Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico
Hay personas que frente a un mal día cambian el chip solas, sin mucho esfuerzo consciente, y otras que se quedan dando vueltas horas después, con el cuerpo todavía tenso. Ninguna de las dos formas es “mala” en sí misma, pero sí se pueden medir, y de hecho la psicología lleva más de veinte años haciéndolo con instrumentos concretos.
En esta guía vas a encontrar los dos cuestionarios más usados para eso: el ERQ (Emotion Regulation Questionnaire), que mide qué tanto usas la reevaluación cognitiva y la supresión expresiva, y la DERS (Difficulties in Emotion Regulation Scale), que detecta en qué áreas concretas se traba tu regulación emocional. Reproducimos sus ítems reales, cómo se corrigen paso a paso, sus versiones abreviadas (ERQ-CA para niños y adolescentes, DERS-16) y una calculadora interactiva para que los completes tú mismo y veas tu perfil al momento.
En corto: el ERQ (Gross y John, 2003) tiene 10 ítems y mide dos estrategias (reevaluación cognitiva y supresión expresiva) en una escala de 7 puntos. La DERS (Gratz y Roemer, 2004) tiene 36 ítems en su versión original y 16 en su versión abreviada (DERS-16, Bjureberg et al., 2016), y evalúa seis dimensiones distintas de la dificultad para regular emociones. Ninguno de los dos tiene puntos de corte clínicos oficiales: ambos se interpretan por perfil, comparando tu puntaje con las medias publicadas en muestras de referencia, no con una etiqueta de “normal” o “patológico”.
¿Qué mide el Cuestionario de Regulación Emocional (ERQ)?
El ERQ fue creado por James Gross y Oliver John en 2003 para algo bien puntual: medir la tendencia habitual de una persona a usar dos estrategias de regulación emocional distintas, sin juzgar cuál es mejor. La reevaluación cognitiva consiste en cambiar la forma de pensar sobre una situación para modificar el impacto emocional que tiene. La supresión expresiva, en cambio, es contener la expresión externa de una emoción que ya está ocurriendo, aunque por dentro siga presente.
La diferencia no es cosmética. Según el modelo de proceso de Gross (1998), estas dos estrategias actúan en momentos distintos del proceso emocional: la reevaluación interviene temprano, antes de que la emoción se instale del todo, mientras que la supresión actúa tarde, cuando la respuesta emocional ya está en marcha. Esa diferencia de “timing” explica buena parte de por qué tienen consecuencias tan distintas, algo que vas a ver más abajo.
Ficha técnica del ERQ
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Nombre completo | Emotion Regulation Questionnaire (ERQ) |
| Autores | James J. Gross y Oliver P. John (2003) |
| Adaptación al español | Rodríguez-Carvajal, Moreno-Jiménez y Garrosa (2006), Universidad Autónoma de Madrid |
| Ítems | 10 (6 de reevaluación cognitiva, 4 de supresión expresiva) |
| Escala de respuesta | Likert de 7 puntos (1 = totalmente en desacuerdo, 7 = totalmente de acuerdo) |
| Tiempo de aplicación | 3 a 5 minutos |
| Población | Adultos y adolescentes mayores |
| Costo | Dominio público, de libre uso para fines clínicos y de investigación |
Los 10 ítems del ERQ (cuestionario para imprimir)
Puedes copiar esta lista o usar directamente la versión interactiva más abajo. Responde cada frase con un número del 1 (totalmente en desacuerdo) al 7 (totalmente de acuerdo):
Descárgalos en PDF: ERQ y DERS-16, cuestionarios imprimibles. Tres páginas en A4 con los 10 ítems del ERQ y los 16 de la DERS-16, sus dos escalas de respuesta, la casilla para anotar cada puntaje y las fórmulas de corrección de ambas (promedios por subescala en el ERQ, sumas por subescala en la DERS-16). Son los mismos ítems que aparecen en esta página, listos para responder en papel y volver a aplicar dentro de unas semanas.
Sin puntos de corte, porque no los tienen. La hoja no incluye ninguna banda de tipo «normal» o «clínico»: ni el ERQ ni la DERS los tienen publicados. Lleva en cambio las medias de referencia de la DERS-16 (42,9 y 33,6 puntos sobre 80 en dos muestras comunitarias; Bjureberg et al., 2016) y la cita de sus autores, que es lo que exige su licencia de uso.
