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  • Test de ludopatía gratis: ¿tengo un problema con el juego?

    Test de ludopatía gratis: ¿tengo un problema con el juego?

    Si buscabas un test de ludopatía gratis (o un test de adicción al juego), aquí hay uno con dos instrumentos detrás: el Lie/Bet, de 2 preguntas, y el PGSI (Problem Gambling Severity Index), de 9 preguntas, que se usa en encuestas de juego en varios países. Tarda unos tres minutos y entrega un puntaje de 0 a 27 con la categoría que le corresponde en la escala original. Los tests que suelen salir primero en Google son de medios de prensa, de sí o no, sin una escala citada (miré los primeros resultados; uno es una nota de prensa de 2015 con 20 preguntas y un corte de siete respuestas afirmativas).

    El test está más abajo. Antes conviene saber qué mide y qué no, porque con las apuestas un número suelto tranquiliza a quien necesita mirar con atención y asusta a quien solo apostó una mala noche.

    Respuesta corta: ¿qué puntaje indica ludopatía?

    En el PGSI, 8 puntos o más es el punto de corte que usa la escala original para identificar a quienes tienen un problema de juego. En el Lie/Bet, una sola respuesta afirmativa de las dos ya se considera un cribado positivo. Ninguno de los dos hace un diagnóstico: son herramientas de cribado, y el diagnóstico clínico lo hace un profesional con una entrevista. Para el DSM-5-TR, el trastorno de juego exige cumplir 4 o más de 9 criterios en un periodo de 12 meses.

    Test de ludopatía: responde las 11 preguntas

    Responde pensando en cómo apuestas de verdad, no en cómo te gustaría apostar. No hay respuestas trampa: el cuestionario solo sirve si contestas lo que te pasa. Cuentan todas las apuestas con dinero: casinos, tragamonedas, apuestas deportivas, póker, apuestas en línea, loterías o similares.

    Test de ludopatía: 2 + 9 preguntas para ver si tu forma de apostar ya es un problema

    Tarda unos tres minutos. No guarda tus respuestas: se quedan en tu pantalla.

    Esto es una orientación, no un diagnóstico. Reúne dos cribados de juego: el Lie/Bet (2 preguntas) y el Índice de Gravedad del Juego Problemático, PGSI (9 preguntas). Responde con calma y con sinceridad: nadie ve tus respuestas.
    Antes de empezar

    ¿Has apostado dinero en los últimos 12 meses (casino, tragamonedas, apuestas deportivas, póker, apuestas en línea, loterías o similares)?


    Parte 1: Lie/Bet (2 preguntas)
    1 de 2

    ¿Alguna vez has tenido que mentirle a personas importantes para ti sobre cuánto apostabas?


    2 de 2

    ¿Alguna vez has sentido la necesidad de apostar cada vez más dinero?


    Parte 2: PGSI (9 preguntas). Piensa en los últimos 12 meses
    1 de 9

    ¿Has apostado más de lo que realmente podías permitirte perder?




    2 de 9

    ¿Has necesitado apostar cantidades de dinero cada vez mayores para sentir la misma emoción?




    3 de 9

    Cuando apostabas, ¿has vuelto otro día para intentar recuperar el dinero que habías perdido?




    4 de 9

    ¿Has pedido dinero prestado o vendido alguna cosa para conseguir dinero para apostar?




    5 de 9

    ¿Has sentido que quizás tienes un problema con las apuestas?




    6 de 9

    ¿Las apuestas te han causado problemas de salud, incluido estrés o ansiedad?




    7 de 9

    ¿Otras personas han criticado tus apuestas o te han dicho que tienes un problema con el juego, aunque tú pensaras que no era verdad?




    8 de 9

    ¿Tus apuestas te han causado problemas económicos a ti o a tu hogar?




    9 de 9

    ¿Te has sentido culpable por la forma en que apuestas o por lo que pasa cuando apuestas?





    Basado en el cuestionario Lie/Bet (Johnson et al., 1997) y en el Problem Gambling Severity Index, PGSI, del Canadian Problem Gambling Index (Ferris y Wynne, 2001). La traducción de las preguntas es propia: no es una adaptación validada y no está validada en población chilena. Los cortes vienen de estudios en Canadá, Noruega y otros países. Ningún cuestionario sustituye una evaluación clínica. Si lo que viste te pesa, puedes escribirme para agendar una consulta.

