Si llegaste buscando un test de adicción al celular (o al móvil, como se le dice en España), aquí hay uno con una escala detrás: las 10 afirmaciones de la SAS-SV, publicada en acceso abierto en 2013 y usada desde entonces en estudios de varios países. Los cuestionarios que suelen salir primero en Google son de medios de prensa, de sí o no, sin ninguna escala citada (revisé dos de ellos). Este tarda dos minutos, da un puntaje de 10 a 60 y lo compara con un punto de corte publicado.
El test está más abajo. Antes conviene saber qué mide y qué no, porque un número suelto asusta o tranquiliza sin motivo, y con el celular pasa mucho de las dos cosas.
Respuesta corta: ¿qué puntaje indica adicción al celular?
La SAS-SV tiene 10 afirmaciones que se responden de 1 a 6, así que el puntaje va de 10 a 60. En la literatura, el punto de corte para adultos es de 32 puntos, y para menores de 18 años es de 31 en chicos y de 33 en chicas. Superarlo es una señal de uso problemático, no un diagnóstico: es una herramienta de cribado, y la adicción al celular no figura como trastorno en el DSM-5-TR ni en la CIE-11.
Test de adicción al celular (SAS-SV): responde las 10 afirmaciones
Responde pensando en los últimos meses y en cómo usas el celular de verdad, no en cómo te gustaría usarlo. No hay respuestas trampa: el cuestionario solo funciona si contestas lo que te pasa. Elige primero tu caso, porque el corte cambia según la edad.
Test de adicción al celular (SAS-SV): 10 afirmaciones para ver si el teléfono ya te está pasando la cuenta
Tarda dos minutos. No guarda tus respuestas: se quedan en tu pantalla.
Basado en la SAS-SV de Kwon, Kim, Cho y Yang (2013), publicada en acceso abierto. La traducción de las afirmaciones es propia: no es la adaptación española validada de López-Fernández (2017) y no está validada en población chilena. Los puntos de corte (31 en chicos, 33 en chicas, 32 en adultos) vienen de muestras de Corea del Sur, España y Honduras. Ningún cuestionario sustituye una evaluación clínica. Si lo que viste te pesa, puedes escribirme para agendar una consulta.
Si el resultado te dejó pensando, sigue leyendo: más abajo está lo que significa cada rango y qué hacer con él.
¿Cómo se puntúa el test de adicción al celular y qué significa tu resultado en adultos y adolescentes?
Se suman las 10 respuestas. Un 1 en todas da 10 puntos (el mínimo) y un 6 en todas da 60. Después se compara la suma con el punto de corte que corresponde a tu perfil:
| Perfil | Punto de corte | De dónde sale |
|---|---|---|
| Adultos (18 años o más) | 32 | Adaptación al español de López-Fernández (2017), usada por Hidalgo-Fuentes et al. (2025) |
| Menores de 18: chicos | 31 | Kwon et al. (2013), adolescentes de Corea del Sur |
| Menores de 18: chicas | 33 | Kwon et al. (2013) |
Kwon y su equipo publicaron los cortes como 31 y 33 sin precisar si el puntaje igual al corte ya cuenta. El test de arriba lo cuenta como "en el corte o por encima", que es la lectura habitual. Si tu puntaje queda a uno o dos puntos del límite, tómalo como zona de frontera: el resultado ahí es menos nítido.
Estar por debajo del corte indica que tu uso del celular no muestra, según esta escala, el patrón asociado a uso problemático. Estar por encima indica que vale la pena mirar con calma cuáles de las 10 afirmaciones pesaron más, porque esas respuestas altas dicen más que el total.
¿Qué tan confiable es el resultado? Lo que la SAS-SV mide y lo que no
La SAS-SV nació como versión corta de una escala de 33 ítems. Un panel de expertos eligió los 10 más relevantes y los probó en 540 adolescentes coreanos (343 chicos y 197 chicas, con 14,5 años de edad media). La escala resultó muy consistente (alfa de Cronbach de 0,911), y los puntos de corte salieron de entrevistas con psicólogos clínicos a una submuestra de 90 chicos y 60 chicas (Kwon et al., 2013).
Los números del cribado, con sus límites, son estos:
- Sensibilidad: 0,87 en chicos y 0,88 en chicas. La escala detecta a la mayoría de quienes los psicólogos consideraron con síntomas de adicción.
