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  • Envejecimiento activo: qué es y cómo se mide

    Envejecimiento activo: qué es y cómo se mide

    En Chile viven hoy 3.665.028 personas de 60 años o más, un 19,8 % de la población, según el Censo 2024 del INE. En 1992 eran el 9,7 %. Con ese número encima, la expresión «envejecimiento activo» aparece en talleres municipales, campañas de salud y revistas, casi siempre como sinónimo de «hacer ejercicio» o «mantenerse ocupado». La definición original dice bastante más, y la forma de medirla también.

    Si buscas qué es el envejecimiento activo, cómo lo define la OMS y cómo se sabe si una persona (o un país) envejece bien, aquí vas a encontrar el concepto, su diferencia con el envejecimiento saludable y el exitoso, las herramientas con las que se mide, lo que la evidencia respalda y lo que falta por saber. No hay un test con puntaje en esta página, y más abajo se explica por qué: ninguna de las herramientas serias califica a una persona como «activa» o «no activa».

    Respuesta corta: la OMS define el envejecimiento activo como el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. «Activo» se refiere a seguir participando en la vida social, económica, cultural y cívica, no solo a moverse. Se mide con instrumentos distintos según lo que se quiera saber: el Índice de Envejecimiento Activo para comparar países, la capacidad intrínseca para ver el funcionamiento de una persona, y cuestionarios como el WHOQOL-OLD para conocer cómo vive su propia vejez.

    ¿Qué es el envejecimiento activo según la OMS?

    El envejecimiento activo es el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Esa es la definición del marco que la Organización Mundial de la Salud presentó en 2002, durante la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en Madrid (OMS, 2002).

    La definición descansa sobre tres pilares:

    • Salud: prevenir y reducir las enfermedades crónicas, la discapacidad evitable y la muerte prematura, y contar con entornos seguros y servicios adecuados.
    • Participación: seguir formando parte de la sociedad a través del trabajo formal o informal, el voluntariado, la vida comunitaria y el aprendizaje durante toda la vida, según las necesidades, preferencias y capacidades de cada persona.
    • Seguridad: protección, dignidad y resguardo social, económico y físico, con una atención especial a las desigualdades que afectan a las mujeres mayores.

    Dos matices ayudan a entender el concepto. El primero es que «activo» se refiere a la participación continua, y la OMS lo aplica también a quien vive con una enfermedad o una discapacidad. El segundo es que no pide estar ocupado ni ser productivo en términos económicos. Hay un tercer rasgo: el marco mira toda la vida y no solo la vejez. Foster y Walker (2015) lo describen, en un análisis de la política europea, como un enfoque más amplio y centrado en el curso de vida que el del envejecimiento exitoso, con responsabilidad tanto individual como de la sociedad.

    Ese mismo trabajo advierte un problema de aplicación. En Europa, donde la idea se volvió política pública, la práctica quedó dominada por una mirada económica que prioriza alargar la vida laboral, y no consideró suficientemente las diferencias de género. Dicho de otro modo, el concepto es amplio y su uso real ha sido más estrecho.

    ¿Envejecimiento activo, saludable o exitoso? Tres ideas que se mezclan

    Los tres términos circulan como si fueran sinónimos. No lo son: nacieron en contextos distintos y miden cosas diferentes.

    TérminoQuién lo proponeIdea centralLimitación señalada
    Envejecimiento exitosoRowe y Kahn (1997)Baja probabilidad de enfermedad y discapacidad, buen funcionamiento físico y cognitivo, y compromiso activo con la vidaUna crítica frecuente es que, por definición, deja fuera a quien vive con una enfermedad crónica
    Envejecimiento activoOMS (2002)Optimizar salud, participación y seguridad a lo largo de la vidaSegún Foster y Walker (2015), en la práctica se aplicó con un sesgo económico y sin perspectiva de género
    Envejecimiento saludableOMS (2015, Beard et al., 2016)Desarrollar y mantener la capacidad funcional, que resulta de combinar la capacidad intrínseca de la persona con las características de su entornoFalta afinar cómo se mide la capacidad intrínseca, sobre todo su dimensión psicológica

    La tercera fila es la más reciente y es la que hoy organiza el trabajo de la OMS. Su Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud redefinió el envejecimiento saludable alrededor de la capacidad funcional (lo que una persona puede hacer y ser), que depende de dos cosas: la capacidad intrínseca (el conjunto de capacidades físicas y mentales del individuo) y el entorno en que vive (Beard et al., 2016). Una persona con una enfermedad crónica puede conservar una buena capacidad funcional si tiene tratamiento, apoyo, una vivienda adecuada y una ciudad por la que pueda moverse.

