Categoría: Trauma y estrés postraumático

  • Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Síntomas, Causas y Tratamiento

    Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Síntomas, Causas y Tratamiento

    Por Nicolás Alcayaga · Psicólogo Clínico, especializado en TCC
    🔬 Revisión de evidencia científica · Actualizado el 3 de septiembre de 2026

    Hay una pregunta que casi nadie te responde de frente cuando buscas sobre estrés postraumático: ¿lo que me pasa es una reacción normal a algo horrible, o ya es un trastorno? La mayoría de las páginas te entrega una lista de síntomas y te deja ahí, con la lista calzando y sin saber qué hacer con eso.

    La respuesta depende de dos cosas concretas, y ninguna de las dos es la intensidad de lo que sentiste: depende de cuánto tiempo ha pasado desde el hecho y de cuánto te está interfiriendo ahora. Un mismo conjunto de síntomas puede ser una reacción esperable la primera semana, un trastorno de estrés agudo al mes, y un TEPT a los tres meses. Son tres marcos distintos, con pronósticos distintos y decisiones distintas.

    Esta es la página madre del tema. Acá está el cuadro completo (qué es, cómo se reconoce, por qué aparece, qué tratamientos funcionan y cuánto), con datos chilenos que rara vez aparecen en este tipo de artículos, y desde acá puedes bajar al detalle de cada parte. Más abajo hay una herramienta breve que te sitúa en el mapa según tu caso. Si andas apurado, salta directo al orientador.

    Respuesta directa: ¿qué es el trastorno de estrés postraumático?

    El TEPT es un trastorno que puede aparecer después de estar expuesto a la muerte, a lesiones graves o a violencia sexual (reales o amenazadas), y que se define por tres cosas que persisten más de un mes: el recuerdo vuelve sin que lo llames, evitas lo que te lo recuerda, y vives en estado de alerta. Para que sea diagnóstico, además, tiene que deteriorar tu funcionamiento.

    Lo importante de esa definición está en dos palabras: más de un mes. Antes de ese plazo, el mismo cuadro tiene otro nombre y otro pronóstico.

    ¿Es normal lo que siento o ya es un trastorno?

    Esta herramienta no te da un puntaje ni un diagnóstico. Te ubica en el marco que corresponde a tu situación según los plazos que usan el DSM-5-TR, la CIE-11 y la nota técnica del Ministerio de Salud de Chile.

    Orientador: ¿reacción normal, estrés agudo o TEPT?

    Lo que separa una reacción esperable de un diagnóstico es, sobre todo, cuánto tiempo ha pasado y cuánto interfiere en tu vida. Responde las tres preguntas y te sitúas en el mapa. Esto no es un test ni un diagnóstico: no entrega puntaje y no reemplaza una evaluación profesional.


    Lo que la mayoría de la gente no sabe: casi nadie termina con TEPT

    Acá está el dato que cambia la lectura de todo lo demás. Vivir un hecho traumático no conduce habitualmente a un TEPT. Es al revés.

    Cuando se sigue en el tiempo a personas expuestas a un mismo suceso, aparecen cuatro trayectorias con frecuencias muy distintas (Ministerio de Salud de Chile, 2024, sobre la base de Bonanno, 2004 y Figueroa et al., 2016):

    Trayectoria Frecuencia Qué se ve
    Resiliencia 35-65% La persona sigue sus rutinas familiares, laborales y sociales con una alteración mínima
    Recuperación 15-25% Tras un período de fuerte perturbación, se recupera al cabo de algunos meses
    Retardada 0-15% Meses de funcionamiento relativamente normal y después síntomas que alcanzan el umbral de un trastorno
    Crónica 5-30% Deterioro rápido del funcionamiento previo, sin recuperación de los síntomas

    Que la trayectoria más frecuente sea la resiliencia no significa que quien desarrolla un TEPT sea menos fuerte. Significa que el TEPT es una complicación posible, no el desenlace por defecto, y que buena parte del malestar de las primeras semanas se resuelve sin intervención especializada.

    La trayectoria que más se pasa por alto es la retardada, porque cuando los síntomas aparecen la persona ya no los relaciona con lo que vivió.

    ¿Cuánta gente tiene TEPT? Las cifras, y la chilena

    A nivel internacional, la prevalencia de TEPT a lo largo de la vida se estima entre 6,1% y 8,3% en Estados Unidos y en 3,9% a nivel global, con cifras consistentemente más altas en mujeres y en veteranos militares (Flesaker et al., 2026).

    En Chile existe un dato propio, y conviene tenerlo a mano porque casi ningún artículo en español lo cita. El estudio de epidemiología del trauma y el TEPT en población chilena encontró una prevalencia de vida de 4,4% para toda la población, 2,5% en hombres y 6,2% en mujeres, considerando todo tipo de evento traumático (Zlotnick et al., 2006, citado en la nota técnica del MINSAL de 2024).

    Esa diferencia entre hombres y mujeres, más del doble, no es un detalle estadístico: es uno de los hallazgos más replicados del área, y aparece también cuando se sigue a las personas de forma prospectiva.

    ¿Cuáles son los síntomas del TEPT?

    La CIE-11 organiza el cuadro en tres grupos, y el DSM-5-TR en cuatro. Los grupos de la CIE-11, que es la clasificación que usa el sistema de salud chileno, son:

    1. Re-experimentar el evento en el presente, en forma de recuerdos vívidos intrusivos, flashbacks o pesadillas. La re-experimentación puede darse por una o varias modalidades sensoriales y típicamente viene acompañada de emociones fuertes o abrumadoras, en particular miedo u horror, y de sensaciones físicas intensas.
    2. Evitación de pensamientos y recuerdos del evento, o evitación de actividades, situaciones o personas que lo recuerden.
    3. Percepciones persistentes de una amenaza actual acentuada, por ejemplo hipervigilancia o una reacción de sobresalto aumentada ante estímulos inesperados como ruidos.

    A eso se suma el requisito temporal y funcional: los síntomas persisten al menos varias semanas y causan un deterioro significativo en el funcionamiento personal, familiar, social, educativo u ocupacional (MINSAL, 2024).

    El DSM-5-TR añade un cuarto grupo que conviene conocer porque explica síntomas que la gente no asocia con trauma: las alteraciones negativas del pensamiento y el estado de ánimo, que incluyen amnesia disociativa de partes del evento, creencias negativas persistentes sobre uno mismo o el mundo, y sentimientos de culpa o desapego del entorno.

    Si quieres el mapa conceptual completo de qué cuenta como trauma y qué tipos se distinguen, está desarrollado en qué es el trauma psicológico y cómo se evalúa.

    TEPT, estrés agudo y reacción normal: la diferencia está en el calendario

    Esta es la distinción que más confusión genera, y es puramente temporal:

    Reacción de estrés Trastorno de estrés agudo TEPT
    Cuándo Primeros días Desde los 3 días hasta 1 mes Más de 1 mes
    Qué se espera Se resuelve sola en la mayoría de los casos Se resuelve espontáneamente en la mayoría de los casos Requiere tratamiento
    Qué hacer Cubrir necesidades básicas, no aislarse, evitar alcohol Consultar si el malestar es intenso Evaluación clínica y tratamiento

    El dato que ordena la transición entre uno y otro: aproximadamente el 40% de las personas que presentan un trastorno de estrés agudo en el primer mes tras el trauma evolucionan después a un TEPT (MINSAL, 2024). Dicho al revés, que es como conviene leerlo: la mayoría no.

    Hay una recomendación de esa misma nota que va contra la intuición y conviene subrayar: en el trastorno de estrés agudo no se recomiendan intervenciones psicológicas específicas de entrada para todo el mundo, y el uso de benzodiacepinas debe evitarse todo lo posible, por el riesgo de dependencia y porque interfiere en el procesamiento de las memorias traumáticas.

    ¿Por qué a unas personas les queda y a otras no?

    Es la pregunta que más peso tiene y la que peor se responde en internet, normalmente con listas de "factores de riesgo" sin ninguna medida de cuánto pesa cada uno.

    Un metaanálisis de datos individuales que agrupó cinco estudios prospectivos de urgencias y cuidados críticos (2.571 participantes), con seguimiento desde el período agudo hasta más de un año después, encontró lo siguiente (Ratanatharathorn et al., 2026):

    • Ser mujer se asoció a mayor riesgo de TEPT y depresión, tanto agudos como persistentes (rango de odds ratio 1,48 a 2,14).
    • Haber vivido un accidente, frente a una agresión u otro tipo de suceso, se asoció a menor riesgo (rango de OR 0,39 a 0,66). El trauma interpersonal pesa más que el accidental.
    • La gravedad de los síntomas depresivos en los primeros dos meses predijo el TEPT persistente (OR 1,17), y siguió prediciéndolo incluso al controlar por la gravedad del propio TEPT agudo (OR 1,14).
    • Entre los grupos de síntomas, fue la re-experimentación la que se asoció a la persistencia (OR 1,18).

    La conclusión práctica de los autores es que la rumiación depresiva parece intervenir en el mantenimiento del cuadro. Traducido: no es solo cuánto miedo pasaste, es cuánto sigue dando vueltas después.

    A esos factores la nota técnica del MINSAL suma los que se observan en el sistema chileno: historia previa de trauma, bajo nivel socioeconómico o educacional, historia de adversidad en la niñez (incluido trauma o abuso infantil), trastorno psiquiátrico previo, escaso apoyo social, lesiones físicas como parte del evento y una reacción inicial muy intensa.

    Sobre la adversidad temprana hay un matiz metodológico que importa. Al comparar 24 estudios con 15.485 personas, las medidas retrospectivas del maltrato infantil (lo que la persona recuerda y relata) se asociaron a psicopatología con un OR de 2,21, frente a un OR de 1,56 de las medidas prospectivas (registros de terceros). Los autores concluyen que el malestar se liga más al recuerdo y la interpretación subjetiva del hecho que a su registro externo (Baldwin et al., 2024). Es una mala noticia para quien busca objetividad y una buena noticia clínica: lo que se puede trabajar en terapia es justamente eso.

    El trauma no siempre se expresa como TEPT

    Un error frecuente es buscar TEPT y, al no encontrarlo, concluir que el trauma "no dejó nada". La huella puede tomar otras formas:

    • El maltrato en la infancia multiplica por 2,5 las probabilidades de depresión adulta (OR agrupado 2,49; 77 estudios, 516.302 participantes) (Watson et al., 2025).
    • Las experiencias adversas y el maltrato infantil se asocian de manera consistente al TEPT adulto en una revisión de 26 estudios, aunque sin cifra agrupada (Umar et al., 2025).
    • El trauma infantil es un factor de riesgo establecido de síntomas psicóticos, y las intervenciones centradas en el trauma en psicosis reducen los delirios (g = -0,44) pero no las alucinaciones (g = -0,12) (Toutountzidis et al., 2026).

    ¿Qué es el TEPT complejo y en qué se diferencia?

    El TEPT complejo entró en la CIE-11 para describir lo que deja el trauma prolongado o repetido del que resulta difícil o imposible escapar: maltrato sostenido en la infancia, violencia de pareja mantenida, cautiverio. Además de los tres grupos del TEPT, añade lo que se denomina alteraciones en la autoorganización: problemas persistentes de regulación afectiva, una creencia de sí mismo como alguien disminuido o derrotado acompañada de vergüenza o culpa, y dificultad para mantener relaciones cercanas.

    La distinción se sostiene empíricamente, pero con una advertencia. Un metaanálisis factorial de 57 estudios (43.066 participantes) con el International Trauma Questionnaire confirmó el buen ajuste del modelo de dos factores de la CIE-11, y encontró que un modelo de siete factores ajustaba todavía mejor. Sin embargo, la consistencia interna a nivel de subescala resultó limitada, por lo que los propios autores piden evaluaciones amplias en vez de apoyarse en una subescala suelta (Kindred et al., 2026).

    Existe además un debate clínico muy concreto: ¿hay que estabilizar antes de exponer? La respuesta actual es menos categórica de lo que suele afirmarse. Una revisión sistemática que comparó intervenciones por fases (estabilización primero) contra intervenciones sin fases no encontró diferencias significativas en la mayoría de los desenlaces, ni entre exposición y no exposición. Sí hubo excepciones: las intervenciones multifase tuvieron mejores efectos sobre el TEPT, y las de fases y exposición mejoraron más la regulación afectiva (Lee et al., 2026). Los autores advierten que hay pocos ensayos y mucha heterogeneidad, así que conviene leerlo como "las dos rutas son defendibles", no como un veredicto.

    ¿Cómo se evalúa el TEPT?

    Con entrevista clínica. La nota técnica del MINSAL es explícita en un punto que sorprende a mucha gente: no se recomienda el uso de rutina de herramientas de tamizaje; la sospecha y el diagnóstico se basan en la evaluación clínica y en la historia de un evento traumático.

    Los cuestionarios tienen un lugar, pero es un lugar acotado: ordenan la conversación y miden el cambio, no ponen el diagnóstico. Si quieres el detalle de cada instrumento, está repartido así:

    Hay algo que la nota del MINSAL recomienda sobre la entrevista misma y que sirve también para quien acompaña a alguien: indagar respetuosamente buscando una descripción breve de lo sucedido, sin entrar en detalles, y evitar obtener detalles demasiado intensos emocionalmente. Hacer que alguien relate su trauma con lujo de detalle no es terapéutico por sí mismo.

    Tratamiento del TEPT: qué funciona y cuánto

    Acá está la parte que justifica todo lo anterior, y empieza con el número que más importa.

    Cuánta gente se recupera

    Un metaanálisis de 34 ensayos clínicos aleatorizados (3.208 participantes) del repositorio del National Center for PTSD midió algo más útil que la reducción de puntaje: cuántas personas dejan de cumplir criterios de TEPT al terminar el tratamiento. En muestras civiles, las estimaciones para los tratamientos centrados en el trauma fueron de 65% a 86%. En muestras militares y de veteranos, las cifras bajaron a 44%-50% para terapia de procesamiento cognitivo y exposición prolongada (Milligan et al., 2025).

    Un detalle honesto de ese mismo trabajo: los intervalos de confianza se solapaban parcialmente entre todos los tratamientos centrados en el trauma. O sea que el estudio no permite coronar a uno sobre los demás.

    La psicoterapia: cuál y por qué funciona

    La modalidad con mejor base de evidencia es la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma (Bandelow, 2026). Un metaanálisis de datos individuales lo confirma con números: la TCC centrada en el trauma fue claramente superior a las condiciones inactivas (β = -0,78; OR de remisión 2,34) y no se diferenció significativamente de otras condiciones activas (Wright et al., 2025).

    Ese patrón (muy superior a no hacer nada, equivalente a las otras terapias serias) se repite en toda el área, y con él se interpreta el resto.

    Vale la pena entender por qué funciona, porque explica por qué el tratamiento a veces resulta contraintuitivo. Según el modelo del procesamiento emocional de Foa, en el TEPT existe una estructura de miedo patológica que asocia erróneamente estímulos y respuestas corporales con un significado de peligro extremo. Dos cosas la mantienen: la evitación de los recordatorios (que alivia a corto plazo por refuerzo negativo, pero impide procesar la memoria y cronifica el temor) y un par de creencias generalizadas: "el mundo es completamente peligroso" y "soy completamente incompetente para afrontarlo", a las que se suma la idea de que la ansiedad durará para siempre si no se escapa.

    Para modificar esa estructura hacen falta dos condiciones: activarla (entrar en contacto con el recuerdo o la situación temida pero segura) e incorporar información correctiva incompatible con lo que está almacenado. La exposición prolongada lo consigue por habituación, por la discriminación entre recordar el evento, que es perturbador pero seguro, y ser retraumatizado, por el bloqueo del refuerzo negativo de la evitación, y por la sensación de maestría que deja enfrentar sistemáticamente lo que se evitaba (Foa, Hembree y Rothbaum, 2007).

    ¿Y el EMDR?

    Acá hay que ser preciso, porque las fuentes no dicen exactamente lo mismo y es fácil encontrar afirmaciones tajantes en cualquiera de las dos direcciones.

    Frente a no recibir tratamiento, el EMDR funciona: un metaanálisis de 12 ensayos encontró que aumenta la probabilidad de perder el diagnóstico (RR 2,13) y reduce síntomas (DME -1,19), aunque con certeza GRADE baja a muy baja y sin datos sobre efectos a largo plazo (Villegas-Ortega et al., 2026). Frente a otras terapias activas, en cambio, los efectos son menores y comparables (Peji et al., 2026), y la revisión de consenso de Bandelow señala directamente que el EMDR no demostró superioridad frente a los controles.

    La lectura razonable de todo eso junta las dos piezas: el EMDR es mejor que esperar, y no es mejor que las otras terapias centradas en el trauma. La nota técnica del MINSAL lo incluye entre las opciones de primera línea junto a la TCC y la exposición prolongada.

    Cuánto dura y cuánta gente lo termina

    Un metaanálisis de 73 ensayos (5.696 participantes) sobre dosis e intensidad encontró efectos globales medios a grandes y una tasa media de finalización del 71,8%. Lo interesante son los moderadores: más sesiones efectivamente completadas y un número de sesiones personalizado se asociaron a mejores resultados, y los tratamientos más intensivos tuvieron mayores tasas de finalización (Leithner et al., 2026). Concentrar el tratamiento no hace que la gente lo abandone; en estos datos, ocurre lo contrario.

    Medicamentos

    La revisión Cochrane de farmacoterapia del TEPT incluyó 66 ensayos aleatorizados (7.442 participantes). Para los ISRS frente a placebo encontró beneficio con certeza moderada: mejoraron el 58% de quienes los recibieron frente al 35% con placebo (RR 0,66). Los abandonos por efectos adversos fueron más frecuentes con ISRS, aunque en términos absolutos fueron pocos: 9%. No hubo evidencia de beneficio para los antipsicóticos (Williams et al., 2026).