    Si el resultado te dejó pensando, sigue leyendo: más abajo está lo que significa cada rango y qué hacer con él.

    ¿Cómo se puntúa el test de ludopatía y qué significa tu resultado?

    El Lie/Bet son dos preguntas de sí o no. Se suman las respuestas afirmativas (0, 1 o 2). Según la hoja de cribado del Departamento de Servicios Humanos de Oregón (Oregon DHS, 2010), responder que sí a una o a las dos indica que hace falta una evaluación más a fondo.

    El PGSI son nueve preguntas con cuatro respuestas: nunca (0), a veces (1), la mayoría de las veces (2) y casi siempre (3). Se suman las nueve, así que el puntaje va de 0 a 27, y se compara con la tabla del informe original de Ferris y Wynne (2001):

    Puntaje PGSI Categoría en la escala original Cómo leerlo
    0 Sin problema Ninguna señal de pérdida de control ni de consecuencias
    1 a 2 Riesgo bajo Alguna señal aislada, pocas consecuencias
    3 a 7 Riesgo moderado Ya hay consecuencias o señales de que apostar cuesta más que dinero
    8 a 27 Juego problemático Probable problema de juego; pide una evaluación profesional

    Las categorías intermedias son las menos precisas. En un análisis con más de 25.000 apostadores canadienses, las de riesgo bajo y moderado distinguían mal entre sí con las reglas de puntuación originales, mientras que las de "sin problema" y "problema" sí tenían buena validez, y el puntaje se mantuvo estable de forma modesta en 14 meses (Currie et al., 2013). Léelas como una invitación a mirar qué preguntas puntuaron, no como una etiqueta.

    ¿Qué tan confiable es este test? Lo que mide y lo que no

    El PGSI nació para encuestas de población, no para clínicas. Con datos de Ontario se vio que mide un solo constructo (el problema de juego) y que funciona como alternativa al South Oaks Gambling Screen para población no clínica (Holtgraves, 2009). En el informe original, el corte de 8 puntos detectó a cerca de 83 % de quienes cumplían los criterios del DSM-IV y a cerca de 78 % de quienes una entrevista clínica clasificó con problema (Ferris y Wynne, 2001, tabla 11). Eso deja fuera a cerca de uno de cada cinco.

    El Lie/Bet se probó primero en 362 hombres, 191 con juego patológico y 171 sin problema (Johnson et al., 1997). La guía clínica de Socidrogalcohol recoge de ese estudio una sensibilidad de 99 % y una especificidad de 91 %, y advierte que viene de una muestra solo masculina y sin validación formal al español (Arias Horcajadas y Orío Ortiz, 2024). En población general de Noruega (2.014 adultos y 3.237 adolescentes), responder que sí a al menos una pregunta tuvo sensibilidad y especificidad altas, pero un valor predictivo positivo más bajo: algunos positivos no tenían el problema (Götestam et al., 2004).

    Hay cuatro límites que conviene tener presentes:

    1. Un cribado no es un diagnóstico. Una revisión sistemática de cribados breves (25 estudios, 20 instrumentos) encontró cinco con exactitud satisfactoria, y el Lie/Bet quedó entre los "prometedores", con una base de evidencia limitada (Dowling et al., 2019). Otra revisión halló 31 instrumentos en 60 estudios, pero solo 3 estaban validados contra una entrevista diagnóstica con calidad suficiente (Otto et al., 2020).
    2. Las preguntas de este test son una traducción propia, sin ninguna adaptación validada detrás. La versión en español del PGSI que sí se validó usó 659 apostadores deportivos y mostró buena consistencia interna (α = 0,97) y relación con los criterios del DSM-IV (r = 0,77), pero es una muestra de apostadores en línea de otro país (Lopez-Gonzalez et al., 2018).
    3. Faltan baremos chilenos. No encontré ningún estudio que haya validado el PGSI ni el Lie/Bet en población chilena. Los cortes vienen de Canadá, Estados Unidos y Noruega.
    4. En quien ya pide ayuda, el PGSI discrimina menos. El PGSI no se pensó para clínicas, donde casi todos los consultantes ya están en la categoría de problema. En 5.881 personas que consultaron una línea de ayuda australiana, un análisis de clases latentes separó dos grupos de gravedad con un corte en 19 puntos (medianas de 16 y 23) (Merkouris et al., 2020). Un 9 y un 24 no significan lo mismo, aunque los dos pasen de 8.

