Etiqueta: detección temprana del autismo

  • M-CHAT-R/F: el cuestionario de detección de autismo de 16 a 30 meses, cómo se puntúa y qué hacer con el resultado

    M-CHAT-R/F: el cuestionario de detección de autismo de 16 a 30 meses, cómo se puntúa y qué hacer con el resultado

    El M-CHAT-R/F es un cuestionario de 20 preguntas que responden los padres para detectar a niños y niñas de 16 a 30 meses que conviene evaluar por autismo. Si llegaste aquí con una hoja del control sano en la mano, o con un número que no sabes cómo leer, esta guía explica cómo se suma el puntaje, qué significa cada nivel y qué viene después en cada caso. Es un tamizaje: un puntaje alto dice que hay que mirar con más detalle, y no que tu hijo o hija tenga autismo.

    Aquí no vas a encontrar las 20 preguntas ni un test para responder en pantalla. El instrumento tiene derechos de autor y sus creadoras piden usarlo completo y sin cambios, así que la versión chilena oficial se descarga gratis desde su sitio, y más abajo está el enlace. Lo que sí está en esta página es lo que casi nadie explica bien: cómo se puntúa, a qué edad se aplica, qué tan confiable es y cómo conversar el resultado con el equipo de salud.

    En pocas palabras

    El M-CHAT-R/F suma de 0 a 20 puntos. De 0 a 2 el riesgo es bajo, de 3 a 7 es medio y se completa con una entrevista de seguimiento, y de 8 a 20 es alto y se deriva a evaluación diagnóstica sin esperar la entrevista. Un resultado positivo confirma autismo en poco más de la mitad de los casos y casi siempre señala algún retraso o preocupación del desarrollo que vale la pena estudiar.

    ¿Qué es el M-CHAT-R/F y quién lo creó?

    El M-CHAT-R/F (Modified Checklist for Autism in Toddlers, Revised with Follow-Up) lo crearon Diana Robins, Deborah Fein y Marianne Barton, y se publicó en 2009 como revisión del M-CHAT original, que tenía 23 preguntas. Funciona en dos etapas. La primera es un cuestionario de 20 preguntas de sí o no que responde la madre, el padre o quien cuida al niño. La segunda es una entrevista de seguimiento que solo se hace cuando el puntaje de la primera etapa lo pide.

    Sus autoras lo diseñaron para no dejar escapar casos: busca la máxima sensibilidad, y por eso tiene una tasa alta de falsos positivos. Lo dicen ellas mismas en las instrucciones oficiales, junto con una advertencia importante: incluso con la entrevista de seguimiento, muchos niños que dan positivo no recibirán un diagnóstico de autismo, aunque sí tienen más probabilidad de otros trastornos o retrasos del desarrollo, y por eso merecen evaluación (Robins et al., 2009).

    La versión en español de Chile la adaptó el Grupo TEA de la Pontificia Universidad Católica en 2016. En un estudio de validación con 20 niños con sospecha de autismo y 100 controles de 16 a 30 meses, la versión chilena mostró una confiabilidad de 0,889 y una sensibilidad y especificidad de 100 % y 98 % para distinguir ambos grupos (Coelho-Medeiros et al., 2019, en Revista Chilena de Pediatría). Son muestras pequeñas, y los propios autores aclaran que validar el instrumento es un proceso que sigue abierto.

    ¿A qué edad se aplica el M-CHAT-R/F?

    El M-CHAT-R/F está pensado para niños y niñas de 16 a 30 meses. No sirve igual antes ni después de ese tramo, porque las conductas que pregunta (mirar hacia donde se señala, imitar, mostrar cosas) se esperan en esa ventana del desarrollo.

    M-CHAT 18 meses: ¿es la edad para hacerlo?

    Sí, los 18 y los 24 meses son las edades donde más se aplica. La Academia Americana de Pediatría recomienda un tamizaje estandarizado de autismo a los 18 y a los 24 meses, además de la vigilancia del desarrollo en cada control (Hyman et al., 2020). El estudio que validó el M-CHAT-R/F evaluó a 16.071 niños justamente en los controles de esas dos edades (Robins et al., 2014, en Pediatrics).

    En Chile, la Ley 21.545, publicada el 10 de marzo de 2023, ordena que la atención primaria realice dentro de la supervisión de salud integral un proceso de detección del autismo entre los 16 y los 30 meses, y otro entre los 30 y los 59 meses (Ley 21.545, 2023; nota del Ministerio de Salud). Una revisión de herramientas validadas en el país señala que el M-CHAT, el Q-CHAT y el AMSE son las escalas específicas de autismo con respaldo local para niños mayores de 15 a 18 meses (Schonhaut et al., 2023, en Andes Pediátrica).

