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  • Escalas para Evaluar el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): PCL-5, PSS y EGEP-5. Guías y descargas en PDF

    Escalas para Evaluar el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): PCL-5, PSS y EGEP-5. Guías y descargas en PDF

    Por Terapia Online Chile

    Si buscas el Cuestionario de Estrés Postraumático PCL 5 PDF, aquí puedes descargar una versión imprimible en español y revisar cómo puntuarla sin convertir el resultado en un diagnóstico. Esta guía también compara el PCL-5 con la entrevista PSSI-5, a veces llamada PSS-I, y con la EGEP-5. Son instrumentos distintos: no se eligen por el nombre que aparezca primero en Google, sino por la pregunta clínica, la formación de quien los aplica y las condiciones de uso.

    Respuesta corta: qué escala conviene para evaluar TEPT

    El PCL-5 es un autoinforme breve de 20 ítems que sirve para cribado, estimación de gravedad y seguimiento. La PSSI-5 es una entrevista semiestructurada administrada por un profesional. La EGEP-5 es un autoinforme comercial en español que integra acontecimientos, síntomas y funcionamiento. Ninguna puntuación aislada confirma un trastorno por estrés postraumático.

    Instrumento Formato y tiempo Uso principal Puntaje orientativo Acceso
    PCL-5 Autoinforme, 20 ítems, 5 a 10 minutos Cribado, gravedad y seguimiento Total 0 a 80; corte provisional 31 a 33 según población y finalidad Dominio público; PDF disponible
    PSSI-5 Entrevista clínica, 20 síntomas y 4 preguntas adicionales, unos 20 minutos Evaluación diagnóstica y gravedad Corte 23 en el estudio original, no universal Material con copyright; no se reproduce aquí
    EGEP-5 Autoinforme, 58 ítems, unos 30 minutos Evaluación amplia según DSM-5 y perfil funcional Interpretación con baremos percentilares del manual Instrumento comercial de TEA Ediciones

    Cuestionario de Estrés Postraumático PCL 5 PDF para descargar

    El PCL-5 pregunta cuánto han molestado 20 problemas durante el último mes. Cada respuesta se puntúa de 0, “nada”, a 4, “muchísimo”. El total posible va de 0 a 80. El National Center for PTSD indica que suele completarse en 5 a 10 minutos y que es de dominio público.

    El archivo incluye los 20 ítems, casillas de respuesta, suma total, regla sintomática provisional y notas de interpretación profesional. La traducción utilizada procede de la validación española de Haghish et al. (2024), publicada con licencia CC BY. No es una validación chilena y esa diferencia importa.

    Si necesitas el original en inglés, puedes descargar el formulario estándar del PCL-5 del VA y consultar su guía de uso.

    Cómo se puntúa e interpreta el PCL-5

    Hay dos formas habituales de leer el resultado. La primera es sumar los 20 ítems. La segunda es comprobar si el patrón de respuestas cumple una regla sintomática provisional. Para esa regla, una respuesta de 2 o más cuenta como síntoma presente y se requieren al menos:

    • Un síntoma de intrusión, ítems 1 a 5.
    • Un síntoma de evitación, ítems 6 y 7.
    • Dos síntomas de alteraciones cognitivas o del ánimo, ítems 8 a 14.
    • Dos síntomas de activación y reactividad, ítems 15 a 20.

    El National Center for PTSD sitúa habitualmente el corte provisional entre 31 y 33, pero advierte que debe modificarse según la población y el propósito. En un contexto donde perder un caso sea especialmente costoso puede preferirse un corte menor. Si importa evitar falsos positivos, puede usarse uno mayor.

    No conviene inventar bandas como “leve”, “moderado” o “grave” a partir del total. El VA no propone esos rangos para el PCL-5. Un 32 tampoco significa automáticamente TEPT: puede ser una alerta correcta, un falso positivo o parte de otro cuadro que comparte insomnio, culpa, irritabilidad, hipervigilancia o dificultad para concentrarse.