    Y una cosa más: los resultados dependen de cuándo respondes. Si apostaste mucho esta semana porque estás pasando por una crisis, el puntaje lo reflejará. Repetirlo con calma, un par de semanas después, dice más.

    ¿Ludopatía, juego patológico o trastorno de juego?

    Son tres nombres para lo mismo, en distintas épocas. Ludopatía es el término popular. Juego patológico fue el diagnóstico del DSM-III al DSM-IV, donde estaba entre los trastornos del control de impulsos, y todavía aparece en las traducciones al español. Trastorno de juego (gambling disorder) es el nombre vigente en el DSM-5 (2013) y el DSM-5-TR (2022), que lo ubican entre los trastornos adictivos. La CIE-11 de la OMS lo llama trastorno por juego de apuestas (código 6C50) y exige que haya dinero en juego (Arias Horcajadas y Orío Ortiz, 2024).

    El DSM-5-TR pide un patrón de juego persistente que cause malestar o deterioro significativo, con 4 o más de estos 9 criterios en 12 meses:

    N.º Criterio
    1 Necesitar apostar cantidades cada vez mayores para sentir la misma emoción (tolerancia)
    2 Estar inquieto o irritable al intentar reducir o dejar de apostar
    3 Esfuerzos repetidos y fallidos por controlar, reducir o dejar el juego
    4 Preocupación frecuente por el juego (revivir apuestas, planificar la próxima, pensar en cómo conseguir dinero)
    5 Apostar cuando uno se siente mal (culpa, ansiedad, desamparo, ánimo bajo)
    6 Volver otro día para recuperar lo perdido
    7 Mentir para ocultar cuánto se juega
    8 Poner en peligro o perder una relación, un trabajo o una oportunidad por el juego
    9 Depender de que otros pongan dinero para salir de una situación económica desesperada

    Cumplir 4 o 5 criterios es un trastorno leve, 6 o 7 moderado y 8 o 9 grave. Además, el comportamiento no se explica mejor por un episodio maníaco. Las preguntas del Lie/Bet salen de estos criterios (necesitar apostar más, ocultar cuánto se juega), y varias del PGSI tocan los otros (recuperar lo perdido, pedir dinero prestado, problemas económicos).

    ¿Qué tan común es el problema con el juego?

    A nivel mundial, un metaanálisis de 380 muestras de 68 países estimó que 46,2 % de los adultos apostó en el último año, que 8,7 % apuesta con algún nivel de riesgo y que 1,41 % (IC 95 %: 1,06 a 1,84) tiene juego problemático. Las tasas más altas de problemas aparecieron entre quienes juegan en casinos o tragamonedas en línea (15,8 %) (Tran et al., 2024).

    En Chile, la serie más usada es la de los estudios de prevalencia de la Universidad Andrés Bello y la Corporación de Juego Responsable, en el Gran Santiago, con el cuestionario NODS (basado en el DSM-IV). Esta es la prevalencia del último año de jugadores problemáticos o patológicos, según la presentación de resultados de 2022 (Oyanedel, 2022):

    Año Muestra Jugador problemático o patológico en el último año
    2015 1.032 adultos 3,2 %
    2018 1.020 adultos 2,2 %
    2022 1.008 adultos 8,3 % (4,7 % problemático y 3,6 % patológico)

    Hay que leer ese salto con cuidado. Los tres estudios los encargó la Corporación de Juego Responsable, respaldada por la industria del juego (casinos y Polla Chilena de Beneficencia aparecen como patrocinadores), aunque el autor aclara que no intervinieron en el análisis. Además, en 2015 y 2018 las encuestas fueron con encuestador y en 2022 fueron autoaplicadas, y el formato de la encuesta puede influir en lo que la gente declara. Son datos de una ciudad, no una cifra nacional. Lo que sí muestran es que el problema existe en Chile y que quienes jugaron por internet tuvieron más juego de riesgo y problemático.