    En Chile, la nota técnica del MINSAL privilegia fluoxetina, sertralina y paroxetina, considera la venlafaxina ante falta de respuesta o cuadros de gran intensidad, y establece que el tratamiento farmacológico puede extenderse entre seis meses y un año para prevenir recaídas. La combinación de psicoterapia y fármacos tiende a ser favorecida sobre la monoterapia, aunque la evidencia todavía es incompleta (Bandelow, 2026).

    Nada de esto es una indicación: quién debe medicarse, con qué y por cuánto tiempo lo decide un médico contigo.

    Qué NO funciona (aunque suene lógico)

    Tres cosas con respaldo suficiente como para decirlas sin rodeos:

    1. Las benzodiacepinas están contraindicadas en el tratamiento del TEPT, con recomendación fuerte, por el efecto que tienen sobre el procesamiento de las memorias traumáticas (MINSAL, 2024). Es probablemente el error más frecuente y el más comprensible: alivian la angustia inmediata y por eso se piden.
    2. La psicoterapia preventiva aplicada de entrada a todas las víctimas de un trauma es inefectiva y puede ser dañina (Bandelow, 2026). Sentar a todo el mundo a relatar lo ocurrido apenas ocurrió no previene el TEPT.
    3. Ningún medicamento puede recomendarse con fines profilácticos en víctimas de trauma.

    TEPT en Chile: por dónde entrar

    Conviene decirlo con claridad porque genera falsas expectativas: el TEPT no está incluido hoy entre los problemas de salud con Garantías Explícitas en Salud (GES). Las patologías de salud mental cubiertas por GES son depresión en personas de 15 años y más, trastorno bipolar, esquizofrenia y consumo perjudicial de alcohol y drogas en menores de 20 años.

    Que no tenga GES no significa que no haya atención. La ruta habitual es:

    1. CESFAM o consultorio que te corresponda, que es la puerta de entrada al sistema público y donde se hace la primera evaluación.
    2. Desde ahí, derivación al COSAM (Centro Comunitario de Salud Mental) o al nivel de especialidad cuando el cuadro lo requiere.
    3. En caso de ideación suicida activa, ideas de daño a terceros, síntomas psicóticos o compromiso funcional grave, la derivación es urgente y no debe esperar hora programada (MINSAL, 2024).

    Si estás en crisis ahora: *4141 es la Línea de Prevención del Suicidio, gratuita y disponible 24 horas desde cualquier celular, y 600 360 7777 es Salud Responde.

    Existe además evidencia local sobre el tratamiento: un estudio chileno evaluó la efectividad de la terapia cognitivo-conductual para el malestar postdesastre en síntomas de estrés postraumático tras el terremoto y tsunami (Leiva-Bianchi et al., 2018).

    TEPT en niños y adolescentes

    El TEPT infantil no es el mismo cuadro en versión pequeña, y evaluarlo con criterios de adulto lleva a subdiagnosticar. En preescolares, por ejemplo, no se requiere que los recuerdos recurrentes resulten molestos, porque muchos niños se muestran neutrales o incluso agitados con el recuerdo, y basta con un síntoma del bloque de evitación y alteraciones del ánimo, no varios (MINSAL, 2024). La disminución del interés puede verse como juego restringido, y la irritabilidad como rabietas extremas.

    Sobre tratamiento, los datos son sólidos: la TF-CBT (terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma) muestra efectos grandes en síntomas postraumáticos infantiles en un metaanálisis de 76 estudios (Schreyer et al., 2024), y el EMDR muestra efecto grande frente a lista de espera en 8 ensayos, sin diferencia significativa frente a la TF-CBT en los estudios que las compararon (Sutton et al., 2025). En menores de 8 años, las intervenciones deben diseñarse por etapa del desarrollo y no reducirse desde las de adultos (Guyon-Harris y Humphreys, 2026).

    El detalle práctico está en evaluación del trauma infantil y en evaluación del TEPT en niños y adolescentes.

    Preguntas frecuentes sobre el trastorno de estrés postraumático

    ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para hablar de TEPT?

    Más de un mes desde el evento, con síntomas presentes y deterioro del funcionamiento. Entre los 3 días y el mes, el cuadro se llama trastorno de estrés agudo. Antes de los 3 días, ningún manual permite hablar de trastorno.

    ¿El TEPT se cura?

    En muestras civiles, entre el 65% y el 86% de las personas que reciben una terapia centrada en el trauma dejan de cumplir criterios de TEPT al terminar el tratamiento (Milligan et al., 2025). Es una de las tasas de respuesta más altas de la psicopatología adulta.

    ¿Puedo tener TEPT si el hecho fue hace años?

    Sí. Entre el 0% y el 15% de las personas expuestas sigue una trayectoria de aparición retardada, con meses de funcionamiento normal antes de que los síntomas alcancen el umbral. Que aparezca tarde no lo hace menos tratable.

    ¿Hace falta contar el trauma en detalle para superarlo?

    No en la primera conversación, y no de cualquier manera. La recomendación del MINSAL para la evaluación es indagar buscando una descripción breve, sin entrar en detalles y evitando los que resulten demasiado intensos. El trabajo con el recuerdo en profundidad es parte del tratamiento, con un profesional entrenado y en el momento adecuado.

    ¿Es verdad que un test online puede decirme si tengo TEPT?

    No. La propia nota técnica del MINSAL señala que no se recomienda el uso de rutina de herramientas de tamizaje, y que la sospecha se basa en evaluación clínica. Un cuestionario sirve para decidir si consultas, nunca para concluir.

    ¿Sirve tomar algo para dormir mientras tanto?

    Las benzodiacepinas están contraindicadas en el TEPT con recomendación fuerte, precisamente porque interfieren con el procesamiento de las memorias traumáticas. El insomnio es un motivo legítimo para consultar, pero la respuesta no pasa por ahí.

    ¿El TEPT tiene cobertura GES en Chile?

    No. Las patologías de salud mental con GES son depresión en personas de 15 años y más, trastorno bipolar, esquizofrenia y consumo perjudicial de alcohol y drogas en menores de 20 años. El TEPT se atiende igualmente en la red pública entrando por el CESFAM.

    ¿Cuál es la diferencia entre TEPT y TEPT complejo?

    El TEPT complejo, incorporado en la CIE-11, suma a los tres grupos del TEPT las llamadas alteraciones en la autoorganización: dificultades persistentes de regulación afectiva, una autoimagen de derrota acompañada de vergüenza o culpa, y problemas para sostener relaciones cercanas. Suele asociarse a trauma prolongado o repetido del que es difícil escapar.

    Qué hacer con esto

    Si llegaste hasta acá, probablemente ya sabes en cuál de los cuatro escenarios estás. Lo que corresponde ahora depende de eso, y no es lo mismo en cada caso: si pasaron días, cuidar lo básico y no aislarte; si pasó más de un mes y sigue interfiriendo, pedir una evaluación; si hay ideas de muerte, hoy.

    Lo que no conviene es quedarse en la lista de síntomas. El TEPT es de los cuadros con mejor pronóstico cuando se trata bien, y el principal factor que lo cronifica es justamente el que parece más razonable desde adentro: evitar.

    Si quieres ordenar tu caso con alguien, podemos ver juntos qué encaja, qué corresponde descartar y qué tratamiento tiene sentido para lo que estás viviendo.

    Referencias

    Baldwin, J. R., Coleman, O., Francis, E. R., & Danese, A. (2024). Prospective and retrospective measures of child maltreatment and their association with psychopathology: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 81(8), 769-781. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2024.0818

    Bandelow, B. (2026). Treatment of posttraumatic stress disorder (PTSD). Dialogues in Clinical Neuroscience, 28, 229-239. https://doi.org/10.1080/19585969.2026.2680838

    Bonanno, G. A. (2004). Loss, trauma, and human resilience: Have we underestimated the human capacity to thrive after extremely aversive events? American Psychologist, 59(1), 20-28. https://doi.org/10.1037/0003-066X.59.1.20

    Figueroa, R. A., Cortés, P. F., Accatino, L., & Sorensen, R. (2016). Trauma psicológico en la atención primaria: orientaciones de manejo. Revista Médica de Chile, 144(5), 643-655. https://doi.org/10.4067/S0034-98872016000500013

    Flesaker, M., Slimovitch, R., Shiner, B., Sumner, J. A., & Gradus, J. L. (2026). State of the Science: The epidemiology of posttraumatic stress disorder. Journal of Traumatic Stress, 39, 353-363. https://doi.org/10.1002/jts.70091

    Foa, E. B., Hembree, E. A., & Rothbaum, B. O. (2007). Prolonged exposure therapy for PTSD: Emotional processing of traumatic experiences. Therapist guide. Oxford University Press.

    Guyon-Harris, K. L., & Humphreys, K. L. (2026). Annual Research Review: Interventions for young children exposed to trauma. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 67, 508-523. https://doi.org/10.1111/jcpp.70121

    Kindred, R., Jak, S., Hamer, R., Nedeljkovic, M., & Bates, G. W. (2026). Evaluating the ICD-11 PTSD and complex PTSD constructs: A meta-analytic confirmatory factor analysis of the International Trauma Questionnaire. Assessment, 33(4), 510-532. https://doi.org/10.1177/10731911251340837

    Lee, Y., Park, S., & Cho, Y. E. (2026). Phase-based versus non-phase-based psychological interventions for complex PTSD: A systematic review and meta-analysis. European Journal of Psychotraumatology, 17, 2644112. https://doi.org/10.1080/20008066.2026.2644112

    Leithner, C., Schreyer, B., Däumling, S., Semmlinger, V., & Ehring, T. (2026). The role of dosage and intensity in trauma-focused treatments for posttraumatic stress disorder: A meta-analysis. Clinical Psychology Review, 125, 102720. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2026.102720

    Leiva-Bianchi, M., Cornejo, F., Fresno, A., Rojas, C., & Serrano, C. (2018). Effectiveness of cognitive-behavioural therapy for post-disaster distress in post-traumatic stress symptoms after Chilean earthquake and tsunami. Gaceta Sanitaria, 32(3), 291-296. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2017.07.018

    Milligan, T., Smolenski, D., Lara-Ruiz, J., & Kelber, M. S. (2025). Loss of PTSD diagnosis in response to evidence-based treatments: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 82(7), 718-727. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2025.0695

    Ministerio de Salud de Chile. (2024). Nota técnica: Recomendaciones para el abordaje de personas con síntomas asociados a trauma en el contexto de incendios forestales 2024. Departamento de Salud Mental, División de Prevención y Control de Enfermedades. https://diprece.minsal.cl/wp-content/uploads/2024/03/Nota_Tecnica_TEPT_7_marzo_2024.pdf

    Peji, R. G. A., Lipat, D. D., & De Rojas, A. M. (2026). Efficacy of eye movement desensitization and reprocessing for posttraumatic stress disorder: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials comparing passive and active control conditions. Cureus, 18, e111244. https://doi.org/10.7759/cureus.111244

    Ratanatharathorn, A., Bryant, R. A., Kessler, R. C., Keyes, K. M., Matsuoka, Y., Olff, M., & Shalev, A. Y. (2026). Individual participant data meta-analysis identifies risk factors for acute and persistent posttraumatic stress disorder and depression symptoms following trauma. Depression and Anxiety, 2026, 9859948. https://doi.org/10.1155/da/9859948

    Schreyer, B., Thielemann, J. F. B., Kasparik, B., & Rosner, R. (2024). Differences of TF-CBT treatment effects using various outcome measures: A meta-analysis. European Journal of Psychotraumatology, 15, 2406136. https://doi.org/10.1080/20008066.2024.2406136

    Sutton, A., Carroll, C., Simpson, E., Forsyth, J., Rayner, A., Ren, S., & Wood, E. (2025). Clinical and cost-effectiveness of eye movement desensitisation and reprocessing for post-traumatic stress disorder in children and adolescents: A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology & Psychotherapy, 32(6), e70186. https://doi.org/10.1002/cpp.70186

    Toutountzidis, D., Ricketts, E., & Laws, K. R. (2026). Trauma-focused psychological interventions for psychosis: Meta-analytic evidence of differential effects on delusions and hallucinations. Psychological Medicine, 56, e11. https://doi.org/10.1017/s0033291725103036

    Umar, M., Mustajab, M., Fatima, Z., Richard, R. M., Qureshi, S. R., & Muneer, S. U. (2025). The impact of adverse childhood experiences in the development of post-traumatic stress disorder in adults over 18 years of age: A systematic review. BMC Psychiatry, 25, 759. https://doi.org/10.1186/s12888-025-07090-x

    Villegas-Ortega, J., Galvez-Arevalo, R., Castilla-Encinas, A. M., Gutiérrez-González, B., Apolitano-Cárdenas, C. I., Alvarez-Arias, P., & Taype-Rondan, A. (2026). Effects of EMDR vs. waiting list for adults with post-traumatic stress disorder: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Journal of Affective Disorders, 392, 120134. https://doi.org/10.1016/j.jad.2025.120134

    Watson, C. B., Sharpley, C. F., Bitsika, V., Evans, I., & Vessey, K. (2025). A systematic review and meta-analysis of the association between childhood maltreatment and adult depression. Acta Psychiatrica Scandinavica, 151(5), 572-599. https://doi.org/10.1111/acps.13794

    Williams, T., Phillips, N. J., Stein, D. J., & Ipser, J. C. (2026). Pharmacotherapy for post traumatic stress disorder (PTSD). Cochrane Database of Systematic Reviews, 5, CD002795. https://doi.org/10.1002/14651858.CD002795.pub4

    Wright, S. L., Karyotaki, E., Sijbrandij, M., Cuijpers, P., Bisson, J. I., Papola, D., & Seedat, S. (2025). Efficacy of cognitive behavioral therapies with a trauma focus for posttraumatic stress disorder: An individual participant data meta-analysis. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 93(6), 401-426. https://doi.org/10.1037/ccp0000942

    Zlotnick, C., Johnson, J., Kohn, R., Vicente, B., Rioseco, P., & Saldivia, S. (2006). Epidemiology of trauma, post-traumatic stress disorder (PTSD) and co-morbid disorders in Chile. Psychological Medicine, 36(11), 1523-1533. https://doi.org/10.1017/S0033291706008282

    Sobre este contenido

    Revisado por el equipo clínico de Terapia Online Chile, psicólogos clínicos con práctica en atención de adultos. Este artículo tiene fines informativos y no sustituye una evaluación clínica individual. Toda afirmación clínica está referenciada a su fuente en el apartado de Referencias. Última actualización: septiembre de 2026.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Evaluación del Estrés Postraumático en Niños y Adolescentes: Guía y Recursos

    Evaluación del Estrés Postraumático en Niños y Adolescentes: Guía y Recursos

    Por Terapia Online Chile

    Si buscas un Test de estrés postraumático para Adolescentes PDF, conviene empezar por una diferencia que evita muchos errores: un cuestionario de adultos no se vuelve infantil por cambiar dos palabras. La evaluación del TEPT en niños y adolescentes necesita lenguaje apropiado para la edad, versiones para distintos informantes y una entrevista que considere desarrollo, seguridad y funcionamiento cotidiano.

    Respuesta corta: el CATS es un cribado gratuito para trauma y síntomas postraumáticos con autoinforme de 7 a 17 años y reportes del cuidador para 3 a 6 y 7 a 17 años. Un resultado elevado orienta la derivación, pero no diagnostica TEPT. La confirmación requiere una entrevista clínica adaptada al desarrollo. Para el proceso más amplio, consulta la guía de evaluación del trauma infantil.

    Test de estrés postraumático para adolescentes PDF: descargas oficiales

    La Universidad de Bamberg mantiene las versiones españolas del Child and Adolescent Trauma Screen (CATS). La International Society for Traumatic Stress Studies (ISTSS) lo describe como un instrumento breve, gratuito y sin tarifas de licencia, disponible en español. Tarda cerca de 15 minutos y tiene formularios separados por edad e informante.

    El CATS no está pensado como tarea escolar ni como prueba que se deja a un menor para que la complete a solas. La ficha oficial de ISTSS recomienda tratar su aplicación como un encuentro clínico. Si una pregunta genera mucha activación, se puede detener y retomar en un contexto seguro.

    Calculadora orientativa CATS para adolescentes de 7 a 17 años

    La herramienta siguiente calcula solamente la sección de síntomas del CATS de 7 a 17 años. No solicita una descripción del evento, no envía respuestas y no reemplaza el formulario oficial. Un adulto responsable o profesional debería acompañar la aplicación.

    Calculadora de síntomas CATS, 7 a 17 años

    Responde pensando en las últimas dos semanas. El cálculo ocurre en esta página y no guarda datos.

    Antes de empezar: esta herramienta debe usarse con un adulto seguro o profesional. No es un diagnóstico. Puedes detenerte en cualquier momento.
    ¿La persona evaluada vivió al menos un evento muy estresante o aterrador de la lista oficial CATS?

    ¿Estos problemas interfieren en alguna de estas áreas?




    Basado en CATS, Berliner, Goldbeck y CATS Consortium. Versión española de la Universidad de Granada. Umbral preliminar de ISTSS para 7 a 17 años. Un resultado positivo requiere entrevista clínica semiestructurada.

    La puntuación total suma 20 respuestas de 0 a 3, con rango de 0 a 60. ISTSS informa un punto de corte preliminar de 21 o más para indicar un nivel clínicamente relevante de síntomas en 7 a 17 años. Ese umbral sirve para decidir si hace falta una evaluación más completa, no para afirmar que existe un diagnóstico.

    La validación internacional original encontró buena fiabilidad en versiones de distintos idiomas (Sachser et al., 2017). Una validación sueca posterior también distinguió entre muestras clínicas y no clínicas, aunque recordó que la estabilidad de las respuestas no es perfecta (Nilsson et al., 2021). El resultado debe leerse junto con la historia, el deterioro y la información de otras fuentes.

    ¿Qué test para evaluar estrés postraumático en niños corresponde a cada edad?