    En la práctica, el enfoque de la OMS pasó de preguntar «¿tiene esta persona alguna enfermedad?» a «¿qué puede hacer y qué le impide hacerlo?». Esa pregunta atraviesa también la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030, que organiza la acción mundial en cuatro áreas: combatir el edadismo, crear comunidades amigables con las personas mayores, ofrecer una atención integrada centrada en la persona y garantizar acceso a cuidados de largo plazo cuando se necesitan (OMS, ficha técnica sobre envejecimiento y salud).

    ¿Cómo se mide el envejecimiento activo?

    No existe una medida única, y tiene sentido que así sea, porque se mide a escalas distintas. Los indicadores de envejecimiento saludable que se usan hoy se reparten entre tres niveles: hay herramientas para comparar países, otras para describir el funcionamiento de una persona y otras para saber cómo vive ella su propia vejez. Si se mezclan, se llega a conclusiones equivocadas.

    HerramientaEscalaQué mideQué no puede decirte
    Índice de Envejecimiento Activo (AAI)País22 indicadores en 4 dominios, con un puntaje de 0 a 100Si una persona concreta envejece bien
    Capacidad intrínsecaPersonaCapacidades físicas y mentales combinadas (movilidad, cognición, vitalidad, sentidos, psicológica)Cómo se siente ella con su vida
    WHOQOL-OLDPersona o grupoCalidad de vida percibida en 6 facetas, con 24 ítemsUn «sí o no»: no tiene puntos de corte
    Escalas de bienestar psicológico (Ryff)Persona o grupoSeis dimensiones del bienestarFuncionamiento físico ni entorno

    El índice que compara países

    El Índice de Envejecimiento Activo nació en el marco del Año Europeo del Envejecimiento Activo 2012, por iniciativa de UNECE y la Comisión Europea junto al Centro Europeo de Política y Investigación del Bienestar Social. Combina 22 indicadores en cuatro dominios: empleo, participación en la sociedad, vida independiente, saludable y segura, y capacidad y entorno propicio para envejecer activamente. Los valores van de 0 a 100, y un valor más alto indica que un país aprovecha más el potencial de sus personas mayores.

    Sirve para ver qué países lo hacen mejor, en qué dominio y dónde conviene invertir. Tiene críticas serias. En un análisis crítico del índice, São José et al. (2017) sostienen que mide logros actuales y deja fuera las capacidades (lo que la persona tendría la oportunidad de hacer), y que su modelo está hecho por expertos: parte de supuestos previos sobre qué actividades valoran las personas mayores y cuánto las valoran. Es útil para la política pública y una mala vara para juzgar a un individuo.

    La capacidad intrínseca: el funcionamiento de la persona

    La capacidad intrínseca combina cinco dominios: locomoción, cognición, vitalidad, capacidad sensorial y capacidad psicológica. Una revisión sistemática con metaanálisis de 37 estudios longitudinales y 206.693 participantes mayores de 60 años encontró que quienes tenían mayor capacidad intrínseca presentaban menos deterioro en las actividades de la vida diaria y un menor riesgo de morir (cociente de riesgo 0,57; intervalo de confianza del 95 %: 0,51 a 0,63), según Sánchez-Sánchez et al. (2024). Los propios autores piden cautela: todavía falta afinar cómo se define y se mide este constructo en distintos contextos.

    El dominio psicológico es el menos resuelto. En 2025, un grupo internacional de 24 especialistas de seis regiones de la OMS propuso una definición de trabajo de la capacidad psicológica: los atributos que contribuyen a la capacidad funcional de una persona, como la regulación emocional, la adaptabilidad, el afrontamiento, la competencia social y la agencia personal (Hagani et al., 2026). Es una propuesta de consenso de especialistas, todavía sin un instrumento definitivo.

    Cuestionarios sobre cómo vive la persona su vejez

    El WHOQOL-OLD es un módulo de 24 ítems de la OMS que se suma al WHOQOL-BREF y evalúa seis facetas: habilidades sensoriales, autonomía, actividades pasadas, presentes y futuras, participación social, muerte y morir, e intimidad (Power y Schmidt, 2005). Nació porque los cuestionarios generales de calidad de vida omitían aspectos que importan en la vejez, y se desarrolló con grupos focales de personas mayores, cuidadores y profesionales en 22 centros internacionales.