- Cuando quiero sentir más emociones positivas (como alegría o diversión), cambio lo que estoy pensando.
- Me guardo mis emociones para mí mismo/a.
- Cuando quiero sentir menos emociones negativas (como tristeza o enojo), cambio lo que estoy pensando.
- Cuando siento emociones positivas, tengo cuidado de no expresarlas.
- Cuando enfrento una situación estresante, me esfuerzo por pensar en ella de una manera que me ayude a mantener la calma.
- Controlo mis emociones no expresándolas.
- Cuando quiero sentir más emociones positivas, cambio la forma en que pienso sobre la situación.
- Controlo mis emociones cambiando la forma en que pienso sobre la situación en la que estoy.
- Cuando siento emociones negativas, me aseguro de no expresarlas.
- Cuando quiero sentir menos emociones negativas, cambio la forma en que pienso sobre la situación.
Cómo se corrige e interpreta el ERQ
La corrección del ERQ es simple, aunque conviene hacerla con calma la primera vez. Se calcula el promedio (no la suma) de los ítems de cada subescala:
- Reevaluación cognitiva: promedio de los ítems 1, 3, 5, 7, 8 y 10.
- Supresión expresiva: promedio de los ítems 2, 4, 6 y 9.
El resultado de cada subescala queda entre 1 y 7. No hay ítems inversos que recodificar, lo que hace la corrección bastante más simple que la de otras escalas.
Sobre la interpretación, hay un punto que suele generar confusión y que conviene aclarar desde ya: los propios autores del ERQ nunca establecieron puntos de corte que permitan decir “tu regulación emocional es buena” o “mala” a partir de un número. Lo que existe son medias de referencia obtenidas en muestras normativas (población general, mayormente universitaria), que sirven para comparar, no para diagnosticar. Un puntaje más alto en reevaluación cognitiva se asocia, en la literatura, con menos síntomas depresivos y ansiosos; un puntaje más alto en supresión se asocia con el patrón inverso (Preece et al., 2021). Pero eso es una tendencia poblacional, no una sentencia individual.
ERQ-CA: la versión para niños y adolescentes
Cuando quien responde tiene entre 9 y 18 años, el ERQ original cambia por el ERQ-CA (Emotion Regulation Questionnaire for Children and Adolescents), adaptado por Gullone y Taffe en 2012. Mantiene la misma estructura de 10 ítems y las mismas dos subescalas (reevaluación en los ítems 1, 3, 5, 7, 8 y 10; supresión en los ítems 2, 4, 6 y 9), pero simplifica la escala de respuesta a 5 puntos (1 = totalmente en desacuerdo, 5 = totalmente de acuerdo) para que el lenguaje sea más accesible a esa edad. La validación original se hizo con 827 adolescentes de 10 a 18 años y mostró buena estabilidad a lo largo de 12 meses, lo que la vuelve razonablemente confiable para seguimiento en el tiempo. También existe una adaptación al español evaluada en población adolescente temprana.
El modelo de Gross: por qué importa cuándo regulas, no solo cómo
Gross (1998) propuso que la regulación emocional no ocurre en un solo punto, sino que se puede intervenir en cinco momentos distintos del proceso: la selección de la situación (elegir si te expones a algo o no), la modificación de la situación (cambiar activamente lo que está pasando), el despliegue atencional (hacia dónde diriges tu atención dentro de la situación), el cambio cognitivo (que incluye la reevaluación) y la modulación de la respuesta (que incluye la supresión, ya con la emoción en curso).
La reevaluación y la supresión, que son las dos que mide el ERQ, están en extremos casi opuestos de esa cadena. Actuar temprano (reevaluando) suele costar menos y dejar menos huella; actuar tarde (suprimiendo) exige más esfuerzo mental sostenido, precisamente porque hay que contener algo que ya está en marcha. Esa lógica explica un hallazgo bastante replicado: la supresión, sostenida en el tiempo, se relaciona con más afecto negativo, mientras que la reevaluación tiende a asociarse con más afecto positivo (Brockman et al., 2017). Aunque hay un matiz importante: en adolescentes de 17 a 19 años, una investigación con muestreo diario encontró que más reevaluación se asociaba, contra lo esperado, con más afecto negativo, un patrón que se revierte con la edad. La regulación emocional no termina de madurar de un día para otro.
