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  • Trastorno adaptativo: síntomas, tipos y test

    Trastorno adaptativo: síntomas, tipos y test

    Después de una separación, un despido o un diagnóstico difícil, es normal sentirse mal durante un tiempo. El trastorno adaptativo aparece cuando ese malestar se queda, se vuelve desproporcionado y empieza a desordenar el trabajo, el sueño o las relaciones. Más abajo hay un test de trastorno adaptativo de 20 afirmaciones (el ADNM-20) que te toma unos 5 minutos y te devuelve un perfil orientativo. Antes conviene entender qué mide, así que lo primero es ver de qué se trata.

    ¿Qué es el trastorno adaptativo? La respuesta corta

    El trastorno adaptativo es una reacción emocional o conductual desproporcionada ante un estresor identificable (una pérdida, un cambio o un problema sostenido) que dificulta funcionar en la vida diaria y que no corresponde a otro trastorno mental. Según los manuales actuales, suele empezar poco después del estresor y tiende a resolverse en unos seis meses cuando el estresor termina o la persona se adapta.

    Es un diagnóstico frecuente y, a la vez, de los menos estudiados. Una revisión de 2009 sobre su epidemiología, diagnóstico y tratamiento (Casey, 2009) lo describe como común en atención primaria y en servicios hospitalarios, pero con poca investigación detrás. En los últimos años eso empezó a cambiar, en parte porque la CIE-11 le dio por primera vez síntomas propios.

    ¿Cuáles son los síntomas del trastorno adaptativo?

    Los síntomas son emocionales y de conducta, y cambian bastante de una persona a otra. La CIE-11 los ordena en dos síntomas centrales y cuatro accesorios. Esa estructura es la que usa el test de más abajo.

    Los dos síntomas centrales son:

    • Preocupación por el estresor. La mente vuelve una y otra vez a la situación: pensamientos repetidos, recuerdos que llegan solos, darle vueltas a lo que pasó y a lo que viene.
    • Fracaso en adaptarse. Cuesta concentrarse, dormir o cumplir con las obligaciones del día, y la situación interfiere en las relaciones, el ocio o el trabajo.

    Los cuatro accesorios acompañan a los anteriores: evitación (no hablar del tema, evitar lo que lo recuerda), ánimo decaído, ansiedad e impulsividad o irritabilidad. Un estudio con 649 adultos lituanos que habían vivido al menos un estresor importante encontró que el modelo de dos síntomas centrales, preocupación y fracaso en adaptarse, ajustaba mejor que los otros dos modelos probados (Zelviene et al., 2017).

    Una distinción útil: sentir tristeza o ansiedad después de un golpe es esperable. Lo que marca el trastorno es la desproporción respecto del estresor y el deterioro del funcionamiento.

    ¿Qué tipos de trastorno adaptativo hay (mixto, ansioso, depresivo)?

    El DSM-5 mantiene seis subtipos según el síntoma que predomina. La CIE-11 los eliminó y lo trata como un diagnóstico único, definido por los dos síntomas centrales, según una revisión de los avances en ambos sistemas (O’Donnell et al., 2019). Esa misma revisión recoge otra diferencia: el DSM-5 acepta síntomas que empiezan hasta tres meses después del estresor, y la CIE-11 espera que aparezcan dentro del primer mes. Si te llegó aquí buscando “trastorno adaptativo mixto” o “trastorno adaptativo ansioso”, estos son los seis del DSM-5:

    Subtipo (DSM-5) Qué predomina
    Con estado de ánimo depresivo Tristeza, llanto fácil, desesperanza
    Con ansiedad Nerviosismo, preocupación, tensión
    Con ansiedad y estado de ánimo depresivo mixtos Una combinación de las dos anteriores
    Con alteración de la conducta Conductas imprudentes, impulsivas o de desafío
    Con alteración mixta de las emociones y de la conducta Síntomas emocionales y problemas de conducta a la vez
    No especificado Reacciones que no calzan en los anteriores

    Los subtipos describen cómo se ve el cuadro y dicen poco de su gravedad. Por eso la CIE-11 dejó de usarlos y prefiere medir cuánto pesa la preocupación y cuánto falla la adaptación. Una revisión de alcance de 2017 sobre la investigación en CIE-11 (Kazlauskas et al., 2017) también advierte que la evidencia sobre esa estructura de síntomas todavía es escasa y mixta.