- Valor predictivo positivo: 62 % en chicos y 74 % en chicas. De quienes superaron el corte, cerca de 4 de cada 10 chicos y 3 de cada 10 chicas no cumplían ese criterio clínico.
- Valor predictivo negativo: 97 % en chicos y 95 % en chicas. Quedar por debajo del corte descarta bastante bien el problema.
Esa asimetría explica el uso que le dan los autores: sirve para detectar y descartar en colegios o consultas. Etiquetar a alguien con un número queda fuera de su alcance. La escala se creó para identificar nivel de riesgo, y un puntaje alto pide una evaluación clínica antes de cualquier conclusión.
Hay otras cuatro cosas que conviene saber:
- Los cortes vienen de adolescentes coreanos. El de 32 para adultos hispanohablantes es una propuesta posterior, hecha con muestras de España y Honduras (Hidalgo-Fuentes et al., 2025).
- Faltan baremos chilenos. No encontré ningún estudio que haya validado la SAS-SV en población chilena ni que reporte cuántas personas superan el corte en Chile. Y las 10 afirmaciones de este test son una traducción propia, no la adaptación española validada de López-Fernández.
- Las muestras son de conveniencia. El estudio hondureño usó 530 universitarios de una sola universidad pública de formación docente, y sus propios autores lo señalan como limitación. Tampoco midieron la estabilidad del puntaje en el tiempo.
- El puntaje no mide horas. En esos 530 universitarios, el puntaje SAS-SV no se relacionó con las horas diarias que declaraban usar el celular (r = 0,01). Sí se relacionó con malestar: ansiedad (r = 0,50), depresión (r = 0,49) y estrés (r = 0,51).
Esto último cambia la pregunta de fondo. La escala responde otra cosa que "¿usas mucho el celular?": responde cuánto control tienes sobre tu uso y cuánto te cuesta.
¿Es una adicción? Por qué los especialistas hablan de uso problemático
La adicción al celular no es un diagnóstico oficial. Ni el DSM-5-TR ni la CIE-11 la incluyen; de las adicciones conductuales sin sustancia, la OMS solo reconoce el trastorno por videojuegos y el juego de apuestas. Por eso en la literatura clínica aparecen más "uso problemático del smartphone" o "uso excesivo", y la SAS-SV mide eso.
Hay un debate real detrás. Según la guía clínica de adicciones comportamentales de Socidrogalcohol (Arias Horcajadas y Orío Ortiz, 2024), una corriente de investigadores sostiene que el teléfono es solo el canal. A quien se engancha es a lo que hay dentro (redes, videojuegos, apuestas, pornografía), y llamar adicto al celular sería como llamar adicto a la botella en vez de al alcohol. La misma guía advierte que los cuestionarios de autoinforme pueden confundir hábitos intensos con trastornos y producir falsos positivos.
El otro extremo tampoco sirve. La relación entre tiempo de tecnología y bienestar es pequeña: en tres muestras grandes con 355.358 adolescentes, el uso de tecnología digital explicó como máximo el 0,4 % de la variación del bienestar (Orben y Przybylski, 2019), y una revisión sobre salud mental adolescente pide basarse en hechos y no en miedos (Odgers y Jensen, 2020). El problema aparece cuando el uso se descontrola y empieza a costar cosas concretas: sueño, rendimiento, vínculos, tranquilidad.
¿Y si buscabas un test de nomofobia o de dependencia al celular?
Los tres nombres se usan casi como sinónimos, pero no miden lo mismo.
- Test de dependencia al celular: es lo que mide esta escala, en el sentido de pérdida de control, interferencia y malestar.
- Test nomofobia: la nomofobia es el miedo a quedarse sin celular. Tiene su propio cuestionario, el NMP-Q, con versión española validada en 5.012 jóvenes de 12 a 24 años y cortes por sexo y edad (León-Mejía et al., 2021). Las afirmaciones 4, 5 y 6 de la SAS-SV rozan ese miedo, pero el test de arriba no lo mide como tal.
- Qué tan común es: un metaanálisis de 52 estudios con 47.399 personas encontró que cerca del 20 % tenía síntomas leves, el 50 % moderados y el 20 % severos, y sus autores concluyen que casi todos quienes tienen celular presentan síntomas leves o moderados, y que solo los severos merecen atención clínica (Jahrami et al., 2022).
