Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico
Evaluar las funciones ejecutivas es uno de los desafíos más exigentes de la neuropsicología clínica. No porque falten herramientas (al contrario, el campo cuenta con decenas de pruebas neuropsicológicas para evaluar funciones ejecutivas). El verdadero reto es saber cuál elegir, cómo combinarlas y qué decirle al equipo tratante o a la familia con los resultados en la mano.
Esta guía detalla tres instrumentos que forman el núcleo de cualquier evaluación ejecutiva bien fundamentada: el Trail Making Test (TMT), el BRIEF-2 y la batería NEPSY-II. Para cada uno encontrarás una ficha técnica completa: qué mide, cómo interpretar las puntuaciones, qué dice la evidencia sobre sus propiedades psicométricas y cómo acceder a él.
Si eres psicólogo, neuropsicólogo o estudiante de posgrado que quiere dominar estos instrumentos en profundidad, empecemos.
TL;DR: El TMT evalúa flexibilidad cognitiva y atención mediante una prueba de rendimiento breve (partes A y B). El BRIEF-2 mide funciones ejecutivas en la vida diaria a través de cuestionarios para padres, maestros y el propio evaluado. La NEPSY-II es una batería neuropsicológica completa para niños de 3 a 16 años con subpruebas específicas para funciones ejecutivas. Usados juntos, ofrecen una imagen diagnóstica más completa que cualquiera por separado.
¿Por qué la evaluación de funciones ejecutivas requiere más de una prueba?
Las funciones ejecutivas no son un constructo único. Son un conjunto de procesos cognitivos de alto nivel (inhibición, flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo, planificación, iniciativa, autorregulación) que dependen de la corteza prefrontal y sus circuitos asociados. Esta heterogeneidad tiene una consecuencia práctica directa: ninguna prueba captura el cuadro completo.
Y hay algo más importante aún.
Los tests de rendimiento (como el TMT) y las escalas de observación conductual (como el BRIEF-2) no miden lo mismo, aunque ambos lleven la etiqueta “funciones ejecutivas”. Un estudio clásico de Vriezen y Pigott (2002) lo demostró con claridad en niños con traumatismo craneoencefálico moderado a severo: ninguna puntuación índice del BRIEF correlacionó con el TMT-B, el Wisconsin Card Sorting Test ni la fluidez verbal. No porque el BRIEF fuera inválido, sino porque captura aspectos del funcionamiento ejecutivo en el ambiente natural que las pruebas de consultorio no detectan.
Dicho de otra forma: un niño puede completar el TMT-B dentro del rango normal en la quietud de la consulta y, al mismo tiempo, mostrar puntuaciones muy elevadas en el BRIEF-2 porque en casa y en el colegio (ambientes con múltiples demandas simultáneas, ruido e imprevistos) sus funciones ejecutivas se desorganizan. Esa discrepancia no es una contradicción: es uno de los hallazgos más informativos que puedes obtener en una evaluación ejecutiva.
Según la Asociación Americana de Psicología (APA), los modelos actuales de funciones ejecutivas reconocen que la evaluación ecológica y la evaluación de rendimiento son ventanas complementarias sobre el mismo fenómeno clínico, no versiones intercambiables.
[EXPERIENCIA: En las derivaciones que llegan a consulta, lo habitual es que venga el BRIEF o el TMT, casi nunca los dos. Y es precisamente esa combinación la que permite entender si las dificultades aparecen solo bajo demanda estructurada o también en la vida cotidiana, donde realmente importan.]
El resultado práctico es que un protocolo de evaluación ejecutiva sólido combina al menos una prueba de rendimiento con una medida conductual-ecológica. Las tres herramientas de esta guía están diseñadas exactamente para complementarse.
Trail Making Test (TMT): ficha técnica completa
Historia y contexto
El Trail Making Test fue desarrollado por Partington y Leiter en 1949, bajo el nombre Divided Attention Test. Ralph Reitan lo incorporó posteriormente a la Batería Neuropsicológica Halstead-Reitan, donde adquirió su forma y nomenclatura actuales. Hoy es una de las pruebas neuropsicológicas más citadas a nivel mundial, y su popularidad no es accidental: es breve (5 a 15 minutos para ambas partes), no requiere materiales sofisticados, y su sensibilidad a la disfunción frontal está respaldada por décadas de investigación.