    La edad cronológica orienta, pero no decide sola. También importan comprensión lectora, lenguaje, neurodesarrollo, seguridad con el cuidador y capacidad para hablar de lo ocurrido sin sentirse presionado.

    Edad o situación Recurso inicial Quién responde Qué aporta
    3 a 6 años CATS cuidador 3-6 Cuidador seguro y bien informado Observa síntomas expresados en conducta, juego, sueño y regulación
    7 a 17 años, comprensión suficiente CATS autoinforme Niño, niña o adolescente Recoge la vivencia que puede no ser visible para los adultos
    7 a 17 años CATS cuidador Cuidador Complementa funcionamiento en casa, escuela y relaciones
    Sospecha clínica alta o resultado positivo Entrevista semiestructurada Profesional, menor y cuidadores pertinentes Integra evento, síntomas, duración, deterioro, seguridad y diagnóstico diferencial

    En menores pequeños, la evaluación se apoya más en la conducta y en el reporte de adultos seguros. Esto no convierte el juego o el dibujo en pruebas diagnósticas. Herman (2015) describe que el trauma temprano puede expresarse de forma sensorial o conductual, pero esas observaciones son vías de comunicación clínica, no pruebas capaces de demostrar por sí solas que ocurrió un evento específico.

    El National Center for PTSD explica que los criterios para menores de 6 años necesitan anclajes conductuales y sensibilidad al desarrollo. Aplicar directamente una escala de adultos puede pasar por alto señales o interpretar mal una conducta normal de la edad.

    ¿Por qué conviene escuchar al menor y al cuidador por separado?

    Ni el autoinforme ni el reporte parental son una fotografía completa. Un niño puede ocultar síntomas por miedo, vergüenza, lealtad o falta de palabras. Un cuidador puede no ver pesadillas, pensamientos intrusivos o evitación interna. También puede subestimar cambios que el menor sí percibe.

    Una revisión sistemática de 14 estudios y 12.824 díadas encontró patrones distintos de acuerdo y desacuerdo entre padres e hijos al informar exposición a violencia comunitaria (Hong et al., 2025). La discrepancia no indica automáticamente que alguien miente. Es información clínica que merece explorarse con cuidado.

    Por eso, una evaluación sólida suele combinar:

    • entrevista con el niño o adolescente usando lenguaje apropiado;
    • entrevista con cuidadores seguros, a veces en un espacio separado;
    • revisión de funcionamiento en casa, escuela, amistades, sueño y salud;
    • más de una medición cuando se necesita observar cambio;
    • evaluación inmediata de seguridad si existe abuso, violencia o riesgo de autolesión.

    Una revisión sobre medición de adversidad temprana concluye que cada método captura una parte distinta del fenómeno: informe retrospectivo o prospectivo, vivencia subjetiva u observación externa, reporte del menor o del cuidador (Machlin et al., 2025). La evaluación gana precisión cuando esas piezas se integran, no cuando una anula a las demás.

    CATS, UCLA PTSD-RI, CPSS y CAPS-CA-5: no sirven para lo mismo

    Los nombres se parecen, pero responden a preguntas diferentes.

    CATS

    Es un cribado breve y gratuito. Incluye exposición a eventos, 20 síntomas para 7 a 17 años y cinco áreas de funcionamiento. Puede utilizarse como autoinforme o entrevista. Un resultado positivo debe continuarse con una entrevista clínica semiestructurada.

    UCLA PTSD Reaction Index para DSM-5

    Es una evaluación más extensa para escolares y adolescentes. Revisa historia de trauma, síntomas, disociación, malestar y funcionamiento. Una validación frente a CAPS-CA-5 informó alta exactitud con un corte de 35 en jóvenes en tratamiento (Kaplow et al., 2020). Su versión breve de 11 ítems también fue validada como cribado (Rolon-Arroyo et al., 2020).

    Hay una diferencia práctica importante: el National Center for PTSD informa que UCLA PTSD-RI requiere acuerdo de licencia. Por eso este artículo no reproduce sus ítems ni enlaza copias subidas sin autorización.

    CPSS-5

    La Child PTSD Symptom Scale es otra familia de instrumentos para síntomas postraumáticos en menores. Puede ser útil en contextos clínicos, pero se debe usar la versión, traducción y regla de puntuación correspondientes. Una copia suelta en internet no demuestra que la adaptación sea válida ni que exista permiso para reproducirla.

    CAPS-CA-5

    Es una entrevista clínica para niños y adolescentes, no un test doméstico. El manual oficial de CAPS-CA-5 exige entrevistadores cualificados, formación en entrevista estructurada, diagnóstico diferencial y conocimiento detallado del instrumento. Sirve para decisiones diagnósticas que un PDF autoadministrado no puede tomar.

    ¿Y el PCL-5 para adultos?

    El PCL-5 no debe usarse como sustituto por comodidad. Sus puntos de corte se obtuvieron en adultos. Si buscas comparar las herramientas profesionales de esa población, revisa la guía de PCL-5, PSSI-5 y EGEP-5. Para un adulto que desea un cribado breve, está el test de estrés postraumático gratis.

    ¿Qué significa un puntaje alto en el CATS?

    Un puntaje de 21 o más en la versión de 7 a 17 años indica síntomas clínicamente relevantes según el corte preliminar informado por ISTSS. Significa que conviene ampliar la evaluación. No confirma el diagnóstico, no determina la causa de cada síntoma y no reemplaza la revisión del funcionamiento.

    Hay tres razones para ser prudente:

    1. El contexto cultural importa. Una revisión sistemática de instrumentos usados con niños desplazados encontró que faltan datos de validez transcultural y puntos de corte óptimos fuera de varias poblaciones de validación (Verhagen et al., 2022).
    2. El informante cambia lo que se observa. Menores y cuidadores pueden discrepar de manera comprensible.
    3. Los síntomas se solapan. Problemas de sueño, irritabilidad, concentración, retraimiento y alerta también aparecen en ansiedad, depresión, duelo, TDAH, dolor, violencia actual u otras dificultades.

    El puntaje nunca tiene prioridad sobre la seguridad. Un resultado bajo tampoco descarta la necesidad de ayuda si hay deterioro intenso, riesgo o sospecha de abuso. Si necesitas aclarar la diferencia entre una experiencia traumática y el trastorno, revisa qué es el trauma psicológico y cómo se evalúa.

    ¿Cuándo hay que consultar con urgencia?

    Busca ayuda inmediata si el niño o adolescente:

    • expresa intención, plan o conducta de hacerse daño o dañar a otra persona;
    • vive violencia, abuso, explotación o amenaza actual;
    • tiene episodios de desorientación o desconexión intensa;
    • usa alcohol o drogas de una forma que compromete su seguridad;
    • deja de dormir, comer, asistir a clases o relacionarse de manera marcada;
    • queda expuesto al presunto agresor o no cuenta con un adulto seguro.

    En Chile, ante riesgo inmediato llama al 131 o acude al servicio de urgencia más cercano. También puedes contactar Salud Responde al 600 360 7777 y la línea *4141 para crisis asociadas al suicidio. Si existe sospecha de vulneración de derechos, la evaluación clínica debe coordinarse con los canales de protección correspondientes.

    ¿Qué ocurre después de un cribado positivo?

    El paso siguiente es una evaluación profesional, no repetir tests hasta obtener un resultado distinto. Una revisión clínica sobre TEPT infantil subraya que el cribado, el diagnóstico y el tratamiento son etapas relacionadas pero diferentes (Smith et al., 2019).

    La entrevista amplía al menos cinco áreas: qué ocurrió, cuándo comenzaron los síntomas, cuánto duran, cómo interfieren y si existe peligro actual. También revisa otros problemas que podrían explicar o acompañar las señales.

    Si se confirma TEPT, hay tratamientos con respaldo. Un metaanálisis de TF-CBT encontró mejorías relevantes en síntomas postraumáticos infantiles (Schreyer et al., 2024). Para niños pequeños, una revisión por etapa del desarrollo recomienda intervenciones ajustadas a la edad y participación del cuidador, no versiones reducidas de terapias adultas (Guyon-Harris & Humphreys, 2026).

    La evaluación no obliga al menor a relatar todos los detalles en una primera conversación. Su propósito es construir una imagen suficiente para proteger, comprender y decidir el siguiente paso.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué test se usa para TEPT en adolescentes?

    El CATS de 7 a 17 años es una opción gratuita de cribado con versión de autoinforme y reporte del cuidador. UCLA PTSD-RI y CPSS-5 son alternativas conocidas con condiciones de acceso diferentes. Para confirmar un diagnóstico se necesita una entrevista clínica adaptada, como CAPS-CA-5 u otra equivalente aplicada por un profesional.

    ¿Un padre puede completar el test sin el adolescente?

    Sí, CATS ofrece reportes del cuidador para 3 a 6 y 7 a 17 años. Aun así, el reporte adulto no sustituye la voz del menor cuando este puede participar con seguridad. Las diferencias entre ambos informantes son frecuentes y deben explorarse, no promediarse ni tratarse automáticamente como falta de sinceridad.

    ¿Un puntaje CATS de 21 confirma TEPT?

    No. En 7 a 17 años, 21 o más indica un nivel de síntomas que justifica seguimiento clínico. El diagnóstico exige revisar exposición, duración, deterioro, seguridad y explicaciones alternativas. El instrumento oficial también pide valorar si los síntomas interfieren con escuela, relaciones, actividades y bienestar general.

    ¿Puedo usar el PCL-5 con un menor?

    No como sustituto directo de una herramienta infantil. El PCL-5 se diseñó y validó en adultos, por lo que sus ítems y cortes no deben trasladarse a niños o adolescentes. Para menores existen CATS, UCLA PTSD-RI, CPSS y entrevistas clínicas adaptadas al desarrollo.

    ¿Los dibujos o el juego diagnostican trauma infantil?

    No. Pueden ayudar al niño a comunicarse y ofrecer observaciones clínicas relevantes, sobre todo cuando el lenguaje es limitado. No confirman por sí solos un evento, abuso o diagnóstico. Interpretarlos como prueba aislada aumenta el riesgo de errores y debe evitarse.

    Elegir el recurso correcto protege al menor

    Un PDF puede ordenar señales y abrir una conversación. La parte decisiva ocurre después: escuchar sin presionar, contrastar informantes, revisar seguridad y elegir una entrevista acorde a la edad. Si necesitas orientación profesional para interpretar un resultado o decidir la ruta de evaluación, agenda una consulta con un especialista en trauma infantojuvenil.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Referencias

    Guyon-Harris, K. L., & Humphreys, K. L. (2026). Annual Research Review: Interventions for young children exposed to trauma. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 67, 508-523. https://doi.org/10.1111/jcpp.70121

    Herman, J. L. (2015). Trauma y recuperación: El impacto de la violencia, desde el abuso doméstico hasta el terror político. Basic Books.

    Hong, K., Morelli, N. M., Tabibian, D. R., Jimenez, M. G., Straub, D., & Villodas, M. T. (2025). Systematic review of parent-youth discrepancies in exposures to community violence. Clinical Child and Family Psychology Review, 28, 708-734. https://doi.org/10.1007/s10567-025-00532-8

    Kaplow, J. B., Rolon-Arroyo, B., Layne, C. M., Rooney, E., Oosterhoff, B., Hill, R., Lotterman, J., Gallagher, K. A. S., & Pynoos, R. S. (2020). Validation of the UCLA PTSD Reaction Index for DSM-5: A developmentally informed assessment tool for trauma-exposed youth. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 59, 186-194. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2018.10.019

    Machlin, L., Sheridan, M. A., Tsai, A. P., & McLaughlin, K. A. (2025). Research Review: Assessment of early-life adversity and trauma: Cumulative risk and dimensional approaches. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 66, 1748-1764. https://doi.org/10.1111/jcpp.14170

    Nilsson, D., Dävelid, I., Ledin, S., & Svedin, C. G. (2021). Psychometric properties of the Child and Adolescent Trauma Screen (CATS) in a sample of Swedish children. Nordic Journal of Psychiatry, 75, 195-203. https://doi.org/10.1080/08039488.2020.1840628

    Rolon-Arroyo, B., Oosterhoff, B., Layne, C. M., Steinberg, A. M., Pynoos, R. S., & Kaplow, J. B. (2020). The UCLA PTSD Reaction Index for DSM-5 Brief Form: A screening tool for trauma-exposed youths. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 59, 434-443. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2019.06.015

    Sachser, C., Berliner, L., Holt, T., Jensen, T. K., Jungbluth, N., Risch, E., Rosner, R., & Goldbeck, L. (2017). International development and psychometric properties of the Child and Adolescent Trauma Screen (CATS). Journal of Affective Disorders, 210, 189-195. https://doi.org/10.1016/j.jad.2016.12.040

    Schreyer, B., Thielemann, J. F. B., Kasparik, B., & Rosner, R. (2024). Differences of TF-CBT treatment effects using various outcome measures: A meta-analysis. European Journal of Psychotraumatology, 15, 2406136. https://doi.org/10.1080/20008066.2024.2406136

    Smith, P., Dalgleish, T., & Meiser-Stedman, R. (2019). Practitioner Review: Posttraumatic stress disorder and its treatment in children and adolescents. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 60, 500-515. https://doi.org/10.1111/jcpp.12983

    Verhagen, I. L., Noom, M. J., Lindauer, R. J. L., Daams, J. G., & Hein, I. M. (2022). Mental health screening and assessment tools for forcibly displaced children: A systematic review. European Journal of Psychotraumatology, 13, 2126468. https://doi.org/10.1080/20008066.2022.2126468

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Test de Estrés Postraumático Gratis: Evaluación online de síntomas de TEPT

    Test de Estrés Postraumático Gratis: Evaluación online de síntomas de TEPT

    Por Terapia Online Chile

    Si buscas un Test de estrés postraumático gratis, probablemente no quieres una etiqueta: quieres saber si lo que te ocurre merece atención. Esta autoevaluación tarda cerca de un minuto, no guarda tus respuestas y entrega un resultado inmediato. Está basada en el PC-PTSD-5, un cribado breve desarrollado por el National Center for PTSD. Puedes ir directo al test o leer primero qué significa el resultado.

    Respuesta corta: el PC-PTSD-5 explora cinco señales durante el último mes: pesadillas o recuerdos no deseados, evitación, hipervigilancia, desconexión emocional y culpa. Tres o más respuestas afirmativas sugieren que conviene una evaluación clínica más completa. El puntaje no confirma ni descarta por sí solo un TEPT.

    Test de estrés postraumático gratis online

    Responde pensando en el último mes. No necesitas contar qué ocurrió ni escribir datos personales. Si alguna pregunta te produce demasiado malestar, puedes detenerte. Una autoevaluación sirve para ordenar señales, no para obligarte a revivir una experiencia.

    Test de estrés postraumático gratis

    PC-PTSD-5 para adultos. Tarda cerca de un minuto y se calcula solo en este navegador.

    Antes de empezar: es un cribado orientativo, no un diagnóstico. No necesitas escribir detalles del evento y puedes detenerte en cualquier momento.
    ¿Alguna vez viviste un evento especialmente aterrador, horrible o traumático?

    Por ejemplo, un accidente grave, una agresión, un desastre, una guerra, presenciar una muerte violenta o perder a alguien por homicidio o suicidio.


    Si respondiste sí: durante el último mes…

    1. ¿Tuviste pesadillas sobre el evento o pensaste en él cuando no querías hacerlo?
    2. ¿Intentaste no pensar en el evento o evitaste situaciones que te lo recordaban?
    3. ¿Estuviste constantemente en guardia, atento o te sobresaltaste con facilidad?
    4. ¿Te sentiste insensibilizado o aislado de las personas, actividades o tu entorno?
    5. ¿Te sentiste culpable o no pudiste dejar de culparte a ti o a otros por el evento o sus consecuencias?

    Basado en el PC-PTSD-5 del National Center for PTSD. El instrumento es de dominio público. El resultado requiere contexto clínico y no confirma ni descarta un diagnóstico.

    Pintura impresionista de dos personas cruzando un puente de madera tras la lluvia, test de estres postraumatico

    El National Center for PTSD describe el PC-PTSD-5 como un cribado de cinco ítems para identificar posibles casos en atención primaria. Si el resultado es positivo, recomienda ampliar la evaluación y, cuando sea posible, usar una entrevista estructurada. El mismo organismo ofrece en español una explicación para pacientes y los cinco ítems.

    ¿Cómo se calcula este test de TEPT?

    Primero se pregunta si existió una experiencia especialmente aterradora o traumática. Si la respuesta es no, el cribado termina con puntaje 0. Si la respuesta es sí, cada respuesta afirmativa a las cinco preguntas suma un punto.

    La regla que usa este widget es deliberadamente sensible:

    • 0 a 2 puntos: queda bajo el umbral orientativo. Aun así, un resultado bajo no invalida el malestar ni descarta otras dificultades.
    • 3 a 5 puntos: conviene una evaluación clínica más completa. No significa que tengas TEPT.

    En el estudio inicial, un puntaje 3 maximizó la sensibilidad, 4 equilibró mejor falsos positivos y falsos negativos, y 5 maximizó la especificidad en una muestra compuesta principalmente por veteranos varones mayores (Prins et al., 2016). Es una buena ilustración de por qué el número no es universal.

    Una evaluación posterior con veteranos también encontró que el corte óptimo variaba según sexo y objetivo clínico (Bovin et al., 2021). En una muestra civil de atención primaria, el PC-PTSD-5 mostró buena exactitud, pero el corte que mejor funcionó allí fue 4 (Williamson et al., 2022). Este artículo usa 3 como señal para conversar, no como frontera diagnóstica.

    ¿Qué significa un resultado positivo?

    Un resultado positivo significa que varias reacciones relacionadas con un evento traumático estuvieron presentes durante el último mes. Abre una pregunta clínica. No entrega una conclusión.