    En jóvenes, una encuesta de Actitud Lab para la misma corporación (muestra no probabilística de estudiantes de 8.º básico a educación superior) encontró que cerca de 26 % apostó en línea en el último año y que la edad de inicio promedio fue 15,5 años entre escolares (Rebolledo et al., 2025). Da una pista del terreno; la prevalencia nacional sigue sin medirse.

    Un último dato para dimensionar el costo. En 11 estudios poblacionales, quienes tenían juego problemático o patológico mostraban una alta prevalencia de otros problemas: dependencia de nicotina (60,1 %), trastorno por uso de sustancias (57,5 %), trastorno del ánimo (37,9 %) y ansiedad (37,4 %), con una variación moderada entre estudios (Lorains et al., 2011). Y pocos piden ayuda: en 24 estudios representativos, solo 0,23 % de la población general lo hizo por un problema de juego (Bijker et al., 2022).

    ¿Por qué cuesta tanto parar? Lo que mantiene el juego problemático

    La guía de Socidrogalcohol describe varios mecanismos que se repiten en el juego problemático:

    • Perseguir las pérdidas. Volver a apostar para recuperar lo perdido convierte el dinero perdido en una deuda con uno mismo. Es el criterio 6 del DSM y una de las señales más claras.
    • Ilusión de control. La creencia de que ciertas tácticas, rituales o "sistemas" pueden influir en juegos de puro azar.
    • Memoria selectiva. Se recuerdan las ganancias y se minimizan las pérdidas. Aparece también la falacia del jugador: pensar que después de una racha de pérdidas, ganar es más probable.
    • El casi-ganar. Un resultado cercano al premio (dos símbolos iguales y el tercero justo al lado) se vive como señal de éxito inminente y no como una pérdida.

    Los factores de riesgo que más se repiten son las apuestas en línea y las deportivas (disponibles a toda hora, rápidas y con mucha publicidad), empezar joven, ser hombre y la impulsividad. En mujeres suele aparecer más tarde, pero avanzar más rápido hacia el problema severo, y el juego funciona más como forma de escapar de la tristeza, la soledad o los conflictos de pareja (Arias Horcajadas y Orío Ortiz, 2024). Por eso, si al hacer el test notaste que apuestas sobre todo cuando te sientes mal, esa es la pista que más conviene mirar.

    ¿Qué hacer según tu resultado en el test de ludopatía?

    Si tu PGSI fue 0 o quedó en riesgo bajo

    No hace falta hacer nada drástico. Si una o dos preguntas puntuaron alto, ahí está el hábito que conviene ajustar. Una regla simple y de bajo costo: decide antes de apostar cuánto dinero y cuánto tiempo vas a destinar, y no lo cambies durante la sesión. Y si ves que empiezas a "recuperar", es la señal para parar ese día.

    Si quedaste en riesgo moderado (3 a 7)

    Es un buen momento para actuar, porque el hábito todavía no lo ocupa todo. Mira qué preguntas puntuaron: si fueron las de dinero (pedir prestado, problemas económicos), ayuda separar el dinero de apostar del dinero del hogar. Si fueron las de culpa o de esconderlo, conversarlo con alguien de confianza o con un psicólogo suele aliviar más de lo que se espera. Repite el test en unas semanas.

    Si quedaste en 8 o más, o contestaste que sí en el Lie/Bet

    Imagina a alguien que contesta "la mayoría de las veces" a las preguntas de volver a recuperar lo perdido y de endeudarse, y "casi siempre" a la de sentirse culpable. El problema ahí ya no es solo de dinero: apostar se volvió la forma de manejar lo que siente. Para ese perfil, la evidencia apunta a la psicoterapia. Estas son las medidas que la guía de Socidrogalcohol recoge como control externo, y funcionan mejor si las pone en marcha también alguien cercano:

    1. Dejar de llevar efectivo y tarjetas de las que puedas sacar dinero para apostar, o cambiarlas por una tarjeta con saldo limitado.
    2. Bloquear el acceso. Cerrar cuentas en plataformas de apuestas, desinstalar las aplicaciones y usar los bloqueos que ofrecen los propios sitios. En España existe un registro oficial de autoexclusión; en las fuentes que revisé no encontré uno equivalente a nivel nacional en Chile, así que conviene preguntar a cada plataforma o casino por su mecanismo de exclusión.
    3. Dejar que otra persona revise gastos y deudas, sin que se convierta en vigilancia constante.
    4. No esperar a "tocar fondo". Las deudas y la culpa no sueltan solas.