¿Qué mide el TMT-A?
La Parte A consiste en conectar, en orden ascendente, los números del 1 al 25 distribuidos aleatoriamente en una hoja. El sujeto debe hacerlo lo más rápido posible sin levantar el lápiz del papel.
Lo que mide: velocidad de procesamiento, atención sostenida y rastreo visual. Es una medida relativamente «pura» de eficiencia cognitiva básica, sin implicar flexibilidad ejecutiva. La puntuación es el tiempo en segundos (a menor tiempo, mejor rendimiento). Los errores se corrigen de inmediato por el examinador, por lo que el tiempo final ya los integra.
¿Qué mide el TMT-B?
La Parte B añade complejidad: hay que conectar números y letras alternando entre ambas secuencias (1-A-2-B-3-C…). Requiere mantener dos series mentales en paralelo, alternar entre ellas e inhibir la tendencia automática a seguir solo la secuencia numérica o solo la alfabética.
Lo que mide: flexibilidad cognitiva, atención alternante, memoria de trabajo e inhibición de respuesta. Es la medida de funcionamiento ejecutivo frontal por excelencia dentro de este instrumento. Arán Filippetti y Gutierrez (2024) confirmaron que el TMT-B mostró mayor relación con otras funciones ejecutivas comparado con el TMT-A, validando su especificidad para el dominio ejecutivo.
El índice B-A: la medida pura de flexibilidad cognitiva
Si restas el tiempo del TMT-A al del TMT-B, obtienes el índice B-A. Este índice controla el efecto de la velocidad psicomotora general y es la medida más específica de flexibilidad cognitiva. Arán Filippetti y Gutierrez (2024) demostraron que solo B-A se relacionó principalmente con flexibilidad cognitiva, mientras que el índice B+A se asoció con la mayoría de funciones ejecutivas, comportándose más como una medida de funcionamiento cognitivo general.
En la práctica clínica, reportar ambos índices enriquece la interpretación. Un paciente con TMT-B lento pero B-A dentro del rango tiene un problema de velocidad general, no de flexibilidad específica. La distinción tiene implicaciones directas para el plan de intervención.
Propiedades psicométricas del TMT
La fiabilidad test-retest del TMT es aceptable a buena, con una advertencia importante: hay efectos de práctica significativos. Un estudio argentino con 110 niños (Arán Filippetti & Gutierrez, 2024) reportó coeficientes ICC de 0.61–0.74 para el rango de 6–8 años y de 0.53–0.65 para 9–12 años, con mejora notable en la segunda evaluación. Al reevaluar con intervalos cortos, debes esperar una mejora que no necesariamente refleja cambio clínico real.
En adultos con TDAH (n=416), Ausloos-Lozano et al. (2022) reportaron que las puntuaciones T del TMT-A y TMT-B muestran precisión de clasificación aceptable (AUC = 0.707–0.723), con sensibilidad del 29–36% y especificidad ≥89%. El TMT es, por tanto, un instrumento muy específico pero poco sensible: si el paciente falla, hay alta probabilidad de que exista disfunción real; pero puede pasar por alto casos genuinos.
La escolaridad influye especialmente en el TMT-B. En datos ecuatorianos (Meneses-Meneses et al., 2023), los participantes con más de 12 años de educación completaron el TMT-B en promedio en 72.9 segundos, frente a 100.6 segundos para quienes tenían entre 1 y 7 años de escolaridad. Usar baremos sin ajuste educativo puede llevar a sobrediagnosticar déficits en personas con menor escolaridad.
Cómo acceder al TMT
A diferencia del BRIEF-2 o la NEPSY-II, el TMT es de dominio público. Las hojas de respuesta pueden reproducirse libremente. Basta buscar «Trail Making Test hojas de aplicación» en repositorios universitarios o bases de datos de psicología para encontrar materiales validados.
Para baremos latinoamericanos, el estudio de Arán Filippetti y Gutierrez (2024) ofrece normas basadas en regresión para población argentina infantil, y el de Meneses-Meneses et al. (2023) aporta datos normativos ecuatorianos en adultos. Ambos son accesibles en abierto.
BRIEF-2: ficha técnica completa
¿Qué es el BRIEF-2 y qué lo diferencia?
