizan cuando aparecen datos que cambian su interpretación.

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