    Sobre el tratamiento, la guía da el grado de recomendación B (nivel de evidencia 1+) a la terapia cognitivo-conductual, con la entrevista motivacional integrada, y plantea la abstinencia del juego como objetivo, porque no hay evidencia que respalde el juego controlado como meta segura en el trastorno de juego. Estos son los números de los metaanálisis:

    • Un metaanálisis de 29 estudios y 3.991 personas encontró que las técnicas cognitivo-conductuales redujeron la gravedad del trastorno de juego (g = -1,14) y la frecuencia de juego (g = -0,54) al terminar el tratamiento frente a un control, pero sin efecto significativo en el seguimiento, con sesgo de publicación y alta variación entre estudios. Los autores concluyen que el efecto probablemente está sobreestimado y que no sirve igual a todas las personas (Pfund et al., 2023).
    • La entrevista motivacional redujo la frecuencia de juego hasta un año después, y el dinero gastado solo a 1 a 3 meses; no se sabe si el efecto se mantiene (Yakovenko et al., 2015).
    • Las intervenciones breves, de tres sesiones o menos, lograron una reducción pequeña del juego a corto plazo (g = -0,19), sin diferencia frente a intervenciones más largas (Quilty et al., 2019).

    Sobre los fármacos: la guía señala que ninguno tiene aprobación regulatoria específica para el trastorno de juego. Los antagonistas opioides (naltrexona y nalmefeno) son la opción con más respaldo, y la decisión de medicar es de un psiquiatra, que además revisa si hay otros problemas que tratar.

    ¿Y si el test lo haces por otra persona?

    Este test lo debe contestar quien apuesta; si lo responde un familiar por otro, el resultado no vale. Lo que sí puede hacer quien acompaña es protegerse y facilitar el camino. El enfoque CRAFT, que enseña a la familia a comunicarse y a dejar de amortiguar las consecuencias, se diseñó para cuando la persona no reconoce el problema (Meyers y Wolfe, 2004). Estas son sus pautas más repetidas en el material que revisé:

    • Hablar desde lo que tú sientes ("me preocupa lo que pasa con el dinero") y no desde la acusación ("eres un irresponsable"), y elegir un momento de calma, no justo después de una pérdida.
    • Separar tus finanzas de las suyas, resguardar tarjetas y claves compartidas.
    • No pagar sus deudas de juego ni firmar como aval. Se puede decir con cariño: "te acompaño a buscar ayuda, pero no voy a cubrir esta deuda".
    • No tapar ni mentir por la persona ante acreedores o familiares.
    • Cuidar tu propia salud y tu vida social.

    Hay más detalle en la guía de CRAFT para familias con adicciones y en cómo vivir con un familiar adicto.

    ¿Cuándo conviene consultar a un psicólogo?

    El puntaje solo no decide cuándo consultar. Cuenta más lo que está pasando en tu vida. Conviene pedir ayuda cuando:

    • intentas apostar menos o parar y no lo logras;
    • apuestas para recuperar lo perdido, o para escapar de la tristeza, la ansiedad o los problemas;
    • has pedido dinero prestado, usado tarjetas que no eran tuyas o te estás endeudando;
    • mientes sobre cuánto apuestas, o te da vergüenza que alguien lo sepa;
    • el juego ya afecta tu trabajo, tus estudios o tus relaciones;
    • aparece irritabilidad, insomnio o ánimo bajo que antes no tenías.

    Si en algún momento pensaste en hacerte daño por las deudas o por la culpa, no esperes: el juego problemático se asocia con ideación e intentos de suicidio, y eso se atiende de inmediato. En Chile puedes llamar a la línea de prevención del suicidio, *4141, o ir a urgencias; hay una guía sobre cómo ayudar a alguien con ideas suicidas. Para consultar por el juego, la red pública de salud mental (CESFAM y centros de salud mental comunitarios) atiende estos casos, y la Corporación de Juego Responsable y la agrupación Ajuter se mencionan en los estudios chilenos como entidades de orientación y autoayuda (la primera está respaldada por la industria del juego).