¿Cuánta gente supera el corte?
Depende del estudio, de la edad y del punto de corte. Estas son algunas cifras publicadas:
| Estudio | Quiénes | Resultado |
|---|---|---|
| Meng et al. (2022) | 504 estudios, 2,1 millones de personas de 64 países | 26,99 % de adicción al smartphone, con mucha variación según la escala |
| Sohn et al. (2019) | 41 estudios, 41.871 niños y jóvenes | Mediana de 23,3 % (rango de 14,0 a 31,2 %) |
| López-Fernández (2017) | 281 adultos de España y 144 de Bélgica, reclutados en ambientes académicos | 12,5 % (España) y 21,5 % (Bélgica) de posible uso excesivo |
| Hidalgo-Fuentes et al. (2025) | 530 universitarios de Honduras | 19,4 % sobre el corte de 32 |
| Luk et al. (2018) | 3.211 adultos de Hong Kong, muestra aleatoria | 38,5 % (IC 95 %: 36,9 a 40,2) |
La dispersión (de 12,5 % a 38,5 %) muestra que el porcentaje depende más de cómo y a quién se mide que de una "verdad" única. En Hong Kong, que fue la muestra más representativa, el puntaje fue mayor en personas más jóvenes y en mujeres, y se asoció con fumar, beber alcohol y no hacer actividad física (Luk et al., 2018). Si superaste el corte, estás en una compañía numerosa; eso no vuelve trivial lo que sientes, pero ayuda a no leerlo como una falla personal.
Un dato más para cuando el puntaje sale alto: el uso problemático del teléfono suele ir acompañado de otras cosas. Un metaanálisis de 41 estudios con niños y jóvenes asoció el uso problemático con más probabilidad de depresión (OR 3,17), ansiedad (OR 3,05) y mala calidad de sueño (OR 2,60). Pero 38 de los 41 estudios eran transversales, así que no se sabe qué viene primero (Sohn et al., 2019). Muchas veces el celular es el lugar donde se esconde algo más: ansiedad, soledad, un TDAH sin tratar (hay más sobre eso en TDAH y pantallas).
¿Qué hacer según tu resultado en el test de adicción al celular?
Si quedaste por debajo del corte
No hace falta cambiar nada. Si una o dos afirmaciones puntuaron alto, ahí está el hábito que te molesta y puedes ajustar solo eso. Lo más frecuente es el sueño: el celular en la cama alarga la hora de acostarse sin que te des cuenta. La técnica de control de estímulos para el insomnio explica por qué conviene que la cama no sea lugar de pantalla.
Si quedaste en el corte o por encima
Imagina a alguien que contesta 5 o 6 en "uso el celular más tiempo del que había planeado" y en "me cuesta concentrarme". Su dificultad está en que abrir el celular ya dejó de ser una decisión. Para ese tipo de patrón, la guía de Socidrogalcohol propone un objetivo distinto del de las adicciones a sustancias: una convivencia regulada con el teléfono, porque dejarlo del todo casi nunca es viable cuando el celular es parte del trabajo, del estudio y de la vida social. Estas son las pautas que recoge, y funcionan mejor si eliges una o dos a la vez:
- Apaga las notificaciones que no sean de personas. Las de redes, juegos y promociones son las que más tiran de vuelta al teléfono.
- Saca el celular del dormitorio por la noche. Un despertador común resuelve la excusa de la alarma.
- Quita o limita las aplicaciones que más te enganchan, sobre todo redes sociales, y usa las herramientas de bienestar digital del propio teléfono para ponerles un tope.
- Marca bloques sin celular durante el día, por ejemplo en las comidas o la primera hora de la mañana.
- Vuelve a lo que el celular desplazó: deporte, lectura, un grupo de personas en carne y hueso. Una actividad presencial que compite con el celular suele servir más que una prohibición.
- Revisa qué sientes justo antes de abrirlo. Aburrimiento, ansiedad o soledad son las cosas que el celular suele tapar.