    El diagnóstico de TEPT exige revisar mucho más: el tipo de experiencia, la relación entre esa experiencia y los síntomas, su duración, el deterioro cotidiano, la seguridad actual y otras explicaciones posibles. La ansiedad, la depresión, el duelo, el consumo de sustancias, el dolor y los problemas de sueño pueden compartir síntomas con el TEPT.

    El manual de Foa, Hembree y Rothbaum (2007) explica que muchas personas presentan reacciones intensas después de un trauma y luego mejoran de forma natural. Cuando la intrusión, la evitación y la activación se mantienen, restringen la vida y bloquean la recuperación, conviene evaluar qué las sostiene.

    Esto también aclara el valor del test: ayuda a detectar una conversación pendiente. No mide tu fortaleza, no decide si lo ocurrido fue “suficientemente grave” y no puede saber por qué respondiste sí.

    Las cinco preguntas cubren varias áreas de síntomas

    El PC-PTSD-5 es corto, pero toca señales de distintas áreas:

    • Intrusión: pesadillas, recuerdos involuntarios o la sensación de que algo del pasado irrumpe en el presente.
    • Evitación: esfuerzos por no pensar en el evento o cambios de rutina para no encontrarse con recordatorios.
    • Alerta y reactividad: estar en guardia, sobresaltarse con facilidad o sentir que el cuerpo no baja la vigilancia.
    • Desconexión: sentirse distante de otras personas, actividades o del entorno.
    • Culpa: atribuirse de forma persistente la responsabilidad del evento o de sus consecuencias.

    Estas cinco preguntas no abarcan todos los criterios. Para medir los 20 síntomas del DSM-5 existen herramientas más extensas, como el PCL-5. La validación inicial del PCL-5 mostró buenas propiedades de consistencia y estabilidad (Blevins et al., 2015), pero el propio VA indica que su interpretación debe realizarla un clínico.

    Si quieres entender las diferencias entre cuestionarios y entrevistas, revisa la guía de PCL-5, PSSI-5 y EGEP-5. Para una explicación más amplia del proceso, consulta qué es el trauma psicológico y cómo se evalúa.

    ¿Cuándo conviene pedir ayuda aunque el puntaje sea bajo?

    El puntaje no tiene prioridad sobre la seguridad ni sobre tu funcionamiento diario. Pide una evaluación si los síntomas interfieren con el sueño, el trabajo, los estudios, las relaciones o la capacidad de cuidarte. También si persisten más de un mes, si el evento sigue ocurriendo o si sientes que tu mundo se vuelve cada vez más pequeño para evitar recordatorios.

    Consulta con prontitud si aparece cualquiera de estas situaciones:

    • Riesgo de hacerte daño o de dañar a otra persona.
    • Violencia, abuso o amenaza actual.
    • Consumo de alcohol o drogas que dificulta mantenerte a salvo.
    • Episodios intensos de desconexión, pérdida de tiempo o desorientación.
    • Dificultad marcada para trabajar, estudiar, dormir o sostener vínculos.

    Si hay riesgo inmediato en Chile, llama al 131 o acude al servicio de urgencia más cercano. También están Salud Responde 600 360 7777 y la línea *4141 de prevención del suicidio.

    Este test es para adultos. La evaluación en niñas, niños y adolescentes necesita instrumentos, lenguaje e informantes apropiados para su etapa del desarrollo. Para ese tema usa la guía de evaluación del trauma infantil.

    Test de Estrés Postraumático PDF para imprimir

    Si prefieres responder en papel o llevar el resultado a una consulta, preparé una versión imprimible del PC-PTSD-5 con las cinco preguntas, casillas, regla de puntuación, límites y datos de ayuda en Chile.

    El PDF no pide escribir detalles del evento. Guárdalo como un apoyo para conversar, no como certificado diagnóstico. El instrumento original es de dominio público y fue desarrollado por el National Center for PTSD.

    ¿Qué ocurre después de una evaluación de TEPT?

    Una evaluación profesional suele integrar entrevista, síntomas, duración, funcionamiento y seguridad. Si el diagnóstico se confirma, existen tratamientos con respaldo que trabajan directamente con el trauma o con sus efectos actuales.

    Foa et al. (2007) describen la exposición prolongada como un tratamiento estructurado que ayuda a disminuir la evitación y a procesar memorias traumáticas dentro de un marco terapéutico. No conviene intentar una autoexposición intensa siguiendo instrucciones de internet. El ritmo, la seguridad y la preparación importan.

    Un metaanálisis de 73 ensayos aleatorizados encontró efectos medios a grandes de los tratamientos centrados en trauma sobre síntomas de TEPT y depresión (Leithner et al., 2026). Eso no promete una respuesta idéntica para cada persona, pero sí permite afirmar algo útil: pedir ayuda abre opciones reales de tratamiento.

    En consulta, el resultado del test puede servir como inicio: qué preguntas marcaste, desde cuándo, cómo afectan tu vida y qué necesitas recuperar. No hace falta narrar todo el evento en la primera conversación.

    Preguntas frecuentes sobre el test de TEPT

    ¿Un puntaje de 3 significa que tengo TEPT?

    No. Tres respuestas afirmativas superan un umbral sensible de cribado y sugieren ampliar la evaluación. El diagnóstico requiere una entrevista que revise exposición, duración, deterioro, seguridad y otras causas posibles. Distintos estudios han encontrado cortes diferentes según población y objetivo.

    ¿Puedo obtener un resultado bajo y aun necesitar ayuda?

    Sí. El PC-PTSD-5 es breve y no cubre todos los síntomas ni todos los riesgos. Consulta si existe malestar intenso, violencia actual, consumo problemático, deterioro cotidiano o dificultad para mantenerte a salvo, aunque el puntaje sea 0, 1 o 2.

    ¿Mis respuestas quedan guardadas?

    No. El cálculo ocurre dentro de esta página y el widget no envía ni almacena tus respuestas. Si descargas el PDF, tú decides dónde guardarlo y con quién compartirlo.

    ¿Este test sirve para trauma complejo?

    No evalúa de forma específica el TEPT complejo de la CIE-11. Explora cinco señales breves relacionadas con posible TEPT. Si hay trauma repetido, desconexión intensa, problemas de regulación emocional o dificultades relacionales persistentes, la evaluación debe ser más amplia.

    ¿Los tests de trauma con imágenes sirven para diagnosticar?

    No. Elegir una imagen puede sentirse personal, pero no reemplaza un instrumento validado. La explicación del efecto Barnum en los tests virales de trauma muestra por qué una descripción genérica puede parecer exacta sin medir un trastorno.

    Usa el resultado para abrir una conversación

    Si el test señaló varias áreas o si los síntomas afectan tu día a día, una evaluación puede ayudarte a entender qué ocurre y qué opciones tienen sentido en tu caso. Lleva el puntaje si te resulta útil, junto con una pregunta sencilla: “¿Podemos revisar si estas reacciones están relacionadas con el trauma y qué necesito para estar más seguro?”.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Referencias

    • Blevins, C. A., Weathers, F. W., Davis, M. T., Witte, T. K., & Domino, J. L. (2015). The Posttraumatic Stress Disorder Checklist for DSM-5 (PCL-5): Development and initial psychometric evaluation. Journal of Traumatic Stress, 28(6), 489-498. https://doi.org/10.1002/jts.22059
    • Bovin, M. J., Kimerling, R., Weathers, F. W., Prins, A., Marx, B. P., Post, E. P., & Schnurr, P. P. (2021). Diagnostic accuracy and acceptability of the Primary Care Posttraumatic Stress Disorder Screen for the Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (Fifth Edition) among US veterans. JAMA Network Open, 4(2), e2036733. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2020.36733
    • Foa, E. B., Hembree, E. A., & Rothbaum, B. O. (2007). Prolonged exposure therapy for PTSD: Emotional processing of traumatic experiences: Therapist guide. Oxford University Press.
    • Leithner, C., Schreyer, B., Däumling, S., Semmlinger, V., & Ehring, T. (2026). The role of dosage and intensity in trauma-focused treatments for posttraumatic stress disorder: A meta-analysis. Clinical Psychology Review, 125, 102720. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2026.102720
    • Prins, A., Bovin, M. J., Smolenski, D. J., Marx, B. P., Kimerling, R., Jenkins-Guarnieri, M. A., Kaloupek, D. G., Schnurr, P. P., Pless Kaiser, A., Leyva, Y. E., & Tiet, Q. Q. (2016). The Primary Care PTSD Screen for DSM-5 (PC-PTSD-5): Development and evaluation within a veteran primary care sample. Journal of General Internal Medicine, 31(10), 1206-1211. https://doi.org/10.1007/s11606-016-3703-5
    • Prins, A., Bovin, M. J., Kimerling, R., Kaloupek, D. G., Marx, B. P., Pless Kaiser, A., & Schnurr, P. P. (2015). The Primary Care PTSD Screen for DSM-5 (PC-PTSD-5) [Instrumento de medición]. National Center for PTSD. https://www.ptsd.va.gov/professional/assessment/screens/pc-ptsd.asp
    • Williamson, M. L. C., Stickley, M. M., Armstrong, T. W., Jackson, K., & Console, K. (2022). Diagnostic accuracy of the Primary Care PTSD Screen for DSM-5 (PC-PTSD-5) within a civilian primary care sample. Journal of Clinical Psychology, 78(11), 2299-2308. https://doi.org/10.1002/jclp.23405
    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Escalas para Evaluar el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): PCL-5, PSS y EGEP-5. Guías y descargas en PDF

    Escalas para Evaluar el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): PCL-5, PSS y EGEP-5. Guías y descargas en PDF

    Por Terapia Online Chile

    Si buscas el Cuestionario de Estrés Postraumático PCL 5 PDF, aquí puedes descargar una versión imprimible en español y revisar cómo puntuarla sin convertir el resultado en un diagnóstico. Esta guía también compara el PCL-5 con la entrevista PSSI-5, a veces llamada PSS-I, y con la EGEP-5. Son instrumentos distintos: no se eligen por el nombre que aparezca primero en Google, sino por la pregunta clínica, la formación de quien los aplica y las condiciones de uso.

    Respuesta corta: qué escala conviene para evaluar TEPT

    El PCL-5 es un autoinforme breve de 20 ítems que sirve para cribado, estimación de gravedad y seguimiento. La PSSI-5 es una entrevista semiestructurada administrada por un profesional. La EGEP-5 es un autoinforme comercial en español que integra acontecimientos, síntomas y funcionamiento. Ninguna puntuación aislada confirma un trastorno por estrés postraumático.

    Instrumento Formato y tiempo Uso principal Puntaje orientativo Acceso
    PCL-5 Autoinforme, 20 ítems, 5 a 10 minutos Cribado, gravedad y seguimiento Total 0 a 80; corte provisional 31 a 33 según población y finalidad Dominio público; PDF disponible
    PSSI-5 Entrevista clínica, 20 síntomas y 4 preguntas adicionales, unos 20 minutos Evaluación diagnóstica y gravedad Corte 23 en el estudio original, no universal Material con copyright; no se reproduce aquí
    EGEP-5 Autoinforme, 58 ítems, unos 30 minutos Evaluación amplia según DSM-5 y perfil funcional Interpretación con baremos percentilares del manual Instrumento comercial de TEA Ediciones

    Cuestionario de Estrés Postraumático PCL 5 PDF para descargar

    El PCL-5 pregunta cuánto han molestado 20 problemas durante el último mes. Cada respuesta se puntúa de 0, “nada”, a 4, “muchísimo”. El total posible va de 0 a 80. El National Center for PTSD indica que suele completarse en 5 a 10 minutos y que es de dominio público.

    El archivo incluye los 20 ítems, casillas de respuesta, suma total, regla sintomática provisional y notas de interpretación profesional. La traducción utilizada procede de la validación española de Haghish et al. (2024), publicada con licencia CC BY. No es una validación chilena y esa diferencia importa.

    Si necesitas el original en inglés, puedes descargar el formulario estándar del PCL-5 del VA y consultar su guía de uso.

    Cómo se puntúa e interpreta el PCL-5

    Hay dos formas habituales de leer el resultado. La primera es sumar los 20 ítems. La segunda es comprobar si el patrón de respuestas cumple una regla sintomática provisional. Para esa regla, una respuesta de 2 o más cuenta como síntoma presente y se requieren al menos:

    • Un síntoma de intrusión, ítems 1 a 5.
    • Un síntoma de evitación, ítems 6 y 7.
    • Dos síntomas de alteraciones cognitivas o del ánimo, ítems 8 a 14.
    • Dos síntomas de activación y reactividad, ítems 15 a 20.

    El National Center for PTSD sitúa habitualmente el corte provisional entre 31 y 33, pero advierte que debe modificarse según la población y el propósito. En un contexto donde perder un caso sea especialmente costoso puede preferirse un corte menor. Si importa evitar falsos positivos, puede usarse uno mayor.

    No conviene inventar bandas como “leve”, “moderado” o “grave” a partir del total. El VA no propone esos rangos para el PCL-5. Un 32 tampoco significa automáticamente TEPT: puede ser una alerta correcta, un falso positivo o parte de otro cuadro que comparte insomnio, culpa, irritabilidad, hipervigilancia o dificultad para concentrarse.

    Qué dicen los estudios sobre el punto de corte

    En veteranos estadounidenses, Bovin et al. (2016) compararon el PCL-5 con CAPS-5 en una submuestra y propusieron 31 a 33 como rango útil. En usuarios de salud mental evaluados después de un terremoto en México, Martínez-Levy et al. (2021) encontraron que 27 ofrecía sensibilidad de .96 y especificidad de .73. Ese resultado no autoriza a usar 27 como regla general en Chile.

    La razón es sencilla: un punto de corte depende de quién responde, cuántos casos existen en ese entorno, qué se considera un error más grave y contra qué entrevista se validó. El puntaje ayuda a decidir qué preguntar; no reemplaza la entrevista.

    Cambio durante el seguimiento

    Para seguimiento, el VA usa una reducción aproximada de 10 puntos como indicador de respuesta. Tolin (2024) recoge 14 puntos como cambio fiable y un puntaje final de 28 o menos como cambio clínicamente significativo en su tabla de medidas. Esos valores responden a preguntas diferentes y no deben mezclarse con un umbral diagnóstico.

    Conviene aplicar siempre la misma versión, con el mismo periodo temporal y, en lo posible, en condiciones semejantes. Una diferencia de unos puntos puede reflejar contexto, cansancio o forma de responder. El gráfico del cambio tiene sentido cuando se lee junto con funcionamiento, seguridad y objetivos de tratamiento.

    Qué validez tiene el PCL-5 en español

    Haghish et al. (2024) estudiaron la traducción incluida en el PDF en 233 personas atendidas en cuatro hospitales de España, seis meses después de un traumatismo craneoencefálico. Encontraron consistencia interna alta, con alfa .95, y correlaciones de .70 con GAD-7 y .74 con PHQ-9.

    El estudio aporta una traducción examinada, pero tiene dos límites relevantes. Primero, no comparó el PCL-5 con una entrevista diagnóstica estructurada. Segundo, la muestra pertenece a una situación clínica específica. Por eso no permite afirmar que el mismo corte funcione igual en población general, sobrevivientes de violencia, personal de emergencia o consultantes chilenos.

    La validación inicial en inglés también fue sólida. Blevins et al. (2015) informaron consistencia interna .94 y estabilidad test-retest .82. Bovin et al. (2016) informaron alfa .96 y test-retest .84 en veteranos. Estos coeficientes describen fiabilidad en esas muestras, no exactitud diagnóstica perfecta.

    PSSI-5 o PSS-I: una entrevista clínica, no un formulario equivalente

    La PSSI-5, antes conocida como PSS-I, es una entrevista semiestructurada. La American Psychological Association señala que contiene 20 preguntas sobre síntomas y cuatro sobre malestar, interferencia, inicio y duración. Se refiere al último mes y suele tardar unos 20 minutos.

    En el estudio original, Foa et al. (2016) evaluaron a 242 personas expuestas a trauma. La entrevista mostró consistencia interna .89, test-retest .87, acuerdo interevaluador ICC .98 y acuerdo diagnóstico kappa .84. Un puntaje de 23 funcionó como corte en esa investigación, pero no es un número universal para cualquier población o idioma.

    La ventaja de una entrevista es que permite aclarar respuestas, relacionar los síntomas con el acontecimiento y examinar deterioro. También exige capacitación y criterio clínico. Las preguntas de la PSSI-5 conservan copyright de la APA, por lo que esta página no ofrece una copia ni una recreación de sus ítems.

    PSS puede significar dos cosas muy diferentes

    En búsquedas como “Escala de Estrés Postraumático PSS PDF” aparece una ambigüedad frecuente:

    • PSSI-5 o PSS-I se refiere a síntomas de estrés postraumático y se administra como entrevista.
    • PSS-10 de Cohen significa Perceived Stress Scale y mide estrés percibido general, no TEPT.

    Cambiar una por otra altera el constructo evaluado. La PSS-10 no sirve para confirmar ni descartar TEPT, aunque una persona con trauma también pueda experimentar estrés general elevado.

    EGEP-5: Evaluación Global del Estrés Postraumático

    La EGEP-5 Evaluación Global de Estrés Postraumático fue desarrollada en español por Crespo, Gómez y Soberón. Según el extracto oficial del manual, es un autoinforme para adultos, preferentemente individual, de unos 30 minutos. Sus 58 ítems se organizan en tres secciones: acontecimientos, síntomas y funcionamiento.

    Su interés clínico está en reunir dentro de una misma herramienta la exposición, la sintomatología DSM-5 y el deterioro asociado. La interpretación se apoya en baremos percentilares del manual. Esto la diferencia del PCL-5, que es más breve y fácil de repetir, pero se concentra en síntomas.

    EGEP-5 es un instrumento comercial. El manual prohíbe la reproducción de sus materiales, de modo que no es legal publicar aquí un supuesto “EGEP-5 PDF gratis”. El acceso correcto es la ficha oficial de EGEP-5 en Hogrefe, donde se informan los materiales y requisitos de adquisición.