El Behavior Rating Inventory of Executive Function, Second Edition (BRIEF-2) fue desarrollado por Gerard A. Gioia, Peter K. Isquith, Steven C. Guy y Lauren Kenworthy. La primera versión data del año 2000; el BRIEF-2 es la revisión de 2015, ampliamente adoptada en la práctica clínica internacional. En español, lo distribuye Hogrefe TEA Ediciones.
La diferencia fundamental respecto al TMT o la NEPSY-II es su naturaleza: no es una prueba de rendimiento. Es un cuestionario de observación conductual completado por padres, maestros y/o el propio sujeto, que mide cómo se manifiestan (o fallan) las funciones ejecutivas en la vida cotidiana.
Estructura: 9 escalas, 3 índices compuestos y 1 índice global
El BRIEF-2 se organiza en una estructura jerárquica clara. Las 9 escalas clínicas:
| Escala | Qué mide |
|---|---|
| Inhibición | Control de impulsos y conductas inapropiadas |
| Supervisión de sí mismo | Monitorización del propio comportamiento |
| Flexibilidad | Cambio entre temas, actividades o enfoques |
| Control emocional | Regulación emocional en situaciones cambiantes |
| Iniciativa | Capacidad de comenzar tareas sin ayuda externa |
| Memoria de trabajo | Mantener información activa mientras se completa una tarea |
| Planificación y organización | Gestión de tareas presentes y futuras |
| Supervisión de la tarea | Verificación del propio rendimiento durante y tras una actividad |
| Organización de materiales | Orden y organización del entorno de trabajo |
Los 3 índices compuestos:
- Índice de Regulación Conductual (IRC): Inhibición + Supervisión de sí mismo. Mide la regulación y monitorización efectiva de conductas.
- Índice de Regulación Emocional (IRE): Flexibilidad + Control emocional. Mide la capacidad de modular respuestas emocionales.
- Índice de Regulación Cognitiva (IRCog): Iniciativa + Memoria de trabajo + Planificación + Supervisión de la tarea + Organización de materiales. Mide el control y la gestión de procesos cognitivos.
1 Índice Global de la Función Ejecutiva (IGFE): resume las 9 escalas en una medida global de funcionamiento ejecutivo. Además, incluye 3 escalas de validez (Infrecuencia, Inconsistencia y Negatividad) para detectar respuestas poco fiables o sesgadas.
Cómo interpretar las puntuaciones T
Las puntuaciones se transforman a puntuaciones T (media = 50, desviación típica = 10). La dirección es contraintuitiva: a mayor puntuación T, mayor disfunción ejecutiva.
Puntos de corte orientativos:
- T < 60: dentro del rango normativo
- T ≥ 60: potencialmente elevado (1 DE sobre la media)
- T ≥ 65: clínicamente significativo
- T ≥ 70: altamente significativo
Los perfiles de escala dan información clínica cualitativa. Una puntuación IRC elevada con IRCog dentro del rango sugiere dificultades de impulsividad y autorregulación conductual sin compromiso de los procesos de planificación; la combinación inversa es más frecuente en los subtipos inatentos del TDAH.
Propiedades psicométricas y tasas base clínicas
Shum et al. (2021) analizaron la estructura factorial del BRIEF-2 en 339 niños con preocupaciones relacionadas con TDAH y encontraron que el modelo de tres factores con nueve escalas mostró mejor ajuste, con buena validez convergente respecto a las puntuaciones de síntomas de TDAH en la escala SNAP-IV. Sin embargo, las correlaciones entre el BRIEF-2 y las pruebas de rendimiento ejecutivo no fueron consistentes, confirmando una vez más que miden constructos distintos.
Jacobson et al. (2020) examinaron el BRIEF-2 en 1.381 niños referidos clínicamente y encontraron que la sensibilidad fue consistentemente menor que la especificidad para distinguir niños con y sin síntomas de TDAH. Las escalas que mejor discriminaron fueron Inhibición, Memoria de Trabajo y Organización de Materiales.