    ¿Cuántas personas lo tienen?

    Depende de dónde se mire. Según la revisión de Casey (2009), la prevalencia en atención primaria va de 11 % a 18 %, y en psiquiatría de enlace (la atención de salud mental dentro de hospitales) de 10 % a 35 %.

    En personas con cáncer, un metaanálisis de 94 estudios con entrevista psiquiátrica estimó 19,4 % de trastorno adaptativo en oncología y hematología, y 15,4 % en cuidados paliativos (Mitchell et al., 2011). Fuera del hospital, un estudio en Zúrich con 330 personas que perdieron su empleo contra su voluntad encontró que el 13,8 % de los hombres y el 17,2 % de las mujeres cumplía criterios CIE-11 completos, y que el riesgo subía con la edad y con la cantidad de estresores acumulados (Perkonigg et al., 2018).

    No hay cifras chilenas de prevalencia en las fuentes que revisamos. Los datos anteriores vienen de Europa, y de poblaciones específicas, así que dan un orden de magnitud y poco más.

    Test de trastorno adaptativo (ADNM-20)

    Antes del test, tres cosas para usarlo bien. Primero, el ADNM-20 (Adjustment Disorder New Module) es un cuestionario de autoinforme desarrollado por Einsle y colaboradores (Einsle et al., 2010) y se basa en los criterios de la CIE-11. Segundo, solo tiene sentido si hay una situación concreta que te pesa, por eso empieza con una lista de sucesos. Tercero, sus puntajes sirven para ordenar cuánto malestar hay y el diagnóstico lo hace un profesional. Respóndelo con calma y pensando en cómo has estado la última semana.

    Test de trastorno adaptativo (ADNM-20)

    Son 20 afirmaciones y tarda unos 5 minutos. Orientación para ti, no un diagnóstico. Tus respuestas se calculan en este navegador y no se envían a ningún sitio.
    Paso 1. Marca los sucesos que vivieron en los últimos 2 años y que hoy te pesan, o te pesaron en los últimos 6 meses
    Paso 2. Pensando en esos sucesos, ¿con qué frecuencia te pasa cada cosa durante la última semana?
    Paso 3. ¿Desde hace cuánto tiempo sientes estas reacciones?


    Cómo se calcula y qué significa tu puntaje

    Cada afirmación se responde de 1 (nunca) a 4 (a menudo), así que el total va de 20 a 80. Las afirmaciones se agrupan en seis partes: los dos síntomas centrales (preocupación: ítems 2, 4, 13 y 15; fracaso en adaptarse: ítems 10, 17, 19 y 20) y los cuatro accesorios, según la hoja de puntuación oficial de la Universidad de Zúrich.

    Hay dos puntos de corte publicados, y conviene saber de dónde salen:

    • 47,5, de un estudio con 80 víctimas de robo que recibían un manual de autoayuda. Separó a quienes tenían alto riesgo de trastorno adaptativo, según un algoritmo basado en la teoría, de quienes tenían bajo riesgo (Lorenz et al., 2016).
    • 52,5, de la primera validación en español, con 203 adultos de la población general en España. Ese corte separó a quienes tenían más malestar en depresión (PHQ-9) y ansiedad (GAD-7) del resto, es decir, no se probó contra un diagnóstico clínico (Quero et al., 2024).

    En el mismo estudio español, el promedio fue 46,99 puntos en población general y 59,00 en un grupo de alto riesgo, con una escala muy consistente internamente (alfa de Cronbach de 0,94). Una limitación importante: la muestra no era representativa y tenía más mujeres, y ninguno de los dos cortes se evaluó en población chilena. Otro estudio con 1.415 personas en Hong Kong propuso un corte de 49 para otras condiciones psiquiátricas frecuentes (Liang et al., 2021). Por eso los tres números se usan como orientación y no como línea que separa “tienes” de “no tienes”.