    Si quieres conversarlo en una consulta online, puedes escribirme desde la página de contacto. Un psicólogo puede ayudarte a ver si hay un trastorno de juego, qué lo mantiene y qué hacer con las deudas y con lo que sientes.

    ¿Hay un test de ludopatía en PDF?

    Si buscabas el test de ludopatía pdf, un test psicológico de ludopatía o un test de adicción al juego para imprimir, estos dos cuestionarios están completos aquí. El Lie/Bet aparece en la hoja de Oregón y el PGSI en el informe de Ferris y Wynne (2001), ambos de acceso público. No encontré una licencia explícita de ninguno de los dos, así que los reproduzco con atribución y con traducción propia. Si prefieres hacerlo en papel, responde y compara con las tablas de arriba.

    Lie/Bet (2 preguntas, responde sí o no):

    N.º Pregunta
    1 ¿Alguna vez has tenido que mentirle a personas importantes para ti sobre cuánto apostabas?
    2 ¿Alguna vez has sentido la necesidad de apostar cada vez más dinero?

    PGSI (9 preguntas; piensa en los últimos 12 meses; nunca = 0, a veces = 1, la mayoría de las veces = 2, casi siempre = 3):

    N.º Pregunta
    1 ¿Has apostado más de lo que realmente podías permitirte perder?
    2 ¿Has necesitado apostar cantidades de dinero cada vez mayores para sentir la misma emoción?
    3 Cuando apostabas, ¿has vuelto otro día para intentar recuperar el dinero que habías perdido?
    4 ¿Has pedido dinero prestado o vendido alguna cosa para conseguir dinero para apostar?
    5 ¿Has sentido que quizás tienes un problema con las apuestas?
    6 ¿Las apuestas te han causado problemas de salud, incluido estrés o ansiedad?
    7 ¿Otras personas han criticado tus apuestas o te han dicho que tienes un problema con el juego, aunque tú pensaras que no era verdad?
    8 ¿Tus apuestas te han causado problemas económicos a ti o a tu hogar?
    9 ¿Te has sentido culpable por la forma en que apuestas o por lo que pasa cuando apuestas?

    Si te interesan otros cribados de conductas adictivas (alcohol, drogas, pantallas), hay una guía con tests de adicciones para autoevaluación, y el marco general está en qué es la adicción.

    Preguntas frecuentes sobre el test de ludopatía

    ¿Cuántas preguntas tiene el test de ludopatía?

    Este test reúne 11 preguntas: 2 del Lie/Bet y 9 del PGSI. El Lie/Bet se responde con sí o no. El PGSI usa cuatro opciones, de nunca a casi siempre, y da un puntaje de 0 a 27. El PGSI mira los últimos 12 meses.

    ¿Qué puntaje indica ludopatía?

    En el PGSI, 8 puntos o más es el corte que usa la escala original para el juego problemático; de 3 a 7 es riesgo moderado y de 1 a 2 riesgo bajo. En el Lie/Bet, una o dos respuestas afirmativas ya son cribado positivo. Ninguno confirma un diagnóstico: eso lo hace un profesional.

    ¿Un test en línea puede diagnosticar la ludopatía?

    No. Un test en línea es un cribado, una forma rápida de ver si conviene mirar más a fondo. El diagnóstico del trastorno de juego requiere una entrevista clínica que revise los 9 criterios del DSM-5-TR, el historial de deudas, la salud mental y el contexto. Hasta los mejores cribados pueden dar falsos positivos y falsos negativos.

    ¿Cuántas apuestas son demasiadas?

    No hay una cifra de apuestas, de horas o de dinero que separe el juego normal del problemático. Importa si controlas cuánto apuestas, si estás recuperando pérdidas, si mientes sobre ello o si te endeudas. Por eso el PGSI pregunta por consecuencias, no por montos.

    ¿La ludopatía tiene cura?

    El trastorno de juego se puede tratar y mucha gente mejora, sobre todo con terapia cognitivo-conductual. La evidencia muestra que los efectos son claros al terminar el tratamiento y menos nítidos en el seguimiento, por eso la prevención de recaídas es parte del trabajo. El objetivo habitual es dejar de apostar, no apostar "controlado".

    ¿Puedo repetir el test?