¿Qué mide la Escala de Dificultades en la Regulación Emocional (DERS)?
Si el ERQ pregunta “¿qué estrategia usas?”, la DERS pregunta algo distinto: “¿en qué se te traba el proceso?”. Gratz y Roemer la diseñaron en 2004 partiendo de una premisa distinta a la intuitiva: los problemas de regulación emocional no son “sentir demasiado” ni “no poder controlar las emociones” en un sentido simple. Son la dificultad para modular la intensidad o la duración de una respuesta emocional, sin que eso implique eliminarla o reprimirla.
Ficha técnica de la DERS
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Nombre completo | Difficulties in Emotion Regulation Scale (DERS) |
| Autoras | Kim L. Gratz y Lizabeth Roemer (2004) |
| Versión breve | DERS-16 (Bjureberg et al., 2016) |
| Ítems | 36 en la versión original / 16 en la DERS-16 |
| Subescalas | 6 en la versión original / 5 en la DERS-16 (no incluye “falta de conciencia emocional”) |
| Escala de respuesta | Likert de 5 puntos (1 = casi nunca, 5 = casi siempre) |
| Tiempo de aplicación | 10-15 minutos (original) / 2-3 minutos (DERS-16) |
| Uso clínico | Habitual en terapia dialéctico-conductual (TDC), para perfilar el déficit específico y monitorear cambios cada pocas semanas |
Las seis dimensiones que evalúa la versión original son: no-aceptación de las respuestas emocionales (juzgarte por lo que sientes), dificultades para dirigir el comportamiento a metas cuando estás alterado, dificultades de control de impulsos, falta de conciencia emocional, acceso limitado a estrategias de regulación percibidas como eficaces, y falta de claridad emocional (no saber bien qué estás sintiendo).
Los 16 ítems de la DERS-16 (versión abreviada, para imprimir)
La versión de 16 ítems, desarrollada por Bjureberg y colaboradores en 2016, quita la subescala de conciencia emocional (la que peor rendía psicométricamente en la escala larga) y conserva las otras cinco. Responde cada frase pensando en “cuando estoy alterado/a”, con una escala de 1 (casi nunca) a 5 (casi siempre):
- Me cuesta encontrarle sentido a mis emociones.
- Me siento confundido/a sobre lo que siento.
- Cuando estoy alterado/a, me cuesta terminar lo que estoy haciendo.
- Cuando estoy alterado/a, siento que pierdo el control.
- Cuando estoy alterado/a, creo que voy a seguir sintiéndome así por mucho tiempo.
- Cuando estoy alterado/a, creo que voy a terminar sintiéndome muy deprimido/a.
- Cuando estoy alterado/a, me cuesta concentrarme en otras cosas.
- Cuando estoy alterado/a, siento que pierdo el control de mi conducta.
- Cuando estoy alterado/a, siento vergüenza de mí mismo/a por sentirme así.
- Cuando estoy alterado/a, siento que soy débil.
- Cuando estoy alterado/a, me cuesta controlar mi conducta.
- Cuando estoy alterado/a, creo que no hay nada que pueda hacer para sentirme mejor.
- Cuando estoy alterado/a, me irrito conmigo mismo/a por sentirme así.
- Cuando estoy alterado/a, empiezo a sentirme muy mal conmigo mismo/a.
- Cuando estoy alterado/a, me cuesta pensar en otra cosa.
- Cuando estoy alterado/a, mis emociones se sienten abrumadoras.
Cómo se puntúa la DERS-16 y qué significa el resultado
La corrección suma los 16 ítems (no hay ítems inversos en esta versión), lo que da un puntaje total entre 16 y 80. Las cinco subescalas se calculan sumando sus ítems correspondientes:
- Falta de claridad emocional: ítems 1 y 2.
- Dificultades para el comportamiento dirigido a metas: ítems 3, 7 y 15.
- Dificultades de control de impulsos: ítems 4, 8 y 11.
- Acceso limitado a estrategias de regulación: ítems 5, 6, 12, 14 y 16.