    Que un manual incluya baremos colombianos no demuestra por sí solo equivalencia con Chile. La adaptación lingüística, el tipo de trauma, el contexto asistencial y la prevalencia pueden cambiar la interpretación de un puntaje.

    PCL-5, PSSI-5 o EGEP-5: cómo elegir

    La elección parte de la decisión que se necesita tomar:

    1. Cribado inicial o seguimiento frecuente: el PCL-5 es breve, gratuito y sensible al cambio. Un resultado alto abre una evaluación, no la cierra.
    2. Entrevista focalizada en TEPT: PSSI-5 permite indagar cada síntoma y su interferencia con aclaraciones clínicas.
    3. Perfil amplio con materiales normalizados en español: EGEP-5 integra acontecimientos, síntomas y funcionamiento, siempre dentro de sus condiciones comerciales.
    4. Confirmación diagnóstica rigurosa: CAPS-5 continúa siendo una entrevista de referencia. El propio VA recomienda confirmar los resultados importantes del PCL-5 con una entrevista estructurada.

    Una revisión sistemática en adultos mayores encontró 40 estudios sobre 24 instrumentos y advirtió que hay pocas validaciones DSM-5 en idiomas distintos del inglés y en contextos no occidentales (Havermans et al., 2025). La recomendación de apoyar el diagnóstico en CAPS-5 responde a un principio más amplio: el instrumento debe demostrar que funciona en la población donde se usará.

    Protocolo profesional de aplicación

    Un test de estrés postraumático para adultos PDF puede ordenar información, pero el proceso clínico necesita más pasos.

    1. Definir el acontecimiento de referencia

    Antes de puntuar síntomas hay que precisar a qué experiencia se refieren, sin forzar un relato detallado. Si se mezclan varios hechos, la respuesta pierde claridad y puede cambiar entre aplicaciones.

    2. Explicar alcance y consentimiento

    La persona debe saber qué mide el instrumento, quién verá el resultado, cómo se guardará y qué ocurrirá si aparece malestar intenso. También puede pausar o retirar su consentimiento. El objetivo no es obtener una narración completa a cualquier costo.

    3. Valorar seguridad antes que puntaje

    Si la aplicación activa desorganización intensa, ideación suicida, riesgo de daño o incapacidad para mantenerse a salvo, se detiene y se prioriza la evaluación clínica inmediata. El puntaje puede esperar. En Chile, ante riesgo urgente se puede llamar al 131 o acudir al servicio de urgencia más cercano. También están disponibles *4141, Línea de Prevención del Suicidio y Salud Responde 600 360 7777.

    4. Integrar síntomas, duración y funcionamiento

    Una evaluación diagnóstica revisa la relación con el trauma, la duración mayor a un mes, el malestar o deterioro y explicaciones alternativas. Depresión, pánico, duelo, consumo de sustancias, lesión cerebral, dolor y problemas de sueño pueden elevar respuestas sin que el resultado aislado identifique la causa.

    Para situar el proceso completo, revisa nuestra guía sobre qué es el trauma psicológico y cómo se evalúa. Si el caso es infantil, hacen falta instrumentos e informantes apropiados para el desarrollo; consulta la guía de evaluación del trauma infantil.

    5. Documentar e interpretar con cautela

    Registra versión, idioma, fecha, periodo evaluado, acontecimiento de referencia y condiciones de aplicación. Anota también por qué se eligió un corte y qué limitaciones tiene en esa población. Esto evita que un número provisional termine convertido en una etiqueta definitiva.

    Para conocer otras medidas relacionadas, puedes comparar la IES e IES-R para impacto de eventos. Esas escalas no son intercambiables con el PCL-5 y responden a marcos diagnósticos distintos.

    Errores frecuentes al usar escalas de TEPT

    • Tratar un autoinforme como diagnóstico definitivo.
    • Aplicar un punto de corte importado sin explicar la población de origen.
    • Confundir PSSI-5 con la PSS-10 de estrés percibido.
    • Descargar copias no autorizadas de PSSI-5 o EGEP-5.
    • Preguntar por detalles traumáticos innecesarios para completar la escala.
    • Repetir el instrumento sin mantener el mismo periodo de referencia.
    • Interpretar cualquier descenso pequeño como cambio clínico real.
    • Ignorar riesgo, consumo de sustancias, deterioro funcional o diagnósticos diferenciales.

    También conviene desconfiar de los tests virales que prometen detectar trauma mediante imágenes. Nuestra revisión del test de trauma del ajolote y otras pruebas visuales explica por qué una experiencia entretenida no equivale a medición psicométrica.

    Preguntas frecuentes sobre PCL-5, PSSI-5 y EGEP-5

    ¿Qué es el PCL-5?

    Es un autoinforme de 20 ítems alineado con los síntomas DSM-5 de TEPT. Pregunta cuánto molestó cada problema durante el último mes. Se usa para cribado, estimación de gravedad y seguimiento. Es de dominio público, pero su resultado no reemplaza una entrevista diagnóstica.

    ¿Cuál es el punto de corte del PCL-5?

    El National Center for PTSD propone habitualmente 31 a 33 como rango provisional. No es una frontera universal. La población, el idioma y el costo de falsos positivos o falsos negativos influyen. En una muestra mexicana específica funcionó 27, pero no debe trasladarse automáticamente a Chile.

    ¿El PCL-5 diagnostica TEPT?

    No por sí solo. Puede indicar síntomas elevados o un patrón provisional compatible. Para diagnosticar hay que comprobar exposición, duración, deterioro, exclusiones y diagnósticos diferenciales mediante evaluación clínica. Cuando la decisión es importante, el VA recomienda una entrevista estructurada como CAPS-5.

    ¿Cuánto tarda el PCL-5 y se puede repetir?

    Suele tardar entre 5 y 10 minutos. Puede repetirse para seguimiento si se conserva la misma versión, periodo temporal y acontecimiento de referencia. La comparación debe considerar cambios en funcionamiento y seguridad, no solo la diferencia numérica entre dos fechas.

    ¿Dónde descargar PSSI-5 y EGEP-5 en PDF?

    Esta página no reproduce esos instrumentos porque conservan copyright. Para PSSI-5 consulta la información de evaluación de la APA y para EGEP-5 usa la ficha de Hogrefe o TEA Ediciones. El PCL-5 sí puede descargarse aquí con atribución y cautelas de uso.

    Un siguiente paso clínico

    Si necesitas un instrumento breve para ordenar una primera conversación, descarga el PCL-5 y registra la fecha, el acontecimiento de referencia y el periodo evaluado. Si el resultado puede afectar un diagnóstico, una licencia, una decisión laboral o un tratamiento, no lo interpretes aislado: solicita una evaluación profesional que incluya entrevista, funcionamiento, riesgo y diagnóstico diferencial.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Referencias

    • Blevins, C. A., Weathers, F. W., Davis, M. T., Witte, T. K., & Domino, J. L. (2015). The Posttraumatic Stress Disorder Checklist for DSM-5 (PCL-5): Development and initial psychometric evaluation. Journal of Traumatic Stress, 28(6), 489-498. https://doi.org/10.1002/jts.22059
    • Bovin, M. J., Marx, B. P., Weathers, F. W., Gallagher, M. W., Rodriguez, P., Schnurr, P. P., & Keane, T. M. (2016). Psychometric properties of the PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5) in veterans. Psychological Assessment, 28(11), 1379-1391. https://doi.org/10.1037/pas0000254
    • Crespo, M., Gómez, M. M., & Soberón, C. (2017). EGEP-5: Evaluación Global de Estrés Postraumático. TEA Ediciones. https://web.teaediciones.com/ejemplos/egep-5_extracto_manual.pdf
    • Foa, E. B., McLean, C. P., Zang, Y., Zhong, J., Powers, M. B., Kauffman, B. Y., Rauch, S., Porter, K., & Knowles, K. (2016). Psychometric properties of the Posttraumatic Stress Disorder Symptom Scale Interview for DSM-5 (PSSI-5). Psychological Assessment, 28(10), 1159-1165. https://doi.org/10.1037/pas0000259
    • Haghish, E. F., Shaquillou, J., Radoli, A., Pomposo, I., & Lozano, G. C. (2024). Validating the Spanish translation of the posttraumatic stress disorder checklist (PCL-5) in a sample of individuals with traumatic brain injury. Frontiers in Psychology, 15, 1216435. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2024.1216435
    • Havermans, D. C., van Helvoort, D., Eising, C. M., de Vries, R., de Bont, P. A. J. M., & van den Hout, M. A. (2025). The diagnostic accuracy and psychometric properties of clinician-administered and self-report measures for posttraumatic stress disorder in older adults: A systematic review. European Journal of Psychotraumatology, 16(1), 2498191. https://doi.org/10.1080/20008066.2025.2498191
    • Martínez-Levy, G. A., Bermúdez-Gómez, J., Merlín-García, I., Flores-Torres, R. P., Nani, A., Cruz-Fuentes, C. S., & de la Fuente-Sandoval, C. (2021). After a disaster: Validation of the PTSD checklist for DSM-5 and the four- and eight-item abbreviated versions in mental health service users. Psychiatry Research, 305, 114197. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2021.114197
    • Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2nd ed.). Guilford Press.
    • Weathers, F. W., Litz, B. T., Keane, T. M., Palmieri, P. A., Marx, B. P., & Schnurr, P. P. (2013). The PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5). National Center for PTSD. https://www.ptsd.va.gov/professional/assessment/adult-sr/ptsd-checklist.asp
    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Escalas para Evaluar el Trauma: Guía de la Escala de Horowitz (IES) y Cuestionario CIT

    Escalas para Evaluar el Trauma: Guía de la Escala de Horowitz (IES) y Cuestionario CIT

    Buscar “escala de Horowitz para evaluar el trauma” suele significar una de dos cosas. O te pidieron responder una y quieres saber qué mide, o estás intentando entender por tu cuenta qué te dejó ese suceso que no se termina de ir. Las dos razones son legítimas, y las dos chocan con el mismo problema: en internet circulan versiones sueltas de estas escalas, sin instrucciones, sin baremos y sin nadie que explique qué significa el número que sale al final.

    Esta guía ordena eso. Vas a encontrar qué mide cada uno de los instrumentos que se usan de verdad para evaluar el trauma (la escala de Horowitz y su versión revisada, el Cuestionario de Impacto del Trauma y el cuestionario de la CIE-11 validado en Chile), cómo se puntúa cada uno y qué dicen los puntos de corte publicados. Más abajo hay una herramienta que interpreta tu puntaje si ya respondiste alguna de estas escalas: toma menos de un minuto y te ubica en la banda que corresponde según los estudios, no según una tabla inventada.

    Antes de llegar ahí conviene entender de dónde salen esos números, porque el mismo puntaje puede significar cosas distintas según qué versión respondiste.

    Respuesta rápida

    La escala de Horowitz (IES, por Impact of Event Scale) es un autoinforme que mide el malestar subjetivo tras un suceso estresante, no un diagnóstico. Su versión revisada (IES-R) tiene 22 ítems, se puntúa de 0 a 88 y el corte más usado son 33 puntos. El CIT es un test profesional español de 180 ítems que se interpreta con puntuaciones T. Ninguno diagnostica: eso requiere entrevista clínica.

    ¿Qué es la escala de Horowitz para evaluar el trauma?

    La escala de Horowitz mide dos reacciones concretas ante un hecho estresante: los pensamientos que vuelven sin permiso (intrusión) y el esfuerzo por no pensar ni acercarse a nada que lo recuerde (evitación). No mide “cuánto trauma tienes”. Mide cuánto te está costando esa semana en particular.

    Nació en 1979, y vale la pena notar una cosa: es anterior al diagnóstico de trastorno de estrés postraumático, que el DSM recién incorporó en 1980. Horowitz no estaba construyendo un detector de TEPT, estaba midiendo lo que él llamó síndromes de respuesta al estrés. El estudio original que presentó la escala se hizo con 66 personas atendidas en una consulta externa por ese motivo, y los agrupamientos de ítems respaldaron puntuar por separado intrusión y evitación (Horowitz et al., 1979).

    Ese detalle histórico explica el límite que arrastra hasta hoy. Cuando el manual diagnóstico añadió un tercer grupo de síntomas (la hiperactivación: sobresaltos, irritabilidad, hipervigilancia), la escala original se quedó corta, porque no los preguntaba. Weiss y Marmar la ampliaron en 1997 y así nació la IES-R.

    Conviene decirlo temprano, porque es la confusión más frecuente al llegar a consulta con una escala ya respondida: el puntaje describe una semana de tu vida, no tu pronóstico.

    Qué pasó después de veinte años de uso

    La propia revisión de la escala, publicada en el British Journal of Psychiatry, concluyó que su estructura de dos factores se mantiene estable entre distintos tipos de suceso, que distingue reacciones en distintos momentos tras el hecho y que converge con el TEPT diagnosticado por un observador externo (Sundin y Horowitz, 2002). Sirve, entonces, para detectar a quien conviene evaluar en profundidad.

    Un meta-análisis de 66 estudios que usaron la escala agregó el dato que más ayuda a interpretar un puntaje alto sin alarmarse de más: lo que mejor predice el nivel de intrusión y evitación es el tipo de suceso (enfermedad o lesión, desastre, duelo, violencia, abuso sexual, exposición a guerra), y las reacciones tienden a bajar de forma lineal con el tiempo transcurrido (Sundin y Horowitz, 2003). Las diferencias por género y por cultura resultaron poco relevantes frente a eso.

    ¿Cómo se valora la escala de trauma?

    Se valora sumando los ítems, pero el total depende de qué versión respondiste, y ahí es donde casi todas las páginas que circulan se equivocan. Hay dos sistemas de puntuación distintos, y un mismo puntaje puede caer en bandas diferentes según cuál se usó.

    Esto es lo que hay que mirar antes de interpretar cualquier resultado:

    IES original IES-R (revisada)
    Ítems 15 (7 de intrusión, 8 de evitación) 22 (suma hiperactivación)
    Marco temporal Últimos 7 días Últimos 7 días
    Puntuación habitual en español 0, 1, 3 y 5 0, 1, 3 y 5
    Puntuación habitual en inglés 0, 1, 3 y 5 0 a 4 (total 0 a 88)
    Punto de corte Sin corte diagnóstico consensuado 33 puntos (escala 0 a 4)

    La versión española, llamada Escala Revisada de Impacto del Estresor (EIE-R), fue validada por el equipo de la Universitat de València con 1.078 adultos jóvenes sin experiencias traumáticas (Báguena et al., 2001). Conservó el formato de respuesta 0-1-3-5 del original, precisamente para poder comparar. Por eso un total español no es directamente comparable con el corte de 33 que verás citado en todas partes: ese corte viene de la escala puntuada de 0 a 4.

    De dónde sale el corte de 33 puntos

    De un estudio con dos muestras de veteranos, una con TEPT diagnosticado y otra de la comunidad. La escala mostró consistencia interna muy alta y correlacionó 0,84 con otra medida establecida de estrés postraumático, y un promedio de 1,5 por ítem, equivalente a 33 puntos, dio la mejor exactitud diagnóstica (Creamer et al., 2003).

    Un dato del mismo estudio que casi nadie menciona: el análisis factorial no respaldó las tres subescalas teóricas. Los datos se explicaban mejor con una o dos dimensiones. Otro estudio, con 182 sobrevivientes de accidentes de tránsito graves, sí respaldó la estructura de tres factores (Beck et al., 2008). La validación española encontró dos factores que explicaban cerca del 59% de la varianza, uno de intrusión e hiperactivación juntas y otro de evitación (Báguena et al., 2001).

    ¿Qué significa esto en la práctica? Que el puntaje total es la parte confiable y las subescalas hay que leerlas con más cautela de la que sugiere el hecho de que aparezcan separadas en la hoja.

    Como herramienta de cribado el rendimiento está bien documentado. En 3.313 personas que permanecieron en la zona del conflicto de los Balcanes y 854 refugiados en Europa occidental, un corte de 34 puntos alcanzó sensibilidad de 0,86 y 0,89 exigiendo una especificidad mínima de 0,80 (Morina et al., 2013). La prevalencia de TEPT, medida con entrevista diagnóstica, fue de 20,1% y 33,1% respectivamente. Los autores respaldan usarla como cribado, no como reemplazo de la entrevista.

    Existe además una versión breve de seis ítems (IES-6) que correlaciona 0,95 con la escala completa, pensada para estudios grandes y con posible uso como cribado rápido en consulta (Thoresen et al., 2010).

    ¿Qué mide el Cuestionario de Impacto del Trauma (CIT)?

    El CIT es un test profesional español que evalúa el impacto del trauma mucho más allá del TEPT: 180 ítems repartidos en 30 escalas, agrupadas en cuatro bloques de contenido más un bloque de escalas de validez. Se aplica a adultos de 18 a 70 años y toma entre 20 y 60 minutos, con un promedio de 45.

    Lo publicaron Crespo, González-Ordi, Gómez-Gutiérrez y Santamaría en 2020 (Hogrefe TEA Ediciones). Su particularidad es que no se queda en los síntomas postraumáticos clásicos. Antes de los ítems presenta un listado de 14 acontecimientos traumáticos y pregunta cuál te causa malestar hoy, con qué gravedad, hace cuánto y qué edad tenías.

    Los cuatro bloques cubren:

    • Estrés postraumático: intrusión, evitación, alteración cognitiva y del estado de ánimo, alteración en la activación y reactividad, disociación y centralidad del acontecimiento.
    • Sintomatología general: desde problemas somáticos, sueño, ansiedad y depresión hasta dependencia emocional, malestar sexual, autolesiones e ideación suicida.
    • Creencias negativas: sobre uno mismo, sobre los demás, sobre el mundo y el futuro, de culpa y de autosabotaje.
    • Deterioro del funcionamiento: cuánto está afectando todo esto a lo social y lo laboral.