    Si tu hijo o hija tiene menos de 16 meses, o ya pasó los 30, el M-CHAT-R/F no es la herramienta. Eso no significa esperar: ante cualquier preocupación, se consulta a la edad que sea. Para el tramo de 2 a 3 años puedes leer también las señales tempranas de autismo en niños de 2 y 3 años.

    M-CHAT puntaje: cómo se calcula y qué significa cada nivel

    Cada pregunta suma un punto cuando la respuesta indica riesgo. En casi todas las preguntas, la respuesta de riesgo es «no». En tres de ellas (la 2, la 5 y la 12) es al revés, y la respuesta de riesgo es «sí». Se suman los puntos de las 20 preguntas y el total, de 0 a 20, define el nivel:

    Puntaje totalNivelQué sigue
    0 a 2Riesgo bajoSi tiene menos de 24 meses, se repite el cuestionario después de su segundo cumpleaños. No hace falta nada más, salvo que la vigilancia del desarrollo muestre otras señales.
    3 a 7Riesgo medioSe aplica la entrevista de seguimiento. Si después el puntaje sigue en 2 o más, el resultado es positivo y se deriva a evaluación diagnóstica y a atención temprana. Con 0 o 1, es negativo.
    8 a 20Riesgo altoSe puede omitir la entrevista y derivar de inmediato a evaluación diagnóstica y a atención temprana.

    Estos cortes y los pasos de cada nivel vienen de la versión chilena oficial del instrumento. Una actualización de marzo de 2025 hizo solo cambios menores de terminología (por ejemplo, habla de probabilidad de autismo en vez de riesgo), sin tocar las preguntas ni el algoritmo. Corregir el cuestionario toma menos de dos minutos, según sus autoras.

    Dos detalles evitan errores al responder. Las preguntas piden la conducta habitual del niño o niña: si lo hizo una o dos veces pero no es lo de siempre, la instrucción es responder «no». Y el cuestionario sirve solo completo, porque la evidencia indica que ningún subconjunto de preguntas tiene propiedades adecuadas.

    ¿Cómo es la entrevista de seguimiento?

    Cuando el puntaje cae entre 3 y 7, un profesional retoma solo las preguntas en que hubo respuesta de riesgo. Pide ejemplos concretos de lo que el niño hace, por ejemplo cómo reacciona cuando alguien le señala algo al otro lado de la habitación, y cada ítem se marca como «pasa» o «no pasa». La entrevista es positiva si el niño o niña no pasa dos ítems.

    Un punto que las instrucciones dejan explícito: si el profesional o la familia tienen cualquier preocupación sobre un posible autismo, el niño se deriva a evaluación aunque el puntaje del M-CHAT-R/F o de la entrevista haya sido bajo. El puntaje orienta, y la preocupación de los padres cuenta como señal por sí sola.

    M-CHAT interpretación: ¿qué tan confiable es el resultado?

    La interpretación honesta combina dos cosas: el instrumento detecta bastante, y un positivo no equivale a diagnóstico.

    • Con las dos etapas. En el estudio de validación original, los niños con un puntaje de 3 o más al inicio y de 2 o más tras la entrevista tuvieron un 47,5 % de probabilidad de recibir un diagnóstico de autismo y un 94,6 % de probabilidad de tener algún retraso o preocupación del desarrollo (Robins et al., 2014). Dicho simple: en casi todos hay algo que mirar, y en casi la mitad es autismo.
    • En muchos países. Un metaanálisis de 15 estudios con 49.841 niños de 10 países encontró que, tras un tamizaje positivo, el diagnóstico de autismo se confirmaba en un 57,7 % de los casos (75,6 % en muestras de alto riesgo y 51,2 % en bajo riesgo). Los autores piden explicarle a la familia que la probabilidad es moderada (Aishworiya et al., 2023, en Pediatrics).
    • Detectar y descartar. Otro metaanálisis, de 50 estudios, estimó una sensibilidad de 0,83 y una especificidad de 0,94 para el M-CHAT y el M-CHAT-R/F, con diferencias según cómo se usó: funcionó mejor con la entrevista de seguimiento y en niños de bajo riesgo (Wieckowski et al., 2023).
    • En Chile. En dos centros de salud familiar de Santiago, 44 de 272 niños de 18 a 30 meses tuvieron un M-CHAT alterado, y 5 de ellos recibieron el diagnóstico de autismo tras la evaluación de un neurólogo infantil (Yáñez et al., 2021, en Andes Pediátrica). Es una ilustración local de lo mismo: muchos positivos en el tamizaje y una fracción menor con diagnóstico.