- No-aceptación de las respuestas emocionales: ítems 9, 10 y 13.
A mayor puntaje, mayores dificultades de regulación emocional. Igual que con el ERQ, tampoco existe un punto de corte clínico oficial y validado para distinguir “regulación normal” de “desregulación clínica” con un número exacto. Lo que sí hay son referencias de muestras comunitarias: en el estudio original de validación, dos muestras de adultos de población general obtuvieron promedios de 42,9 y 33,6 puntos sobre 80 (Bjureberg et al., 2016). Un puntaje bastante por encima de esas referencias no es un diagnóstico, pero sí una señal razonable para conversarlo con un profesional, sobre todo si se sostiene en el tiempo.
Lo que la evidencia dice sobre la regulación emocional (y por qué no es solo un tecnicismo)
Estos cuestionarios no miden un constructo abstracto sin consecuencias. Un metaanálisis multinivel reciente, que reunió 619 estudios y más de 78.000 participantes, encontró que las personas con algún trastorno mental reportan dificultades de regulación emocional marcadamente mayores que la población general (diferencia de medias estandarizada = 1,70), con menor uso de estrategias como la aceptación y la reevaluación cognitiva, y mayor uso de rumiación, evitación y supresión (Clamor et al., 2026). Los perfiles, además, no son idénticos entre diagnósticos: en los trastornos de personalidad predominan las dificultades de aceptación, mientras que en los cuadros depresivos destaca sobre todo la rumiación.
La buena noticia es que esto se puede trabajar. Una revisión sistemática paraguas, que sintetizó 21 revisiones previas, encontró que la terapia dialéctico-conductual (TDC) y la terapia cognitivo-conductual (TCC) son efectivas para reducir la desregulación emocional en adultos (Saccaro et al., 2024). Un metaanálisis de 18 estudios encontró un efecto moderado de las intervenciones psicológicas sobre las estrategias de regulación emocional al terminar el tratamiento (cambio medio estandarizado = 0,55). En adolescentes, las intervenciones basadas en mindfulness también mostraron mejoras significativas en regulación emocional, además de reducciones en síntomas depresivos y ansiosos (Zhao y Huang, 2026), con un patrón claro de dosis-respuesta: a más sesiones, mayor mejora.
[EXPERIENCIA: en consulta es común que las personas lleguen describiendo la supresión como si fuera “aguantar”, casi una virtud, y cueste un poco reencuadrarla como una estrategia que tiene un costo acumulado cuando se usa de forma casi exclusiva.]
También hay diferencias claras por edad. Un estudio con 254 adolescentes de 9 a 16 años encontró que los más chicos (9 a 12 años) puntuaban más bajo en estrategias de regulación que el grupo de 13 a 16, y que las niñas reportaban más uso de estrategias adaptativas frente a la tristeza, la ansiedad y el enojo, aunque esa ventaja se revertía con la edad (Sanchis-Sanchis et al., 2020). En otras palabras: parte de lo que se ve como “inmadurez emocional” en la infancia y la primera adolescencia es, en realidad, un sistema de regulación que sigue en construcción.
Calculadora interactiva: completa el ERQ y la DERS-16
Antes de seguir con cuándo conviene pedir ayuda profesional, puedes usar la herramienta de abajo para completar el ERQ y la DERS-16 con tus propias respuestas y ver tu perfil al instante, calculado exactamente con las fórmulas de corrección explicadas arriba. No guarda ni envía tus respuestas a ningún lado: todo el cálculo ocurre en tu navegador.
Respondan con calma, no hay respuestas correctas ni trampa: la utilidad de esto está en el patrón que describe, no en “aprobar” ningún número.
Ya con tu perfil a la vista, vale la pena leerlo con el mismo criterio que se explicó más arriba: es una fotografía orientativa de tus tendencias, comparada con medias de estudios publicados, no una etiqueta clínica.
¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?
Ni un ERQ inclinado hacia la supresión ni una DERS-16 con puntaje alto son, por sí solos, motivo automático de preocupación. Todos suprimimos emociones en algún contexto (una reunión de trabajo tensa no es el lugar para explotar) y todos tenemos días en que la regulación falla. La pregunta relevante es otra: ¿este patrón se sostiene en el tiempo y te está costando algo concreto?