Estas pautas salen de la práctica clínica y del consenso de una guía, no de ensayos que comparen cada una por separado; son razonables y de bajo riesgo, pero no tienen la misma fuerza de evidencia que un tratamiento probado. Lo que sí tiene estudios es la psicoterapia. Una revisión paraguas de 29 metaanálisis con 66.530 participantes halló que las intervenciones reducen los síntomas de adicción digital con un efecto grande (DME -1,44), y de -0,80 en el caso del smartphone, aunque la certeza de la evidencia es baja (Zhang et al., 2026). Otro metaanálisis de 125 estudios (73 de ellos ensayos aleatorizados) encontró que, para el smartphone, los tratamientos psicológicos mejoraron los síntomas de forma significativa (tamaño de efecto -1,49), con mucha heterogeneidad entre estudios (Balhara et al., 2026). La guía clínica menciona la terapia cognitivo-conductual y la entrevista motivacional como las más respaldadas, y no encuentra un fármaco específico para el uso problemático del celular.
Si quien hizo el test es un adolescente, la conversación en casa pesa tanto como el número. El artículo sobre adicción al celular en niños explica cómo hablarlo sin que termine en una pelea diaria.
¿Cuándo conviene consultar a un psicólogo?
El puntaje solo no decide cuándo consultar. Cuenta más lo que está pasando en tu vida. Conviene pedir ayuda cuando:
- intentas reducir el uso varias veces y no lo logras;
- el celular ya te quita horas de sueño, rendimiento en el trabajo o los estudios, o tiempo con personas que te importan;
- notas irritabilidad, ansiedad o inquietud intensas cuando no lo tienes a mano;
- te molesta que los demás te lo comenten, y aun así sigues igual;
- el uso se suma a ánimo bajo, ansiedad o dificultad para concentrarte que ya venías notando.
Un psicólogo puede ayudarte a distinguir si hay un uso problemático por sí mismo o si el celular está tapando otra cosa. Si quieres conversarlo, puedes escribirme desde la página de contacto. Si el test te sirvió como punto de partida, la sección de arriba con las pautas ya te da qué ensayar mientras tanto.
¿Hay un test de adicción al celular en PDF?
Si buscas el test de adicción al celular pdf, el más usado es justamente la SAS-SV, y las 10 afirmaciones originales están en el artículo de Kwon et al. (2013), publicado con licencia abierta (CC BY) en PLoS ONE. No encontré un PDF de la adaptación española validada de López-Fernández con acceso libre; esa versión aparece en una revista de pago. Por eso la versión de este artículo usa una traducción propia.
Si prefieres hacerlo en papel, aquí tienes el cuestionario completo. Anota un número del 1 al 6 al lado de cada afirmación (1 es totalmente en desacuerdo y 6 es totalmente de acuerdo), suma y compara con la tabla de cortes de más arriba:
| N.º | Afirmación |
|---|---|
| 1 | He dejado sin hacer trabajo o tareas que tenía planeadas por usar el celular. |
| 2 | Me cuesta concentrarme en clases, al hacer tareas o en el trabajo por usar el celular. |
| 3 | Siento dolor en las muñecas o en la parte de atrás del cuello mientras uso el celular. |
| 4 | No podría soportar no tener un celular. |
| 5 | Me siento impaciente e inquieto cuando no tengo el celular en la mano. |
| 6 | Tengo el celular en la cabeza incluso cuando no lo estoy usando. |
| 7 | No dejaría de usar el celular aunque mi vida diaria ya esté muy afectada por él. |
| 8 | Reviso el celular todo el tiempo para no perderme las conversaciones de otras personas en las redes sociales. |
| 9 | Uso el celular durante más tiempo del que había planeado. |
| 10 | Las personas que me rodean me dicen que uso demasiado el celular. |
Si te interesan otros cribados de conductas adictivas (alcohol, drogas, juego), hay una guía con tests de adicciones para autoevaluación, y el marco general está en qué es la adicción.
Preguntas frecuentes sobre el test de adicción al celular
¿Cuántas preguntas tiene el test de adicción al celular SAS-SV?
Tiene 10 afirmaciones que se responden en una escala de 1 (totalmente en desacuerdo) a 6 (totalmente de acuerdo). El puntaje total va de 10 a 60. Mide pérdida de control, interferencia en la vida diaria, malestar al no tener el celular y uso mayor al planeado.
¿Qué puntaje indica adicción al celular?
En adultos, 32 puntos o más; en menores de 18, 31 o más en chicos y 33 o más en chicas. Es un punto de cribado, no un diagnóstico: de quienes lo superaron en el estudio original, entre 6 y 7 de cada 10 tenían síntomas de adicción según psicólogos clínicos.