    Además, el ADNM mostró sensibilidad al cambio en 190 personas con diagnóstico de trastorno adaptativo: los puntajes bajaron durante el tratamiento (Bachem et al., 2017). Eso sirve para repetir el test más adelante y ver cómo vas.

    ¿Es trastorno adaptativo, depresión, ansiedad o duelo?

    Esta es la pregunta que más se hace la gente, y la respuesta clínica es una regla de exclusión: el diagnóstico de trastorno adaptativo solo se hace cuando el cuadro no cumple los criterios completos de otro trastorno mental. Por eso muchas veces se lo describe como un cuadro intermedio entre la reacción normal y los trastornos mayores.

    • Reacción normal al estrés. Es proporcional, va cediendo y no desordena la vida. En el trastorno adaptativo el malestar es mayor de lo esperable o interfiere en lo cotidiano.
    • Depresión mayor. Si hay suficientes síntomas, con la intensidad y duración necesarias, el diagnóstico de depresión mayor prevalece. Casey (2009) lo resume así: el adaptativo se define por su curso en el tiempo en torno a un estresor, la depresión por el número de síntomas en un momento dado. Si te hace ruido, esta guía sobre la depresión ayuda a comparar.
    • Ansiedad generalizada. La preocupación del trastorno adaptativo se centra en el estresor y sus consecuencias. En la ansiedad generalizada es difusa y abarca muchas áreas, sin un desencadenante único.
    • Trastorno de estrés postraumático y estrés agudo. Piden un hecho de intensidad extrema (amenaza de muerte, lesión grave, violencia) y síntomas como flashbacks y pesadillas. El adaptativo puede seguir a un estresor ordinario. Hay más detalle en el artículo sobre el trastorno de estrés agudo.
    • Duelo. Una pérdida por muerte puede causar un trastorno adaptativo, pero la tristeza esperable de un duelo queda fuera del diagnóstico. El duelo prolongado es otra cosa: un anhelo intenso por la persona fallecida que se sostiene en el tiempo.

    Distinguirlos sin una evaluación es difícil incluso para los clínicos. Una revisión sobre el diagnóstico calificó al trastorno adaptativo como uno de los más usados en la práctica y a la vez de los más criticados (Bachem y Casey, 2018).

    ¿Cuánto dura y cómo evoluciona?

    La idea clásica es que dura poco: los manuales hablan de síntomas que, una vez que el estresor termina, no deberían pasar de seis meses. La realidad es algo más matizada. Una revisión sistemática de 31 estudios con más de 1,3 millones de participantes encontró que muchas personas seguían con el diagnóstico, o recibieron otro diagnóstico de salud mental, meses o años después. También mejoraban con más frecuencia y usaban menos tratamiento que quienes tenían otros trastornos (Morgan et al., 2022).

    Los autores concluyen que suele evolucionar como un cuadro más leve que otros, pero que no es raro que pase a estados más graves. También encontraron que, en algunos estudios, las personas con este diagnóstico desarrollaron más adelante más condiciones físicas que los grupos de comparación. Los datos sobre suicidalidad y deterioro laboral fueron mixtos, con riesgo de sesgo moderado en la mayoría de los estudios.

    Sobre ese último punto, una revisión sistemática de 2019 halló una asociación fuerte entre trastorno adaptativo y conductas suicidas, con una prevalencia de trastorno adaptativo entre quienes consultaban por conducta suicida que variaba de 9,8 % a 100 % según el estudio, y los conflictos interpersonales como desencadenante principal (Fegan y Doherty, 2019). Por eso este cuadro no conviene minimizarlo.

    ¿Qué tratamiento tiene el trastorno adaptativo?

