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  • Abuelos que crían a sus nietos: apoyo y límites

    Abuelos que crían a sus nietos: apoyo y límites

    Hay abuelos que cuidan a sus nietos un par de tardes a la semana, y hay abuelos que los levantan, los visten y los llevan al colegio todos los días porque los padres no están. Los dos casos se parecen en el cariño y se diferencian en casi todo lo demás.

    Este artículo habla de abuelos criando nietos: qué cambia cuando el cuidado deja de ser una ayuda ocasional, qué muestra la investigación sobre la salud de los abuelos y de los niños, y cómo ponerse de acuerdo en los límites sin que nadie se sienta usado ni desautorizado.

    Si eres abuelo o abuela, vas a encontrar señales de desgaste y maneras de pedir apoyo. Si eres madre o padre, vas a encontrar cómo conversar los límites con quienes cuidan a tus hijos.

    Respuesta rápida: ¿qué se sabe de los abuelos que crían a sus nietos?

    Criar a los nietos es frecuente y puede dar sentido y cercanía. La investigación sugiere que el cuidado ocasional o moderado suele sentarles mejor a los abuelos que la crianza a tiempo completo, que se asocia con más estrés y menos tiempo propio. Lo que más ayuda es hablar los acuerdos desde el principio, repartir la carga con otros familiares y conseguir descansos.

    ¿Es lo mismo cuidar a un nieto que criarlo?

    No es lo mismo, y la diferencia ordena todo lo demás. Robinson (2020) distingue el cuidado de apoyo, que los abuelos dan mientras los padres trabajan, de la crianza propiamente dicha, cuando asumen la responsabilidad parental primaria. A esa segunda situación la llama hogar de generación salteada: viven los abuelos y los nietos, sin la generación intermedia.

    En Chile el cuidado intenso es común. Según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, un 28 % de los abuelos cuida a sus nietos de forma intensiva, es decir, todos los días o varias veces por semana.

    Un 14 % cuida de forma intermedia (entre una vez al mes y una vez por semana) y más de la mitad no cuida o lo hace de forma esporádica (La Tercera, 2024). Son cifras de un reporte difundido por la prensa, y la nota no detalla la encuesta ni la muestra.

    ¿Por qué terminan los abuelos criando a los nietos?

    Las razones más comunes son laborales: los padres trabajan, la guardería es cara o el horario no calza, y los abuelos son la solución más cercana. Otras razones son más duras.

    Robinson (2020) y McGoldrick et al. (2015) describen que la crianza sustituta suele aparecer tras una crisis de la generación intermedia: adicciones, un problema grave de salud mental o física, el encarcelamiento de los padres, maltrato o negligencia, la muerte de uno de ellos o la migración.

    En Chile, el artículo 226 del Código Civil permite que un juez confíe el cuidado personal de un niño a otras personas competentes cuando ambos padres tienen una inhabilidad física o moral, y manda preferir a los consanguíneos más próximos, en especial a los ascendientes. Si estás en esa situación, un abogado de familia puede orientarte sobre los pasos concretos.

    ¿Cómo afecta a los abuelos cuidar a los nietos?

    Depende mucho de cuánto cuidan y de si eligieron hacerlo. Una revisión sistemática de 65 estudios de 29 países encontró una relación curva entre la intensidad del cuidado y el bienestar de los abuelos: en Europa, Oceanía, Medio Oriente y Sudamérica, el cuidado complementario u ocasional pareció beneficioso, sobre todo para familias donde los dos adultos trabajan (Chan et al., 2023).

    Un estudio con casi 5.000 abuelos chinos seguidos durante varios años mostró lo mismo en otro contexto: quienes cuidaban a nivel bajo o moderado tenían menos síntomas depresivos y mejor cognición que quienes no cuidaban, mientras que la alta intensidad no traía beneficios (Zeng et al., 2021).