Los datos de tasas base de Aita et al. (2022) en 1.323 niños con TDAH, TEA o dificultades de lectura muestran la potencia clínica de estos puntos de corte:
| Grupo diagnóstico | ≥1 elevación T≥60 | ≥1 elevación T≥65 | ≥1 elevación T≥70 |
|---|---|---|---|
| TDAH Combinado | 90.5–98.1% | 66.7–97.2% | 52.4–89.4% |
| TDAH Inatento | 83.9–98.7% | 77.5–94.9% | 64.8–84.2% |
| TEA | 90.3–96.9% | 77.3–92.7% | 54.5–83.2% |
| Trastorno aprendizaje (lectura) | 60.0–78.4% | 38.5–64.0% | 26.9–44.1% |
Estos datos tienen una implicación concreta: en un niño con TDAH Combinado o TEA, encontrar al menos una escala T≥60 es casi la norma. La ausencia de elevaciones debería llevar a revisar la validez del protocolo de evaluación.
El estudio longitudinal de Waschl et al. (2023) con 1.322 niños durante 3 años demostró que el BRIEF-2 tiene validez predictiva para habilidades académicas y socioemocionales, algo que no se ha demostrado con la misma consistencia para las pruebas de rendimiento. Eso le da al BRIEF-2 una ventaja real cuando lo que interesa es el funcionamiento futuro del paciente.
[EXPERIENCIA: Las discrepancias entre el informe de padres y maestros son frecuentes y clínicamente valiosas. Un niño que muestra regulación conductual normal según la maestra pero muy elevada según los padres puede estar haciendo un esfuerzo compensatorio enorme en el colegio, un esfuerzo que se descompensa en casa. Explorar esa discrepancia siempre aporta información cualitativa que los números solos no capturan.]
¿Se puede descargar el BRIEF-2?
El BRIEF-2 es un instrumento comercial con acceso restringido a profesionales. No existe ni debe existir una versión de descarga gratuita: su uso requiere formación especializada y un contexto clínico supervisado.
Para adquirirlo: Hogrefe TEA Ediciones es el distribuidor oficial en España y Latinoamérica. En su web están disponibles extractos gratuitos del manual técnico y del manual de aplicación. Muchas universidades con programas de posgrado en psicología clínica o neuropsicología tienen acceso institucional. Versiones disponibles según respondiente:
- BRIEF-2: para niños de 5 a 18 años (formularios para padres y maestros)
- BRIEF-2 Autoinforme: para adolescentes de 11 a 18 años
- BRIEF-P: versión preescolar (2–5 años), completada por padres y cuidadores
- BRIEF-A: versión para adultos (18 años en adelante)
Batería NEPSY-II: ficha técnica completa
¿Qué es la NEPSY-II?
La Neuropsychological Assessment, Second Edition (NEPSY-II) es una batería desarrollada por Marit Korkman, Ursula Kirk y Sally Kemp para evaluar el funcionamiento cognitivo de niños y adolescentes de 3 a 16 años. Es la herramienta de evaluación neuropsicológica infantil más completa disponible en la práctica clínica actual.
A diferencia del TMT (una prueba única) o del BRIEF-2 (un cuestionario conductual), la NEPSY-II es una batería flexible de 36 subpruebas organizadas en 6 dominios funcionales. El clínico selecciona las subpruebas relevantes para la pregunta diagnóstica de cada caso, lo que la hace adaptable tanto a evaluaciones de cribado como a perfiles neuropsicológicos completos.
Los 6 dominios y las subpruebas de funciones ejecutivas
Los 6 dominios de la NEPSY-II:
- Atención y Función Ejecutiva: el dominio central de esta guía
- Lenguaje: comprensión y producción verbal
- Memoria y Aprendizaje: retención y recuperación de información
- Percepción Social: reconocimiento de emociones e interacción interpersonal
- Procesamiento Visoespacial: percepción visual y orientación en el espacio
- Sensoriomotor: coordinación motora fina y gruesa
Subpruebas específicas de Atención y Función Ejecutiva:
| Subprueba | Qué mide |
|---|---|
| Animal Sorting | Categorización flexible, formación de conceptos abstractos |
| Auditory Attention / Response Set | Atención auditiva sostenida y selectiva; adaptación a reglas cambiantes |
| Clocks | Planificación visoespacial y comprensión de conceptos temporales |
| Design Fluency | Fluencia figural, iniciativa y organización |
| Inhibition | Inhibición de respuesta automática (naming vs. inhibición) |
| Statue | Inhibición motora y atención sostenida (3–6 años) |
La subprueba de Inhibition merece atención especial. Compara la velocidad de nombramiento (una tarea automatizada) con el control inhibitorio real (nombrar el opuesto o una alternativa). Esa comparación permite separar el componente de velocidad del componente ejecutivo puro, un matiz diagnóstico que pocas pruebas capturan con esta precisión.