    Su manual es claro en un punto que suele perderse: no define puntos de corte para clasificar la calidad de vida como buena o mala. Entrega datos de referencia de un estudio con 5.566 personas mayores de 20 países, para comparar a una persona o a un grupo con esa muestra, y recomienda usarlo en investigación, evaluación de programas y políticas, y ensayos clínicos (Power y Schmidt, 2005). Si quieres ver cómo se califica el módulo hermano, la guía del WHOQOL-BREF lo explica paso a paso, y la guía de bienestar psicológico en la adultez mayor detalla qué cambia con la edad y los datos de adultos mayores chilenos.

    Las escalas de Ryff, en cambio, vienen de la tradición del bienestar psicológico. Carol Ryff las diseñó para ir «más allá de la satisfacción con la vida» y encontrar indicadores del funcionamiento positivo, entre ellos los relacionados con un envejecimiento exitoso, según recuerdan Díaz et al. (2006) en su adaptación al español. La guía de la escala de Ryff explica sus seis dimensiones y cómo se puntúan.

    Un modelo hecho con personas mayores chilenas

    Un estudio con 204 adultos mayores chilenos probó un modelo estadístico del envejecimiento activo con tres grupos de variables: las que lo causan, las que lo indican y las que lo predicen (Fernández et al., 2018). La funcionalidad física y cognitiva y el estado afectivo aparecieron como causas. Como indicadores salieron la ausencia de síntomas depresivos y mantenerse activo en el mercado laboral. Y las variables sociales fueron las que mejor predijeron el resultado (R² = 0,214), por delante del estilo de vida (0,154) y de las características individuales (0,137).

    La muestra es pequeña y se trata de un modelo estadístico que describe asociaciones, así que no demuestra que una cosa cause la otra. Aun así, apunta en la misma dirección que el marco de la OMS: el entorno social pesa más de lo que sugiere el consejo de «cuídate más».

    ¿Qué dice la evidencia sobre envejecer bien?

    Casi todo lo que sigue viene de estudios observacionales, que muestran asociaciones y no prueban causas. Vale como orientación, y ninguna es una receta.

    Los vínculos protegen. Un metaanálisis de 90 estudios de seguimiento con 2.205.199 personas encontró que el aislamiento social se asociaba a un mayor riesgo de morir por cualquier causa (cociente de riesgo 1,32; intervalo de confianza del 95 %: 1,26 a 1,39) y la soledad, en menor medida (1,14; 1,08 a 1,20) (Wang et al., 2023). Los estudios incluyeron a adultos de 18 años o más. Para el lado práctico de este tema, la guía sobre pérdida de habilidades sociales por aislamiento puede servir.

    Lo que piensas de envejecer también cuenta. Una revisión sistemática de 21 estudios de seguimiento en personas de 50 años o más encontró que una autopercepción más positiva del envejecimiento se asociaba de forma consistente a mejores resultados: mejor salud autopercibida, mayor longevidad, mejor desempeño en las actividades diarias, menos depresión y mejor funcionamiento cognitivo (Tully-Wilson et al., 2021). Otra revisión de 13 estudios sobre edadismo halló que todos mostraban una asociación negativa entre el edadismo y el bienestar psicológico, y que parecían amortiguarla el orgullo por el propio grupo de edad, el optimismo sobre el futuro y la flexibilidad para plantearse metas (Kang y Kim, 2022). La frase «a mi edad ya no» tiene más peso del que parece: en estos estudios, las creencias sobre envejecer se asocian a resultados distintos.

    El ejercicio ayuda al cuerpo; su efecto sobre la calidad de vida es menos claro. Un metaanálisis en adultos mayores con problemas de movilidad, discapacidad física o varias enfermedades encontró que el ejercicio mejoraba la movilidad y el funcionamiento físico, pero que el efecto sobre la actividad física y la calidad de vida no fue evidente (de Vries et al., 2012). Mantenerse en movimiento sostiene la capacidad funcional, y eso ya es mucho, aunque no garantiza por sí solo sentirse mejor.

    Participar importa, y no hace falta que sea mucho. El marco de la OMS cuenta como participación el trabajo, el voluntariado, el aprendizaje y la vida comunitaria. Para saber qué te hace sentido a ti, el artículo sobre sentido de vida ofrece un punto de partida.