    Una revisión de alcance de 30 estudios añade un matiz: los resultados sobre depresión son inconsistentes porque los estudios definen el cuidado de maneras distintas y cambian según la familia y el país (Hu et al., 2025). Son asociaciones, y también puede ocurrir que los abuelos con mejor salud sean los que se animan a cuidar más.

    Tipo de cuidadoQué suele mostrar la investigaciónQué ayuda
    Ocasional o de apoyoTiende a asociarse con mejor bienestar (Chan et al., 2023; Zeng et al., 2021)Mantener la flexibilidad y que sea una elección
    Frecuente, varios días por semanaResultados mixtos, según contexto y carga (Hu et al., 2025)Horarios y reglas acordados con los padres
    Crianza a tiempo completoMás estrés y pérdida de privacidad y de contacto con amigos (Robinson, 2020)Red de apoyo, respiros y ayuda profesional

    La nota de La Tercera sobre el reporte chileno señala algo parecido: el cuidado intermedio se asocia con los mejores indicadores de bienestar, y sentirse “atrapado” por la obligación se asocia con peor salud (La Tercera, 2024).

    ¿Y cómo les va a los nietos que crían los abuelos?

    Es la pregunta que más preocupa, y la respuesta pide cuidado.

    Una revisión de 42 estudios en 10 países concluyó que la mayoría de los nietos criados por abuelos custodios tenía peores resultados de salud mental, conducta y rendimiento escolar que quienes crecían con sus padres biológicos, y que esos resultados se relacionan con factores de varios niveles, no solo con la familia (Xu et al., 2022). Los propios autores advierten limitaciones metodológicas.

    Interpretarlo como “los abuelos crían peor” sería un error. Robinson (2020) recoge que el estrés de estos abuelos es mayor cuando los nietos traen problemas emocionales o de conducta derivados de trauma o negligencia previos. Es decir, el niño suele llegar con una historia de pérdida o de crisis, y esa historia pesa.

    En Chile, un estudio con más de 5.000 niños siguió a los hogares en el tiempo: cuando la madre se iba del hogar de sus propios padres, el vocabulario del niño resultaba peor que el de los demás, y los autores lo interpretan como una señal de que los abuelos que viven con sus nietos favorecen el lenguaje (Reynolds et al., 2018).

    Otra revisión de 206 estudios reconoce que se sabe poco de lo que los abuelos hacen en concreto, y por eso el mecanismo de su influencia sigue poco claro (Sadruddin et al., 2019).

    Si el niño llegó tras la muerte de sus padres, la guía sobre duelo puede ayudarte a acompañarlo.

    Del abuelo consentidor al abuelo que pone las reglas

    Gran parte del desgaste viene de un cambio de papel. Según Kivnick, citado por Robinson (2020), el rol de abuelo suele dar significado por cinco vías: sentirse importante para los nietos, la indulgencia (consentir sin cargar con la disciplina), ser el anciano valorado, la continuidad de la familia y reconectar con el propio pasado.

    Al criar, la indulgencia se pierde. Robinson (2020) cuenta que los abuelos custodios deben asumir la autoridad, los límites y la rutina diaria, y que suelen declarar menos satisfacción con el rol que los abuelos que no son custodios.

    Imagina a Marta, de 62 años, que cuidaba a su nieto los sábados y ahora lo cuida de lunes a viernes. Antes llegaba con dulces y nadie le pedía más. Hoy tiene que revisar tareas, controlar pantallas y decir que no, y a veces extraña ser solo la abuela.

    Límites a los abuelos que cuidan a los nietos todos los días: cómo conversarlos

    McGoldrick et al. (2015) observan que los abuelos suelen pasar al cuidado de forma intuitiva, sin haber hablado antes con sus hijos adultos de las reglas. Cada generación cree que hay una forma correcta de criar, y las quejas aparecen por intromisión, por exceso de permisividad o por falta de respaldo.

    Su recomendación es que el padre o la madre sea quien dirige la crianza y la disciplina, y que los abuelos respalden esa autoridad y no se conviertan en el refugio del niño cuando lo corrigen.