    ¿Qué hacer si el M-CHAT-R/F sale positivo?

    Un positivo es una señal para actuar con calma y sin demora. Estos son los pasos que recomiendan las guías clínicas:

    1. Confirma que el resultado esté completo. Si el puntaje inicial fue de 3 a 7, falta la entrevista de seguimiento antes de decidir. Con 8 o más, se pasa directo al paso siguiente.
    2. Pide la derivación a una evaluación diagnóstica y a atención temprana. Las guías piden no usar la espera como estrategia: ante una señal de alerta o una preocupación explícita de la familia, no se posterga con un «ya hablará» (Fuentes et al., 2021, en European Child & Adolescent Psychiatry). En un CESFAM puedes pedir expresamente que se evalúe el desarrollo comunicativo y social del niño o niña y que se derive.
    3. Haz revisar la audición. La guía española de atención primaria incluye descartar un problema auditivo, porque una pérdida de audición puede parecerse a una falta de respuesta al nombre (Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica, 2009).
    4. No esperes el diagnóstico para apoyar. Mientras la familia espera la evaluación formal, lo que se observó sobre las habilidades y dificultades del niño puede orientar apoyos generales desde ya, según el consenso europeo de la ESCAP (Fuentes et al., 2021).
    5. Anota ejemplos concretos. Cuándo señala, cómo responde a su nombre, a qué juega, qué palabras o gestos usa. Llegar con ejemplos hace que la primera consulta rinda más.

    La evaluación diagnóstica no la hace un cuestionario ni una sola persona. Se recomienda un equipo con médico (neuropediatra, psiquiatra infantil o pediatra del desarrollo), psicólogo clínico con formación en instrumentos como el ADOS-2, fonoaudiólogo y, según el caso, terapeuta ocupacional (Fuentes et al., 2021). Integra la historia del desarrollo, la observación directa del niño y lo que cuentan quienes lo conocen.

    ¿Por qué un niño sin autismo puede salir positivo?

    Porque el M-CHAT-R/F detecta señales de comunicación social, y varias condiciones las alteran. Los textos especializados mencionan, como causas frecuentes de un falso positivo, los trastornos del lenguaje, la discapacidad intelectual o el retraso global del desarrollo, el TDAH y las dificultades de audición (Dieckhaus et al., 2025). Un niño que casi no habla puede fallar varias preguntas sin tener autismo, igual que uno que no oye bien y por eso no responde al nombre.

    De ahí que un positivo sin autismo igual sea útil: en el estudio de validación, el 94,6 % de los niños con resultado positivo tras las dos etapas tenía algún retraso o preocupación del desarrollo (Robins et al., 2014). Si tu duda principal es el habla, tienes la guía sobre qué hacer cuando un niño de 2 años no habla y la tabla de hitos del lenguaje por edad.

    ¿Y si el resultado es negativo pero algo te preocupa?

    Escucha esa preocupación. Un M-CHAT-R/F negativo reduce la probabilidad de autismo, y no la elimina: en un estudio de 1.269 niños de la población general, casi uno de cada cuatro niños con autismo (23,8 %) no fue identificado en la primera visita sino en una posterior (Pierce et al., 2019). Esa es también la razón de fondo para repetir el cuestionario después de los 24 meses cuando el primer resultado fue bajo y el niño era menor de esa edad.

    La guía española de atención primaria define cuatro señales de alerta inmediata que justifican una evaluación específica sin importar el puntaje de ningún cuestionario (Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica, 2009):

    • No balbucea ni hace gestos comunicativos, como señalar o decir adiós con la mano, a los 12 meses.
    • No dice palabras sencillas a los 18 meses.
    • No dice frases espontáneas de dos palabras a los 24 meses.
    • Pierde habilidades de lenguaje o de interacción social que ya tenía, a cualquier edad. Sobre este punto, mira qué es la regresión en el desarrollo infantil.