    Cómo envejecer bien en la práctica: seis preguntas sin puntaje

    Ningún cuestionario te dirá si envejeces «bien». Lo que sí puedes hacer es mirar tu situación con las mismas áreas que usan los instrumentos serios. Estas preguntas están inspiradas en las seis facetas del WHOQOL-OLD (son preguntas propias, no los ítems del cuestionario) y no suman ningún puntaje:

    1. Sentidos: ¿ves y oyes lo suficiente como para hacer lo que te importa, o estás renunciando a cosas por no ver o no oír bien?
    2. Autonomía: ¿decides sobre tu día, tu dinero y tu salud, y quienes te rodean respetan esas decisiones?
    3. Actividades: ¿sientes que has logrado cosas con valor, que alguien las reconoce y que todavía tienes algo que esperar?
    4. Participación: ¿tu día tiene suficiente ocupación y oportunidades de estar con otros, o se te pasa en soledad?
    5. Intimidad: ¿tienes compañía, cariño y a quién contarle lo que te pasa?
    6. Muerte y morir: ¿hay temores sobre el final de la vida (el dolor, perder el control) que te gustaría conversar con alguien?

    Si una de las seis te hace ruido, ahí hay un punto de partida concreto, y casi siempre es más útil que una lista general de hábitos. Si ver u oír se volvió un obstáculo, la puerta de entrada es una consulta con el especialista que corresponda. Un problema de sueño tiene su propia guía: insomnio en adultos mayores. Cuando lo difícil es decir lo que uno necesita a la familia, sirve la guía de asertividad en adultos mayores.

    Si acompañas a una persona mayor, la faceta de autonomía sirve de brújula: ofrece apoyo en lo que ella pide, pregunta antes de resolver por ella y evita hablarle como a un niño. Para entender qué cambia en la vida emocional con los años, puedes leer sobre la inteligencia emocional en la tercera edad.

    ¿Cuándo conviene consultar con un psicólogo?

    Envejecer activamente incluye pedir ayuda cuando algo pesa. Conviene consultar si, durante más de dos semanas, aparece una tristeza que no cede, pérdida de interés en lo que antes gustaba, aislamiento que la persona no eligió, cambios marcados en el sueño o el apetito, o preocupación constante por la salud o por la muerte. La tristeza persistente no es «cosa de la edad»: se puede evaluar y tratar, y la guía de la escala de Yesavage explica cómo se pesquisa en personas mayores.

    Los olvidos que interfieren en la vida diaria también merecen una evaluación, sin esperar a que empeoren. En deterioro cognitivo leve y en la guía de tests cognitivos para adultos mayores puedes ver qué se evalúa y cómo. Si en cambio quieres conversar sobre tu propio proceso de envejecer, o el de alguien cercano, puedes agendar una consulta y trabajarlo con un psicólogo clínico.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué es el envejecimiento activo en palabras simples?

    Es seguir participando en la vida a medida que pasan los años, con la mayor salud, seguridad y calidad de vida posibles. La OMS lo define como el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad. «Activo» significa participar en la sociedad según tus capacidades y preferencias, también si tienes una enfermedad o una discapacidad.

    ¿Cuáles son los tres pilares del envejecimiento activo?

    Salud, participación y seguridad. La salud incluye prevenir enfermedades y discapacidades evitables. La participación abarca el trabajo, el voluntariado, el aprendizaje y la vida comunitaria. La seguridad se refiere a la protección social, económica y física, con atención a las desigualdades que afectan a las mujeres mayores. El marco de 2002 suma factores transversales como la cultura y el género.

    ¿En qué se diferencian el envejecimiento activo y el envejecimiento saludable?

    El envejecimiento activo (OMS, 2002) pone el acento en optimizar oportunidades de salud, participación y seguridad. El envejecimiento saludable (OMS, 2015) se centra en desarrollar y mantener la capacidad funcional, que combina la capacidad intrínseca de la persona con su entorno. Son enfoques cercanos, y el segundo es el que hoy ordena la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030.

    ¿Cómo se mide el envejecimiento activo?

    Depende de lo que se quiera saber. El Índice de Envejecimiento Activo compara países con 22 indicadores en cuatro dominios y un puntaje de 0 a 100. La capacidad intrínseca describe el funcionamiento de una persona. Cuestionarios como el WHOQOL-OLD o las escalas de Ryff exploran cómo vive ella su vejez. Ninguno clasifica a alguien como «activo» o «no activo».