    Qué dicen los estudios sobre el punto de corte

    En veteranos estadounidenses, Bovin et al. (2016) compararon el PCL-5 con CAPS-5 en una submuestra y propusieron 31 a 33 como rango útil. En usuarios de salud mental evaluados después de un terremoto en México, Martínez-Levy et al. (2021) encontraron que 27 ofrecía sensibilidad de .96 y especificidad de .73. Ese resultado no autoriza a usar 27 como regla general en Chile.

    La razón es sencilla: un punto de corte depende de quién responde, cuántos casos existen en ese entorno, qué se considera un error más grave y contra qué entrevista se validó. El puntaje ayuda a decidir qué preguntar; no reemplaza la entrevista.

    Cambio durante el seguimiento

    Para seguimiento, el VA usa una reducción aproximada de 10 puntos como indicador de respuesta. Tolin (2024) recoge 14 puntos como cambio fiable y un puntaje final de 28 o menos como cambio clínicamente significativo en su tabla de medidas. Esos valores responden a preguntas diferentes y no deben mezclarse con un umbral diagnóstico.

    Conviene aplicar siempre la misma versión, con el mismo periodo temporal y, en lo posible, en condiciones semejantes. Una diferencia de unos puntos puede reflejar contexto, cansancio o forma de responder. El gráfico del cambio tiene sentido cuando se lee junto con funcionamiento, seguridad y objetivos de tratamiento.

    Qué validez tiene el PCL-5 en español

    Haghish et al. (2024) estudiaron la traducción incluida en el PDF en 233 personas atendidas en cuatro hospitales de España, seis meses después de un traumatismo craneoencefálico. Encontraron consistencia interna alta, con alfa .95, y correlaciones de .70 con GAD-7 y .74 con PHQ-9.

    El estudio aporta una traducción examinada, pero tiene dos límites relevantes. Primero, no comparó el PCL-5 con una entrevista diagnóstica estructurada. Segundo, la muestra pertenece a una situación clínica específica. Por eso no permite afirmar que el mismo corte funcione igual en población general, sobrevivientes de violencia, personal de emergencia o consultantes chilenos.

    La validación inicial en inglés también fue sólida. Blevins et al. (2015) informaron consistencia interna .94 y estabilidad test-retest .82. Bovin et al. (2016) informaron alfa .96 y test-retest .84 en veteranos. Estos coeficientes describen fiabilidad en esas muestras, no exactitud diagnóstica perfecta.

    PSSI-5 o PSS-I: una entrevista clínica, no un formulario equivalente

    La PSSI-5, antes conocida como PSS-I, es una entrevista semiestructurada. La American Psychological Association señala que contiene 20 preguntas sobre síntomas y cuatro sobre malestar, interferencia, inicio y duración. Se refiere al último mes y suele tardar unos 20 minutos.

    En el estudio original, Foa et al. (2016) evaluaron a 242 personas expuestas a trauma. La entrevista mostró consistencia interna .89, test-retest .87, acuerdo interevaluador ICC .98 y acuerdo diagnóstico kappa .84. Un puntaje de 23 funcionó como corte en esa investigación, pero no es un número universal para cualquier población o idioma.

    La ventaja de una entrevista es que permite aclarar respuestas, relacionar los síntomas con el acontecimiento y examinar deterioro. También exige capacitación y criterio clínico. Las preguntas de la PSSI-5 conservan copyright de la APA, por lo que esta página no ofrece una copia ni una recreación de sus ítems.

    PSS puede significar dos cosas muy diferentes

    En búsquedas como “Escala de Estrés Postraumático PSS PDF” aparece una ambigüedad frecuente:

    • PSSI-5 o PSS-I se refiere a síntomas de estrés postraumático y se administra como entrevista.
    • PSS-10 de Cohen significa Perceived Stress Scale y mide estrés percibido general, no TEPT.

    Cambiar una por otra altera el constructo evaluado. La PSS-10 no sirve para confirmar ni descartar TEPT, aunque una persona con trauma también pueda experimentar estrés general elevado.