    Sí. El puntaje del PGSI se mantuvo estable de forma modesta a lo largo de 14 meses, así que una diferencia de uno o dos puntos dice poco. Conviene repetirlo cuando algo cambie en tu forma de apostar, después de varias semanas de aplicar alguna medida, o con calma si lo hiciste en un mal momento.

    Qué llevarte de este test

    El puntaje del PGSI vale como una foto de cómo vives tu forma de apostar hoy, y las preguntas en que respondiste "la mayoría de las veces" o "casi siempre" sirven más que el total. Si quedaste en 8 o más, o contestaste que sí en el Lie/Bet, y te cuesta cambiarlo solo, vale la pena conversarlo con un psicólogo. Escríbeme desde la página de contacto y vemos cómo acompañarte.

    ¿Te gustaría conversarlo con alguien?

    Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

    Agenda una hora

    Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

    Referencias

    American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.). American Psychiatric Publishing.

    Arias Horcajadas, F., & Orío Ortiz, L. (Coords.). (2024). Guía clínica sobre adicciones comportamentales basada en la evidencia. Socidrogalcohol. https://socidrogalcohol.org/wp-content/uploads/2024/02/Guia_Adicciones_Comportamentales_completa-1.pdf

    Bijker, R., Booth, N., Merkouris, S. S., Dowling, N. A., & Rodda, S. N. (2022). Global prevalence of help-seeking for problem gambling: A systematic review and meta-analysis. Addiction, 117(12), 2972-2985. https://doi.org/10.1111/add.15952

    Currie, S. R., Hodgins, D. C., & Casey, D. M. (2013). Validity of the Problem Gambling Severity Index interpretive categories. Journal of Gambling Studies, 29(2), 311-327. https://doi.org/10.1007/s10899-012-9300-6

    Dowling, N., Merkouris, S., Dias, S., Rodda, S., Manning, V., Youssef, G., Lubman, D., & Volberg, R. (2019). The diagnostic accuracy of brief screening instruments for problem gambling: A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology Review, 74, 101784. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2019.101784

    Ferris, J., & Wynne, H. (2001). The Canadian Problem Gambling Index: Final report. Canadian Centre on Substance Abuse. https://www.greo.ca/Modules/EvidenceCentre/files/Ferris%20et%20al(2001)The_Canadian_Problem_Gambling_Index.pdf

    Götestam, K. G., Johansson, A., Wenzel, H. G., & Simonsen, I. E. (2004). Validation of the Lie/Bet screen for pathological gambling on two normal population data sets. Psychological Reports, 95(3), 1009-1013. https://doi.org/10.2466/pr0.95.3.1009-1013

    Holtgraves, T. (2009). Evaluating the Problem Gambling Severity Index. Journal of Gambling Studies, 25(1), 105-120. https://doi.org/10.1007/s10899-008-9107-7

    Johnson, E. E., Hamer, R., Nora, R. M., Tan, B., Eisenstein, N., & Engelhart, C. (1997). The Lie/Bet Questionnaire for screening pathological gamblers. Psychological Reports, 80(1), 83-88. https://doi.org/10.2466/pr0.1997.80.1.83

    Lopez-Gonzalez, H., Estévez, A., & Griffiths, M. D. (2018). Spanish validation of the Problem Gambling Severity Index: A confirmatory factor analysis with sports bettors. Journal of Behavioral Addictions, 7(3), 814-820. https://doi.org/10.1556/2006.7.2018.84

    Lorains, F. K., Cowlishaw, S., & Thomas, S. A. (2011). Prevalence of comorbid disorders in problem and pathological gambling: Systematic review and meta-analysis of population surveys. Addiction, 106(3), 490-498. https://doi.org/10.1111/j.1360-0443.2010.03300.x

    Merkouris, S., Greenwood, C., Manning, V., Oakes, J., Rodda, S., Lubman, D., & Dowling, N. (2020). Enhancing the utility of the problem gambling severity index in clinical settings: Identifying refined categories within the problem gambling category. Addictive Behaviors, 103, 106257. https://doi.org/10.1016/j.addbeh.2019.106257

    Meyers, R. J., & Wolfe, B. L. (2004). Get your loved one sober: Alternatives to nagging, pleading, and threatening. Hazelden. (Edición en español: Cómo mantener sobrio a tu ser querido).

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    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

    En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre salud mental y desarrollo. Los artículos se actualizan cuando aparecen datos que cambian su interpretación.

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