¿El test sirve para niños y adolescentes?
Se desarrolló con adolescentes de unos 14 años, así que los cortes de 31 y 33 corresponden a esa edad. Para niños menores de 12 años no existen cortes validados. Si te preocupa un niño, mira las señales en la guía de adicción al celular en niños y consulta a un profesional.
¿Cuántas horas al día con el celular es demasiado?
No hay una cifra que separe uso normal de problemático. En la validación con universitarios, el puntaje no se relacionó con las horas declaradas (r = 0,01). Importa más si puedes controlar el uso, si te genera malestar y si te quita sueño, rendimiento o relaciones.
¿Es lo mismo la nomofobia que la adicción al celular?
La nomofobia es el miedo a quedarse sin celular y tiene su propio cuestionario, el NMP-Q. La adicción o uso problemático es más amplio: incluye pérdida de control y uso excesivo, aunque no haya miedo. Se solapan, pero no son lo mismo, y ninguna de las dos es un diagnóstico oficial.
¿Puedo repetir el test más de una vez?
Sí. En adultos de Hong Kong, el puntaje se mantuvo estable en una semana (correlación intraclase de 0,76), así que una diferencia de uno o dos puntos no dice nada. Conviene repetirlo cuando cambie algo en tu vida o después de varias semanas aplicando alguna de las pautas.
Qué llevarte de este test
El puntaje de la SAS-SV vale como una foto de cómo vives tu uso del celular hoy, y las afirmaciones en que respondiste 5 o 6 sirven más que el total. Si quedaste sobre el corte y te cuesta cambiarlo solo, o si el celular se ha vuelto la forma de no sentir otra cosa, vale la pena conversarlo con un psicólogo. Escríbeme desde la página de contacto y vemos cómo acompañarte.
¿Te gustaría conversarlo con alguien?
Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.
Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.
Referencias
Arias Horcajadas, F., & Orío Ortiz, L. (Coords.). (2024). Guía clínica sobre adicciones comportamentales basada en la evidencia. Socidrogalcohol. https://socidrogalcohol.org/wp-content/uploads/2024/02/Guia_Adicciones_Comportamentales_completa-1.pdf
Balhara, Y. P. S., Bhattacharjee, O., Bhatia, R. K., Sanahan, R., Ganesh, R., Sarkar, S., Ranjan, R., Kattimani, S., & Centre for Advanced Research on Addictive Behaviors (CAR-AB). (2026). Therapeutic interventions targeted at problematic use of digital technology: Systematic review and meta-analysis of evidence. JMIR Mental Health, 13, e89280. https://doi.org/10.2196/89280
Hidalgo-Fuentes, S., Martínez-Álvarez, I., Llamas-Salguero, F., Pineda-Zelaya, I. S., Merino-Soto, C., & Chans, G. M. (2025). Psychometric properties of the smartphone addiction scale-short version (SAS-SV) in Honduran university students. PLOS ONE, 20(7), e0327226. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0327226
Jahrami, H., Trabelsi, K., Boukhris, O., Hussain, J. H., Alenezi, A. F., Humood, A., Saif, Z., Pandi-Perumal, S. R., & Seeman, M. V. (2022). The prevalence of mild, moderate, and severe nomophobia symptoms: A systematic review, meta-analysis, and meta-regression. Behavioral Sciences, 13(1), 35. https://doi.org/10.3390/bs13010035
Kwon, M., Kim, D.-J., Cho, H., & Yang, S. (2013). The smartphone addiction scale: Development and validation of a short version for adolescents. PLoS ONE, 8(12), e83558. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0083558
León-Mejía, A., Calvete, E., Patino-Alonso, C., Machimbarrena, J. M., & González-Cabrera, J. (2021). Cuestionario de Nomofobia (NMP-Q): Estructura factorial y puntos de corte de la versión española. Adicciones, 33(2), 137-148. https://doi.org/10.20882/adicciones.1316
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Meng, S.-Q., Cheng, J.-L., Li, Y.-Y., Yang, X.-Q., Zheng, J.-W., Chang, X.-W., Shi, Y., Chen, Y., Lu, L., Sun, Y., Bao, Y.-P., & Shi, J. (2022). Global prevalence of digital addiction in general population: A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology Review, 92, 102128. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2022.102128
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