    EGEP-5: Evaluación Global del Estrés Postraumático

    La EGEP-5 Evaluación Global de Estrés Postraumático fue desarrollada en español por Crespo, Gómez y Soberón. Según el extracto oficial del manual, es un autoinforme para adultos, preferentemente individual, de unos 30 minutos. Sus 58 ítems se organizan en tres secciones: acontecimientos, síntomas y funcionamiento.

    Su interés clínico está en reunir dentro de una misma herramienta la exposición, la sintomatología DSM-5 y el deterioro asociado. La interpretación se apoya en baremos percentilares del manual. Esto la diferencia del PCL-5, que es más breve y fácil de repetir, pero se concentra en síntomas.

    EGEP-5 es un instrumento comercial. El manual prohíbe la reproducción de sus materiales, de modo que no es legal publicar aquí un supuesto “EGEP-5 PDF gratis”. El acceso correcto es la ficha oficial de EGEP-5 en Hogrefe, donde se informan los materiales y requisitos de adquisición.

    Que un manual incluya baremos colombianos no demuestra por sí solo equivalencia con Chile. La adaptación lingüística, el tipo de trauma, el contexto asistencial y la prevalencia pueden cambiar la interpretación de un puntaje.

    PCL-5, PSSI-5 o EGEP-5: cómo elegir

    La elección parte de la decisión que se necesita tomar:

    1. Cribado inicial o seguimiento frecuente: el PCL-5 es breve, gratuito y sensible al cambio. Un resultado alto abre una evaluación, no la cierra.
    2. Entrevista focalizada en TEPT: PSSI-5 permite indagar cada síntoma y su interferencia con aclaraciones clínicas.
    3. Perfil amplio con materiales normalizados en español: EGEP-5 integra acontecimientos, síntomas y funcionamiento, siempre dentro de sus condiciones comerciales.
    4. Confirmación diagnóstica rigurosa: CAPS-5 continúa siendo una entrevista de referencia. El propio VA recomienda confirmar los resultados importantes del PCL-5 con una entrevista estructurada.

    Una revisión sistemática en adultos mayores encontró 40 estudios sobre 24 instrumentos y advirtió que hay pocas validaciones DSM-5 en idiomas distintos del inglés y en contextos no occidentales (Havermans et al., 2025). La recomendación de apoyar el diagnóstico en CAPS-5 responde a un principio más amplio: el instrumento debe demostrar que funciona en la población donde se usará.

    Protocolo profesional de aplicación

    Un test de estrés postraumático para adultos PDF puede ordenar información, pero el proceso clínico necesita más pasos.

    1. Definir el acontecimiento de referencia

    Antes de puntuar síntomas hay que precisar a qué experiencia se refieren, sin forzar un relato detallado. Si se mezclan varios hechos, la respuesta pierde claridad y puede cambiar entre aplicaciones.

    2. Explicar alcance y consentimiento

    La persona debe saber qué mide el instrumento, quién verá el resultado, cómo se guardará y qué ocurrirá si aparece malestar intenso. También puede pausar o retirar su consentimiento. El objetivo no es obtener una narración completa a cualquier costo.

    3. Valorar seguridad antes que puntaje

    Si la aplicación activa desorganización intensa, ideación suicida, riesgo de daño o incapacidad para mantenerse a salvo, se detiene y se prioriza la evaluación clínica inmediata. El puntaje puede esperar. En Chile, ante riesgo urgente se puede llamar al 131 o acudir al servicio de urgencia más cercano. También están disponibles *4141, Línea de Prevención del Suicidio y Salud Responde 600 360 7777.

    4. Integrar síntomas, duración y funcionamiento

    Una evaluación diagnóstica revisa la relación con el trauma, la duración mayor a un mes, el malestar o deterioro y explicaciones alternativas. Depresión, pánico, duelo, consumo de sustancias, lesión cerebral, dolor y problemas de sueño pueden elevar respuestas sin que el resultado aislado identifique la causa.

    Para situar el proceso completo, revisa nuestra guía sobre qué es el trauma psicológico y cómo se evalúa. Si el caso es infantil, hacen falta instrumentos e informantes apropiados para el desarrollo; consulta la guía de evaluación del trauma infantil.