Vale la pena pedir una evaluación cuando:
- La dificultad para regular emociones interfiere de forma sostenida con el trabajo, los estudios o las relaciones.
- Notas que dependes casi exclusivamente de la supresión, con poco espacio para procesar lo que sientes de otra forma.
- Aparecen síntomas de ansiedad, depresión o irritabilidad marcada junto con esta dificultad.
- En niños o adolescentes, las dificultades para calmarse generan conflictos frecuentes en el colegio o la casa, más allá de lo esperable para su edad.
- Ya intentaste estrategias propias y sientes que no logras traducirlas en cambios reales.
Un psicólogo clínico puede aplicar estos mismos instrumentos de forma más completa (junto con una entrevista clínica), identificar con precisión en qué parte del proceso se traba tu regulación y trabajar contigo un plan concreto, que en la mayoría de los casos combina estrategias conductuales con un trabajo más de fondo sobre cómo interpretas y procesas tus emociones.
Preguntas frecuentes
¿Qué mide el Cuestionario de Regulación Emocional (ERQ)? El ERQ mide la tendencia habitual de una persona a usar dos estrategias de regulación emocional: la reevaluación cognitiva (cambiar cómo piensas sobre una situación) y la supresión expresiva (contener la expresión externa de una emoción). Tiene 10 ítems y se responde en una escala de 7 puntos.
¿Cómo se interpreta el ERQ? Se calcula el promedio de los ítems de cada subescala (reevaluación: ítems 1, 3, 5, 7, 8, 10; supresión: ítems 2, 4, 6, 9), sin ítems inversos. No existen puntos de corte clínicos oficiales: el resultado se compara con medias de muestras normativas, no con un umbral de "normalidad".
¿Qué diferencia hay entre el ERQ y el ERQ-CA? El ERQ-CA es la adaptación del ERQ para niños y adolescentes de 9 a 18 años (Gullone y Taffe, 2012). Mantiene los mismos 10 ítems y subescalas, pero usa una escala de respuesta más simple, de 5 puntos en vez de 7.
¿Qué evalúa la escala DERS? La DERS mide seis dimensiones de dificultad para regular emociones: no-aceptación, dificultades para actuar dirigido a metas, control de impulsos, conciencia emocional, acceso a estrategias de regulación y claridad emocional. Su versión breve, la DERS-16, evalúa cinco de esas seis dimensiones con 16 ítems.
¿Existen puntos de corte oficiales para el ERQ o el DERS? No. Ni los autores del ERQ ni los de la DERS establecieron umbrales clínicos oficiales. Ambos instrumentos se interpretan comparando el puntaje con medias de muestras de referencia publicadas, y siempre en conjunto con una evaluación clínica más amplia.
¿Dónde puedo descargar el ERQ y el DERS en PDF? Acá mismo: ERQ y DERS-16, cuestionarios imprimibles, tres páginas en A4 con los ítems de ambos, sus escalas de respuesta y las fórmulas de corrección. Los dos instrumentos son de uso académico y clínico libre citando a sus autores, y la hoja lleva esa atribución. Lo que no vas a encontrar en ella son puntos de corte: ni el ERQ ni la DERS los tienen, así que cualquier PDF que reparta bandas de «regulación normal» o «desregulación clínica» se las inventó. Para la DERS-36 completa y para las adaptaciones validadas al español, la vía es la publicación original de cada una, citada al final de esta guía.
Si después de leer esto y de completar la calculadora sientes que tu forma de regular las emociones te está costando más de lo que te gustaría, conversarlo con un psicólogo clínico es un paso simple y sin compromiso para entender mejor tu propio patrón, con una mirada profesional detrás.
Sobre el autor
Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico. Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia. Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud). Perfil profesional
Referencias
Bjureberg, J., Ljótsson, B., Tull, M. T., Hedman, E., Sahlin, H., Lundh, L. G., Bjärehed, J., DiLillo, D., Messman-Moore, T., Gumpert, C. H., y Gratz, K. L. (2016). Development and validation of a brief version of the Difficulties in Emotion Regulation Scale: The DERS-16. Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment, 38, 284-296. https://doi.org/10.1007/s10862-015-9514-x
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