Cómo administrar e interpretar la NEPSY-II
La NEPSY-II puede administrarse de forma general (visión panorámica), diagnóstica (confirmación de diagnósticos específicos), selectiva (adaptada a preguntas clínicas concretas) o completa (todas las subpruebas). El tiempo varía entre 45 minutos y 3 horas según la modalidad y la edad del niño.
Las puntuaciones se expresan principalmente en puntuaciones escaladas (media = 10, SD = 3) y percentiles, con análisis cualitativos de proceso. La NEPSY-II no solo entrega un puntaje; permite analizar el tipo de error: ¿el niño pierde el set de reglas? ¿comete errores de comisión o de omisión? ¿mejora con retroalimentación? Cada patrón tiene implicaciones clínicas distintas para la intervención.
La batería es especialmente útil para:
- Perfiles neuropsicológicos completos en TDAH, TEA, dislexia y dificultades del aprendizaje
- Evaluación del impacto de prematuridad, epilepsia u otras condiciones neurológicas
- Diferenciación de subtipos cognitivos dentro de un mismo diagnóstico
- Planificación de intervenciones educativas individualizadas
Cómo acceder a la NEPSY-II
La NEPSY-II es un instrumento comercial de Pearson Clinical Assessment, distribuido en España y Latinoamérica por Pearson Clinical España. Requiere credenciales profesionales para su adquisición. La batería completa incluye manual de administración y puntuación, cuadernillos de estímulos, hojas de respuesta y materiales manipulativos.
¿Cuándo usar el TMT, el BRIEF-2 o la NEPSY-II?
No hay una respuesta única: depende de la pregunta clínica. Esta tabla sintetiza los criterios de decisión:
| Criterio | TMT | BRIEF-2 | NEPSY-II |
|---|---|---|---|
| Edad | 8 años – adultos mayores | 5–18 años (BRIEF-P: 2–5 / BRIEF-A: 18+) | 3–16 años |
| Tiempo | 5–15 minutos | 10–15 min por formulario | 45 min – 3 horas |
| Tipo de medida | Rendimiento | Conductual-ecológica | Rendimiento (batería) |
| Quién lo completa | El paciente | Padres / maestros / adolescente | El paciente |
| Acceso | Dominio público | Comercial (Hogrefe TEA) | Comercial (Pearson) |
| Ideal para | Screening rápido FE en adultos | Evaluar FE en vida diaria; TDAH, TEA, TBI | Evaluación pediátrica neuropsicológica completa |
Usa el TMT cuando necesitas una medida rápida de flexibilidad cognitiva en adultos, quieres añadir una prueba de rendimiento a un protocolo más amplio, o haces seguimiento longitudinal del cambio cognitivo (con cuidado por los efectos de práctica).
Usa el BRIEF-2 cuando la pregunta clínica es cómo funcionan las funciones ejecutivas en la vida diaria del paciente, no en el consultorio. Es el instrumento de elección en TDAH, TEA, TBI y siempre que haya discrepancia entre el rendimiento en pruebas y los reportes del entorno.
Usa la NEPSY-II cuando evalúas un niño de 3 a 16 años y necesitas un perfil neuropsicológico que vaya más allá de las funciones ejecutivas. También cuando la pregunta clínica requiere diferenciación fina: ¿el déficit de inhibición es motora, verbal o generalizada?
Qué nos dice la discrepancia entre BRIEF-2 y las pruebas de rendimiento
Cuando encuentras discrepancia entre el BRIEF-2 y el TMT, no descartes ninguno. Plantéate estas preguntas:
- ¿El ambiente de evaluación es suficientemente estructurado como para que el paciente compense?
- ¿Las dificultades ejecutivas aparecen principalmente bajo demanda ambiental variable (casa, recreo, trabajo) o también en condiciones controladas?
- ¿El BRIEF-2 elevado con TMT normal sugiere competencia cognitiva intacta pero falla en la implementación real?
Vriezen y Pigott (2002) mostraron que el BRIEF y las pruebas de rendimiento como el TMT-B miden constructos relacionados pero distintos. La falta de correlación entre ambos es, en sí misma, un dato diagnóstico: habla de la distancia entre lo que el sistema ejecutivo puede hacer bajo condiciones ideales versus lo que hace en el caos organizado de la vida cotidiana.