    5. Documentar e interpretar con cautela

    Registra versión, idioma, fecha, periodo evaluado, acontecimiento de referencia y condiciones de aplicación. Anota también por qué se eligió un corte y qué limitaciones tiene en esa población. Esto evita que un número provisional termine convertido en una etiqueta definitiva.

    Para conocer otras medidas relacionadas, puedes comparar la IES e IES-R para impacto de eventos. Esas escalas no son intercambiables con el PCL-5 y responden a marcos diagnósticos distintos.

    Errores frecuentes al usar escalas de TEPT

    • Tratar un autoinforme como diagnóstico definitivo.
    • Aplicar un punto de corte importado sin explicar la población de origen.
    • Confundir PSSI-5 con la PSS-10 de estrés percibido.
    • Descargar copias no autorizadas de PSSI-5 o EGEP-5.
    • Preguntar por detalles traumáticos innecesarios para completar la escala.
    • Repetir el instrumento sin mantener el mismo periodo de referencia.
    • Interpretar cualquier descenso pequeño como cambio clínico real.
    • Ignorar riesgo, consumo de sustancias, deterioro funcional o diagnósticos diferenciales.

    También conviene desconfiar de los tests virales que prometen detectar trauma mediante imágenes. Nuestra revisión del test de trauma del ajolote y otras pruebas visuales explica por qué una experiencia entretenida no equivale a medición psicométrica.

    Preguntas frecuentes sobre PCL-5, PSSI-5 y EGEP-5

    ¿Qué es el PCL-5?

    Es un autoinforme de 20 ítems alineado con los síntomas DSM-5 de TEPT. Pregunta cuánto molestó cada problema durante el último mes. Se usa para cribado, estimación de gravedad y seguimiento. Es de dominio público, pero su resultado no reemplaza una entrevista diagnóstica.

    ¿Cuál es el punto de corte del PCL-5?

    El National Center for PTSD propone habitualmente 31 a 33 como rango provisional. No es una frontera universal. La población, el idioma y el costo de falsos positivos o falsos negativos influyen. En una muestra mexicana específica funcionó 27, pero no debe trasladarse automáticamente a Chile.

    ¿El PCL-5 diagnostica TEPT?

    No por sí solo. Puede indicar síntomas elevados o un patrón provisional compatible. Para diagnosticar hay que comprobar exposición, duración, deterioro, exclusiones y diagnósticos diferenciales mediante evaluación clínica. Cuando la decisión es importante, el VA recomienda una entrevista estructurada como CAPS-5.

    ¿Cuánto tarda el PCL-5 y se puede repetir?

    Suele tardar entre 5 y 10 minutos. Puede repetirse para seguimiento si se conserva la misma versión, periodo temporal y acontecimiento de referencia. La comparación debe considerar cambios en funcionamiento y seguridad, no solo la diferencia numérica entre dos fechas.

    ¿Dónde descargar PSSI-5 y EGEP-5 en PDF?

    Esta página no reproduce esos instrumentos porque conservan copyright. Para PSSI-5 consulta la información de evaluación de la APA y para EGEP-5 usa la ficha de Hogrefe o TEA Ediciones. El PCL-5 sí puede descargarse aquí con atribución y cautelas de uso.

    Un siguiente paso clínico

    Si necesitas un instrumento breve para ordenar una primera conversación, descarga el PCL-5 y registra la fecha, el acontecimiento de referencia y el periodo evaluado. Si el resultado puede afectar un diagnóstico, una licencia, una decisión laboral o un tratamiento, no lo interpretes aislado: solicita una evaluación profesional que incluya entrevista, funcionamiento, riesgo y diagnóstico diferencial.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Referencias