    Las escalas de validez (omisiones, inconsistencia y distorsión negativa) son las que lo hacen especialmente útil en contextos forenses, donde importa saber si el protocolo es interpretable.

    Cómo se interpreta el CIT

    No con puntajes directos, sino con puntuaciones T (media 50, desviación típica 10) comparadas contra un baremo de población general española de 1.000 personas, construido siguiendo las proporciones del censo. La regla general es que una T bajo 60 no tiene significación aparente, entre 60 y 69 indica posible significación clínica y sobre 70 señala una elevación clínicamente significativa.

    La escala de Estrés postraumático total tiene sus propios cortes, derivados con curvas ROC contra una escala clínica tomada como patrón de oro, con un área bajo la curva de 0,86:

    • 62 o menos: sin sintomatología traumática significativa.
    • Entre 63 y 73: niveles significativos, que pueden llegar a ser compatibles con TEPT. Sensibilidad 83%, especificidad 75%, con un 25% de falsos positivos.
    • 74 o más: sintomatología muy grave con alta probabilidad de TEPT. Sensibilidad 58%, especificidad 92%, con solo 8% de falsos positivos.

    Esa diferencia entre los dos cortes explica algo que confunde a mucha gente: no existe “el” punto de corte correcto. El de 62 está pensado para no dejar pasar casos y por eso marca a bastante gente que después no cumple criterios. El de 74 se equivoca menos al marcar, pero deja fuera a casi la mitad de quienes sí tienen el cuadro.

    En su evaluación de 2021, el Colegio Oficial de Psicólogos le dio al CIT calificaciones altas en fundamentación teórica y validez de contenido (5 sobre 5), estructura interna y consistencia interna (4,5) y baremos e interpretación (4,3).

    Un punto importante para lectores en Chile: ese baremo es español. Compara tu puntaje con población española, no chilena.

    Interpreta tu puntaje

    Si ya respondiste alguna de estas escalas y tienes el número, acá puedes ver en qué banda cae según los puntos de corte publicados. No reproduce los ítems de ninguna de las dos escalas, porque ambas tienen derechos de autor, y no entrega un diagnóstico. Responde una sola pregunta: qué dicen los estudios sobre un puntaje como el tuyo.

    Intérprete de puntajes de escalas de trauma

    Si ya respondiste una de estas escalas y tienes tu puntaje, aquí puedes ver qué significa según los puntos de corte publicados. No es un test: no reproduce los ítems (tienen derechos de autor) y no entrega un diagnóstico.



    Elige primero la escala y te indico el rango válido.

    Un puntaje alto no equivale a un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático, y uno bajo no descarta que estés pasándolo mal. Estas escalas son de cribado: quien confirma un diagnóstico es un profesional, con entrevista clínica.

    ¿Existe un test de trauma gratis y confiable?

    Depende de qué entiendas por gratis. Las escalas que circulan en PDF por sitios de apuntes universitarios están, en general, subidas sin autorización y sin lo que las hace interpretables: las instrucciones exactas, la versión de puntuación y el baremo. Responder los ítems es fácil. Saber qué significa el resultado es justamente lo que no viene incluido.

    El CIT no tiene versión gratuita: se compra a la editorial y se corrige en su plataforma. La IES-R se publicó como capítulo de un libro con derechos de autor, aunque su uso en investigación está muy extendido.

    Hay una alternativa que merece atención especial en Chile. El International Trauma Questionnaire (ITQ), que evalúa TEPT y TEPT complejo según la CIE-11, tiene una adaptación al español latinoamericano validada con 275 adultos chilenos (Fresno et al., 2023). Sus dos dimensiones correlacionaron con el número de sucesos traumáticos vividos, las experiencias adversas en la infancia, la ansiedad, la depresión y el riesgo suicida. Era la primera evidencia psicométrica del instrumento en Latinoamérica, y es el único de los tres que se validó con población de acá.

    Lo que ninguna de estas escalas puede decirte

    Ninguna te dice si tienes TEPT. Y esto no es un descargo de responsabilidad legal, es la conclusión de la literatura sobre la propia escala: la revisión psicométrica clásica de la IES es explícita en que sus propiedades son satisfactorias para medir procesos intrusivos y evitativos, pero no como medida diagnóstica de TEPT (Joseph, 2000).

    El estándar sigue siendo una entrevista aplicada por un clínico. Una revisión sistemática que cribó más de 21.000 publicaciones y analizó 24 instrumentos recomienda la CAPS-5 para evaluar TEPT en la práctica clínica, y advierte que faltan puntos de corte con respaldo empírico y validación transcultural en distintas poblaciones (Havermans et al., 2025).

    Tampoco te dicen cuándo evaluarte. Los síntomas en los primeros días después de un hecho grave son, en buena medida, esperables. Un meta-análisis multinivel de 71 estudios longitudinales con 137.004 participantes tras desastres encontró una prevalencia media agrupada de problemas de salud mental de 22,1%, y describió una trayectoria que no es la caída simple que suele imaginarse: la carga baja tras un pico inicial en los primeros meses, pero vuelve a subir en un segundo pico alrededor de una década después (Dückers et al., 2026). Los autores advierten que los estudios previos pueden haber subestimado los efectos a largo plazo.

    Traducido: un puntaje alto a las dos semanas de un accidente dice poco. El mismo puntaje seis meses después dice bastante más.

    ¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?

    Cuando el malestar lleva más de un mes sin ceder, cuando estás organizando tu vida para no toparte con recuerdos del suceso, o cuando el puntaje de cualquiera de estas escalas quedó sobre el corte. También si aparecen ideas de hacerte daño, y ahí sin esperar nada.

    La buena noticia es que lo que sigue funciona. Un meta-análisis de 73 ensayos aleatorizados con 5.696 participantes encontró efectos medios a grandes de las intervenciones psicológicas centradas en el trauma sobre los síntomas de TEPT y de depresión, con una tasa media de finalización del tratamiento de 71,8% (Leithner et al., 2026). Personalizar el número de sesiones y aumentar la intensidad del tratamiento aparecieron como especialmente beneficiosos.

    Puedes consultar también la información sobre trastorno de estrés postraumático de MedlinePlus y la descripción del TEPT de la Organización Mundial de la Salud, que mantienen material actualizado en español.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuántos ítems tiene la escala de Horowitz?

    La versión original de 1979 tiene 15 ítems: 7 miden intrusión y 8 miden evitación. La versión revisada (IES-R) de Weiss y Marmar tiene 22 ítems, porque añade una subescala de hiperactivación con síntomas como los sobresaltos, la irritabilidad y la hipervigilancia. Ambas preguntan por los últimos 7 días.

    ¿Qué puntaje en la IES-R indica estrés postraumático?

    En la escala puntuada de 0 a 4 (total de 0 a 88), el corte más citado son 33 puntos, que fue el que mostró mejor exactitud diagnóstica en el estudio de Creamer y colaboradores. Otros trabajos usan 34. Superar el corte indica que conviene una evaluación profesional, no que exista un diagnóstico confirmado.

    ¿El CIT y la escala de Horowitz miden lo mismo?

    No. La escala de Horowitz mide intrusión, evitación y, en su versión revisada, hiperactivación. El CIT es mucho más amplio: sus 180 ítems cubren además sintomatología general, alteraciones en las creencias, deterioro del funcionamiento y escalas de validez para detectar respuestas inconsistentes o exageradas.

    ¿Puedo autoaplicarme estas escalas en casa?

    Puedes responderlas, pero interpretarlas por tu cuenta tiene riesgos concretos. El resultado depende de qué versión y qué sistema de puntuación se usó, y los baremos disponibles son de población española o de muestras extranjeras. Un número sin ese contexto orienta poco y asusta bastante.

    ¿Existe alguna escala de trauma validada en Chile?

    Sí. El International Trauma Questionnaire (ITQ), que evalúa TEPT y TEPT complejo según la CIE-11, cuenta con una adaptación al español latinoamericano validada en una muestra de 275 adultos chilenos, publicada en 2023. Es el instrumento de los revisados aquí con evidencia psicométrica local.

    Para cerrar

    Si llegaste hasta acá con un puntaje en la mano, quédate con esto: el número ubica, no define. Las escalas de trauma se diseñaron para decidir a quién vale la pena evaluar en profundidad, y en eso funcionan bien. Lo que viene después (entender qué te pasó, en qué momento estás y qué tratamiento tiene sentido) requiere una conversación, no una suma.

    Si el suceso sigue ocupando espacio en tu semana, o si el resultado te dejó inquieto, agenda una hora. Revisamos juntos qué respondiste, qué significa en tu caso concreto y qué alternativas de tratamiento tienen respaldo para lo que estás viviendo.

    Referencias

    • Báguena, M. J., Villarroya, E., Beleña, A., Díaz, A., Roldán, C., & Reig, R. (2001). Propiedades psicométricas de la versión española de la Escala Revisada de Impacto del Estresor (EIE-R). Análisis y Modificación de Conducta, 27(114), 581-604. https://www.uv.es/baguena/art-IES-R.pdf
    • Beck, J. G., Grant, D. M., Read, J. P., Clapp, J. D., Coffey, S. F., Miller, L. M., & Palyo, S. A. (2008). The Impact of Event Scale-Revised: Psychometric properties in a sample of motor vehicle accident survivors. Journal of Anxiety Disorders, 22(2), 187-198. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2007.02.007
    • Colegio Oficial de Psicólogos. (2021). Evaluación del Cuestionario de Impacto del Trauma (CIT). Consejo General de la Psicología de España. https://www.cop.es/uploads/PDF/2021/CIT_evaluacion_COP.pdf
    • Creamer, M., Bell, R., & Failla, S. (2003). Psychometric properties of the Impact of Event Scale - Revised. Behaviour Research and Therapy, 41(12), 1489-1496. https://doi.org/10.1016/j.brat.2003.07.010
    • Crespo, M., González-Ordi, H., Gómez-Gutiérrez, M., & Santamaría, P. (2020). CIT. Cuestionario de Impacto del Trauma. Hogrefe TEA Ediciones.
    • Dückers, M. L. A., Stroebe, M. S., Baliatsas, C., Spreeuwenberg, P., Brüning, A., & Stroebe, K. E. (2026). The long-term mental health impact of disasters: A systematic review and multilevel meta-analysis of longitudinal epidemiological studies. Harvard Review of Psychiatry, 34(2), 59-72. https://doi.org/10.1097/hrp.0000000000000450
    • Fresno, A., Ramos Alvarado, N., Núñez, D., Ulloa, J. L., Arriagada, J., Cloitre, M., Bisson, J. I., Roberts, N. P., Shevlin, M., & Karatzias, T. (2023). Initial validation of the International Trauma Questionnaire (ITQ) in a sample of Chilean adults. European Journal of Psychotraumatology, 14(2), 2263313. https://doi.org/10.1080/20008066.2023.2263313
    • Havermans, D. C. D., Coeur, E. M. N., Jiaqing, O., Rippey, C. S., Cook, J. M., Olff, M., Hoeboer, C., Sobczak, S., & Lawrence, K. A. (2025). The diagnostic accuracy of PTSD assessment instruments used in older adults: A systematic review. European Journal of Psychotraumatology, 16(1), 2498191. https://doi.org/10.1080/20008066.2025.2498191
    • Horowitz, M., Wilner, N., & Alvarez, W. (1979). Impact of Event Scale: A measure of subjective stress. Psychosomatic Medicine, 41(3), 209-218. https://doi.org/10.1097/00006842-197905000-00004
    • Joseph, S. (2000). Psychometric evaluation of Horowitz's Impact of Event Scale: A review. Journal of Traumatic Stress, 13(1), 101-113. https://doi.org/10.1023/a:1007777032063
    • Leithner, C., Schreyer, B., Däumling, S., Semmlinger, V., & Ehring, T. (2026). The role of dosage and intensity in trauma-focused treatments for posttraumatic stress disorder: A meta-analysis. Clinical Psychology Review, 125, 102720. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2026.102720
    • Morina, N., Ehring, T., & Priebe, S. (2013). Diagnostic utility of the Impact of Event Scale-Revised in two samples of survivors of war. PLoS ONE, 8(12), e83916. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0083916
    • Sundin, E. C., & Horowitz, M. J. (2002). Impact of Event Scale: Psychometric properties. The British Journal of Psychiatry, 180(3), 205-209. https://doi.org/10.1192/bjp.180.3.205
    • Sundin, E. C., & Horowitz, M. J. (2003). Horowitz's Impact of Event Scale evaluation of 20 years of use. Psychosomatic Medicine, 65(5), 870-876. https://doi.org/10.1097/01.psy.0000084835.46074.f0
    • Thoresen, S., Tambs, K., Hussain, A., Heir, T., Johansen, V. A., & Bisson, J. I. (2010). Brief measure of posttraumatic stress reactions: Impact of Event Scale-6. Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology, 45(3), 405-412. https://doi.org/10.1007/s00127-009-0073-x
    • Weiss, D. S., & Marmar, C. R. (1997). The Impact of Event Scale - Revised. En J. P. Wilson & T. M. Keane (Eds.), Assessing psychological trauma and PTSD (pp. 399-411). Guilford Press.
    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

  • Evaluación del Trauma Infantil: Guía para Profesionales y Recursos para Padres

    Evaluación del Trauma Infantil: Guía para Profesionales y Recursos para Padres

    Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

    Escribiste “test de trauma infantil gratis” en Google porque algo te tiene inquieto: una pesadilla que se repite, un cambio de carácter después de una mudanza, una revelación que te dejó sin piso.

    Y lo primero que aparece son cuestionarios de diez preguntas con un puntaje al final, pensados para que un adulto recuerde su propia infancia, no para saber qué le pasa hoy a un niño de 8 años.

    Ese desajuste es más común de lo que parece, y es también la razón de esta guía.

    Vas a encontrar algo distinto de un test genérico:

    • cómo evalúan el trauma infantil quienes lo hacen en serio;
    • qué instrumento gratuito existe de verdad, con nombre, respaldo y descarga oficial;
    • qué señales conviene que reconozcas antes de llegar a consulta.

    Y a mitad de camino, una guía de autoobservación breve para ordenar lo que estás viendo en tu hijo o hija. No para ponerle una etiqueta clínica desde el living de tu casa.

    Lo esencial en 40 segundos

    No existe un test online que diagnostique trauma infantil. Cualquiera que te dé un resultado instantáneo con puntaje está simplificando algo que en clínica toma varias sesiones.

    Lo que sí existe, gratis y con respaldo científico, es el Child and Adolescent Trauma Screen (CATS): un cuestionario breve basado en el DSM-5, de acceso libre, disponible en español, pensado para aplicarse junto a un profesional.

    Antes de llegar a él, aquí tienes qué mide realmente, qué señales observar en casa y cuándo esas señales dejan de ser una reacción esperable.

    Si lo que buscas es entender qué es el trauma psicológico en general (más allá de esta guía centrada en la infancia), puedes revisar también nuestra guía sobre qué es el trauma, sus tipos y cómo se evalúa.

    Por qué los tests virales de “trauma infantil” miden otra cosa

    Busca “test de trauma infantil” y vas a encontrar, casi siempre, el mismo formato: diez preguntas de sí o no, un punto por cada “sí”, una cifra final entre 0 y 10.

    Si además te has topado con los que piden reconocer una imagen o un personaje, revisamos ese formato aparte en nuestra guía sobre los tests de trauma con imágenes.

    Ese cuestionario existe y tiene nombre real: ACE (Adverse Childhood Experiences), desarrollado por Felitti y Anda en los años noventa. El problema no es el instrumento; es cómo se está usando.

    El ACE es retrospectivo y está diseñado para adultos que recuerdan su propia infancia, no para medir el estado actual de un niño. Un padre que lo completa pensando en su hijo de 6 años está, sin darse cuenta, aplicando mal la herramienta.

    Y aunque el ACE es útil (predice con fuerza problemas de salud física y mental en la adultez), no te dice si ese niño tiene síntomas de estrés postraumático hoy, ni qué tan grave es, ni qué hacer al respecto.

    Es la misma confusión que separa preguntar “¿le pasaron cosas difíciles?” de preguntar “¿cómo está reaccionando a lo que le pasó?”. La primera es la puerta de entrada; la segunda es la evaluación real, y requiere otro tipo de instrumento.

    Exponerse a algo traumático no es lo mismo que quedar traumatizado

    Antes de hablar de instrumentos, vale la pena instalar una distinción que casi ningún test viral hace.

    Haber vivido un evento potencialmente traumático y desarrollar síntomas postraumáticos son dos cosas distintas. Y la brecha entre una y otra es más ancha de lo que se suele pensar.

    En un metaanálisis de adolescentes expuestos a guerra, la prevalencia promedio de TEPT fue de 29,4% (IC 95% [18,7%; 43,0%]), con una variación enorme entre estudios (Zasiekina et al., 2025).

    Dicho de otro modo: incluso en el escenario más extremo de exposición, la mayoría no terminó con estrés postraumático.

    Ese mismo trabajo encontró algo que rara vez se menciona: la prevalencia depende de qué instrumento se usó para medirla, lo que explica buena parte de la variabilidad entre estudios y países.

    Esto tiene una implicación práctica directa. Que tu hijo haya vivido un accidente, un asalto o una separación conflictiva no significa que vaya a desarrollar TEPT.

    Y preocuparse por eso de forma anticipada, antes de ver si aparecen síntomas reales, suele generar más ansiedad de la que resuelve. Lo que sí conviene observar son las señales concretas, que revisamos más abajo.

    Señales de alerta: lo que sí puedes observar en casa

    ¿Qué puedes mirar tú, mientras tanto? La evaluación formal queda para consulta, pero hay señales concretas que un padre, madre o profesor reconoce sin aplicar ningún cuestionario. Algunas son menos conocidas que “pesadillas” o “miedo”, y suelen pasar desapercibidas precisamente por eso.