    ¿Envejecer activamente es hacer ejercicio o seguir trabajando?

    No necesariamente. El ejercicio ayuda a mantener la movilidad y el funcionamiento físico, y el trabajo es una forma de participar, pero el concepto es más amplio: incluye vínculos, aprendizaje, voluntariado, autonomía y seguridad. Foster y Walker (2015) critican que en la práctica se haya reducido a alargar la vida laboral, algo que la definición original no pide.

    ¿A qué edad empieza el envejecimiento activo?

    No tiene una edad de inicio. El marco de la OMS mira el curso de vida completo: lo que se hace y se vive antes de los 60 influye en cómo se llega a esa etapa. Eso incluye cuidar la salud, mantener vínculos y desarrollar intereses. En los estudios de salud pública, «persona mayor» suele ser quien tiene 60 años o más.

    Para cerrar

    Envejecer activamente es conservar, con apoyo del entorno, la posibilidad de hacer lo que tiene valor para cada persona: decidir, vincularse, aprender, sentirse útil, estar seguro. Las herramientas de medición sirven para orientar políticas y para describir grupos, y ninguna reemplaza la conversación con quien vive esa etapa. Si algo te preocupa de la tuya o de la de alguien cercano, vale la pena hablarlo con un profesional.

    ¿Te gustaría conversarlo con alguien?

    Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

    Agenda una hora

    Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

    Referencias

    Beard, J. R., Officer, A., de Carvalho, I. A., Sadana, R., Pot, A. M., Michel, J.-P., Lloyd-Sherlock, P., Epping-Jordan, J. E., Peeters, G. M. E. E., Mahanani, W. R., Thiyagarajan, J. A., & Chatterji, S. (2016). The World report on ageing and health: A policy framework for healthy ageing. The Lancet, 387(10033), 2145-2154. https://doi.org/10.1016/s0140-6736(15)00516-4

    de Vries, N. M., van Ravensberg, C. D., Hobbelen, J. S. M., Olde Rikkert, M. G. M., Staal, J. B., & Nijhuis-van der Sanden, M. W. G. (2012). Effects of physical exercise therapy on mobility, physical functioning, physical activity and quality of life in community-dwelling older adults with impaired mobility, physical disability and/or multi-morbidity: A meta-analysis. Ageing Research Reviews, 11(1), 136-149. https://doi.org/10.1016/j.arr.2011.11.002

    Díaz, D., Rodríguez-Carvajal, R., Blanco, A., Moreno-Jiménez, B., Gallardo, I., Valle, C., & van Dierendonck, D. (2006). Adaptación española de las escalas de bienestar psicológico de Ryff. Psicothema, 18(3), 572-577.

    Fernández, F., Nazar, G., & Alcover, C. M. (2018). Modelo de envejecimiento activo: Causas, indicadores y predictores en adultos mayores en Chile. Acción Psicológica, 15(2), 109-128. https://doi.org/10.5944/ap.15.2.22903

    Foster, L., & Walker, A. (2015). Active and successful aging: A European policy perspective. The Gerontologist, 55(1), 83-90. https://doi.org/10.1093/geront/gnu028

    Hagani, N., Windle, A., Oster, C., Hines, S., Khadka, J., & Isaac, V. (2026). Definition and conceptual framework of the psychological domain of intrinsic capacity in healthy ageing: Outcomes from the MOSAIC International Working Group. The Journal of Nutrition, Health and Aging, 30(11), 100969. https://doi.org/10.1016/j.jnha.2026.100969

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    Kang, H., & Kim, H. (2022). Ageism and psychological well-being among older adults: A systematic review. Gerontology and Geriatric Medicine, 8, 23337214221087023. https://doi.org/10.1177/23337214221087023

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    Wang, F., Gao, Y., Han, Z., Yu, Y., Long, Z., Jiang, X., Wu, Y., Pei, B., Cao, Y., Ye, J., Wang, M., & Zhao, Y. (2023). A systematic review and meta-analysis of 90 cohort studies of social isolation, loneliness and mortality. Nature Human Behaviour, 7(8), 1307-1319. https://doi.org/10.1038/s41562-023-01617-6

    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

    En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre salud mental y desarrollo. Los artículos se actualizan cuando aparecen datos que cambian su interpretación.

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