    • Blevins, C. A., Weathers, F. W., Davis, M. T., Witte, T. K., & Domino, J. L. (2015). The Posttraumatic Stress Disorder Checklist for DSM-5 (PCL-5): Development and initial psychometric evaluation. Journal of Traumatic Stress, 28(6), 489-498. https://doi.org/10.1002/jts.22059
    • Bovin, M. J., Marx, B. P., Weathers, F. W., Gallagher, M. W., Rodriguez, P., Schnurr, P. P., & Keane, T. M. (2016). Psychometric properties of the PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5) in veterans. Psychological Assessment, 28(11), 1379-1391. https://doi.org/10.1037/pas0000254
    • Crespo, M., Gómez, M. M., & Soberón, C. (2017). EGEP-5: Evaluación Global de Estrés Postraumático. TEA Ediciones. https://web.teaediciones.com/ejemplos/egep-5_extracto_manual.pdf
    • Foa, E. B., McLean, C. P., Zang, Y., Zhong, J., Powers, M. B., Kauffman, B. Y., Rauch, S., Porter, K., & Knowles, K. (2016). Psychometric properties of the Posttraumatic Stress Disorder Symptom Scale Interview for DSM-5 (PSSI-5). Psychological Assessment, 28(10), 1159-1165. https://doi.org/10.1037/pas0000259
    • Haghish, E. F., Shaquillou, J., Radoli, A., Pomposo, I., & Lozano, G. C. (2024). Validating the Spanish translation of the posttraumatic stress disorder checklist (PCL-5) in a sample of individuals with traumatic brain injury. Frontiers in Psychology, 15, 1216435. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2024.1216435
    • Havermans, D. C., van Helvoort, D., Eising, C. M., de Vries, R., de Bont, P. A. J. M., & van den Hout, M. A. (2025). The diagnostic accuracy and psychometric properties of clinician-administered and self-report measures for posttraumatic stress disorder in older adults: A systematic review. European Journal of Psychotraumatology, 16(1), 2498191. https://doi.org/10.1080/20008066.2025.2498191
    • Martínez-Levy, G. A., Bermúdez-Gómez, J., Merlín-García, I., Flores-Torres, R. P., Nani, A., Cruz-Fuentes, C. S., & de la Fuente-Sandoval, C. (2021). After a disaster: Validation of the PTSD checklist for DSM-5 and the four- and eight-item abbreviated versions in mental health service users. Psychiatry Research, 305, 114197. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2021.114197
    • Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2nd ed.). Guilford Press.
    • Weathers, F. W., Litz, B. T., Keane, T. M., Palmieri, P. A., Marx, B. P., & Schnurr, P. P. (2013). The PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5). National Center for PTSD. https://www.ptsd.va.gov/professional/assessment/adult-sr/ptsd-checklist.asp
    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Trauma Psicológico: Definición, Tipos y Claves de su Evaluación

    Trauma Psicológico: Definición, Tipos y Claves de su Evaluación

    Por Terapia Online Chile

    Hay una pregunta que aparece en consulta con una frecuencia que sorprende: “¿lo que me pasó cuenta como trauma?”. Casi siempre viene con una comparación incorporada, del tipo “porque comparado con lo que le pasó a otra gente, lo mío no fue nada”. Esa duda tiene respuesta, y no depende de cuán grave suene el hecho contado en voz alta.

    El trauma psicológico no se define por el tamaño del suceso, sino por la huella que deja y por cómo esa huella sigue operando meses o años después. Acá vas a encontrar qué es exactamente, qué tipos se distinguen hoy (incluido el trauma complejo, que la CIE-11 recién reconoció como categoría propia), qué deja en la vida de una persona más allá del estrés postraumático, y en qué consiste de verdad una evaluación del trauma cuando la hace un profesional.

    Respuesta corta

    El trauma psicológico es el daño duradero que deja la exposición a un hecho de amenaza grave (muerte, lesión seria, violencia sexual, abuso o negligencia sostenida) cuando la persona no logra procesarlo y ese hecho sigue interfiriendo con su vida. Lo que define el trauma no es el suceso en sí, sino la marca que deja y su persistencia.

    ¿Qué es el trauma psicológico y qué lo diferencia del estrés?

    El estrés es la respuesta normal a una demanda que exige adaptación, y baja cuando la demanda cede. El trauma psicológico es otra cosa: la experiencia queda grabada de una forma que no se integra con el resto de la memoria, y sigue apareciendo sin permiso (imágenes, sobresaltos, evitación de todo lo que recuerde al hecho) mucho después de que el peligro terminó.