Y eso, en la práctica clínica, es muchas veces la información más útil de toda la evaluación.
El estudio longitudinal de Waschl et al. (2023) con seguimiento de 3 años mostró que el BRIEF-2 predice habilidades académicas y socioemocionales futuras, algo que las pruebas de rendimiento no han demostrado con la misma consistencia. Eso le da al BRIEF-2 una ventaja real cuando lo que interesa es el funcionamiento futuro del paciente.
[EXPERIENCIA: Una de las situaciones más comunes en evaluaciones de niños con TDAH es encontrar un TMT-B en rango normal y un BRIEF-2 con el Índice de Regulación Cognitiva muy elevado. Los padres suelen preguntar cómo puede ser que el niño «salga bien» en las pruebas y aun así no pueda organizar su mochila ni sus tareas. La respuesta está exactamente en esa discrepancia: el sistema ejecutivo funciona cuando hay estructura externa. La vida real no ofrece esa estructura.]
Según la OMS (CIE-11), los trastornos de las funciones ejecutivas representan un componente transversal en múltiples condiciones del neurodesarrollo, lo que refuerza la necesidad de evaluaciones multimétodo que combinen pruebas de rendimiento con medidas ecológicas.
Cuándo derivar a evaluación neuropsicológica profesional
Las pruebas de esta guía son instrumentos clínicos que requieren formación especializada para administrarlos e interpretarlos. No son cuestionarios de autoayuda ni pueden sustituir a una evaluación profesional completa.
Considera derivar cuando observes alguno de estos indicadores:
- Dificultades de organización y planificación que afectan el rendimiento académico o laboral sin explicación aparente
- Impulsividad persistente que no responde a estrategias psicoeducativas
- Rigidez cognitiva que dificulta cambios de rutina o adaptación a situaciones nuevas
- Sospecha de TDAH, TEA o dificultades del aprendizaje en niños o adolescentes
- Cambios cognitivos después de traumatismo craneal, accidente cerebrovascular u otra condición neurológica
- Discrepancia entre el potencial intelectual y el rendimiento real que los docentes no pueden explicar
Una evaluación neuropsicológica completa no solo identifica déficits: genera un perfil funcional que orienta la intervención, las adaptaciones educativas y el seguimiento a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre pruebas neuropsicológicas de funciones ejecutivas
¿Qué evalúa el test TMT?
El Trail Making Test evalúa, en su Parte A, atención sostenida y velocidad de procesamiento; en su Parte B, flexibilidad cognitiva y atención alternante. El índice B-A es la medida más específica de flexibilidad cognitiva, ya que controla el efecto de la velocidad motora general. Es de dominio público y puede administrarse a partir de los 8 años.
¿Qué evalúa el test NEPSY?
La batería NEPSY-II evalúa el funcionamiento neuropsicológico infantil en seis dominios: atención y función ejecutiva, lenguaje, memoria y aprendizaje, percepción social, procesamiento visoespacial y sensoriomotor. En el dominio ejecutivo, sus subpruebas clave son Inhibition, Response Set, Animal Sorting, Statue y Design Fluency, para niños de 3 a 16 años.
¿Se puede descargar el BRIEF de funciones ejecutivas?
No. El BRIEF-2 es un instrumento comercial con acceso restringido a profesionales. No existe versión de descarga gratuita y hacerlo sería contrario a las normas éticas de uso de tests psicológicos. Para estudio, Hogrefe TEA Ediciones ofrece extractos gratuitos del manual técnico en su web. Para uso clínico, debe adquirirse a través del distribuidor oficial.
¿Cuál es la diferencia entre el BRIEF-2 y el TMT?
El TMT mide el rendimiento ejecutivo bajo condiciones controladas de consultorio. El BRIEF-2 mide cómo se manifiestan las funciones ejecutivas en la vida diaria mediante informes de padres, maestros y el propio sujeto. La evidencia muestra que ambos miden constructos relacionados pero distintos, y la discrepancia entre ellos tiene valor diagnóstico propio.
¿A qué edad se puede aplicar el NEPSY-II?
El NEPSY-II está diseñado para niños y adolescentes de 3 a 16 años. Las subpruebas disponibles varían según la edad: algunas son exclusivas para los más pequeños (como Statue, para 3–6 años), mientras que otras solo aplican a partir de los 5 o 7 años.