    Pillemer (2021) agrega que la crítica abierta de los abuelos al estilo de crianza de sus hijos es una de las vías más rápidas hacia la ruptura. Para evitarla propone pedir conductas concretas en lugar de apelar a “el respeto”, y distinguir lo que no se negocia (la seguridad y la salud del niño) de lo que se puede flexibilizar (un dulce de más de vez en cuando).

    La comunicación pesa más de lo que parece.

    En un estudio con 501 padres vietnamitas cuyos propios padres cuidaban a sus hijos, la calidad de la comunicación y el control psicológico del abuelo fueron lo que más explicaba el conflicto y la cooperación en la crianza compartida (Hoang et al., 2020). Es otro contexto cultural, pero la idea se repite: la forma de conversar pesa en cómo se reparte la crianza.

    Una secuencia que sirve para empezar:

    1. Habla antes del primer conflicto, no después. Define qué días y horas cuidan los abuelos, quién paga qué y qué pasa si alguien se enferma.
    2. Elige pocas reglas innegociables (seguridad, medicamentos, horarios de sueño, pantallas) y escríbelas.
    3. Pide conductas concretas. “Si el niño no quiere comer, ofrécele fruta y no le des galletas antes de la cena” se entiende mejor que “no lo malcríes”.
    4. Reconoce primero lo que ya hacen bien, y luego pide el ajuste.
    5. Corrige a solas con el abuelo o la abuela, y no delante del niño.
    6. Revisa el acuerdo cada tantos meses, porque el niño crece y la energía de los abuelos cambia.

    Si necesitas herramientas para las reglas en sí, la guía de límites a los niños y la de disciplina positiva basada en evidencia sirven igual cuando cuidan los abuelos.

    Si eres tú quien cuida: cómo poner límites sin culpa

    Los abuelos también tienen derecho a decir cuánto pueden y quieren cuidar. McGoldrick et al. (2015) proponen que los abuelos sean consultores a demanda: dan su opinión cuando se la piden y respetan la decisión final de los padres.

    Poner límites suele doler por la culpa. Robinson (2020) describe pérdida de privacidad, aislamiento y menos cuidado de la propia salud en los abuelos custodios, y esa culpa por querer descansar es una de las trampas más comunes. Los límites se sostienen mejor cuando son concretos:

    • Un tope de días u horas por semana, hablado con anticipación.
    • Frases cortas y sin explicaciones largas: “Este jueves no puedo, avísenme con tiempo para otros días”.
    • Tus controles médicos, tu grupo de amigos o tu taller no se negocian.
    • Una reunión familiar para repartir tareas, con tíos y otros parientes, como proponen McGoldrick et al. (2015) bajo el nombre de consejo familiar.
    • Descansos reales, con alguien que te reemplace un fin de semana o unas horas a la semana.

    Si decir que no te cuesta mucho, la guía sobre culpa por poner límites y la de cómo aprender a decir que no pueden darte frases y práctica. Para adultos mayores, también está la guía de asertividad en adultos mayores.

    ¿Existen programas que ayuden a los abuelos cuidadores?

    Hay al menos un ensayo aleatorizado. Kirby y Sanders evaluaron Grandparent Triple P, un programa de crianza pensado para abuelos que cuidaban entre 12 y 20 horas semanales a nietos de 2 a 9 años. En un ensayo con 54 abuelos y 48 padres, el grupo del programa mejoró en la conducta de los niños según los abuelos, en su confianza como cuidadores, en su depresión, ansiedad y estrés, y en la relación con los padres.

    Gran parte de esos efectos se mantuvo a los seis meses (Kirby y Sanders, 2014). Los padres también informaron menos problemas de conducta, aunque no participaron.

    Es un solo ensayo, con una muestra pequeña. Aun así, sugiere que los abuelos pueden aprender estrategias de crianza y que eso mejora la vida de toda la familia. Una revisión de la última década también destaca las fortalezas de las familias criadas por abuelos y la necesidad de intervenciones diseñadas para ellos (Hayslip et al., 2019).