    Los manuales diagnósticos ponen un umbral concreto. El criterio A del DSM-5-TR exige exposición a muerte, lesión grave o violencia sexual, sea de forma directa, presenciándolo, sabiendo que le ocurrió a alguien muy cercano, o por exposición repetida a detalles aversivos por trabajo (policías, bomberos, personal de salud). La clasificación internacional de enfermedades de la OMS mantiene una definición similar para el trastorno de estrés postraumático.

    Ahora, el umbral del manual no agota la pregunta clínica, y acá está el hallazgo que más cambia la conversación. Un meta-análisis publicado en JAMA Psychiatry comparó dos maneras de identificar maltrato infantil: los registros objetivos hechos por terceros y el relato retrospectivo de la propia persona. Con 24 estudios y 15.485 participantes, el recuerdo subjetivo se asoció al malestar psicológico bastante más fuerte (OR 2,21) que el registro externo del mismo tipo de hechos (OR 1,56), y la diferencia se mantuvo al ajustar cada medida por la otra (Baldwin et al., 2024). Dicho en simple: lo que más se asocia al daño posterior no es el archivo del caso, es cómo quedó grabada la experiencia.

    Eso explica algo que la gente suele vivir con culpa. Dos personas pueden pasar por el mismo accidente y una queda con secuelas y la otra no. No es debilidad de carácter; es que el trauma vive en la huella, no en el expediente.

    En consulta, buena parte del trabajo inicial consiste justamente en desarmar esa comparación. La pregunta útil cambia de forma: en vez de “¿fue tan grave como para traumarme?”, conviene preguntarse “¿esto sigue mandando en cómo vivo hoy?”.

    ¿Cuáles son los tipos de trauma psicológico?

    La clasificación más usada en clínica no ordena los traumas por gravedad aparente, sino por cómo ocurrieron en el tiempo y quién los provocó.

    Trauma tipo I (episodio único). Un hecho puntual, inesperado y delimitado: un accidente, un asalto, un terremoto, una agresión. La psiquiatra infantil Lenore Terr describió este patrón en un trabajo clásico de 1991 y lo distinguió del siguiente por sus recuerdos vívidos y detallados del suceso (Terr, 1991).

    Trauma tipo II (prolongado o repetido). Situaciones que se sostienen en el tiempo: violencia intrafamiliar, abuso sostenido, negligencia crónica, cautiverio. Terr observó que acá el recuerdo funciona distinto (aparecen lagunas, desconexión, negación) porque la persona desarrolla mecanismos para sobrevivir a algo que se repite.

    Trauma interpersonal versus impersonal. Que el daño venga de otra persona, sobre todo de una de quien se dependía, tiende a dejar consecuencias más complejas que un desastre natural o un accidente sin responsable.

    Trauma complejo. Judith Herman propuso en 1992 que las víctimas de trauma prolongado y repetido presentan un cuadro que el diagnóstico de estrés postraumático clásico no alcanzaba a describir, con alteraciones en la regulación emocional, la identidad y los vínculos (Herman, 1992). Treinta años después, la CIE-11 lo incorporó como diagnóstico propio: el TEPT complejo.

    Y esa distinción hoy tiene respaldo empírico serio, no solo clínico. Un meta-análisis factorial de 57 estudios con 43.066 personas evaluó la estructura del cuestionario que mide ambos cuadros según la CIE-11 y encontró buen ajuste para el modelo de dos bloques, el del estrés postraumático y el de las alteraciones en la autoorganización, que es lo que separa al TEPT complejo del clásico (Kindred et al., 2026). El mismo trabajo entrega una advertencia práctica: la consistencia de cada subescala por separado resultó limitada, así que los autores recomiendan evaluaciones amplias en vez de apoyarse en una sola parte del cuestionario.

    Un capítulo aparte son las experiencias adversas en la infancia. Una revisión sistemática de 26 estudios sobre abuso sexual, abuso físico, negligencia parental y otros sucesos tempranos encontró que la asociación con el estrés postraumático en la adultez aparecía en la mayoría de los estudios incluidos (Umar et al., 2025). Es una revisión cualitativa, así que no entrega una cifra única, pero la dirección es consistente entre estudios.