¿Cuándo es más útil el BRIEF-2 que el TMT?
El BRIEF-2 es superior al TMT cuando la pregunta clínica es el funcionamiento ejecutivo en la vida cotidiana. Es el instrumento de elección cuando hay discrepancia entre el rendimiento en pruebas y los reportes del entorno, y en condiciones como TDAH, TEA o traumatismo craneal donde el impacto funcional real es la variable más relevante.
La evaluación ejecutiva bien hecha transforma el plan de intervención
Las funciones ejecutivas son uno de los constructos más relevantes de la neuropsicología clínica contemporánea, y de los más frecuentemente mal evaluados. No por falta de herramientas, sino por elegir solo una.
El TMT te dice cómo rinde el sistema bajo condiciones controladas. El BRIEF-2 te dice cómo funciona en el mundo real. La NEPSY-II te da un perfil completo del desarrollo neuropsicológico de un niño. Usadas con criterio clínico, estas tres herramientas ofrecen una imagen del funcionamiento ejecutivo que ninguna por sí sola puede proporcionar.
Si necesitas apoyo profesional para interpretar los resultados de una evaluación neuropsicológica, o si sospechas que alguien cercano podría beneficiarse de una evaluación de funciones ejecutivas, Terapia Online Chile ofrece evaluaciones psicológicas completas en modalidad online. Puedes agendar una primera consulta sin compromiso en https://www.terapiaonlinechile.cl.
Nicolás Alcayaga
Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud)
Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.
Referencias
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Arán Filippetti, V., & Gutierrez, M. (2024). Interpreting the direct- and derived-Trail Making Test scores in Argentinian children: Regression-based norms, convergent validity, test-retest reliability, and practice effects. The Clinical Neuropsychologist.
Ausloos-Lozano, J. E., Bing-Canar, H., Khan, H., et al. (2022). Assessing performance validity during attention-deficit/hyperactivity disorder evaluations: Cross-validation of non-memory embedded validity indicators. Developmental Neuropsychology, 47, 247-257.
Gioia, G. A., Isquith, P. K., Guy, S. C., & Kenworthy, L. (2015). BRIEF-2: Behavior Rating Inventory of Executive Function, Second Edition. Psychological Assessment Resources.
Jacobson, L. A., Pritchard, A. E., Koriakin, T. A., Jones, K. E., & Mahone, E. M. (2020). Initial examination of the BRIEF2 in clinically referred children with and without ADHD symptoms. Journal of Attention Disorders. https://doi.org/10.1177/1087054716663632
Korkman, M., Kirk, U., & Kemp, S. (2007). NEPSY-II: A developmental neuropsychological assessment (2nd ed.). Psychological Corporation.
Meneses-Meneses, A. Y., Flores-Paredes, E. G., & Poenitz, A. V. (2023). Trail Making Test TMT: Primera aproximación a las propiedades psicométricas en población ecuatoriana adulta. Revista Ecuatoriana de Neurología, 32(2). http://scielo.senescyt.gob.ec/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2631-25812023000200049
Partington, J. E., & Leiter, R. G. (1949). Partington’s Pathway Test. The Psychological Service Center Bulletin, 1, 11-20.
Shum, K. K., Zheng, Q., Chak, G. S., et al. (2021). Dimensional structure of the BRIEF2 and its relations with ADHD symptoms and task performance on executive functions in Chinese children. Child Neuropsychology.
Vriezen, E. R., & Pigott, S. E. (2002). The relationship between parental report on the BRIEF and performance-based measures of executive function in children with moderate to severe traumatic brain injury. Child Neuropsychology.
Waschl, N., Khng, K. H., Bull, R., Ng, E. L., Sun, H., & Chan, W. T. (2023). Screening for executive function difficulties: An evaluation of the Behavior Rating Inventory of Executive Function-2nd Edition Screener, Teacher Report (BRIEF2-TS). Psychological Assessment, 35(4), 366-377. https://doi.org/10.1037/pas0001188
Woods, D. L., Wyma, J. M., Herron, T. J., & Yund, E. W. (2015). The effects of aging, malingering, and traumatic brain injury on computerized Trail-Making Test performance. PLoS One.
Nicolás Alcayaga
Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
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