    Vigilancia congelada

    Un niño que responde al peligro no siempre llora o se agita: a veces se queda inmóvil y en silencio, escaneando el entorno sin mostrar ninguna reacción visible, como si cualquier movimiento pudiera atraer más peligro. Es fácil confundirlo con un niño “tranquilo” o “bien portado”, y es justo lo contrario.

    Juego postraumático

    El juego infantil normal es libre, variado y termina en alegría. El juego que sigue a un trauma tiene otra textura: es repetitivo, sombrío, casi siempre la misma escena una y otra vez, sin la ligereza del juego habitual. En ocasiones es tan literal que basta con observarlo para intuir qué vivió el niño.

    Cambios en el vínculo con el cuidador

    En las reuniones con sus padres, algunos niños con apego desorganizado muestran una mezcla de acercamiento y rechazo: se congelan, se alejan en ángulos extraños, o buscan consuelo justo en la persona que también les genera temor. Es una señal difícil de nombrar para quien no la conoce, pero muy reconocible una vez que se sabe qué buscar.

    “Ataques al cuerpo” cerca de la adolescencia

    Cuando el trauma no se ha procesado, algunos preadolescentes y adolescentes empiezan a regular el malestar a través del cuerpo: autolesiones, conductas alimentarias de riesgo, consumo de sustancias o conductas de riesgo extremo. No siempre se presentan como “problema de conducta”; a veces se leen, primero, como un intento (torpe y doloroso) de calmar algo que no tiene otro nombre.

    Problemas escolares entre los 5 y los 7 años

    Un comportamiento hostil o desajustado en el aula en esa franja de edad, sin otra explicación evidente, es una señal que conviene tomar en serio y no solo abordar como disciplina.

    Ninguna de estas señales, por sí sola, confirma un trauma. Pero si reconoces varias, y sobre todo si interfieren con la vida diaria del niño (dormir, ir al colegio, jugar con otros, estar tranquilo en casa), es el momento de pasar de la observación a la consulta.

    Guía breve de autoobservación (no es un diagnóstico)

    Antes de seguir leyendo sobre tratamiento, tómate un minuto con esta guía. No da un puntaje ni una etiqueta: ordena lo que estás observando para que llegues a consulta con información útil, no con ansiedad sin forma.

    ¿Qué estás observando en tu hijo o hija?

    Marca solo lo que hayas notado en las últimas semanas. Esto no es el CATS oficial ni ningún instrumento validado: es una guía para ordenar tus observaciones antes de una consulta. No calcula un puntaje ni entrega un diagnóstico.

    Reacciones frecuentes tras un evento difícil






    Señales adicionales, menos conocidas pero relevantes





    Marca al menos una opción (o confirma que no notaste ninguna) antes de continuar.

    Esta guía no diagnostica ni reemplaza al Child and Adolescent Trauma Screen (CATS), el instrumento con respaldo científico que puedes descargar más abajo. Está pensada para conversar con un profesional, no para sacar una conclusión definitiva por tu cuenta.

    Cómo se evalúa el trauma en la infancia, en serio

    En consulta, evaluar trauma infantil no es marcar una casilla. Es un proceso que combina varias fuentes de información, porque cada una por sí sola tiene puntos ciegos.

    Una revisión reciente sobre evaluación de adversidad temprana ordena el problema en dos ejes que todo profesional serio tiene en cuenta (Machlin et al., 2025):

    • Cómo se pregunta. De forma retrospectiva (lo que la persona recuerda) o prospectiva (registros hechos en el momento); de forma objetiva (qué pasó, verificable) o subjetiva (cómo lo vivió quien lo sufrió).
    • Quién responde. El propio niño o su cuidador. Aquí es donde surge el punto más delicado de toda evaluación infantil.

    El problema de quién cuenta la historia

    Preguntarle a un padre cómo está su hijo parece el camino obvio. Pero la literatura muestra que padres e hijos frecuentemente no coinciden, y esa discrepancia no es ruido estadístico: es información clínica en sí misma.

    En una revisión sistemática de 14 estudios con 12.824 díadas padre-hijo sobre exposición a violencia comunitaria, los patrones de acuerdo variaron: hubo padres que subreportaban lo que vivía el hijo, otros que sobrereportaban, y solo algunos coincidían con el relato del niño.

    Un hallazgo se repite en ese estudio: una peor relación padre-hijo y menos calidez parental se asociaron a mayor discrepancia entre lo que dice el padre y lo que dice el hijo (Hong et al., 2025).

    Y cuando el trauma involucra a la propia familia (abuso, violencia doméstica), el problema se agrava.

    Cómo se pregunte importa: una revisión sistemática y metaanálisis de 24 estudios con 15.485 personas encontró que las medidas retrospectivas del maltrato infantil (lo que la persona recuerda) se asocian con psicopatología casi el doble de fuerte (OR 2,21) que las medidas prospectivas o de registro externo (OR 1,56); ajustando unas por otras, la brecha se mantiene (2,14 frente a 1,27).

    La lectura de los propios autores es clara: el malestar se liga más a cómo se recuerda el hecho que al hecho registrado objetivamente (Baldwin et al., 2024).

    Por eso ningún instrumento serio de evaluación infantil se apoya en un solo informante. Idealmente se recoge la versión del niño (cuando la edad lo permite), la del cuidador, y se contrasta con la observación clínica directa.

    Los instrumentos que sí tienen respaldo (y los que no)

    Descartados los tests virales, ¿qué existe realmente para evaluar trauma en la infancia? Dos familias de instrumentos concentran la evidencia, y ninguna de las dos aparece en los tests que dominan hoy los resultados de Google.

    Instrumento ¿Puedes conseguirlo? Para qué sirve
    CATS
    Child and Adolescent Trauma Screen
    Sí. Acceso libre, sin licencia, en español Llevarlo impreso a la consulta y revisarlo con el profesional
    UCLA PTSD Reaction Index (RI-5) No directamente: su uso depende del equipo de la UCLA Referencia en investigación y en uso clínico especializado

    CATS (Child and Adolescent Trauma Screen): el que es gratis de verdad

    El CATS es un cuestionario basado en los criterios diagnósticos del DSM-5 para el trastorno de estrés postraumático, con 15 ítems sobre eventos potencialmente traumáticos, 20 sobre síntomas de estrés postraumático y 5 sobre impacto funcional (dificultad para dormir, concentrarse, relacionarse).

    Existe en versión de autorreporte para niños y adolescentes de 7 a 17 años, y en dos versiones de reporte del cuidador (3 a 6 años y 7 a 17 años). Es de acceso libre, sin costo de licencia, y está traducido a varios idiomas, entre ellos el español.

    Su respaldo psicométrico es consistente entre países

    En una muestra sueca de 591 escolares más un grupo clínico de 42 niños, mostró buena consistencia interna (alfa entre 0,73 y 0,89) y correlacionó fuertemente (r = 0,82) con otro instrumento ya validado (Nilsson et al., 2021).

    En una muestra clínica turca de 196 niños y adolescentes con diagnóstico confirmado por un clínico, la versión de autorreporte mostró consistencia interna alta (alfa entre 0,81 y 0,94) y distinguió con claridad entre quienes tenían el diagnóstico y quienes no (Kucukardali et al., 2026).

    Y algo que confirma lo que veíamos sobre informantes: en ese estudio el autorreporte del propio niño discriminó mejor que el reporte del cuidador.

    Los puntos de corte, y por qué no bastan solos

    Los desarrolladores originales del CATS publicaron puntos de corte orientativos para su versión de 7 a 17 años: puntajes bajo 15 se consideran dentro de lo esperable, entre 15 y 20 sugieren malestar moderado relacionado con el trauma, y de 21 en adelante sugieren un cuadro probable de TEPT que amerita evaluación diagnóstica formal (Sachser et al., 2017).

    Para la versión de cuidador de niños de 3 a 6 años, los cortes son bajo 12, entre 12 y 14, y 15 o más, respectivamente.

    Un detalle importante, y poco intuitivo: estos puntos de corte fueron pensados para una consulta clínica, no para que un padre se autoadministre el test en casa y saque una conclusión solo con el número.

    La propia guía de administración lo dice: la revisión de resultados debe hacerse junto a un profesional, que contextualiza el puntaje, explora qué hay detrás de cada síntoma marcado y decide los pasos siguientes.

    Un puntaje alto sin ese acompañamiento genera alarma sin dirección. Y uno bajo puede dar una falsa tranquilidad si el niño minimizó sus respuestas por vergüenza o miedo, algo nada raro en casos de abuso.

    Por eso esta guía no reproduce el cuestionario completo como un test de puntaje instantáneo. Más abajo tienes el enlace de descarga oficial (en español, para llevar a consulta) y una guía de autoobservación distinta, sin número, para ordenar lo que estás viendo antes de llegar ahí.

    UCLA PTSD Reaction Index: el de referencia en investigación

    (Si buscas el equivalente para adultos, la escala más usada y con más historia detrás es la de Horowitz: la revisamos en detalle en nuestra guía sobre escalas de trauma para adultos.)

    El otro instrumento con más respaldo es el UCLA PTSD Reaction Index para DSM-5 (RI-5), evaluado contra el estándar de oro de la evaluación diagnóstica: una entrevista estructurada aplicada por un clínico (la CAPS-CA-5).

    En el estudio de validación original, con 41 jóvenes en tratamiento evaluados con ambos instrumentos, un puntaje de corte de 35 en el RI-5 clasificó correctamente a quienes tenían TEPT frente a quienes no con una exactitud excelente (área bajo la curva de 0,94) (Kaplow et al., 2020).

    Existe además una versión breve de 11 ítems (RI-5-BF), derivada estadísticamente de la versión completa, con un punto de corte de 21 que maximiza la capacidad de detección sin perder precisión (Rolon-Arroyo et al., 2020).

    El RI-5 es sobre todo un instrumento de uso clínico y de investigación (su distribución y condiciones de uso dependen del equipo de la UCLA), así que para el lector que busca algo que pueda descargar hoy mismo, el CATS sigue siendo la puerta de entrada más práctica.

    Lo que ningún instrumento serio hace

    Vale la pena decirlo con todas sus letras, porque es lo que hacen mal casi todos los tests que rankean para esta búsqueda: ninguno te da un diagnóstico con solo marcar casillas.

    Una revisión sistemática sobre instrumentos de salud mental para niños desplazados forzosamente, que evaluó las propiedades de medición de 28 instrumentos distintos, concluye algo que aplica también aquí: hace falta más investigación para establecer validez transcultural y puntos de corte óptimos fuera de las poblaciones donde cada instrumento fue validado originalmente (Verhagen et al., 2022).

    El hueco que nadie menciona: no hay validación en Chile

    Ni el CATS ni el RI-5 tienen, hasta donde pudimos confirmar, un estudio de validación publicado en Chile ni en población hispanohablante de Latinoamérica. Los cortes que existen vienen de muestras suecas, turcas y estadounidenses, entre otras.

    Es un hueco real de la literatura, no un detalle menor, y una razón más para no tratar ningún puntaje online como palabra final.

    Descarga del CATS oficial, en español

    Estos son los formularios oficiales, gratuitos y sin licencia, listos para imprimir y llevar a tu consulta:

    Imprímelo, complétalo si quieres llegar con algo concreto a la primera sesión, y revísalo junto a un profesional: es exactamente como está pensado para usarse.

    Cuándo buscar ayuda profesional

    Una regla útil, aunque no sea infalible: en adultos, no se considera un cuadro de TEPT establecido hasta que pasan al menos tres meses del evento, porque en la mayoría de las personas operan mecanismos naturales de recuperación, según una revisión para clínicos sobre TEPT infantil que resume estos criterios (Smith, Dalgleish y Meiser-Stedman, 2019).

    En niños el criterio central es parecido y más simple de aplicar en casa: si la reacción interfiere con el funcionamiento diario —dormir, ir al colegio, jugar, estar en la casa— y no mejora con las semanas, es momento de una evaluación profesional. Lo mismo si aparece cualquiera de las señales de alerta de más arriba.

    No hace falta esperar los tres meses si la intensidad ya es alta. Ese plazo es una guía general, no una barrera de entrada.

    Qué tratamientos funcionan, si hace falta llegar ahí

    La buena noticia: si la evaluación confirma la necesidad de tratamiento, existen intervenciones con respaldo sólido pensadas para la infancia, no versiones reducidas de un tratamiento de adultos.

    La terapia cognitivo conductual centrada en el trauma (TF-CBT) es el tratamiento de primera línea. Un metaanálisis de 76 estudios encontró un efecto grande dentro de cada estudio (g = 1,32) y un efecto moderado entre distintos estudios (g = 0,57), con resultados estables sin importar qué instrumento se usó para medir el cambio (Schreyer et al., 2024).

    El EMDR también cuenta con evidencia específica en población infantil: un metaanálisis de 8 ensayos controlados aleatorizados (n = 794) encontró un efecto grande frente a lista de espera (Sutton et al., 2025), y en los dos estudios que lo compararon directamente con TF-CBT, ninguno mostró diferencias significativas entre ambas terapias.

    Y en los más pequeños, el tratamiento cambia según la etapa del desarrollo, no según una versión “reducida” de lo que se usa con adultos.

    La revisión anual sobre intervenciones para niños expuestos a trauma describe una base de evidencia escalonada por edad (Guyon-Harris y Humphreys, 2026):

    • Lactantes y niños pequeños: psicoterapia padre-hijo.
    • Preescolares: tratamiento específico para esa edad.
    • Primaria básica en adelante: la TF-CBT propiamente dicha.

    Elegir el tratamiento correcto según la edad es, en sí mismo, parte de una buena evaluación.

    Preguntas frecuentes

    ¿Existe un test de trauma infantil gratis que dé un diagnóstico?

    No. Ningún test online reemplaza una evaluación clínica. Lo que sí existe gratis es el CATS, un cuestionario validado que debe aplicarse e interpretarse junto a un profesional, no de forma autónoma en casa con un resultado instantáneo.

    ¿El test ACE sirve para evaluar a mi hijo hoy?

    No exactamente. El ACE fue diseñado para que un adulto recuerde su propia infancia; mide experiencias adversas acumuladas, no síntomas actuales. Para saber cómo está tu hijo ahora, el instrumento adecuado es uno de síntomas postraumáticos actuales, como el CATS.

    ¿Cómo se diferencia un trauma de una reacción normal a un evento estresante?

    Por la interferencia y la duración. Es esperable que un niño reaccione a un evento difícil; la diferencia aparece cuando esa reacción no cede con las semanas y empieza a afectar el sueño, el rendimiento escolar, los vínculos o el juego cotidiano.

    ¿Los padres siempre notan cuando un hijo está traumatizado?

    No siempre, y no es un fallo de atención. La evidencia muestra que padres e hijos discrepan con frecuencia, sobre todo cuando el trauma involucra a la propia familia: el niño puede ocultar su angustia, y el reporte del cuidador no siempre coincide con lo que el niño realmente vive.

    ¿A qué edad se puede evaluar el trauma en un niño?

    Desde la primera infancia, aunque el método cambia con la edad. El DSM-5 incluye criterios específicos para menores de 6 años, y a esas edades la observación directa (el juego, el vínculo con el cuidador) pesa más que cualquier cuestionario autoaplicado.

    Para cerrar

    ¿Llegaste hasta aquí buscando un número que te tranquilizara o te confirmara un miedo? Probablemente no lo vas a encontrar, y está bien que así sea: ese número no existiría con la solidez que necesitas para decidir algo importante sobre tu hijo.

    Lo que sí tienes ahora es más útil: señales concretas que observar, un instrumento real que puedes descargar y claridad sobre qué preguntas hacerle a quien evalúe a tu hijo.

    Si reconoces varias señales de alerta, o si la guía de autoobservación te dejó con más preguntas que certezas, el paso siguiente es agendar una evaluación profesional.

    No hace falta que estés seguro del todo. Nicolás Alcayaga atiende evaluación y tratamiento de trauma infantil, y la primera conversación sirve, precisamente, para poner en palabras lo que hasta ahora era solo una sospecha.