    ¿Cuándo conviene pedir ayuda profesional?

    El desgaste de un abuelo cuidador no siempre se nota desde afuera. Conviene consultar cuando se mantienen por varias semanas señales como estas:

    • Dejaste los controles médicos o los remedios por falta de tiempo.
    • Te aislaste de amigos y actividades que antes disfrutabas.
    • Estás irritable con el niño, lloras con facilidad o duermes mal.
    • Sientes tristeza persistente, cansancio extremo o la sensación de estar atrapado.

    En el niño, también conviene consultar si aparecen cambios de conducta, caída del rendimiento escolar, tristeza prolongada o dificultades después de una pérdida. La guía sobre el síndrome del cuidador agotado detalla las señales de agotamiento. Si hay pensamientos de hacerte daño, llama al *4141 (Línea de Prevención del Suicidio, del Ministerio de Salud de Chile) o acude a urgencias.

    Lo que la investigación todavía no responde

    Casi todos los estudios citados vienen de Estados Unidos, Europa o China. Los datos chilenos que encontramos son un reporte difundido por la prensa y un estudio sobre transiciones en los hogares, y ninguno compara estrategias concretas para repartir límites entre abuelos y padres en Chile.

    Tampoco está claro qué parte del bienestar de los abuelos es efecto del cuidado y qué parte es selección (cuidan más los que están más sanos). La mayoría de las asociaciones citadas no demuestran causalidad, y cada familia tiene una historia distinta. Por eso conviene leer las recomendaciones como orientaciones, y ajustarlas con ayuda profesional si hace falta.

    Preguntas frecuentes sobre abuelos criando nietos

    ¿Es normal que los abuelos críen a sus nietos?

    Es frecuente en muchos países. En Chile, el 28 % de los abuelos cuida a sus nietos de forma intensiva, según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo. Que sea habitual no significa que sea fácil: cuando no hay otra opción, el cuidado necesita apoyo, acuerdos y descansos para no recaer en una sola persona.

    ¿Cómo poner límites a los abuelos que cuidan a los nietos todos los días?

    Conversa antes de que aparezca el conflicto. Acuerden días, horarios, gastos y unas pocas reglas innegociables. Pide conductas concretas en vez de críticas generales, reconoce lo que hacen bien y corrige a solas, nunca frente al niño. Revisen el acuerdo cada cierto tiempo, porque las necesidades del niño y la energía de los abuelos cambian.

    ¿Cuánto cuidado de los nietos es demasiado?

    Los estudios no fijan un número exacto. En las revisiones, el cuidado ocasional o moderado suele asociarse con mejor bienestar en los abuelos, y la intensidad alta con más desgaste, pero el punto de equilibrio cambia con la edad, la salud, el dinero y si hay elección. Una buena señal de alarma es sentirse atrapado o dejar de cuidar la propia salud.

    ¿Los nietos criados por abuelos tienen más problemas?

    Una revisión de 42 estudios encontró peores resultados promedio que en niños criados por sus padres, pero esos niños suelen venir de situaciones de pérdida, trauma o negligencia, y los propios autores advierten limitaciones. Criar con afecto, rutina y apoyo protege. La diferencia suele estar en la historia previa y en los apoyos disponibles.

    ¿Qué hago si los abuelos no respetan mis reglas?

    Empieza por distinguir qué es innegociable (seguridad, salud) y qué es flexible (un dulce extra). Pide por conducta concreta y reconoce lo que sí hacen bien. Si critican tu forma de criar delante del niño, habla con ellos a solas. Si el conflicto escala, un psicólogo puede ayudar a ordenar la conversación entre generaciones.

    Si quieres conversarlo con alguien

    Criar o cuidar a un nieto mueve el cariño, el cansancio y las expectativas de varias generaciones a la vez. Si sientes que los mismos conflictos se repiten o que estás llegando al límite, puedes escribirnos desde la página de contacto y revisar juntos cómo apoyarte.

    ¿Te gustaría conversarlo con alguien?