    ¿Existe un M-CHAT MINSAL? La versión chilena y dónde descargar el PDF

    Quienes buscan «M-CHAT MINSAL» suelen querer la versión que se usa en el control de salud. Esta guía no afirma que el Ministerio de Salud tenga una versión propia: la adaptación al español de Chile que circula es la del Grupo TEA de la Pontificia Universidad Católica (2016), publicada por las autoras del instrumento. Qué instrumento y qué calendario usa cada establecimiento lo define el equipo de salud, y es una pregunta legítima para hacerle en tu control.

    El cuestionario M-CHAT PDF con su entrevista de seguimiento está disponible en el sitio oficial de las autoras, en la versión Español-Chile. Es de descarga gratuita para fines clínicos, de investigación y de formación. Para quien lo usa en casa, la regla práctica es descargarlo desde ahí y usar el documento íntegro. Las versiones online sueltas que cambian preguntas o las reparten en pasos no son el instrumento validado, y sus autoras exigen un acuerdo de licencia para publicarlo en un sitio web o en un software.

    Cuándo buscar ayuda profesional

    Conviene consultar si el M-CHAT-R/F salió en riesgo medio o alto, si tu hijo o hija tiene menos de 16 meses o más de 30 y te preocupa su desarrollo, si hay alguna de las cuatro señales de alerta de arriba, o si simplemente algo no te cuadra y quieres que alguien lo mire. La consulta no tiene que esperar a que un cuestionario lo confirme.

    Si quieres conversar el resultado o ordenar los pasos que siguen para tu familia, puedes escribirnos desde la página de contacto. Para entender cómo se ve el desarrollo típico antes de la consulta, la guía de evaluación del desarrollo infantil explica qué pautas se usan en Chile.

    Preguntas frecuentes

    ¿El M-CHAT-R/F diagnostica autismo?

    No. Es un cuestionario de tamizaje que indica si hace falta una evaluación completa. Un resultado positivo tras las dos etapas se confirma como autismo en alrededor de la mitad de los casos, y en casi todos aparece algún otro retraso o preocupación del desarrollo. El diagnóstico lo hace un equipo clínico con observación directa y entrevista a la familia.

    ¿Qué puntaje del M-CHAT-R/F es riesgo alto?

    De 8 a 20 puntos es riesgo alto, y en ese caso se puede omitir la entrevista de seguimiento y derivar de inmediato a evaluación diagnóstica. De 3 a 7 es riesgo medio y requiere la entrevista. De 0 a 2 es riesgo bajo. El puntaje se calcula sumando una vez cada respuesta que indica riesgo, de un máximo de 20.

    ¿Puedo aplicar el M-CHAT-R/F yo en casa?

    Las preguntas las responde la madre, el padre o quien cuida al niño, así que sí puedes contestarlas. La corrección rápida y la entrevista de seguimiento corresponden a un profesional de salud. Responderlo en casa sirve para llegar preparado a la consulta, y no reemplaza la evaluación ni permite sacar conclusiones por tu cuenta.

    ¿Sirve el M-CHAT-R/F si mi hijo tiene menos de 16 meses o más de 30?

    No está pensado para esas edades, porque se validó entre los 16 y los 30 meses. Si tu hijo o hija es menor o mayor y hay una preocupación sobre su comunicación o su juego, la consulta no necesita un cuestionario previo. En el equipo de salud se usan otras herramientas de vigilancia del desarrollo según la edad.

    ¿Qué diferencia hay entre el M-CHAT original y el M-CHAT-R/F?

    El M-CHAT original tenía 23 preguntas, y el M-CHAT-R/F tiene 20 más una entrevista de seguimiento. La versión revisada detecta más casos de autismo que el original y reduce el número de niños que necesitan la entrevista. Las dos aparecen mezcladas en muchos estudios, por lo que conviene mirar cuál se usó al comparar cifras.

    ¿Existe una versión del M-CHAT-R/F validada en Chile?

    Sí. El Grupo TEA de la Pontificia Universidad Católica adaptó el instrumento en 2016, y un estudio publicado en 2019 evaluó su confiabilidad y su capacidad de distinguir a niños con sospecha de autismo de controles de 16 a 30 meses. La muestra fue pequeña, y los autores señalan que la validación continúa.

    ¿Te gustaría conversarlo con alguien?

    Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

    Agenda una hora

    Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

    Referencias

    Aishworiya, R., Ma, V. K., Stewart, S., Hagerman, R., & Feldman, H. M. (2023). Meta-analysis of the Modified Checklist for Autism in Toddlers, Revised/Follow-up for screening. Pediatrics, 151(6), e2022059393. https://doi.org/10.1542/peds.2022-059393

    Coelho-Medeiros, M. E., Bronstein, J., Aedo, K., Pereira, J. A., Arraño, V., Perez, C. A., Valenzuela, P. M., Moore, R., Garrido, I., & Bedregal, P. (2019). Validación del M-CHAT-R/F como instrumento de tamizaje para detección precoz en niños con trastorno del espectro autista. Revista Chilena de Pediatría, 90(5), 492-499. https://doi.org/10.32641/rchped.v90i5.703

    Dieckhaus, M. F. S., Thomas, R. P., Frisch, M., Moreno, M. P., Suh, J., & Fein, D. A. (2025). Related disorders (intellectual, attention, and language disorders) and ASD. En D. R. Dixon, P. Sturmey, & J. L. Matson (Eds.), Handbook of early intervention for autism spectrum disorders. Springer Nature.

    Fuentes, J., Hervás, A., & Howlin, P. (2021). ESCAP practice guidance for autism: A summary of evidence-based recommendations for diagnosis and treatment. European Child & Adolescent Psychiatry, 30, 961-984. https://doi.org/10.1007/s00787-020-01587-4

    Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Trastornos del Espectro Autista en Atención Primaria. (2009). Guía de práctica clínica para el manejo de pacientes con trastornos del espectro autista en atención primaria. Ministerio de Sanidad y Política Social.

    Hyman, S. L., Levy, S. E., Myers, S. M., Council on Children with Disabilities, Section on Developmental and Behavioral Pediatrics, Kuo, D. Z., Apkon, S., Davidson, L. F., Ellerbeck, K. A., Foster, J. E. A., Noritz, G. H., Leppert, M. O., Saunders, B. S., Stille, C., Yin, L., Weitzman, C. C., Childers, D. O., Levine, J. M., Peralta-Carcelen, A. M., … Bridgemohan, C. (2020). Identification, evaluation, and management of children with autism spectrum disorder. Pediatrics, 145(1), e20193447. https://doi.org/10.1542/peds.2019-3447

    Ley 21.545. (2023, 10 de marzo). Ley TEA. Diario Oficial de la República de Chile. https://www.bcn.cl/leychile/navegar?i=1190123

    Pierce, K., Gazestani, V. H., Bacon, E., Barnes, C. C., Cha, D., Nalabolu, S., Lopez, L., Moore, A., Pence-Stophaeros, S., & Courchesne, E. (2019). Evaluation of the diagnostic stability of the early autism spectrum disorder phenotype in the general population starting at 12 months. JAMA Pediatrics, 173(6), 578-587. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2019.0624

    Robins, D. L., Casagrande, K., Barton, M., Chen, C.-M. A., Dumont-Mathieu, T., & Fein, D. (2014). Validation of the Modified Checklist for Autism in Toddlers, Revised with Follow-up (M-CHAT-R/F). Pediatrics, 133(1), 37-45. https://doi.org/10.1542/peds.2013-1813

    Robins, D. L., Fein, D., & Barton, M. (2009). Cuestionario M-CHAT revisado de detección del autismo en niños pequeños con entrevista de seguimiento (M-CHAT-R/F), versión Español-Chile (adaptación del Grupo TEA, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2016). https://www.mchatscreen.com/wp-content/uploads/2017/01/M-CHAT-R_F_Espanol-Chile2017.pdf

    Schonhaut, L., Buron, V., Aguilera, R., & Vargas, L. (2023). Detección temprana de trastorno del espectro autista: Revisión de las herramientas de tamizaje validadas en Chile. Andes Pediátrica, 94(4), 425-435. https://doi.org/10.32641/andespediatr.v94i4.4901

    Wieckowski, A. T., Williams, L. N., Rando, J., Lyall, K., & Robins, D. L. (2023). Sensitivity and specificity of the Modified Checklist for Autism in Toddlers (original and revised). JAMA Pediatrics, 177(4), 373-383. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2022.5975

    Yáñez, C., Maira, P., Elgueta, C., Brito, M., Crockett, M. A., Troncoso, L., López, C., & Troncoso, M. (2021). Estimación de la prevalencia de trastorno del espectro autista en población urbana chilena. Andes Pediátrica, 92(4), 519-525. https://doi.org/10.32641/andespediatr.v92i4.2503

    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

    En este blog revisa evidencia científica sobre salud mental y desarrollo infantil para traducirla en orientación clara y prudente.

    Conocer más · Agendar una consulta