    Sobre el autor

    Ps. Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico
    Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) · Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud)

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Perfil profesional

    Referencias

    • Baldwin, J. R., Coleman, O., Francis, E. R., & Danese, A. (2024). Prospective and retrospective measures of child maltreatment and their association with psychopathology: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 81, 769-781. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2024.0818
    • Guyon-Harris, K. L., & Humphreys, K. L. (2026). Annual Research Review: Interventions for young children exposed to trauma. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 67, 508-523. https://doi.org/10.1111/jcpp.70121
    • Hong, K., Morelli, N. M., Tabibian, D. R., Jimenez, M. G., Straub, D., & Villodas, M. T. (2025). Systematic Review of Parent-Youth Discrepancies in Exposures to Community Violence. Clinical Child and Family Psychology Review, 28, 708-734. https://doi.org/10.1007/s10567-025-00532-8
    • Kaplow, J. B., Rolon-Arroyo, B., Layne, C. M., Rooney, E., Oosterhoff, B., Hill, R., Lotterman, J., Gallagher, K. A. S., & Pynoos, R. S. (2020). Validation of the UCLA PTSD Reaction Index for DSM-5: A Developmentally Informed Assessment Tool for Youth. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 59, 186-194. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2018.10.019
    • Kucukardali, R. S., Karal, B. N., Özkal, A., Erus, S. M., Görmez, V., & Örengül, A. C. (2026). Validation of the Child and Adolescent Trauma Screen-2 (CATS-2) in a Turkish clinical sample: psychometric properties across ICD-11 and DSM-5 frameworks. European Journal of Psychotraumatology. https://doi.org/10.1080/20008066.2026.2694190
    • Machlin, L., Sheridan, M. A., Tsai, A. P., & McLaughlin, K. A. (2025). Research Review: Assessment of early-life adversity and trauma – cumulative risk and dimensional approaches. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 66, 1748-1764. https://doi.org/10.1111/jcpp.14170
    • Nilsson, D., Dävelid, I., Ledin, S., & Svedin, C. G. (2021). Psychometric properties of the Child and Adolescent Trauma Screen (CATS) in a sample of Swedish children. Nordic Journal of Psychiatry, 75, 195-203. https://doi.org/10.1080/08039488.2020.1840628
    • Rolon-Arroyo, B., Oosterhoff, B., Layne, C. M., Steinberg, A. M., Pynoos, R. S., & Kaplow, J. B. (2020). The UCLA PTSD Reaction Index for DSM-5 Brief Form: A Screening Tool for Trauma-Exposed Youths. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 59, 434-443. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2019.06.015
    • Sachser, C., Berliner, L., Holt, T., Jensen, T. K., Jungbluth, N., Risch, E., Rosner, R., & Goldbeck, L. (2017). International development and psychometric properties of the Child and Adolescent Trauma Screen (CATS). Journal of Affective Disorders, 210, 189-195. https://doi.org/10.1016/j.jad.2016.12.040
    • Schreyer, B., Thielemann, J. F. B., Kasparik, B., & Rosner, R. (2024). Differences of TF-CBT treatment effects using various outcome measures: a meta-analysis. European Journal of Psychotraumatology, 15, 2406136. https://doi.org/10.1080/20008066.2024.2406136
    • Smith, P., Dalgleish, T., & Meiser-Stedman, R. (2019). Practitioner Review: Posttraumatic stress disorder and its treatment in children and adolescents. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 60, 500-515. https://doi.org/10.1111/jcpp.12983
    • Sutton, A., Carroll, C., Simpson, E., Forsyth, J., Rayner, A., Ren, S., & Wood, E. (2025). Clinical and Cost-Effectiveness of Eye Movement Desensitisation and Reprocessing for Post-Traumatic Stress Disorder in Children and Adolescents: A Systematic Review and Meta-Analysis. Clinical Psychology & Psychotherapy, 32, e70186. https://doi.org/10.1002/cpp.70186
    • Verhagen, I. L., Noom, M. J., Lindauer, R. J. L., Daams, J. G., & Hein, I. M. (2022). Mental health screening and assessment tools for forcibly displaced children: a systematic review. European Journal of Psychotraumatology, 13, 2126468. https://doi.org/10.1080/20008066.2022.2126468
    • Zasiekina, L., Griffin, A., Blakemore, S. J., Hlova, I., & Bignardi, G. (2025). Prevalence of war-related posttraumatic stress disorder in adolescents: a systematic review and meta-analysis. European Journal of Psychotraumatology, 16, 2497167. https://doi.org/10.1080/20008066.2025.2497167
  • Trauma Psicológico: Definición, Tipos y Claves de su Evaluación

    Trauma Psicológico: Definición, Tipos y Claves de su Evaluación

    Por Terapia Online Chile

    Hay una pregunta que aparece en consulta con una frecuencia que sorprende: “¿lo que me pasó cuenta como trauma?”. Casi siempre viene con una comparación incorporada, del tipo “porque comparado con lo que le pasó a otra gente, lo mío no fue nada”. Esa duda tiene respuesta, y no depende de cuán grave suene el hecho contado en voz alta.

    El trauma psicológico no se define por el tamaño del suceso, sino por la huella que deja y por cómo esa huella sigue operando meses o años después. Acá vas a encontrar qué es exactamente, qué tipos se distinguen hoy (incluido el trauma complejo, que la CIE-11 recién reconoció como categoría propia), qué deja en la vida de una persona más allá del estrés postraumático, y en qué consiste de verdad una evaluación del trauma cuando la hace un profesional.

    Respuesta corta

    El trauma psicológico es el daño duradero que deja la exposición a un hecho de amenaza grave (muerte, lesión seria, violencia sexual, abuso o negligencia sostenida) cuando la persona no logra procesarlo y ese hecho sigue interfiriendo con su vida. Lo que define el trauma no es el suceso en sí, sino la marca que deja y su persistencia.

    ¿Qué es el trauma psicológico y qué lo diferencia del estrés?

    El estrés es la respuesta normal a una demanda que exige adaptación, y baja cuando la demanda cede. El trauma psicológico es otra cosa: la experiencia queda grabada de una forma que no se integra con el resto de la memoria, y sigue apareciendo sin permiso (imágenes, sobresaltos, evitación de todo lo que recuerde al hecho) mucho después de que el peligro terminó.

    Los manuales diagnósticos ponen un umbral concreto. El criterio A del DSM-5-TR exige exposición a muerte, lesión grave o violencia sexual, sea de forma directa, presenciándolo, sabiendo que le ocurrió a alguien muy cercano, o por exposición repetida a detalles aversivos por trabajo (policías, bomberos, personal de salud). La clasificación internacional de enfermedades de la OMS mantiene una definición similar para el trastorno de estrés postraumático.

    Ahora, el umbral del manual no agota la pregunta clínica, y acá está el hallazgo que más cambia la conversación. Un meta-análisis publicado en JAMA Psychiatry comparó dos maneras de identificar maltrato infantil: los registros objetivos hechos por terceros y el relato retrospectivo de la propia persona. Con 24 estudios y 15.485 participantes, el recuerdo subjetivo se asoció al malestar psicológico bastante más fuerte (OR 2,21) que el registro externo del mismo tipo de hechos (OR 1,56), y la diferencia se mantuvo al ajustar cada medida por la otra (Baldwin et al., 2024). Dicho en simple: lo que más se asocia al daño posterior no es el archivo del caso, es cómo quedó grabada la experiencia.

    Eso explica algo que la gente suele vivir con culpa. Dos personas pueden pasar por el mismo accidente y una queda con secuelas y la otra no. No es debilidad de carácter; es que el trauma vive en la huella, no en el expediente.

    En consulta, buena parte del trabajo inicial consiste justamente en desarmar esa comparación. La pregunta útil cambia de forma: en vez de “¿fue tan grave como para traumarme?”, conviene preguntarse “¿esto sigue mandando en cómo vivo hoy?”.

    ¿Cuáles son los tipos de trauma psicológico?

    La clasificación más usada en clínica no ordena los traumas por gravedad aparente, sino por cómo ocurrieron en el tiempo y quién los provocó.

    Trauma tipo I (episodio único). Un hecho puntual, inesperado y delimitado: un accidente, un asalto, un terremoto, una agresión. La psiquiatra infantil Lenore Terr describió este patrón en un trabajo clásico de 1991 y lo distinguió del siguiente por sus recuerdos vívidos y detallados del suceso (Terr, 1991).

    Trauma tipo II (prolongado o repetido). Situaciones que se sostienen en el tiempo: violencia intrafamiliar, abuso sostenido, negligencia crónica, cautiverio. Terr observó que acá el recuerdo funciona distinto (aparecen lagunas, desconexión, negación) porque la persona desarrolla mecanismos para sobrevivir a algo que se repite.

    Trauma interpersonal versus impersonal. Que el daño venga de otra persona, sobre todo de una de quien se dependía, tiende a dejar consecuencias más complejas que un desastre natural o un accidente sin responsable.

    Trauma complejo. Judith Herman propuso en 1992 que las víctimas de trauma prolongado y repetido presentan un cuadro que el diagnóstico de estrés postraumático clásico no alcanzaba a describir, con alteraciones en la regulación emocional, la identidad y los vínculos (Herman, 1992). Treinta años después, la CIE-11 lo incorporó como diagnóstico propio: el TEPT complejo.

    Y esa distinción hoy tiene respaldo empírico serio, no solo clínico. Un meta-análisis factorial de 57 estudios con 43.066 personas evaluó la estructura del cuestionario que mide ambos cuadros según la CIE-11 y encontró buen ajuste para el modelo de dos bloques, el del estrés postraumático y el de las alteraciones en la autoorganización, que es lo que separa al TEPT complejo del clásico (Kindred et al., 2026). El mismo trabajo entrega una advertencia práctica: la consistencia de cada subescala por separado resultó limitada, así que los autores recomiendan evaluaciones amplias en vez de apoyarse en una sola parte del cuestionario.

    Un capítulo aparte son las experiencias adversas en la infancia. Una revisión sistemática de 26 estudios sobre abuso sexual, abuso físico, negligencia parental y otros sucesos tempranos encontró que la asociación con el estrés postraumático en la adultez aparecía en la mayoría de los estudios incluidos (Umar et al., 2025). Es una revisión cualitativa, así que no entrega una cifra única, pero la dirección es consistente entre estudios.

    ¿Qué deja el trauma más allá del estrés postraumático?

    Acá hay un malentendido caro: mucha gente asume que si no tiene TEPT, entonces el trauma “no le afectó”. La evidencia dice lo contrario.

    El maltrato en la infancia multiplica por dos y medio las probabilidades de depresión en la vida adulta. Ese dato viene de una revisión de 77 estudios con 516.302 participantes, con un OR agrupado de 2,49, y se mantuvo sin importar cómo cada estudio midiera la depresión (Watson et al., 2025). El trauma infantil también figura como factor de riesgo establecido de síntomas psicóticos, tanto que las terapias centradas en trauma se están incorporando al tratamiento de la psicosis, donde reducen los delirios pero no las alucinaciones (Toutountzidis et al., 2026).

    Sobre el paso del tiempo hay dos cosas que conviene saber juntas, porque por separado engañan. Las reacciones postraumáticas sí tienden a bajar con los meses, y el tipo de suceso pesa más que el género o la cultura de quien lo vivió (Sundin y Horowitz, 2003). Pero eso no significa que siempre se resuelva solo: una revisión de 71 estudios longitudinales con 137.004 participantes tras desastres encontró una prevalencia media de problemas de salud mental de 22,1%, con un pico inicial en los primeros meses y un segundo pico alrededor de una década después (Dückers et al., 2026). Los propios autores advierten que los estudios previos probablemente subestimaron los efectos a largo plazo.

    Ese segundo pico es la razón por la que “ya pasó mucho tiempo” no es un buen argumento para no consultar.

    ¿Qué es la evaluación del trauma y cómo se hace de verdad?

    Una evaluación del trauma es un proceso clínico que reconstruye qué pasó, cómo quedó grabado y cuánto interfiere hoy. No es responder un cuestionario y sacar un puntaje. El puntaje, cuando existe, es un insumo dentro de algo más grande.

    El estándar para diagnosticar estrés postraumático sigue siendo una entrevista aplicada por un clínico, la CAPS-5. Una revisión sistemática que cribó 21.197 publicaciones y analizó 40 estudios con 24 instrumentos la recomienda para evaluar el TEPT actual y a lo largo de la vida, y de paso advierte algo que rara vez se dice en internet: faltan puntos de corte con respaldo empírico y validación entre culturas para buena parte de los instrumentos disponibles (Havermans et al., 2025).

    ¿Y los cuestionarios? Sirven, pero para otra cosa. La revisión psicométrica clásica de la Escala de Impacto del Evento fue explícita en que mide intrusión y evitación, y que no debe usarse como medida diagnóstica de TEPT (Joseph, 2000). Como cribado funciona bien: en dos muestras de sobrevivientes de guerra, con más de 4.000 personas en total, un corte de 34 alcanzó sensibilidad de 0,86 y 0,89 (Morina et al., 2013). Detecta a quien conviene evaluar en profundidad; no reemplaza esa evaluación. Si quieres ver cómo funcionan estas escalas por dentro, lo revisamos en detalle en la guía de la escala de Horowitz y el cuestionario CIT.

    Para el público chileno hay un dato relevante y poco conocido: el International Trauma Questionnaire, que evalúa TEPT y TEPT complejo según la CIE-11, cuenta con una adaptación al español latinoamericano validada en 275 adultos chilenos, donde ambas dimensiones se relacionaron con el número de sucesos traumáticos vividos, las experiencias adversas en la infancia, la ansiedad, la depresión y el riesgo suicida (Fresno et al., 2023). Tener validación local importa, porque los baremos extranjeros no siempre trasladan bien.

    Qué mira un clínico en una evaluación del trauma

    Sin puntajes de por medio, estos son los ejes que ordenan el trabajo:

    • La historia de exposición: qué sucesos hubo, a qué edad, cuántas veces y por cuánto tiempo.
    • Los síntomas actuales: recuerdos intrusivos, pesadillas, evitación, hipervigilancia, sobresalto, embotamiento.
    • La regulación emocional y la identidad: los tres ejes que separan al TEPT complejo del clásico, incluida la relación con los demás.
    • La interferencia funcional: qué dejó de hacer la persona (dormir, trabajar, salir, sostener vínculos) por lo que le pasó.
    • Los recursos: red de apoyo, momentos en que sí pudo manejarlo, tratamientos previos y cómo le fueron.
    • El riesgo: ideación suicida, consumo de sustancias y situaciones de peligro todavía activas.

    Ese último punto es el que hace que una evaluación del trauma tenga que hacerla una persona, no un formulario. Un test online puede levantar una sospecha razonable, y sobre eso escribimos aparte al analizar los tests de trauma virales que circulan en redes, pero ninguno puede detectar un riesgo activo ni contenerlo.

    ¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?

    La señal más clara no es la intensidad del recuerdo, es la interferencia. Si un mes después del hecho todavía evitas lugares, personas o conversaciones, si duermes mal de forma sostenida, si te sobresaltas con cosas que antes no te movían, o si tuviste que achicar tu vida para no toparte con el recuerdo, eso amerita consultar. Lo mismo si el suceso fue hace años y algo nuevo lo reactivó.

    La buena noticia tiene respaldo cuantificado. Un meta-análisis de 73 ensayos aleatorizados con 5.696 participantes encontró efectos medios a grandes de las terapias centradas en el trauma sobre los síntomas de estrés postraumático y de depresión, con una tasa media de finalización del tratamiento de 71,8% (Leithner et al., 2026). En sobrevivientes de violencia sexual, una revisión Cochrane de 36 ensayos con 3.992 participantes observó reducciones grandes de síntomas postraumáticos y depresivos frente a controles, sin aumento del abandono del tratamiento, aunque los autores califican la certeza de la evidencia como baja por la heterogeneidad entre estudios (O’Doherty et al., 2023).

    Si estás en Chile y necesitas orientación inmediata, Salud Responde atiende las 24 horas en el 600 360 7777.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué es el trauma psicológico? Es el daño duradero que deja la exposición a un hecho de amenaza grave cuando la persona no logra integrarlo, y ese hecho sigue interfiriendo con su vida diaria. Se distingue del estrés común porque no cede cuando la situación termina y reaparece en forma de recuerdos intrusivos, evitación y alerta constante.

    ¿Qué es una evaluación del trauma? Es un proceso clínico que reconstruye la historia de exposición, los síntomas actuales, la interferencia en la vida diaria y el riesgo. Combina entrevista clínica (el estándar es la CAPS-5), a veces cuestionarios de cribado, y siempre criterio profesional. Un puntaje aislado no es una evaluación.

    ¿Cuánto dura una evaluación del trauma? Depende del caso, pero suele tomar más de una sesión. La entrevista diagnóstica completa exige revisar la historia de vida, los síntomas y su interferencia, y muchas veces conviene distribuirla en varios encuentros para no sobrecargar a la persona al hablar de lo ocurrido.

    ¿Un test online puede decirme si tengo un trauma? No. Un cuestionario de cribado puede señalar que conviene evaluarte en profundidad, y eso ya es útil. Pero los instrumentos validados advierten expresamente que no son una medida diagnóstica, y ninguno detecta el riesgo activo que sí evalúa un profesional en entrevista.

    ¿Se puede superar un trauma psicológico? Sí. Las terapias centradas en el trauma muestran efectos medios a grandes sobre los síntomas postraumáticos y depresivos en ensayos aleatorizados, y cerca de siete de cada diez personas completan el tratamiento. El plazo y el tipo de terapia dependen de la historia de cada persona.

    En qué queda todo esto

    Que un hecho cuente como trauma no depende de compararlo con lo que le pasó a otros. Depende de la huella que dejó y de cuánto sigue mandando hoy. Esa es la pregunta que una evaluación del trauma responde en serio, con historia, síntomas, interferencia y riesgo sobre la mesa, no con un puntaje suelto.

    Si algo de lo que leíste te hizo sentido para tu propia historia, agenda una hora de evaluación psicológica y conversémoslo con calma. Hablar de esto por primera vez cuesta, y por eso mismo se hace acompañado.

    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

    Referencias

    • American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5.ª ed., texto rev.). https://doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
    • Baldwin, J. R., Coleman, O., Francis, E. R., & Danese, A. (2024). Prospective and retrospective measures of child maltreatment and their association with psychopathology: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 81, 769-781. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2024.0818
    • Dückers, M. L. A., Stroebe, M. S., Baliatsas, C., Spreeuwenberg, P., Brüning, A., & Stroebe, K. E. (2026). The long-term mental health impact of disasters: A systematic review and multilevel meta-analysis of longitudinal epidemiological studies. Harvard Review of Psychiatry, 34, 59-72. https://doi.org/10.1097/hrp.0000000000000450
    • Fresno, A., Ramos Alvarado, N., Núñez, D., Ulloa, J. L., Arriagada, J., Cloitre, M., & Karatzias, T. (2023). Initial validation of the International Trauma Questionnaire (ITQ) in a sample of Chilean adults. European Journal of Psychotraumatology, 14, 2263313. https://doi.org/10.1080/20008066.2023.2263313
    • Havermans, D. C. D., Coeur, E. M. N., Jiaqing, O., Rippey, C. S., Cook, J. M., Olff, M., & Lawrence, K. A. (2025). The diagnostic accuracy of PTSD assessment instruments used in older adults: A systematic review. European Journal of Psychotraumatology, 16, 2498191. https://doi.org/10.1080/20008066.2025.2498191
    • Herman, J. L. (1992). Complex PTSD: A syndrome in survivors of prolonged and repeated trauma. Journal of Traumatic Stress, 5(3), 377-391. https://doi.org/10.1002/jts.2490050305
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    Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

    Nicolás Alcayaga

    Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

    Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →

    Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.