    El tratamiento principal es la psicoterapia, y suele ser breve. La parte incómoda es que la evidencia es más débil de lo que se piensa. Una revisión sistemática de 29 estudios en adultos encontró que más de la mitad de las intervenciones psicológicas incluían componentes de terapia cognitivo-conductual, pero calificó como baja a muy baja la calidad de la evidencia a favor de todos los tratamientos, psicológicos y farmacológicos (O’Donnell et al., 2018). Lo que falta son estudios grandes y bien hechos que lo confirmen.

    Lo que sí se ve en las fuentes:

    • Terapia cognitivo-conductual y enfoques breves. Es la base de la mayoría de los estudios. Se trabaja la forma de pensar sobre el estresor y se recupera la rutina.
    • Autoayuda guiada y digital. Una revisión con metaanálisis preliminar de 9 estudios encontró que los tratamientos con apoyo tecnológico superaron a los controles en síntomas de salud mental, aunque con pocos estudios y mucha variabilidad (Fernández-Buendía et al., 2024).
    • Terapia de aceptación y compromiso (ACT). Propone, en vez de pelear contra el malestar, hacerle espacio y orientar la vida hacia lo que importa. Wilson y Luciano (2002) y Hayes, Strosahl y Wilson (2012) la plantean como una vía útil ante cambios vitales que no se pueden revertir. Tienes más sobre este enfoque en la guía de terapia de aceptación y compromiso.
    • Medicación. Casey (2009) concluye que se limita a aliviar síntomas como la ansiedad o el insomnio y que no hay estudios sólidos que muestren beneficio de los antidepresivos. Una revisión sistemática de PubMed fue más lejos: dijo que su uso en el adaptativo con ánimo ansioso o depresivo no estaba bien respaldado y debería evitarse, mientras que las psicoterapias contaban con mejor apoyo clínico (Carta et al., 2009). Es una revisión de hace más de una década, así que conviene decidir con un profesional.

    ¿Qué ayuda mientras tanto?

    Nada de esto reemplaza la terapia, pero hay pistas razonables de la literatura sobre qué suma y qué resta. En la validación española, más síntomas de trastorno adaptativo se asociaron a un afrontamiento por evitación (negarlo, desconectarse, tapar el malestar) y menos síntomas a un afrontamiento cognitivo, que incluye planificar y reinterpretar la situación (Quero et al., 2024). El mismo trabajo cita un estudio longitudinal europeo (Lotzin y colaboradores) según el cual planificar actividades placenteras y mantener contacto con otras personas protegía de los síntomas.

    Desde el modelo de Lazarus y Folkman (1984), dos personas reaccionan distinto al mismo suceso porque, además del suceso, pesa lo que está en juego para cada una y qué recursos cree tener. Eso explica por qué una mudanza puede ser un trámite para uno y una pérdida enorme para otro, y por qué comparar tu reacción con la de los demás no sirve de mucho.

    Dos cosas concretas, derivadas de lo anterior: ordenar el día alrededor de unas pocas actividades que antes disfrutabas (aunque no tengas ganas), y ponerle nombre a lo que te preocupa en un papel, para que deje de dar vueltas sin tener dónde ir. Si ves que tapas el malestar con alcohol, con trabajo sin parar o evitando hablar del tema, es una señal de que conviene consultar.

    ¿Cuándo buscar ayuda profesional?

    Conviene consultar si el malestar lleva más de unas semanas, si te cuesta cumplir en el trabajo o en casa, si dejas de hacer cosas que antes hacías, si duermes mal de forma sostenida o si tu puntaje en el test supera los cortes. No hace falta esperar a “estar peor”. Si dudas entre un mal momento y algo que necesita atención, esta guía sobre cómo saber si necesitas terapia puede ayudarte. Y si en algún momento aparecen ideas de hacerte daño, pide ayuda de inmediato: en Chile puedes llamar a la Línea de Prevención del Suicidio, *4141.