    ¿Qué deja el trauma más allá del estrés postraumático?

    Acá hay un malentendido caro: mucha gente asume que si no tiene TEPT, entonces el trauma “no le afectó”. La evidencia dice lo contrario.

    El maltrato en la infancia multiplica por dos y medio las probabilidades de depresión en la vida adulta. Ese dato viene de una revisión de 77 estudios con 516.302 participantes, con un OR agrupado de 2,49, y se mantuvo sin importar cómo cada estudio midiera la depresión (Watson et al., 2025). El trauma infantil también figura como factor de riesgo establecido de síntomas psicóticos, tanto que las terapias centradas en trauma se están incorporando al tratamiento de la psicosis, donde reducen los delirios pero no las alucinaciones (Toutountzidis et al., 2026).

    Sobre el paso del tiempo hay dos cosas que conviene saber juntas, porque por separado engañan. Las reacciones postraumáticas sí tienden a bajar con los meses, y el tipo de suceso pesa más que el género o la cultura de quien lo vivió (Sundin y Horowitz, 2003). Pero eso no significa que siempre se resuelva solo: una revisión de 71 estudios longitudinales con 137.004 participantes tras desastres encontró una prevalencia media de problemas de salud mental de 22,1%, con un pico inicial en los primeros meses y un segundo pico alrededor de una década después (Dückers et al., 2026). Los propios autores advierten que los estudios previos probablemente subestimaron los efectos a largo plazo.

    Ese segundo pico es la razón por la que “ya pasó mucho tiempo” no es un buen argumento para no consultar.

    ¿Qué es la evaluación del trauma y cómo se hace de verdad?

    Una evaluación del trauma es un proceso clínico que reconstruye qué pasó, cómo quedó grabado y cuánto interfiere hoy. No es responder un cuestionario y sacar un puntaje. El puntaje, cuando existe, es un insumo dentro de algo más grande.

    El estándar para diagnosticar estrés postraumático sigue siendo una entrevista aplicada por un clínico, la CAPS-5. Una revisión sistemática que cribó 21.197 publicaciones y analizó 40 estudios con 24 instrumentos la recomienda para evaluar el TEPT actual y a lo largo de la vida, y de paso advierte algo que rara vez se dice en internet: faltan puntos de corte con respaldo empírico y validación entre culturas para buena parte de los instrumentos disponibles (Havermans et al., 2025).

    ¿Y los cuestionarios? Sirven, pero para otra cosa. La revisión psicométrica clásica de la Escala de Impacto del Evento fue explícita en que mide intrusión y evitación, y que no debe usarse como medida diagnóstica de TEPT (Joseph, 2000). Como cribado funciona bien: en dos muestras de sobrevivientes de guerra, con más de 4.000 personas en total, un corte de 34 alcanzó sensibilidad de 0,86 y 0,89 (Morina et al., 2013). Detecta a quien conviene evaluar en profundidad; no reemplaza esa evaluación. Si quieres ver cómo funcionan estas escalas por dentro, lo revisamos en detalle en la guía de la escala de Horowitz y el cuestionario CIT.

    Para el público chileno hay un dato relevante y poco conocido: el International Trauma Questionnaire, que evalúa TEPT y TEPT complejo según la CIE-11, cuenta con una adaptación al español latinoamericano validada en 275 adultos chilenos, donde ambas dimensiones se relacionaron con el número de sucesos traumáticos vividos, las experiencias adversas en la infancia, la ansiedad, la depresión y el riesgo suicida (Fresno et al., 2023). Tener validación local importa, porque los baremos extranjeros no siempre trasladan bien.

    Qué mira un clínico en una evaluación del trauma

    Sin puntajes de por medio, estos son los ejes que ordenan el trabajo:

    • La historia de exposición: qué sucesos hubo, a qué edad, cuántas veces y por cuánto tiempo.
    • Los síntomas actuales: recuerdos intrusivos, pesadillas, evitación, hipervigilancia, sobresalto, embotamiento.
    • La regulación emocional y la identidad: los tres ejes que separan al TEPT complejo del clásico, incluida la relación con los demás.
    • La interferencia funcional: qué dejó de hacer la persona (dormir, trabajar, salir, sostener vínculos) por lo que le pasó.
    • Los recursos: red de apoyo, momentos en que sí pudo manejarlo, tratamientos previos y cómo le fueron.
    • El riesgo: ideación suicida, consumo de sustancias y situaciones de peligro todavía activas.