    Si algo de lo que leíste te tocó de cerca y quieres hablarlo con un psicólogo, puedes agendar una hora. Vemos juntos por dónde empezar, a tu ritmo.

    Agenda una hora

    Si estás pasando por una crisis o piensas en hacerte daño, llama al *4141, la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud: es gratuita desde celulares y atiende las 24 horas, todos los días.

    Referencias

    Chan, A. C. Y., Lee, S.-K., Zhang, J., Banegas, J., Marsalis, S., & Gewirtz, A. H. (2023). Intensity of grandparent caregiving, health, and well-being in cultural context: A systematic review. The Gerontologist, 63(5), 851-873. https://doi.org/10.1093/geront/gnac026

    Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (s. f.). Código Civil (art. 226). https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=172986

    Hayslip, B., Fruhauf, C. A., & Dolbin-MacNab, M. L. (2019). Grandparents raising grandchildren: What have we learned over the past decade? The Gerontologist, 59(3), e152-e163. https://doi.org/10.1093/geront/gnx106

    Hoang, N.-P. T., Haslam, D., & Sanders, M. (2020). Coparenting conflict and cooperation between parents and grandparents in Vietnamese families: The role of grandparent psychological control and parent-grandparent communication. Family Process, 59(3), 1161-1174. https://doi.org/10.1111/famp.12496

    Hu, J., Zhang, N., & Kitcharoen, P. (2025). The impact of grandchild caregiving on depression among grandparents: A scoping review. Frontiers in Public Health, 13, Artículo 1696678. https://doi.org/10.3389/fpubh.2025.1696678

    Kirby, J. N., & Sanders, M. R. (2014). A randomized controlled trial evaluating a parenting program designed specifically for grandparents. Behaviour Research and Therapy, 52, 35-44. https://doi.org/10.1016/j.brat.2013.11.002

    La Tercera. (2024, 27 de agosto). 1 cada 3 abuelos cuida intensamente a sus nietos: ¿es bueno para la salud? [Nota sobre el Reporte N.° 31 del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo]. https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/1-cada-3-abuelos-cuida-intensamente-a-sus-nieto-es-bueno-para-la-salud/HJV2BSBQUZFYFJEGXQC2ZVGWFY/

    McGoldrick, M., Garcia Preto, N., & Carter, B. (2015). The expanding family life cycle: Individual, family, and social perspectives (5.ª ed.). Pearson.

    Pillemer, K. (2021). Fault lines: Fractured families and how to mend them. Avid Reader Press.

    Reynolds, S. A., Fernald, L. C. H., Deardorff, J., & Behrman, J. R. (2018). Family structure and child development in Chile: A longitudinal analysis of household transitions involving fathers and grandparents. Demographic Research, 38, 1777-1814. https://doi.org/10.4054/demres.2018.38.58

    Robinson, O. C. (2020). Development through adulthood: An integrative sourcebook (2.ª ed.). Red Globe Press.

    Sadruddin, A. F. A., Ponguta, L. A., Zonderman, A. L., Wiley, K. S., Grimshaw, A., & Panter-Brick, C. (2019). How do grandparents influence child health and development? A systematic review. Social Science & Medicine, 239, Artículo 112476. https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2019.112476

    Xu, Y., Wang, Y., McCarthy, L. P., Harrison, T., & Doherty, H. (2022). Mental/behavioural health and educational outcomes of grandchildren raised by custodial grandparents: A mixed methods systematic review. Health & Social Care in the Community, 30(6), 2096-2127. https://doi.org/10.1111/hsc.13876

    Zeng, Y., Chen, Y.-C., & Lum, T. Y. S. (2021). Longitudinal impacts of grandparent caregiving on cognitive, mental, and physical health in China. Aging & Mental Health, 25(11), 2053-2060. https://doi.org/10.1080/13607863.2020.1856779

    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud.

    En este blog revisa evidencia científica sobre salud mental y evaluación psicológica para traducirla en orientación clara y prudente.

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