    En la red pública, la puerta de entrada es el CESFAM o consultorio donde estés inscrito, y las atenciones de salud mental son gratuitas para afiliados de Fonasa (Copago Cero). Con Fonasa en modalidad libre elección, el arancel vigente financia hasta 24 sesiones de psicoterapia individual al año. Si el cuadro evoluciona a una depresión, el GES la cubre como Problema de Salud N° 34. Los montos y topes cambian cada año, así que conviene revisar los vigentes en Fonasa o en tu Isapre.

    La terapia online es una opción práctica para este cuadro, porque no exige desplazarse y permite mantener la continuidad aunque estés en pleno cambio de vida. Si quieres conversarlo, puedes escribirnos desde la página de contacto.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuánto dura un trastorno adaptativo?

    Los manuales esperan que los síntomas se resuelvan en unos seis meses desde que termina el estresor o la persona se adapta. En la práctica puede durar más: una revisión sistemática encontró que muchos pacientes seguían con el diagnóstico, o con otro, meses o años después (Morgan et al., 2022).

    ¿Cuál es la diferencia entre trastorno adaptativo y depresión?

    El trastorno adaptativo está ligado a un estresor identificable y se define por su curso. La depresión mayor se define por la cantidad, intensidad y duración de sus síntomas. Si se cumplen los criterios completos de depresión, el diagnóstico de depresión prevalece (Casey, 2009).

    ¿Qué es el trastorno adaptativo mixto?

    Es uno de los seis subtipos del DSM-5: el “con ansiedad y estado de ánimo depresivo mixtos”. Se usa cuando conviven síntomas de ansiedad y de ánimo bajo sin que ninguno predomine. La CIE-11 eliminó los subtipos (O’Donnell et al., 2019).

    ¿Sirve el test para saber si tengo trastorno adaptativo?

    El test ordena tu malestar y ayuda a decidir si conviene consultar. Sus cortes (47,5 y 52,5) vienen de estudios con muestras pequeñas, y el diagnóstico lo hace un profesional con una entrevista clínica.

    ¿Se cura sin tratamiento?

    Muchos casos mejoran con el tiempo, y quienes tienen este diagnóstico tienden a mejorar con más frecuencia que quienes tienen otros trastornos. Pero no es raro que se transforme en un cuadro más grave (Morgan et al., 2022), así que no conviene esperar sin más si el malestar se sostiene.

    ¿Se puede tratar el trastorno adaptativo con terapia online?

    Es una opción razonable. Los estudios disponibles evaluaron sobre todo programas computarizados y realidad virtual, con resultados favorables frente a los controles, aunque pocos y con mucha variabilidad (Fernández-Buendía et al., 2024). En las fuentes que revisamos no hay un estudio específico de psicoterapia por videollamada para este cuadro.

    Qué hacer ahora

    Si el test te dio un puntaje alto, o si el malestar lleva semanas y no cede, pide una evaluación. Si fue bajo pero igual te sientes mal, también vale: un puntaje bajo no invalida lo que sientes. Sea cual sea el resultado, lo que más ayuda es hablarlo con alguien que sepa de esto. Escríbenos desde la página de contacto y buscamos una hora.

    ¿Te gustaría conversarlo con alguien?

    Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

    Agenda una hora

    Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

    Referencias

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    • Einsle, F., Köllner, V., Dannemann, S., & Maercker, A. (2010). Development and validation of a self-report for the assessment of adjustment disorders. Psychology, Health & Medicine, 15(5), 584-595. https://doi.org/10.1080/13548506.2010.487107
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    • Wilson, K. G., & Luciano, M. C. (2002). Terapia de aceptación y compromiso (ACT): Un tratamiento conductual orientado a los valores. Pirámide.
    • Zelviene, P., Kazlauskas, E., Eimontas, J., & Maercker, A. (2017). Adjustment disorder: Empirical study of a new diagnostic concept for ICD-11 in the general population in Lithuania. European Psychiatry, 40, 20-25. https://doi.org/10.1016/j.eurpsy.2016.06.009

    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

    En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre salud mental y desarrollo. Los artículos se actualizan cuando aparecen datos que cambian su interpretación.

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