    Ese último punto es el que hace que una evaluación del trauma tenga que hacerla una persona, no un formulario. Un test online puede levantar una sospecha razonable, y sobre eso escribimos aparte al analizar los tests de trauma virales que circulan en redes, pero ninguno puede detectar un riesgo activo ni contenerlo.

    ¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?

    La señal más clara no es la intensidad del recuerdo, es la interferencia. Si un mes después del hecho todavía evitas lugares, personas o conversaciones, si duermes mal de forma sostenida, si te sobresaltas con cosas que antes no te movían, o si tuviste que achicar tu vida para no toparte con el recuerdo, eso amerita consultar. Lo mismo si el suceso fue hace años y algo nuevo lo reactivó.

    La buena noticia tiene respaldo cuantificado. Un meta-análisis de 73 ensayos aleatorizados con 5.696 participantes encontró efectos medios a grandes de las terapias centradas en el trauma sobre los síntomas de estrés postraumático y de depresión, con una tasa media de finalización del tratamiento de 71,8% (Leithner et al., 2026). En sobrevivientes de violencia sexual, una revisión Cochrane de 36 ensayos con 3.992 participantes observó reducciones grandes de síntomas postraumáticos y depresivos frente a controles, sin aumento del abandono del tratamiento, aunque los autores califican la certeza de la evidencia como baja por la heterogeneidad entre estudios (O’Doherty et al., 2023).

    Si estás en Chile y necesitas orientación inmediata, Salud Responde atiende las 24 horas en el 600 360 7777.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué es el trauma psicológico? Es el daño duradero que deja la exposición a un hecho de amenaza grave cuando la persona no logra integrarlo, y ese hecho sigue interfiriendo con su vida diaria. Se distingue del estrés común porque no cede cuando la situación termina y reaparece en forma de recuerdos intrusivos, evitación y alerta constante.

    ¿Qué es una evaluación del trauma? Es un proceso clínico que reconstruye la historia de exposición, los síntomas actuales, la interferencia en la vida diaria y el riesgo. Combina entrevista clínica (el estándar es la CAPS-5), a veces cuestionarios de cribado, y siempre criterio profesional. Un puntaje aislado no es una evaluación.

    ¿Cuánto dura una evaluación del trauma? Depende del caso, pero suele tomar más de una sesión. La entrevista diagnóstica completa exige revisar la historia de vida, los síntomas y su interferencia, y muchas veces conviene distribuirla en varios encuentros para no sobrecargar a la persona al hablar de lo ocurrido.

    ¿Un test online puede decirme si tengo un trauma? No. Un cuestionario de cribado puede señalar que conviene evaluarte en profundidad, y eso ya es útil. Pero los instrumentos validados advierten expresamente que no son una medida diagnóstica, y ninguno detecta el riesgo activo que sí evalúa un profesional en entrevista.

    ¿Se puede superar un trauma psicológico? Sí. Las terapias centradas en el trauma muestran efectos medios a grandes sobre los síntomas postraumáticos y depresivos en ensayos aleatorizados, y cerca de siete de cada diez personas completan el tratamiento. El plazo y el tipo de terapia dependen de la historia de cada persona.

    En qué queda todo esto

    Que un hecho cuente como trauma no depende de compararlo con lo que le pasó a otros. Depende de la huella que dejó y de cuánto sigue mandando hoy. Esa es la pregunta que una evaluación del trauma responde en serio, con historia, síntomas, interferencia y riesgo sobre la mesa, no con un puntaje suelto.

    Si algo de lo que leíste te hizo sentido para tu propia historia, agenda una hora de evaluación psicológica y conversémoslo con calma. Hablar de esto por primera vez cuesta, y por eso mismo se hace acompañado.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

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    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.